El coste de la guerra en Afganistán
Viernes, Enero 29th, 2010
Martes, Enero 5th, 2010
Los servicios de inteligencia occidentales lo han tenido siempre dificil para infiltrar a alguno de sus agentes en Al Qaeda y grupos como los talibanes. Son grupos herméticos, en los que no cuesta mucho ser simpatizante, cercano, pero es difícil acceder a una cúpula reducida que es la que decide todo el juego, todas las operaciones.
En la película Red de mentiras, un jefe de la CIA tiene que fiarse de la información que de primera mano le pasa el servicio secreto jordano. A veces la ficción se parece de sobremanera a la realidad: el suicida que se llevó por delante la vida de siete agentes de la CIA no era, como se dijo en un primer momento, un soldado del ejército afgano. Era Khalil Abu Mulal al-Balawi, un doctor jordano de 36 años, detenido en 2007 en su tierra por actividades terroristas, y que fue convencido por los jordanos para que se pasara al servicio de la CIA para actuar como informante. La CIA lo envío a Afganistán, y así se convirtió en un agente triple, al que no se le cacheó a la hora de entrar en la base porque se creía que era uno de los suyos. El hecho supone que sea un golpe aún mayor para la inteligencia estadounidense, porque le puede hacer cuestionarse todos sus informantes a los que intuía seguros.
Sábado, Septiembre 26th, 2009

El Gobierno ha aprobado hoy el envío de 220 soldados más a Afganistán, que, como dice El Roto, irán a defender a nuestras tropas. Y con acuerdo mediante con Kazajistán para garantizar el tránsito.
Domingo, Septiembre 6th, 2009
“Delincuentes comunes”: así calificó la ministra de Defensa a los atacantes de las tropas españoles en el paso de Sabzak el pasado jueves. En el combate los soldados dieron muerte a 13 de esos “delincuentes”. Ni insurgentes, ni talibanes. “Delincuentes comunes”. Chacón se sitúa así en la estela de quien cree que si algo no se menciona no existe.
El paso de Sabzak es crucial para que la provincia de Badghis, donde están presentes los 800 soldados españoles, no quede aislada del resto del país. Los ataques sufridos en ese paso contra el contingente internacional hizo que EE UU y la OTAN pidieran a España que se encargara de su seguridad. Los talibanes han respondido con varios ataques desde que hace una semana se desplegaran en la zona tropas españolas; los ataques de los Curro Jiménez continúan. La estrategia es la misma que siguen otros grupos insurgentes en el país: aislar cada provincia del resto. Es fácil en un país montañoso.
Hoy El País publica un reportaje de David Beriain, en el que hablan los jefes talibanes de la zona bajo responsabilidad (que no control) de las tropas españolas. “Badghis es muy importante para nosotros porque podemos cortar la carretera entre Herat y el norte y nos puede conectar con Irán. Así podremos obtener más apoyo de Irán. Mucha gente nos apoya en Badghis”, asegura el mulá Moshlé. Otro jefe talibán, el que ordenó el ataque en el que murieron dos soldados españoles hace un año, asegura que le da igual si son españoles. Son ante todo extranjeros en su país, y con eso le basta.
Escribe Mikel Ayestaran en su blog en ABC, contra lo que se ha llamado “la iraquización de Afganistán”:
Esto no es Irak, la insurgencia no comete atentados indiscriminados en mercados y no se ha llegado a la fase de lucha étnica entre los distintos grupos. La insurgencia tiene a las fuerzas extranjeras en su punto de mira y así lo demuestran cada día y cuando los grupos de ladrones y bandidos dan este salto cualitativo es porque tienen confianza y apoyos que antes no tenían. Un estrategia con el fin último de mostrar imagen de desgobierno y que es la culpable de la creciente falta de control en Badghis.
Mientras tanto, el Gobierno y Chacón seguirán insistiendo en que es una misión de paz, una misión de reconstrucción, y que los soldados son una suerte de ONG con armada. La realidad es otra. Zapatero, ahora, no le parece nada mal enviar 200 soldados más a Afganistán. El marco, hasta ahora, seguirá siendo políticamente el mismo. El PSOE sabe bien que las guerras desgastan. También lo tiene claro el PP, que preguntará en el Congreso sobre la misión en Afganistán. El debate, sin embargo, aún no está en la calle. Lo que se llama la opinión pública no se pregunta qué hacemos allí.
“Es la economía, idiota“, parece ser el marco de nuestros dolores de cabeza. La guerra aún no molesta al Gobierno.
Miércoles, Agosto 19th, 2009
Sabemos que Afganistán es una democracia. Votan. Y con eso vale. Mañana los afganos registrados para votar tiene la suerte de acudir a un colegio electoral con la amenaza de los talibanes sobre su cabeza. Queda la incógnita de saber si Karzai se hace con la victoria en la primera vuelta, o el proceso de elección se prolonga hasta la entrada del otoño. Karzai no ha tenido ningún escrúpulo para ganarse la reelección: primero, elige a un señor de la guerra como compañero de candidatura; luego, da vía libre al retorno de otro sanguinario, Abdul Rashid Dostum; sin olvidar lo que hizo antes y después con la minoría chií – hazara: elevar a texto de ley tradiciones aberrantes contra las mujeres. Todo ello jalonado con las críticas de la ONU y sus aliados, que no han servido para nada.
Lo que viene a ser la democracia afgana (por la que, cabe recordar, los países de la OTAN, han enviado aún más soldados para garantizar la seguridad en el proceso electoral) se ha sacado hoy un decreto ley que prohíbe la transmisión de noticias violentas durante la jornada electoral. “Hemos tomado esta decisión por el interés nacional de Afganistán para alentar a la gente y levantar su moral para que salgan a votar (…) La decisión controlará el impacto negativo de los medios. Si algo pasa, preveniremos para que no se exagere, así la gente no estará asustada para salir y votar”, dice un portavoz de Karzai.
El control al que se refiere pasará, en el caso de los medios extranjeros, a enviar al ministerio de Información (es decir, de control y censura), una versión en dari (la lengua mayoritaria) de los textos, en los que estará estrictamente prohibido dar noticias sobre hechos violentos.
Nos rasgamos las vestiduras por la censura en la jornada electoral. Pero solo es una arista. En un país atemorizado por la guerra (por un lado los “daños colaterales” de la OTAN y por otro lado la salvaje intransigencia y violencia medieval de los talibanes), que haya censura el día de la votación es lo de menos, pero no deja de ser significativo en la cacareada democracia, concepto y realidad política que cada día se degrada más porque ciertos de sus defensores nos venden que todo se reduce a elegir a los representantes, y se olvidan de la vertiente de los Derechos Humanos. Con que voten es suficiente.
El panorama postelectoral puede dar una situación aún más caótica. No es dificil pensar que, si Karzai gana en la primera vuelta, alguno de sus rivales (especialmente el segundo en liza, Abdulá Abdulá) protesten por los resultados, y se la añada al paisaje de guerra, de intransigencia, revueltas callejeras contra el electo.
Viernes, Agosto 14th, 2009
Un sondeo realizado por International Republican Institute (asociado al Partido Republicano), da la victoria abrumadora al actual presidente afganos, Hamid Karzai, con un 44 % de los votos, seis puntos por debajo del umbral que le garantiza la reelección en primera vuelta el 20 de agosto. Con esta panorama, la segunda vuelta sería frente a Abdullah Abdullah, ex ministro de asuntos exteriores. Y hay que darle emoción a unas elecciones; NYT: “La carrera electoral afgana se estrecha“.
Hay que preguntarse cómo se hace un sondeo en un país como Afganistán, sumido en décadas de guerra; el margen de error ha de suponerse mayor; añádase el factor de instituto asociado al Partido Republicano, y que cada uno saque sus conjeturas. El panorama que dibuja el sondeo no es alentador para la coalición que lidera EE UU: una segunda vuelta, tres semanas más tarde, exigiría redoblar los esfuerzos aparentes de seguridad durante la campaña. No nos extrañe que en poco tiempo, Karzai remonte en los sondeos, y se gane la reelección en la primera vuelta. Si los sondeos tienen un margen de error mayor, imagínense el recuento de votos.
NYT titula: Un tecnócrata que agita la campaña, perfil de Ashraf Ghani, que sería el candidato ideal para un lector del NYT (educado en EE UU, con estancias en el Banco Mundial…) Es como Obama pero en Afgano:
Using television and radio, Internet donations and student volunteers, as well as traditional networks like religious councils, he is seeking to reach out to young people, women and the poor, and do the unexpected: defeat President Hamid Karzai.
Reporteros y habitaciones de hoteles:
En una zona de conflicto, elegir bien el hotel es esencial: puede salvar la vida y hacer agradable el trabajo. La electricidad para el ordenador y los cargadores de las cámaras siempre son más importantes que el agua.
En Kabul, los periodistas extranjeros se han repartido en hoteles pequeños. Todos huyen de los grandes como el Intercontinental y el Serena porque existe la sensación de que los talibanes van a intentar algo sonado dentro de Kabul antes de las elecciones. Se suceden las bromas sobre la cercanía de las habitaciones a los muros exteriores y la exposición de su inquilino a un posible coche bomba. El humor negro es una forma de espantar los miedos y de pasar el rato. Aunque las nuevas guest house están haciendo su agosto, se mantienen en unos precios aceptables. No hay inflación de avaricia. Después lo compensan con algún exceso en el cobro de las cervezas turcas Effes Pilsen.
Continuar leyendo, Hoteles, Kapuscinski y la competencia, de Ramón Lobo desde Kabul
Jueves, Agosto 13th, 2009
Hay tres formas de estar en una guerra como periodista: por libre, empotrado con uno de los combatientes y en un hotel bebiendo whisky y zapeando por las televisiones globales. De estos hay poco que decir. De los que pisan la calle, todo; los plumillas buscan historias y los fotógrafos y camarógrafos, imágenes. No hay otra opción. Pero nadie, ni los que van por su cuenta ni los que viajan con una parte, que también son libres, tienen acceso a la película completa. Solo hay que ser honesto y reconocer las limitaciones.
Ramón Lobo, en su serie Cuadernos desde Kabul.
Domingo, Julio 19th, 2009
“Las operaciones militares no son suficientes (…) Tenemos que repensar la manera en la que hacemos las cosas. Sin esto no conseguiremos ninguna mejora (…) No pienso que el incremento de soldados va a enderezar el problema. Tenemos que encontrar otras vías para derrotar el terrorismo y encontrar la paz (…) Necesitamos ocuparnos en las negociaciones, traer a los talibanes que quieren volver, que se han ido por miedo y por coerción y por los errores que todos hemos cometido. Son parte del país y tienen que volver (…) Hemos estado hablando de esto hace años pero no teníamos el suficiente apoyo y entendimiento de nuestros aliados (…) He visto en la nueva administración suficiente disposición para implicarnos en conversaciones de paz (…) Si el Mulá Omar quiere venir y hablar, es bienvenido. Es un deseo que tenemos y que tenemos que intentar (…) Sin un sincero proceso de paz desde todas las partes, las cosas solo irán a peor (…) No queremos que las madres británicas se encuentren con sus hijos de 18 años volviendo a casa en ataúdes (…) Sentimos mucho lo que ha pasado en Helmand (…) [Karzai asegura que ha hablado con el primer ministro británico Gordon Brown, que le pidió más fuerzas afganas] Tiene razón. Nosotros también queremos nuestras propias fuerzas presentes sobre el terreno, que den seguridad y protección. He prometido hacer todo lo que pueda para incrementar las fuerzas afganas. He pedido también al Reino Unido y otros países que den más rápidamente entrenamiento a las fuerzas afganas (…) Estamos dispuestos a dar al Reino Unido toda la ayuda que necesite para reducir las bajas y devolverle la confianza que se necesita (…) Cuando Mullah Sher Akhundzada era gobernador, Helmand tenía 180.000 niños y niñas que iban al colegio. ¿Hoy que tenemos? Con todas esas tropas, Helmand tiene cuatro veces más producción de droga, y no hay niños ni niñas yendo al colegio. Luchamos en una guerra y perdemos ocho soldados británicos cada día(…) Ir a bombardear un pueblo y causa muchas víctimas no fue solo insensato sino también totalmente fuera de sus mentes (…) El pueblo afgano quiere que la comunidad internacional permanezca aquí pero el contrato tiene que ser renovado y ciertos temas corregidos (…)”
El presidente Karzai, en su palacio blindado, a un grupo de periodistas a los que no se les permitió llevar ni siquiera bolígrafo. Ya saben: “Yo no dije eso: han manipulado mis palabras”. Vía: The Times. Karzai transmite siempre la sensación de que, como otros presidentes y mandatarios afganos que se apoyaron en fuerzas extranjeras, va a terminar solo frente a sus enemigos.
Martes, Julio 14th, 2009
«La guerra è uno sporco lavoro, ma qualcuno dovrà pur farla» (La guerra es un trabajo sucio, pero alguien tiene que hacerlo): escrita por un soldado italiano en su Facebook, antes de morir hoy en un ataque a 50 kilómetros de Farah, Afganistán.
Domingo, Julio 12th, 2009
“Las emotivas imágenes de soldados repatriados en ataúdes han intensificado la presión sobre los ministros para que expliquen que las perdidas de vidas es por una causa que se puede ganar”. Esta frase aparece en The Guardian, pero podía haber sido leída en otra cabecera británica. Empieza a ser un problema de opinión pública. Si ayer Brown decía que la extrategia era la correcta, hoy parece que la táctica fallaba: según The Guardian, el gobierno británico estudia enviar 2.000 efectivos más a Afganistán.
En The Times la vertiente afgana es fundamentalmente política: los laboristas acusan a los jefes del Ejército de hacer política, al reunirse con tories y trasladarles la necesidad del envío de, precisamente, 2.000 efectivos más a la provincia de Helmand (actualmente tiene 8.000 efectivos). Los tories están en una posición cómoda: no se espera de ellos que hagan política sobre este tema (siguiendo el tradicional whit my country), pero la ineficacia del gobierno laborista puede quedar de manifiesto por sí sola: es difícil explicar que el sacrificio merece la pena y sobre todo que se puede ganar.
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Plantilla de WP por Fernando Hernndez Puente