Guerra y Paz

autor

Moeh Atitar de la Fuente

Periodista, fotógrafo y blogger. Más sobre el autor.

  • June 2013
    M T W T F S S
    « May    
     12
    3456789
    10111213141516
    17181920212223
    24252627282930
  • Buscar

  • CATEGORÍAS


  • ARCHIVO





  • ADMINISTRACIÓN

  • Twitter

Archive for the ‘La Tribu’ Categora

Reflexión sobre el World Press Photo 2013

Saturday, February 16th, 2013

Paul Hansen ha ganado el World Press Photo por esta fotografía, seleccionado entre más de 103.481 imágenes realizadas por 5.666 fotógrafos:

Gaza burial. World Press Photo of the Year, Spot News, 1st prize singles, Paul Hansen

La imagen responde al patrón de este tipo de certámenes.Esta elección no ha generado (casi) ninguna controversia. Responde a lo que entendemos por fotoperiodismo. No quiero entrar en un análisis de la imagen, porque esta foto, y es un tópico, habla sobre todo por si sola.

Mi compañera Naiara entrevistó ayer a Hansen, fotógrafo de plantilla del diario sueco DN.SE. Resalto esta contestación:

Trabajar en este periódico, Dagens Nyheter (noticias diarias, en sueco), es un lujo. En Gaza, conmigo, estaban dos redactores y nuestro magnífico traductor, Mohamed Omer. Además, no tenemos que estar enviando constantemente. Podemos trabajar bien las historias y enviarlas cuando las tenemos listas. El contenido es muy importante.

Es muy poco frecuente que un fotógrafo de plantilla de un periódico gane un premio como este. Yo diría que es la excepción. Fijándome por encima en el resto de categorías premiadas en esta edición, casi la totalidad de los premios se los llevan o bien fotógrafos de las grandes agencias o bien fotógrafos freelance que trabajan por su cuenta y riesgo, pero que no dejan tampoco que su olfato se tapone y apuestan por temas más o menos a su ritmo. Luego hay un número reducido de fotógrafos que realizan fotos por encargo de una publicación, entre ellas The New York Times Magazine, National Geographic o TIME, donde los departamentos de fotografía siguen siendo fuertes.

¿Por qué son los fotógrafos de agencias y los freelance los que se llevan la mayoría de los premios? Una primera razón es que las publicaciones, en la crisis económica que están inmersos, prefieren invertir en otras cosas en lugar de mandar a un tipo con un cámara a trabajar sin la presión del tiempo a miles de kilómetros. Prefieren los departamentos de fotografía tener unas excelentes agencias internacionales que cubren el espectro del día a día, con el riesgo de sacrificar la diferencia: todos tienden a dar lo mismo o parecido. El DN.se fue el único que tuvo esa fotografía porque era su fotógrafo el que se plantó en el buen lugar en medio de ese terrible funeral.

Salvaríamos con eso el argumento de que una publicación mandara lejos a un fotoperiodista. Pero soy de los que pienso que las mejores historias por contar están a pocos kilómetros. En España, por ejemplo, por culpa de la maldita crisis, tenemos unas circunstancias que invitan a ser documentadas con todo rigor. No hay en todos los premiados de este año ningún premio que tenga como referente la situación en la que vivimos.

Puede que los trabajos no hayan recibido el don subjetivo del jurado. Incluso podemos decir que no solo de la crisis tiene que vivir el fotoperiodismo español. Allí está el excelente trabajo de Daniel Ochoa de Olza (agencia AP) sobre la vuelta del torero Padilla, solo uno más en la solida trayectoria de este fotógrafo, uno de los mejores de la fotografía española actual.

¿Por qué entonces las publicaciones apenas están presentes en estos tipos de premios? Mi opinión es por  la falta de interés en casi todas las redacciones y departamentos de fotografía  sobre la Fotografía (con mayúscula). Y no pienso que sea un problema solo español sino que se extiende por la mayoría de las publicaciones en otras latitudes (salvo los grandes en esto, como NYT, TIME, National Geographic, etc).

Para consagrar esa Fotografía hace falta dirección, capacidad de reflexión y sobre todo darle el tiempo justo y necesario a la uva para que se pueda hacer buen vino. Si vamos a toda prisa y prima la resolución del día a día, acabamos haciendo Don Simón. Me temo que la dirección fotográfica ha dado paso a la mera gestión de fotografías uniformes y a que una foto case con un buen titular, y casi nunca al revés.

No quiero dejar de recomendar algunos trabajos, además de los Ochoa de Olza y del propio ganador. Lo mejor es que cada uno disfrute con todos y cada uno de los trabajos, excelentes todos. Pero mi pequeña selección (subjetiva) es esta:

Mirella, del fotógrafo italiano Fausto Podavini. Estoy impresionado con este trabajo desde que lo conocí gracias a los  Sony Awards. Recoge el día a día de una mujer que tiene que cuidar a su marido con demencia senil.

– Este retrato de Ai Weiwei, realizado por S.Chow. Resume y alcanza a describir la imagen de este artista y disidente chino, que incita a golpe de Internet y de móvil.

– Los retratos a estas mujeres iraníes durante una peregrinación realizados por Ebrahim Noroozi son magníficos.

– Suelo huir de la fotografía de animalitos, pero este trabajo del chino  Xiaoqun Zheng sobre animales enjaulados es una apuesta excelente y bien ejecutada.

– La cobertura de Bernat Armangue sobre los bombardeos isralíes en Gaza. En una entrevista a EFE, Armangue hace esta reflexión:

“El periodismo de calidad está cada vez más amenazado. Contar historias y contarlas bien requiere tiempo, esfuerzo, apoyo económico, logístico y humano y no siempre se combinan todos los factores. Parece que cada vez menos”

Horst Faas (1933-2012), un grande del fotoperiodismo

Friday, May 11th, 2012

Hoy ha muerto uno de los grandes fotógrafos de guerra. No soy nada mitómano, y si puedo, lo soy menos cada vez, pero Horst Faas es de los que sin duda se puede llevar el término de ‘grande’. Se llevó dos premios Pulitzer, primero en 1965 solitario, por su cobertura de la guerra del Vietnam (no por una única fotografía) y luego, en 1972, por un reportaje realizado con Michel Laurent sobre las torturas de la guerrilla independentista de Bangladesh.

Una vietnamita llora sobre el cadáver de su marido, encontrado junto a otros 47 cuerpos en una fosa común en Hue, Vietnam.

Como editor y jefe de AP en el Sureste Asiático, Horst Faas fue el responsable de que muchas fotografías sobre el horror de la guerra vieran la luz, siempre con la máxima de distribuir las mejores fotos. No dudó, por ejemplo, en distribuir la fotografía de la niña abrasada, pese a que su autor, Huynh Cong “Nick” Ut, dudara en enviarla porque la niña esta desnuda.

Santiago Lyon, vicepresidente de AP y director de fotografía de la agencia, citado en un extraodinario obituario dice:

“Horst Faas era un gigante en el mundo del fotoperiodismo cuyo compromiso con la extraordinaria dificultad para contar historias fue único y extraodinario (…) Era un talento excepcional con la cámara y edintado el trabajo de otros, e incluso en las circusntacias más sobrías siempre se aseguraba de vivir la vida al máximo (…) Lo vamos a echar mucho de menos, especialemnte el reducido grupo que cubrió con él conflictos, en particular la generación del Vientnam”.

Muhamed Ali entrena en el Zaire para el combate contra George Foreman, en octubre de 1974.

Muhamed Ali entrena en el Zaire para el combate contra George Foreman, en octubre de 1974.

Cuentan que Faas, cuya infancia quedó marcada por el magnetismo de la guerra, tenía organizado a sus fotógrafos como si fuera un auténtico Ejército, con él como general. “Generalmente teníamos que ir algo lejos sobre el terreno, pero había situaciones en el que la guerra venía a nosotros, justo en la puerta de al lado”, solía contar el que fuera responsable de la agencia AP en Vietnam.

Pero reducir el trabajo de Faas al mero calificativo de ‘fotógrafo de guerra’ es obviar buena parte de su carrera. “Hice otras fotos que no era de Vietnam, pero se han olvidado (…) Ahora solo interesan las fotos de Vietnam”, decía.  Allí deja los retratos a Muhamed Ali en el Zaire, la visita de Nixon a Egipto, o el secuestro en los JJ OO de Munich de la delegación israelí.

Desde el año 2005 Faas estuvo encaramado a una silla de ruedas, lo que no le impidió acudir a muchos encuentros con otros profesionales e intentar compartir su larga experiencia. Aquí, un vídeo donde cuenta en primera persona:

71 periodistas asesinados en 2009

Thursday, February 18th, 2010

El informe del Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ) ha publicado su informe “Los ataques contra la prensa”. Solo durante la masacre Maguindanao murieron 30 periodistas, lo que convierte a Filipinas en el lugar con más asesinatos, y al 23 de noviembre de 2009 como uno de los días que posiblemente más periodistas murieron en la historia (quizá solo superado por los que perecieron en los ataques nucleares de EE UU sobre Hiroshima y Nagasaki al final de la Segunda Guerra Mundial).

Los 71 asesinados el pasado año contrasta con los 42 del 2008.

Los países dónde se ha producido algún asesinato de periodistas (cuanto más rojo, más número de asesinados) 

Los siguientes países que siguen a los 30 de Filipinas son Somalia (9), Irak (4), Pakistán (4), Rusia (3), México (2) y Afganistán (2) .

Es significativo ver como los temas que estaban cubriendo los fallecidos: índole política (68%), la guerra (25%), los Derechos Humanos (10), corrupción (10%), cultura (8%), crimen (7%) y deporte (1%).

El 96 % de los casos eran locales del lugar donde fueron asesinados.

Por medios, el 58% trabajaba en prensa, el 27% en radio, el 20% en televisión y el 1% en Internet. PDNPulse apunta que de los 71 fallecidos cinco eran fotoperiodistas.

El 13 % de los asesinados no pertenecían a ningún medio (freenlance).

El 94% de estos crímenes han quedado impunes hasta el momento.

No nos imaginemos que son fulanos que han cogido el petate y se han ido a “la guerra a buscarse su muerte porque son unos locos”  (esa idea que se tiene de los corresponsales habría que desecharla por si sola): el 17% ha sido víctima de un fuego cruzado en combate, frente al 71% que han sido ejecutados, asesinados, sin mediar “la mala suerte” de estar en medio del follón.

Y los responsables (o al menos sospechosos): los gobiernos siguen siendo los principales señalados como asesinos de periodistas (71% de los casos), seguidos de grupos políticos (12%),  militares (2%), paramilitares (2%) y los que no se ha podido determinar quién estaba detrás (8%).

Tres periodistas han sido asesinados en lo que va de año 2010 en México, Angola y Afganistán.

Conclusión: al poder, al que lo tiene o aspira tenerlo, le molesta mucho la prensa y se toma todas las molestias para quitársela del medio, en la personificación más cruenta: el asesinato de los profesionales.

PS: Detrás de cada uno de estos números hay historias. El CPJ recoge una breve biografía de cada uno de ellos y las circunstancias de su muerte. Recomiendo también asomarse a la sección que tiene Hernán Zin en su blog, titulada Morir para contarlo.

Sanjay Gupta, el cirujano enviado especial de la CNN a Haití

Friday, January 22nd, 2010

Se llama Sanjay Gupta. Ha ganado un Emmy. Pero no es presentador ni actor ni periodista: es neurocirujano y trabaja para la CNN. Ahora es el cirujano enviado especial de la cadena a Haiti. Empezó a trabajar en la CNN en verano de 2001, para cubrir el envío de antrax en sobres. Luego se fue a  Irak, operando a víctimas civiles y militares, casi a la luz de las cámaras. Va a todas estas zonas en crisis bajo el título “chief medical correspondent”.El de Haití no es su primer desastre natural: en 2005 se fue a Sri Lanka a cubrir el tsunami.

En este vídeo vemos como auxilia a un niño en Haití, con las cámaras preparadas para tal efecto.

Acompaña al doctor Gupta, la estrella de la cadena Anderson Cooper, que también ha dado ante las cámaras su dosis de heroísmo, salvando a un niño herido de una turba, tal y como cuenta en su propio blog con una serie de fotos y vídeos:

El problema no es que el periodista acuda a salvar a las víctimas que pueda; el problema está en hacer de ello un exhibicionismo acorde con la noticia como espectáculo: es entonces cuando el reportero se mete dentro del relato de los hechos, se convierte en protagonista y explota este vértice hasta la saciedad.

Vía | El Blog de Le Monde sobre el terremoto de Haití, dónde se pregunta: “¿Salvar o filmar, hay que elegir?” .

Tanzania alquila buques de guerra para evitar ataques de piratas en el Índico

Tuesday, January 5th, 2010

La empresa A.P. Moller Maersk (una de las mayores compañías de transporte marítimo del mundo) ha contratado a un buque de guerra de Tanzania para que escolte a sus petroleros por las aguas del Índico, según ha confirmado la empresa al periódico The Copenhagen Post .

Se trata de un paso más en el negocio de la seguridad: ya no es solo un trato entre empresas, sino que es un estado el que alquila sus servicios (un buque de guerra) para dar seguridad a una compañía. Con ello los estados africanos pueden ver un modo de costearse buques de guerra, de por si caros de tener y sobre todo de mantener. Un ejemplo en si puede ser la propia Tanzania, con una marina más que modesta y con escasa capacidad, y con algunos buques que datan algunos de los años 70, según datos de Jane’s.

Francia, en una dimensión menor, ofrece a sus soldados armados a bordo de los atuneros de su bandera, que pagan el coste de mantenerlos a bordo y sus salarios. El Estado francés no saca, aparentemente, beneficio de ello. España optó porque Defensa formara a trabajadores de empresas privadas (muchas de ellas compuestos por ex miembros del Ejército) para que luego estas se llevaran todo el beneficio. Visto así, la solución francesa no es tan descabellada.

Maersk no ha revelado cuanto le costará sufragarse la escolta militar, pero considera “una solución alternativa para una situación crítica”, asegura Steffen Jacobsen, director técnico de Maersk Tankers.

Si las marinas de guerra de países cercanos empiezan a ofrecer su servicios de escolta, es posible que reste parte del negocio a empresas de seguridad privada que han visto un filón en las aguas del Índico. Eso sí, este lujo de la seguridad quedará reservado para las grandes compañías, que transportan cientos de millones de euros en forma de cargamento o de petróleo en sus buques, y que les compensa ahuyentar la amenaza. El resto, más modestos, seguirán llevando a bordo a seguridad privada, o a mercenarios armados que se ofrecen en los puertos de Kenia para el paso de la zona de riesgo.

Queda una duda en el aire: si las marinas en lugar de perseguir per sé (porque se entiende que es su función) se dedican a alquilar sus buques de guerra a buen precio, ¿no le interesará que haya más ataque piratas para garantizarse el negocio de la seguridad?

El negocio, para empresas, mercenarios y ahora los Estados está más que servido.

Fotógrafos Iraníes

Sunday, December 20th, 2009

Descubro tarde (tampoco es que fuera a ir) una exposición en La Monnaie de Paris sobre fotoperiodistas iraníes que han realizado su trabajo entre 1979 y 2009. Son fotografías que retratan la realidad del país persa, con todos los contrastes de estos últimos 30 años, que incluye el triunfo de la Revolución Iraní, la guerra contra su vecino Irak, la imposición de normas estrictas por parte de los clérigos y ayatolás, etc.

1988, un grupo de mujeres aprende a protegerse contra gases químicos en Teherán. Copia de 100 x 70 cm. KAVEH KAZEMI, fotógrafo que ha firmado en las cabeceras y publicaciones más importantes del mundo.

En el pdf de la exposición contiene cada uno de los fotógrafos y algunas de sus imágenes, y resulta una buena guía para conocer el fotoperiodismo hecho por iraníes desde Irán.

Fotografías que hablan solas, una exposición de Juantxu Rodríguez

Friday, December 18th, 2009

Juantxu Rodríguez fue asesinado a tiros a manos de tropas estadounidenses durante la invasión de Panamá. Se encontraba en Latinoamérica, junto a la periodista Maruja Torres, para hacer una serie de reportajes para el suplemento dominical de El País. Ambos se trasladaron al país centroamericano cuando los tambores de invasión comenzaron a sonar: EE UU buscaba derribar el Gobierno de Noriega, un estrecho aliado dictatorial hasta que lo acusaron de narcotráfico. Maruja Torres contó al día siguiente el asesinato del reportero español; las imágenes de su muerte dieron la vuelta al mundo; unos años después, en 2006, Maruja Torres firmaba un artículo, ‘La última fotografía de Juantxu Rodriguez‘, donde contaba el último trabajo de Juantxu Rodríguez.

Carné de prensa de Juantxu Rodriguez

El próximo 21 de diciembre se cumplen 20 años de su asesinato.  La Escuela de Fotografía y Centro de Imagen (EFTI) acoge hasta el próximo día 26 de enero una amplia retroprepectiva del trabajo de Juantxu Rodríguez. Nacido en 1957 en Casillas de Coria (Cáceres), dedicó toda su vida a la fotografía, primero en el diario Hierro de Bilbao, luego haciendo retratos a los ponentes de la Universidad Menéndez Pelayo, para luego estar en la agencia Cover, trabajar como colaborador para medios como The New York Times, Newsweek, Liberation, La Vanguardia o El País.

Retrato de Alberti, por Juantxu Rodriguez

Retrato de Rafael Alberti, dedicado por el poeta.

La exposición de EFTI recoge retratos de intelectuales, reportajes hechos en Galicia, el Bronx de Nueva York, y un amplio abanico de temas. En un amplío mural se puede leer una frase manuscrita del propio Juantxu: “Mi filosofía de trabajo es mostrar imágenes de tal forma, que la gente que las mire se tome un tiempo para preguntarse a si mismo algunas cuestiones”.

Imagen de uno de los cuadernos de Juantxu Rodríguez con anotaciones sobre una fotografía de un reportaje en el Bronx.

JUANTXU RODRIGUEZ, “Fotografías que hablan solas”, estará abierta hasta el 26 de enero de 2010 en la Sala EFTI de Madrid.

Formas de estar en una guerra:

Thursday, August 13th, 2009

Hay tres formas de estar en una guerra como periodista: por libre, empotrado con uno de los combatientes y en un hotel bebiendo whisky y zapeando por las televisiones globales. De estos hay poco que decir. De los que pisan la calle, todo; los plumillas buscan historias y los fotógrafos y camarógrafos, imágenes. No hay otra opción. Pero nadie, ni los que van por su cuenta ni los que viajan con una parte, que también son libres, tienen acceso a la película completa. Solo hay que ser honesto y reconocer las limitaciones.

Ramón Lobo, en su serie Cuadernos desde Kabul.

Historia de una fotografía: la guerra en calzoncillos rosas

Sunday, May 24th, 2009

Normalmente esta sección se dedica a fotografías históricas, con cierta enjundia, y por la que ha pasado ya el tribunal del tiempo, que suele ser bastante selectivo a la hora se salvaguardar las buenas imágenes en la memoria del público. En el caso de este post contamos la historia de una fotografía que llegó a ser portada el pasado 12 de mayo en The New York Times: en ella aparece un soldado estadounidense combatiendo contra los talibanes en calzoncillos rosas.

La fotografía fue tomada por el fotógrafo de AP Guttenfelder  (recomiendo que lean esta entrada en fotoperiodismo ciudad de Gijón) . La unidad del soldado Zachary Boyd fue atacada por los talibanes, mientras él dormía. En calzoncillos rosas y chanclas se lanzó a disparar contra los atacantes destrás de la trinchera. Lo grotesco y significativo de la escena, pero sobre todo el lema imprimido en su ropa íntima (I Love NY), hizo que New York Times eligiera esta fotografía para llevarla en portada, tal y como explica Michele McNally, assistant manager editor del periódico.

“Me resulta muy difícil calcular el impacto de las fotos mientras estoy fuera aquí en el monte”, aseguraba el foótografo David Guttenfelder desde Afganistán. Y el impacto de la fotografía ha sido grande. El propio secretario de Defensa se refirió el viernes en un discurso a la fotografía del soldado Zachary Boyd: “Cualquier soldados que vaya a la batalla contra los talibanes en calzoncillos rosas y chanclas tiene una especie de valentía. Solo imagínate viendo esto, un chico en calzoncillos y chanclas en tu punto de mira. Qué increíble innovación en la guerra psicológica”. Gates se le olvida que el valor propagandístico de la fotografía puede ser interpretado de muchas formas (desde que hace un chaval de 19 años disparando en Afganistán, hasta una dura crítica al pobre equipamiento de las tropas y al escaso número de las mismas).

La fotografía está llamada a pasar a ser un icono, como lo fue, por ejemplo, el caso del soldado que fumaba un pitillo durante la batalla de Fallujah. Al contrario que este ( cabreado por haber sido retratado de esa guisa) el soldados Boyd no le ha molestado ni lo más mínimo que su imagen haya salido en los periódicos de medio mundo en calzoncillos, con el agravante del color rosa (yo le hacía pasar por un consejo de guerra por lo hortera de los mismos). Su familia se consuela con un “es típico de él“, de este chico de 19 años con tan solo los estudios de instituto terminados.

Historia de una fotografía: Karo con Ak-47

Wednesday, April 29th, 2009

El Ak-47 es una de las armas ligeras que está presente en todos los conflictos del planeta, especialmente en África. Ya hemos contado aquí que es un arma barata, fácil de fabricar, muy sencilla de manejar, y que soporta todo tipo de maltrato. Es un arma que mata bien, pero sobre todo muy barato.

El Ak-47 ha sido también un sistituto de armas tradicionales usadas en África. Muchos grupos tribales han reducido la lanza tradicional a un elemento simbólico, y se han decantado por el Ak-47 para la defensa de su territorio, de su agua y de su ganado, que son su vida. Es el caso de los karo, un grupo étnico que vive en Etiopía.

Ésta imagen la  tomó Don McCullin en el año 2003. McCullin (1935) es uno de los mejores fotoperiodistas vivos. Formado en la RAF (participó como asistente de fotografía en la Crisis del Canal de Suez en 1956), tuvo que abandonar el Ejército británico porque no pasó unas pruebas para un puesto en laboratorio. Gracias a ese tropiezo McCullin empezó a hacer fotografías, convirtiéndose en la referencia que es hoy. Desde la década de los 60 hasta 1986, McCullin trabajó para el dominical de The Times. Guerra del Vietnam, Palestina, Irlanda del Norte, Irak y un largo etcétera de escenarios de conflictos han sido recogidos por su objetivo. Su trabajo tan realista, tan provocativo para el poder, hizo que el Gobierno de Tatcher se negará a acreditarle para cubrir la guerra de las Malvinas, un conflicto donde la prensa tuvo un acceso restringido a un puñado de periodistas que fueron con el Ejército británico para no llegar ver nada de nada de la guerra.

El trabajo de McCullin tiene sobre todo una vertiente social, de denuncia, que le lleva a retratar los estragos no solo de la guerra, sino también del sida. “En la gran tradición del fotoperiodismo que a veces lo llamamos ‘fotografía comprometida’ o ‘fotografía de la consciencia’,” decía la gran Susan Sontag de él “la amplitud, la franqueza, el carácter íntimo, inolvidable y desgarrador del trabajo de Don McCullin no han sido nunca superados”.

McCullin también ha retratado al Reino Unido, sus paisajes, su gente, y sus celebridades. Inolvidables son sus fotos de los Beatles, o del pintor Francis Bacon en su estudio. “Yo amo a la fotografía, la respeto, la venero, pienso en ella todo el tiempo. Pero no quiero que digan que soy un fotógrafo de guerra. Soy un fotógrafo simplemente. Es el único título que quiero”, asegura de sí mismo McCullin.

PS: Reporteros Sin Fronteras publica “Don McCullullin supporting the freedom of the press” (la página de la organización debe de tener ahora algún problema), un libro que me ha regalado Ramón Lobo. La foto que motiva este post es el fondo de escritorio de uno de tantos ordenadores por lo que paso.