Guerra y Paz

Archive for the ‘Derechos Humanos’ Category

Un año de la matanza israelí sobre Gaza

Monday, December 28th, 2009

Hace un año Israel lanzaba la llamada operación plomo fundido. Bajo el pretexto de poner fin al lanzamiento de cohetes desde la Franja de Gaza, Israel, primero por aire y luego por tierra, lanzaba toda su fuerza contra uno de los territorios donde la densidad de población civil es la más alta del mundo. Mató a unas 1.400 personas, la inmensa mayoría de ellos civiles desarmados (unos 800, según cálculos de la ONU, junto a 250 policías y 350 milicianos de Hamás).

No solo fue eso, la muerte y la destrucción: Israel demostró su lado más matonil, demostró una vez más (esta vez sin maquillaje) que se salta a la torera todo el derecho internacional y sobre todo la decencia humana. Destruyó hospitales, bombardeó refugios conocidos y señalados de civiles y usó armas prohibidas como el fósforo blanco. Todas sus acciones fueron vistas ante los ojos de una Comunidad Internacional, que protestó, se indignó, como paso previo a hacer lo que hace siempre con Israel: mirar para otro lado.

No gobernaba el mundo por aquel entonces el flamente premio Nobel de la paz, Barack Obama. Parecía que esa era la carta de bienvenida al nuevo, y la despedida al saliente Bush, de ese “amigo y aliado” que tienen en los gobernantes de Israel.

Pero no olvidemos lo importante: la operación plomo fundido formaba parte de la campaña electoral de la entoces ministra de Exteriores israelí, Livni, que se tenía que enfrentar a un Netanyahu en cuya carta de visita figura el mayor menosprecio a la dignidad humana de los palestinos. Y el cálculo electoral de Livni le salió mal, porque Netanyahu ganó, por poco, las elecciones, y se alió con el utranacionalista Avigdor Lieberman, que no había perdido la oportunidad antes y durante la campaña electoral de pedir el exterminio de los palestinos.

En estos días transcurridos nada ha cambiado. O sí: la cosa ha ido a peor, aunque ahora no nos ocupe y casi no nos preocupe lo que pasa en Palestina. Los nuevos dirigentes israelíes (o simplemente los que relevaron a los anteriores, porque de nuevos tienen poco) se niegan a cualquier solución que pase un Estado palestino. Netanyahu niega hasta el reclamo del propio Obama (hecho con la boca pequeña, a tenor de los hechos) : no quiere ni oír hablar de un Estado palestino, y con la imaginación propia de alguien que solo sabe hacer engaños y triquinuelas, propuso un engendro para los palestinos, sin ejército, sin soberaní, sin Hamás (como si se pudiera borrar del mapa) y, por supuesto, sin dignidad alguna.

A Israel le ha dado igual que se hayan emitido varios informes en los que señalan que violó los Derechos Humanos y cometió crímenes de guerra. Le ha dado igual porque ha contado con el apoyo de todos. Veamos lo que dijo el relator de DD HH de la ONU, Robert Falk, profesor de Derecho en la Universidad de Princeton, al la ONU envió a hacer uno de tantos informes sobre lo que hizo Israel, y al que porsupuesto prohibió el acceso a la franja:

“Si no es posible distinguir entre civiles y militares, lanzar un ataque es ilegal y constituiría un crimen de guerra de la mayor magnitud según la legislación internacional. (…) El confinamiento obligatorio de la población en zona de combate debe ser considerado un crimen de lesa humanidad”.

El Consejo de Seguridad de la ONU también mandó al juez Richard Goldstone, que conluyó que la operación israelí iba dirigida deliberadamente contra la población civil, y de paso, como no, aseguraba que el lanzamiento de cohetes sobre Israel, podía ser también “equiparables a crimenes de guerra”, por eos de equilibrar las cosas, pese a que los 778 cohetes causaron mucho terror, y mataron a 4 civiiles israelíes ¿Dónde está la proporcionalidad?

Estos informes no sirvieron de nada, porque la ONU deicidió que este informe no tuviera carácter ejecutivo, con lo que no se podía iniciar un proceso internacional contra los responsables. Se demostraba, así, una vez más, de que Israel tenía carta libre para pisotear sin ninguna consecuencia los Derechos Humanos y matar a civiles a discreción.

Desde aquí, desde España, Israel también recibió primero una mala noticia, y enseguida el Gobierno del PSOE la convirtió en una excelente noticia. El juez Andreu, de la Audiencia Nacional,  iniciaba una investigación sobre un bombardeo en Gaza que acabó con la vida de 14 civiles. Andreu acusaba a siete altos cargos militares, entre ellos el ex ministro de Defensa Benjamín Ben-Eliezer. Al tratarse de un delito de lesa humanidad, el juez se veía respaldado con la leyes españolas, que permitían investigar estos hechos si no había una causa abierta en el lugar donde se cometieron. Israel montó en colera, y llamaron enseguida al ministro Morantinos, que prometió cambiar la ley: Así lo contó la entonces ministra de Exteriores israelí, Livni: “El ministro Moratinos me acaba de decir que España ha decidido cambiar su legislación relativa a la jurisdicción universal y que esto puede evitar los abusos del sistema legal español (…) Creo que es una noticia muy importante y espero que otros países europeos hagan lo mismo”. Dicho y hecho: el PSOE, aliado con la derecha, usaba una ley para reformar juzgados para limitar la jurisdicción solo a los casos cometidos fuera de España en la que estuvieran implicados españoles. No se sabe si el Gobierno de Zapatero mandó antes el borrados a Tel Aviv para ver si era de su gusto, pero desde luego el Gobierno, de presunta izquierda, quedaba a la altura de las pezuñas. Consecuencia: La Audiencia Nacional decide el 30 de junio cerrar la causa antes de que se la manden cerrar.

¿Dónde quedaba aquel Zapatero mitinero que se puso un pañuelo palestino al cuello y que le llovieron las críticas desde la caverna? Nada de nada, su Gobierno ha dado un paso más y ha firmado un acuerdo de cooperación entre la industria militar española y la israelí. El buenismo del jefe del Ejecutivo seguro que le lleva a pensar que España venderá solo tirachinas al Tel Aviv, arrancándole el compromiso de que no se use contra los palestinos. ¡Ja!

Los 1.400 muertos fueron los únicos que descansaron. Son los que han visto el final de su historia. Los que sobrevivieron a las bombas, sobreviven al asedio. La destrucción de las bombas dejó las de por sí paupérimas infraestructuras de Gaza reducidas a la nada. Israel continúa su bloqueo, y no ha dejado pasar el material de construcción necesario, porque sostiene que el hormigón, los ladrillos, el asfalto, puede ser usado por Hamás para atacarle.

La parte de la reconstrucción tiene un punto de humor. La comunidad internacional, ya con el EE UU de Obama al frente, convocaba una conferencia de donantes en Egipto. Y mandaba al frente de su delegación a Hillary Clinton, su secretaria de Estado, que hacía unos años tenía cierta simpatía hacia los palestinos (sin exagerar) a la que renunció porque sin el voto judío no podía obtener su puesto de senadora, empleándose a conciencia en ser una buena amiga del estado hebreo. Pues los reunidos en Egipto (el país que ayuda al bloqueo de la Franja de Gaza manteniendo cerrado su paso) acordaron una lluvia de millones para reconstruir Gaza: poco más de 3.500 millones de euros, en una conferencia que parecía un “quien da más”. Estas ayudas quedaron en cero, porque Isreal sigue manteniendo su bloqueo, y nadie hace nada para que esto cambie. Todo va a peor.

Para que los palestinos no olviden lo matón que es Israel, este fin de semana mataba a seis militantes de Al Fatah. Tres de ellos, según Israel, estaban demasiado cerca del muro de la indignación en Gaza, y se los cargaron. Los otros tres, en Nablus, Cisjordania, estaban acusados de haber matado días atrás a un colono hebreo. El estado demoocrático y de derecho de Israel iba hasta sus casas y ejecutaba, sin juicio previo alguno, a los tres.

Y la cosa sigue igual de mal: Israel no parará la construcción de nuevos asentamientos de colonos, y el canje de prisioneros de los palestinos está más que congelado por la misma actitud matonil que ha conducido la política de Israel hacia los palestinos.

PS: Desde aquí me sumo a esta iniciativa, que pretende marchar, de forma pacífica sobre Gaza para poner fin al asedio israelí.

Entradas relacionadas en Guerra y Paz:

- Pope, Welcome to Aida, Palestine.
- Suave informe de la ONU sobre Gaza.
Cálculos sobre Gaza
Las armas usadas por Israel contra Gaza
Ganadores inciertos, perdedor seguro, en un país ingobernable
Cómo cargarse la jurisdicción internacional de la Audiencia Nacional
Algo cambia, algo queda
Una tregua falaz
Yo tampoco soy antisemita
Bombardear hospitales, la ONU y a periodistas
Carlos III, el palestino
ONU, ¿qué ONU?

La pena de muerte, en primera persona

Sunday, October 11th, 2009

Ayer se celebró el día contra la pena de muerte. Hoy, el suplemento Domingo de El País recoge el testimonio íntegro ante notario de Romell Broom , un preso al que 18 pinchazos no lograron acabar con su vida en una cárcel de Ohio:

Por la presente, yo, Romell Broom, declaro y doy fe de lo siguiente:

1. Estoy interno en el corredor de la muerte en el Estado de Ohio.

2. Mi ejecución estaba prevista para el martes 15 de septiembre de 2009. La ejecución debía llevarse a cabo en la Prisión Sur (Southern Correctional Facility, SOCF), en Lucasville, Ohio.

3. Los funcionarios de prisiones me llevaron de la Penitenciaría del Estado de Ohio a la SOCF, el 14 de septiembre de 2009.

4. Tras mi llegada, vino una enfermera al lugar en el que estaba albergado, la celda J-1. La enfermera llegó, encontró dos venas en mi brazo derecho y mi brazo izquierdo, me ató el brazo y tomó nota de lo que había encontrado.

5. Después de que viniera la enfermera, los funcionarios de prisiones estuvieron ofreciéndome líquidos todo el tiempo. Yo acepté. Durante ese día bebí café, Kool-Aid y agua. Tomé siete tazas de café, cinco tazas de agua y tres tazas de Kool-Aid.

6. El 15 de septiembre de 2009, me desperté, me duché y hablé con mi hermano por teléfono. En un momento dado, el jefe de los funcionarios encargados de la ejecución me contó que uno de los tribunales estaba revisando mi caso y que la ejecución se había retrasado mientras tanto. Debido a la longitud del retraso, creí que el tribunal iba a aceptar mis argumentos en favor de un recurso.

7. Sin embargo, alrededor de las 14.00, mi abogada me informó de que el tribunal había rechazado mi apelación y que no quedaban más vías de acción. El Estado iba a seguir adelante con mi ejecución.

8. Cuando estaba en la celda, el funcionario jefe Phillip Kerns entró con varios guardias y me leyó la orden de ejecución. Después entraron dos enfermeros que me dijeron que me tumbase. Uno de los enfermeros era un hombre blanco y la otra una mujer blanca.

9. Había tres guardias presentes en la habitación. Un guardia estaba a mi derecha, otro a mi izquierda y otro junto a mis pies.

10. Los enfermeros intentaron acceder simultáneamente a las venas de mis brazos. La enfermera intentó en tres ocasiones acceder a las venas en el centro de mi brazo izquierdo. El enfermero intentó en tres ocasiones acceder a las venas en el centro de mi brazo derecho.

11. Después de esos seis intentos, los enfermeros me dijeron que descansara un poco. Seguí tendido en la cama durante dos minutos y medio, aproximadamente.

12. Después de la pausa, la enfermera intentó dos veces acceder a las venas de mi brazo izquierdo. Debió de pinchar un músculo porque el dolor me hizo gritar. El enfermero intentó tres veces acceder a las venas de mi brazo derecho. La primera vez, el enfermero consiguió acceder a una vena en mi brazo derecho. Intentó insertar la vía intravenosa, pero la perdió y empezó a correrme la sangre por el brazo. La enfermera salió de la habitación. El funcionario de prisiones le preguntó si se encontraba bien. Ella respondió: “No”, y se fue.

13. Los funcionarios encargados de la ejecución declararon que aquello era difícil para todos y sugirieron hacer otra pausa. Entonces se fue el enfermero. El funcionario que estaba a mi derecha me tocó en el hombro derecho y me dijo que me relajara mientras descansábamos un momento. A esas alturas, estaba muy dolorido. Las heridas de los pinchazos me dolían y hacían que me fuera difícil estirar o mover los brazos.

14. El enfermero regresó con unas toallas calientes que colocó en su brazo izquierdo. Colocó las toallas sobre mis brazos y masajeó mi brazo izquierdo. Me dijo que las toallas les ayudarían a acceder a las venas.

15. Después de aplicar las toallas, el enfermero intentó acceder a mis venas, una vez en el centro de mi brazo izquierdo y tres veces más en la mano izquierda. Después del tercer intento de acceder a las venas en las manos, el enfermero comentó que el consumo de heroína me había dañado las venas. Ese comentario me disgustó porque nunca he consumido heroína ni ninguna otra droga intravenosa. Le repliqué al enfermero que nunca le había dicho que hubiera consumido heroína.

16. El enfermero siguió diciendo que la vena estaba allí pero que no podían cogerla. Intenté colaborar ayudando a atar mi propio brazo. Un funcionario de prisiones se acercó, dio un golpecito en mi mano para indicar que él también veía la vena e intentó ayudar al enfermero a localizarla.

17. El jefe de los funcionarios encargados de la ejecución me dijo que iban a hacer otra pausa y volvió a decirme que me relajara.

18. Entonces me descompuse. Empecé a llorar porque me dolía todo y mis brazos estaban inflamándose. Los enfermeros estaban pinchando agujas en zonas que ya estaban inflamadas y con hematomas. Pedí que interrumpieran el proceso y pedí hablar con mi abogada.

19. El jefe de los funcionarios encargados de la ejecución me pidió que me sentara para que la sangre circulase mejor. Entonces entró en la habitación la enfermera jefe, una mujer asiática.

20. La enfermera jefe intentó acceder a las venas en mi tobillo derecho. Pidió que alguien le diera “un veinte” y alguien le entregó una aguja. Durante ese intento, la aguja me pinchó en el hueso y fue muy doloroso. Grité. Al mismo tiempo que la enfermera jefe intentaba acceder a una vena en la parte inferior de mi pierna izquierda, el enfermero intentó acceder a una vena en mi tobillo derecho. Después de esos intentos fallidos, la enfermera jefe cogió la aguja y salió de la habitación.

21. El enfermero hizo otros dos intentos de acceder a las venas en mi mano derecha. Parecía que habían desistido ya del brazo izquierdo porque estaba hinchado y lleno de hematomas. El nivel de dolor estaba en el máximo. Me habían pinchado al menos 18 veces en múltiples zonas, todo con la intención de inyectarme unas drogas que iban a quitarme la vida.

22. El jefe de los funcionarios encargados de la ejecución volvió a decirme que me relajara. Hubo conversación entre los funcionarios sobre el hecho de que podían ver las venas.

23. Al cabo de un rato, el director, Terry Collins, entró en la habitación y me dijo que iban a interrumpir la ejecución. Collins indicó que valoraba mi cooperación y que tomaba nota de mis intentos de ayudar al equipo. También expresó su confianza en su equipo de ejecución y su profesionalidad. El director Collins me dijo que iban a llamar al gobernador Strickland para informarle de la situación.

24. Cuando se fueron los enfermeros y el director Collins, los funcionarios me preguntaron si me apetecía un café y un cigarrillo. Yo seguía en la cama con las luces atenuadas.

25. Aproximadamente media hora después, mi abogada, Adele Shank, vino y me dijo que el gobernador había dictado la orden de aplazar la ejecución una semana. Le hablé a la abogada Shank de mi dolor y le enseñé las zonas que tenían hematomas.

26. Después de que se fuera la abogada Shank, los funcionarios de prisiones me trasladaron al hospital.

27. A la mañana siguiente, mis brazos empezaron a dar más señales de hematomas e inflamación. Cada sitio del brazo en el que se había hecho un intento mostraba hematomas e inflamación visibles. Algunos de los hematomas de las manos y el tobillo han desaparecido y parte de la inflamación desapareció a lo largo de la tarde siguiente.

28. Todavía hoy, mis brazos tienen grandes hematomas visibles, y siguen estando inflamados. Los múltiples sitios en los que los enfermeros trataron de acceder a mis venas siguen doliéndome.

29. Los funcionarios de prisiones decidieron mantenerme en la SOCF durante la semana de aplazamiento. Durante este tiempo, estoy constantemente bajo observación del equipo encargado de la ejecución y los guardianes.

30. Esperar a ser ejecutado es angustioso. Me produce mucha tensión pensar en que el Estado de Ohio tiene la intención de causarme el mismo dolor físico la próxima semana.

31. Me veo obligado a recordar constantemente el hecho de que la semana próxima tendré que sufrir la misma tortura que el Estado de Ohio me infligió el martes 15 de septiembre de 2009 , porque no ha habido ningún cambio en el protocolo de ejecución de Ohio y no ha habido ningún cambio en mis venas. El declarante no tiene nada más que decir.

Rommel Broom

Jurado, afirmado y suscrito en mi presencia el 17 de septiembre de 2009.

Marcia Dukes, notaria pública.

Así lo contó también un periodista de AP que asistió al intento de ejecución. Las dos ejecuciones programadas en Ohio para estos días han sido suspendidas. Les da reparo el trato inhumano. No cuestionan el fin (ejecutar a una persona). Cuestionan la técnica. Y una vez la perfeccionen, Broom será ejecutado.

Por cierto, el presidente de EE UU, Barack Obama, flamante premio Nobel de la Paz,  no está en contra de las ejecuciones, algo que esos suecos que otorgan tan desprestigiado galardón no han tenido en cuenta. Eso de los Derechos Humanos no les debe de sonar mucho.

Afganistán, silencio por decreto

Wednesday, August 19th, 2009

Sabemos que Afganistán es una democracia. Votan. Y con eso vale. Mañana los afganos registrados para votar tiene la suerte de acudir a un colegio electoral con la amenaza de los talibanes sobre su cabeza. Queda la incógnita de saber si Karzai se hace con la victoria en la primera vuelta, o el proceso de elección se prolonga hasta la entrada del otoño. Karzai no ha tenido ningún escrúpulo para ganarse la reelección: primero, elige a un señor de la guerra como compañero de candidatura; luego, da vía libre al retorno de otro sanguinario, Abdul Rashid Dostum; sin olvidar lo que hizo antes y después con la minoría chií - hazara: elevar a texto de ley tradiciones aberrantes contra las mujeres. Todo ello jalonado con las críticas de la ONU y sus aliados, que no han servido para nada.

Lo que viene a ser la democracia afgana (por la que, cabe recordar, los países de la OTAN,  han enviado aún más soldados para garantizar la seguridad en el proceso electoral) se ha sacado hoy un decreto ley que prohíbe la transmisión de noticias violentas durante la jornada electoral. “Hemos tomado esta decisión por el interés nacional de Afganistán para alentar a la gente y levantar su moral para que salgan a votar (…) La decisión controlará el impacto negativo de los medios. Si algo pasa, preveniremos para que no se exagere, así la gente no estará asustada para salir y votar”, dice un portavoz de Karzai.

El control al que se refiere pasará, en el caso de los medios extranjeros, a enviar al ministerio de Información (es decir, de control y censura),  una versión en dari (la lengua mayoritaria) de los textos, en los que estará estrictamente prohibido dar noticias sobre hechos violentos.

Nos rasgamos las vestiduras por la censura en la jornada electoral. Pero solo es una arista. En un país atemorizado por la guerra (por un lado los “daños colaterales” de la OTAN y por otro lado la salvaje intransigencia y violencia medieval de los talibanes), que haya censura el día de la votación es lo de menos, pero no deja de ser significativo en la cacareada democracia, concepto y realidad política que cada día se degrada más porque ciertos de sus defensores nos venden que todo se reduce a elegir a los representantes, y se olvidan de la vertiente de los Derechos Humanos. Con que voten es suficiente.

El panorama postelectoral puede dar una situación aún más caótica. No es dificil pensar que, si Karzai gana en la primera vuelta, alguno de sus rivales (especialmente el segundo en liza, Abdulá Abdulá) protesten por los resultados, y se la añada al paisaje de guerra, de intransigencia, revueltas callejeras contra el electo.

Cheney, y el fondo de imagen

Friday, May 22nd, 2009

A veces el fondo de la imagen dice casi tanto como el sujeto enfocado:

AEI, American Enterprise Institute, el think tank republicano por antonomasia: ese fue el escenario elegido por el ex vicepresidente Cheney para defender su política contra el terrorismo, y por ende su política de seguridad. No hay casualidades: casi al mismo tiempo, Obama presentaba su política, y pese a la retirada de fondos por parte del Congreso, aseguraba que quería cerrar Guantánamo, y llevar a algunos presos a prisiones de alta seguridad en territorio estadounidense.

Cheney se ha puesto la capa de defensor a utranza de su legado, de ese legado de torturas, del todo vale, de así es como vamos a ganar la guerra, si para ello tenemos que tirar de torturas y de tener a presos sin ningún juicio justo, y arrancando confesiones con “técnicas de interrogatorio”.

Mientras Bush, confinado en su rancho de Texas, mantiene un sepulcral silencio, su vicepresidente se ha lanzado a defender el legado desde las mismas atalayas que ocho años atrás les llevó a los republicanos a conquistar la Casa Blanca. El AEI fue una de esos baluartes desde donde se escupían los pensamientos más rancios del neolibarlismo, del New American Century (que prepararon durante años el terreno para la guerra contra Irak), con secuaces como el propio Cheney, su esposa Lenny, Bolton o Paul Wolfowitz.

Y a esa misma atalaya se subió para defender el legado de su administración.  La maquinaria funciona: su discurso del miedo es reproducido por periódicos, retransmitido por televisiones y webs, genera comentarios y contrarresta la visión de Obama. Pero no nos engañemos: no es solo una defensa del legado, de esa visión de que todo lo hicieron perfecto, sin fallos ni errores.  Son los primeros pasos a la conquista del poder, porque creen que el poder solo puede ser suyo.

El príncipe torturador

Sunday, May 3rd, 2009

La primera norma que todo torturador debería autoimponerse es que nunca, nunca, jamás, grabe sus crímenes.Les sucedió a los soldados de EE UU que torturaban y vejaban en la terrible y temible prisión de Abu Ghraib. Les pasa a esos enanos mentales que graban las palizas que dan a sus compañeros de clase. Le pasó a cierto comisario que grababa los abusos que cometía haciéndose valer de su puesto, y que fue ejecutado por estos crímenes. Las grabaciones realizadas por ellos mismos fueron las mejores pruebas de cargo. Debe de haber un mecanismo en el torturador que le haga imposible reprimir esa sensación de congelar, de guardar esos momentos de sufrimiento ajeno con los que disfruta, más allá de lo que quiera obtener a cambio de la humillación.

En el sector sádico de guardar las imágenes se sitúa Sheikh Issa bin Zayed al Nahyan, príncipe de los muchos que hay en Abu Dahbi, perteneciente a los Emiratos Árabes Unidos. El príncipe es hombre de negocios, en un país donde sobre el dinero. Si no le gustaba un trato, si la competencia le hacía demasiado daño, el príncipe acudía a la tortura. Así pasó con un hombre de negocios estadounidense Bassam Nabulsi, socio del príncipe torturador, que es el que se ha hecho con los vídeos de la tortura.

Hace unos días, la cadena estadounidense ABC se hacía eco de uno de estos vídeos con las prácticas del príncipe Issa bin Zayed al Nahyan: se ve a la víctima (un hombre de negocios afgano) rodeado de unos hombres que le disparan a la altura de las piernas; en un momento dado le hacen tragar arena; no basta con eso, y el propio príncipe sádico, armado con un palo, golpea las nalgas desnudas de la víctima, para luego, sobre la carne viva, arrojarle un líquido que le causa un dolor tremendo al torturado. El caso no queda en el ámbito privado de un sicópata: salpica directamente a las autoridades EAU, ya que algunos de esos valientes golpeadores van uniformados de policías.

Nabulsi  asegura tener más de dos horas de las técnicas de negocios seguidas por el príncipe para cerrar tratos y liquidar a la competencia. El escándalo no llega en el mejor momento para EAU: antes de irse de la Casa Blanca, el presidente Bush firmó un acuerdo de cooperación en energía nuclear. Estas imágenes, desde luego, no ayudan en nada a los congresistas y senadores para estar a favor de un acuerdo. Ahora las autoridades de EAU investigan al príncipe y sus actividades torturadoras. Evidencias no les faltan.

Nosotros no torturamos

Wednesday, April 22nd, 2009

“Se coloca al prisionero en una tabla inclinada, de manera que la cabeza esté más baja que los pies. Se le recubre la cabeza con una tela (eso era antes, ahora se hace con un plástico) y se le arroja agua encima de la tela. La respiración se vuelve, así, muy dificil y la víctima entre en la angustia de que va a morir proximamente por asfixia”: waterboarding.

La decisión del presidente Obama primero de prohibir determinadas técnicas de interrogatorio (torturas) y luego de publicar cómo torturaba la CIA en tiempos de la administración Bush, está llenando las páginas de los periódicos de negacionistas de la tortura. En EE UU hay quien hasta las justifica en una tribuna de Washigton Post, y califica de irresponsable al presidente Obama por revelar estas técnicas y enseñar al enemigo como obtienen la verdad. Humano: quien lo hace es Marc A. Thiessen, que trabajó en el Pentágono y la Casa Blanca en los ocho años de Bush, últimamente redactándole esos memorables discursos. Lo humano también puede ser mísero.

Si la postura de señor Thiessen es dificil de entender, menos lo es que estos negacionistas de la tortura estén instalados también en nuestra prensa. Ejemplo número uno; y más concreto éste artículo de un tal Pérez-Maura que publica hoy ABC: “La lectura detallada de lo que era la «tortura» del «waterboarding» nos enseña que consistía en cubrir la nariz y la boca con un paño y verter agua sobre la tela, creando sensación de ahogamiento. Cada acción podía durar un máximo de 40 segundos -en los que había una sensación, no una realidad- aunque se reconoce que no duraban habitualmente más de 20 segundos”.

Sensación, nunca tortura. No nos pongamos quisquillosos: tener a gente metida en una base como Guantánamo sin ser sometidos a un juicio justo, aislados físicamente, y sometidos a largos periodos de luz artificial para volverlos predispuestos a contar toda la verdad, no es tortura. Más: poner a detenidos a disposición de terceros países con legislación y gobiernos laxos en materia de Derechos Humanos para que hagan el trabajo sucio es comprensible y les libra de culpa.  Nada de nada. Les da igual que hasta un comite del Congreso de EE UU reconociera que Rumsfeld alentó desde el Pentágono el uso de la tortura. 

“Nosotros no torturamos”, repiten los esbirros de Bush; y aquí cacarean sus palmeros, esos mismos que apoyaron la guerra de Irak y miraron para otro lado mientras los aviones con presos con destino a Guantánamo pasaban por nuestros cielos. Cierre de filas. “Seguimos creyendo en tí, Bush”, parecen querer decir. “Somos fieles a tu verdad, la única válida”. Pena dan.

Así lo ve Jon Stewart, en Daily Show. El negacionismo de la tortura tan evidente que hace reír.


The Daily Show With Jon Stewart M - Th 11p / 10c
We Don’t Torture
thedailyshow.com
Daily Show
Full Episodes
Economic Crisis Political Humor

La mujer, el Vaticano y la lavadora

Sunday, March 8th, 2009

Día Internacional de la Mujer. L’Osservatore Romano, periódico de El Vaticano, se marca un homenaje a la mujer. En un artículo en portada del periódico del Papa, la periodista Lucetta Scaraffia asegura que la lavadora es de las cosas que más han hecho por la emancipación de la mujer. Sí; no son las feministas que consiguieron el voto de la mujer en todas las democracias; no ha sido tampoco su incorporación al mundo laboral; tampoco la píldora; ha sido un electrodeméstico. La columnista asegura que las diferencias entre hombres y mujeres se han ido al garete en el momento en que la procreación se puede hacer en un laboratorio. Como solo le diferencia a la mujer lavar trapos, la ecuación que hace es sencilla: la lavadora emancipa a la mujer. En esto la Iglesia tiene un papel fundamental, ya que según esta experta vaticana en asuntos de igualdad fue un teólogo alemán del siglo XVII quien inventó la primera lavadora.

“Entre las cuestiones de fondo que definen el rol femenino, junto al aquel religioso, una lugar importante está ocupado por la modalidad científica con la que una sociedad explica el proceso natural de la creación”, asegura la articulista. “La intervención artificial en el dominio de la procreación supone un abandono de la concepción consensuada de la humanidad, dividida entre hombres y mujeres. Si la concepción puede ser obra de un científico en un laboratorio, la diferencia entre lo masculino y lo femenino parece perder relieve, y afirmamos en consecuencia el principio de género, que, en la tentativa de asegurar la muy susurrada igualdad entre los sexo, niega la diferencia”.

La Iglesia católica por el contrario lucha por “una igualdad en la diferencia, considerando esta diferencia como obra de Dios para toda la Humanidad. Una diferencia que impone, en la tradición religiosa romana y ortodaxa, la diferencia del sacerdocio a las mujeres. La lavadora, en éste frente, no puede ayudar” termina diciendo ésta columnista.

Pese a ésta articulista vaticana, a tanto machista suelto con y sin columna de opinión, felicidades a todas las mujeres:Ana, LeticiaRosaAlgarabíaCoviTíscarBárbaraPaloma,  AnaMarCristina, Ángeles, GinaMarMábel, Ana.… y a todas las que no tienen blog…

El dictador que baila

Thursday, March 5th, 2009

La Corte Penal Internacional decidió ayer ordenar el arresto de Omar el Bashir, dictador que dicta desde hace dos décadas en Sudán, acusado de crímenes de guerra, que se traducen en 300.000 muertos en Darfur. Sospecho que los marines no irán a detenerlo, máxime cuando EE UU no es signatario de la Corte; tampoco irá China, quien ha sido el máximo valedor (inversor) de Bashir en los últimos años. El dictador sudanés tiene la mejor garantía de sustento, mientras la sepa usar: el petróleo.

Al Bashir recibió ayer la noticia bailando, ataviado con el uniforme de general, y cantando un “Down, Down USA!”, en inglés, para que se le entienda. EE UU fue de los primeros en hablar de genocidio, con las estrellas de Hollywood lanzados hace unos años a una campaña que llevó a dedicar un capítulo entero de la serie Emergencias a la situación en Darfur. Pero Al Bashir seguirá bailando. Las leyes internacionales no van con él: ya se ha saltado de manera flagrante el embargo de armas, llegando a usar aviones maqueados como si fueran de la ONU para hacer llegar suministros a las milicias de los janjaweed, su punta de lanza en Darfur.

También le dio refugio (cursando la invitación de Turabi) al mismo Osama Bin Laden tras la guerra del Golfo. A cambio, le construyó bastantes obras públicas, como alguna que otra autopista. Al Bashir demostró entonces que lo que le importaba era él. La presión de Egipto y Arabia Saudí — no de EE UU, como antes se señalaba en estas líneas —   obligó al dictador a deshacerse del terrorista más buscado, que saltó a Afganistán.

Al Bashir seguirá bailando, hasta que la tarta que reparte ahora con China y demás socios la distribuya otro. Queda también pendiente que EE UU resuelva su incoherencia con respecto a la Corte Penal Internacional.Escribe hoy Ramón Lobo en El País un perfil de Bashir, que titula el golpista sin carisma:

A Omar al Bashir le gusta vestir el uniforme, sobre todo en los mítines, en las sesiones fotográficas y en los momentos de dificultad, como el actual. Es como si detrás de esas medallas, algunas ganadas en las filas del Ejército egipcio con el que luchó contra Israel en 1973, se sintiera seguro. Los que le conocen sostienen que es un hombre más agradable de lo que aparenta, aunque huidizo, sin carisma, sin demasiada educación, y que siempre ha envidiado la inteligencia y capacidad del intelectual islamista Hasan al Turabi, con quien mantiene una relación compleja (admiración mezclada con órdenes de arresto domiciliario). Tampoco se llevó bien con el líder de la guerrilla del sur, John Garang, que también le superaba en brillantez, y a quien convirtió en su vicepresidente forzado por los acuerdos de paz de 2005 y que semanas después pasó a mejor vida en un extraño accidente de aviación.  

Las armas usadas por Israel contra Gaza

Monday, February 23rd, 2009

Amnistía Internacional tiene una función esencial: sirve como arma contra la amnesia, y logra algunos titulares como el que lleva hoy The Guardian: en esta ocasión Amnistía Internacional ha elaborado un informe sobre el material de guerra suministrado por países extranjeros a Israel y que fue usado –especialmente el de origen estadounidense — durante el bombardeo indiscriminado sobre Gaza, una de las zonas con mayor densidad de población del mundo, y que dejó más de mil muertos. Extraígo algunos puntos:

“Las fuerzas israelíes han usado fósforo blanco y otras armas suministradas por EE UU para llevar a cabo serias violaciones de la leyes humanitarias internacionales, incluyendo crímenes de guerra”, asegura Donatella Rovera, que encabezó la misión de Amnistía Internacional en el sur de Israel y Gaza. “Sus ataques tuvieron como resultado la muerte de cientos de niños y otros civiles y una destrucción masiva de casas y infraestructura. Al mismo tiempo, el lanzamiento de cohetes por Hamas y otros grupos armados palestinos, menos letales que el armamento usado por Israel, también causó importantes muertes de civiles y constituye un crimen de guerra” (…)

Desde hace años, Los Estados Unidos de América ha sido el mayor suministrador de armas convencionales de Israel. Bajo un acuerdo de 10 años hasta el 2017, EE UU debe proporcionar 30.000 millones de dólares en ayuda militar a Israel, un incremento del 25% comparado con el periodo precedente de la administración Bush. (…)

Etiqueta en los restos de un misil  fabricado en EE UU que mató a tres paramédicos y un niño en enero de 2009. Fotografía Amnistía Internacional

En Gaza, una vez terminados los combates, los investigadores de Amnistía Internacional encontraron fragmentos y componentes de la munición usada por el Ejército israelí — incluyendo muchas fabricadas en EE UU — entre los escombros de escuelas, hospitales y casas de civiles. Se incluía proyectiles de artilleria y tanques, morteros y remanentes de Hellfire (misiles guiados) y otros misiles aéreos y bombas lanzadas desde F-16, así como restos humeantes altamente incendiarios de fósforo blanco.

También encontraron restos de un nuevo tipo de misil, lanzado aparentemente por aviones sin tripulación, que hace estallar una gran cantidad de cubos afilados minúsculos del metal, cada uno de ellos de entre 2 mm y de 4 mm de tamaño. Esta metralla realizada con fines mortales había perforado puertas gruesas de metal y penetrado profundamente en muros de cemento y ésta claramente diseñada para maximizar los daños humanos.

La lectura del informe trae consigo algunas sorpresas – de nuevo rescatadas de la amnesia — sobre los países que venden armas a Israel. No hay ningún país que haya reducido sus ventas a Israel, pese a las críticas solapadas que se le hace cuando mata a palestinos:

Desde la llegada del PSOE al Gobierno de España la venta militar a Israel ha pasado de 35.000 euros a 2.260.000 euros. No está nada mal el incremento. ¿”Armamento defensivo”? España ha vendido municiones a Israel por cerca de 1 millón de dólares, según el informe de Amnistía Internacional, que cita datos de la ONU. ¿Balas defensivas? ¿de goma?

Cómo cargarse la jurisdicción internacional de la Audiencia Nacional

Sunday, February 1st, 2009

ACTO I. El pasado mes de diciembre, el embajador de Israel en España, Raphael Schutz, se reúne con el juez Andreu en la Audiencia Nacional para conocer si la querella presentada por el Centro Palestino de Derechos Humanos contra un ex ministro de defensa de ese país y seis cargos militares podría comportar el riesgo de que los acusados fueran detenidos si salían al extranjero. Al parecer el juez le dijo que aún no había sido admitida a trámite la demanda, y le recordó a Schutz que había pedido una documentación a Israel sobre la operación militar desarrollada en la franja de Gaza en la que, además de un miembro de Hamás, Israel asesinó a 14 civiles en 2002 .

ACTO II. El juez Fernando Andreu admite a trámite la querella presentada . Los medios de comunicación de todo el mundo se hacen eco de la noticia, como el Washington Post, un medio nada sospechoso de ser antiisraelí. Se citan párafos del Juez Andreu en el que se justifica que los encausados cometieron crímenes contra la Humanidad al matar a 13 civiles durante la operación en la que murió el líder de Hamás.  Israel cometiendo crímenes contra la humanidad, y escrito por un juez: un duro golpe.

ACTO III. La ministra de Exteriores isrealí, Tzipi Livni, y su homólogo español mantienen una conversación telefónica sobre ésta querella. La única versión que transciende es la de ministra israelí: “El ministro Moratinos me acaba de decir que España ha decidido cambiar su legislación relativa a la jurisdicción universal y que esto puede evitar los abusos del sistema legal español (…) Creo que es una noticia muy importante y espero que otros países europeos hagan lo mismo”. Ante éste hecho, el ministerio de Exteriores español sigue guardando silencio, como de costumbre en nuestra diplomacia.

ACTO IV.  El Gobierno hace llegar el desmentido de que vaya a ser de efecto retroactivo, y asegura que quiere limitar las demandas a los casos en los que España tenga “nexo de conexión”.  El Gobierno se olvida o hace pasar por alto un principio procesal como es el indubio pro reo: es decir, si hay una ley posterior que beneficia al reo, o al procesado, se debe de aplicar.

ACTO V. Leire Pajín, secretaria de organización del PSOE, asegura sobre la reforma que “nada tiene que ver con lo que estamos viviendo estos días entre Israel y una decisión judicial”. ¿Y las declaraciones de Livni?¿Las ha desmentido? Si nada tiene que ver con una reforma que estaba en el cajón desde hace tres años, ¿por qué justo ahora sale a la luz? ¿por la incontinencia verbal de Moratinos?

EPÍLOGOS.

– En el año 1998, Baltasar Garzón, Juez de la Audiencia Nacional, cursó una orden de detención contra el dictador chileno Augusto Pinochet, de visita en Londres. Por aquel entonces, el Gobierno presidido por José María Aznar, puso trabas diplomáticas e instó al fiscal a que se opusiera a la extradición de Pinochet. Aznar hizo todo lo posible para favorecer a Pinochet. Salvo una cosa: no se le ocurrió variar las leyes españolas para limitar el principio de jurisdicción internacional, en casos de genocidio y crímenes contra la Humanidad. “Los españoles no han visto en Aznar lo que les hubiera gustado ver en un [jefe de] Gobierno democratico” y añadió que, si él hubiera sido el presidente, “habría hecho casi todo de forma radicalmente distinta”, aseguraba el entonces jefe de la oposición, Joaquín Almunia. Ese Gobierno, el de Aznar, tenía una oposición, el PSOE,  que hubiera puesto el grito en el cielo si hubiera anunciado una reforma por aquel entonces. Con los papeles cambiados, el PP guarda silencio.

–  El Gobierno actual, presidido por José Luis Rodriguez Zapatero, nada dijo cuando se procesó a varios dirigentes chinos por un presunto genocidio contra tibetanos, o cuando en la Audiencia Nacional abrió una causa contra varios militares marroquíes por supuestos delitos contra la Humanidad contra saharauís. El Gobierno guardó silencio y no hubo el alboroto generado ahora. La noticia de que el Gobierno quiere limitar el principio de jurisdicción universal llega ahora, cuando se sabe que hay una demanda admitida a trámite contra israelíes y el Gobierno de Tel Aviv protesta.

– Hace unos meses, José Yoldi escribía ésta reflexión, de carácter general, y no sobre éste caso. Se titulaba Un tren que siempre llega con retraso y arrancaba asi: “La jurisdicción universal es la justicia de lo posible en un escenario imposible. Consiste en que cualquier tribunal del mundo pueda perseguir crímenes horrendos contra los derechos humanos, como el genocidio, los delitos de lesa humanidad o la tortura, para que no queden impunes. Sin embargo, su efectividad es casi nula o muy reducida. Nunca ha servido para parar los genocidios cuando se estaban cometiendo y en la mayoría de los casos se ha tenido que esperar muchos años para juzgar a los culpables, si es que se les ha juzgado, porque a los jefes de Estado no se les puede procesar, porque gozan de la llamada inmunidad soberana, es decir, que son intocables hasta que son derrocados o dejan el cargo. Es un tren que siempre llega con retraso (…)”

– El Gobierno debe de hablar sin tapujos a los ciudadanos. Debe decirles que no merece la pena tener un principio de jurisdicción internacional en casos de crímenes contra la Humanidad, crímenes de guerra y genocidios. Debe decir que quiere limitar ese principio de jurisdicción internacional porque va en contra de nuestros intereses, ya que cada vez que se enjuicia a alguien por estos supuestos el ministerio de exteriores debe andar dando explicaciones de que la justicia en España es independiente, y al parecer les falta saliva para ello. Debe decir que en ese camino de explicaciones los intereses españoles quedan mermados, y que ellos quedan como un Gobierno débil frente terceros. Entonces el Ejecutivo — y el PSOE, partido que lo sustenta — debe de decir que a cambio de esto seremos menos Democracia, porque perderemos ésta seña de identidad. Me temo que no hablarán tan claro.