Más de quince años de espera y ya quedan menos de dos horas de espera. Hoy el dilema, como la campanadas de Navidad, en muchas casas será donde ver el debate. Estos son algunos de los anuncios insertados por los medios para captar la audiencia, cada uno con su valor añadido:
Un día grande para el periodismo, un día grande para la política, pero sobre todo un día grande para los ciudadanos. Espero que los protagonistas, no defrauden. Y que no fallen las pilas de los mandos de distancia, porque va a ser una noche de mucho zapping…
Quest duerme en los mejores hoteles, come en los mejores restaurantes y sobre todo viste siempre clásico, planchado y perfecto, sin una raya que se haya escapado del peso de la plancha, ni un pelo salido de su lugar, aunque eso tiene truco: lleva el pelo muy corto.
Pero lo más genuino de este hombre es por un lado su marcado acento británico - que no a todos gusta - y sobre todo sus bromas, también con acento británico.
Ahora Bolivia es el “incipiente periódico ciudadano” que acaba de nacer. Detrás del proyecto están Rosa Jiménez Cano y Sebastián Molina, dos periodistas que ya han demostrado que valen un Potosí, y nunca mejor dicho.
Un incipiente periódico ciudadano digital que pretende convertir en redactores y colaboradores a los ciudadanos de Bolivia que así lo deseen.
¿Quiénes somos?
Sebastián Molina y Rosa Jiménez Cano, dos periodistas jóvenes pero experimentados y conocedores de la red hemos dado el primer paso para poner en marcha ahorabolivia.com. De manera desinteresada y libre pretendemos crear un auténtico periódico ciudadano en el que se puedan escuchar las voces de los ciudadanos de Bolivia. Voces libres y comprometidas con la libertad. Voces que creen en la unidad de un país rico en recursos y cultura. Para este fin contamos con el apoyo de Cepad, Mundo al Revés y periodismociudadano.com.
¿Qué se puede publicar?
Se aceptan colaboraciones en forma de texto, fotografía, audio y vídeo. La única norma es un firme compromiso con la objetividad y transparencia a la hora de publicar. No hace falta contar grandes eventos, ni historias, aunque se agradecen. También estamos abiertos a reportajes sobre la vida diaria, exposiciones, actos culturales, manifestaciones, protestas…
Agradecimiento
La parte técnica y el diseño son marca de Stralunato.
Sarkozy sabe que Francia tiene una asignatura pendiente: su proyección al exterior a través de la información. Cada vez es más difícil posicionares en el sector de la información 24 horas, sobre todo porque los rivales ya no solo la BBC o la CNN sino Al Jazeera (tanto en árabe como en inglés).
France 24, con socios como la CNN, la BBC, Al Jazeera o la alemana Deutsche Welle, era un primer buen paso que aún no ha cumplido un año. La cadena ha sabido adaptarse bien al tiempo en el que ha nacido, con programas como Talk of Paris. Pero quizá tener como socios a sus principales competidores puede ser un lastre para la cadena 24 horas de información en francés, pero también en inglés.
El Quai d’Orsay (Ministerio de Asuntos Exteriores) se gasta 300 millones de euros anuales en TV5 Monde, France 24, EuroNews, Radio France Internationale (RFI),y Canal France International (CFI). Demasiados frentes abiertos, pocos resultados. Por eso Sarkozy quiere hacer una reestructuración del poder mediático (público) francés, y a nombrado una comisión que se encargue de preparar el terreno, con una máxima: “El propósito no es hacer economías; queremos conservar, profundizar y enriquecer la francofonía”, dice Georges-Marc Benamou, consejero del presidente de la República para asuntos audiovisuales.
La opinión y los hechos tienen que estar claramente separados. La verdad es que hoy una larga de los medios no hacen esta separación y esto, por supuesto, no importa . En otras palabras, no es una excepción. Es la rutina. La metáfora de este tipo de moderno periodismo es el periódico The Independent . Quiero dejar claro que está bien editado, un papel animado y tiene absolutamente el derecho a imprimir lo que quiera, cómo quiera, sobre Oriente Medio o cualquier otra cosa. Pero comenzó a ser un antídoto a la idea del periodismo como punto de vista, no como noticia. Esto es lo que se ha llamado The Independent. Esto es lo que es de forma declarada un viewpaper, y no simplemente un newspaper. La consecuencia final de todo esto es que es raro encontrar un equilibrio en los medios”.
La respuesta de The Independent ha sido la siguiente portada, y un artículo de su editor, Simon Kelneral, al saliente Blair:
“¿Estaría diciendo esto, señor Blair, si hubiéramos apoyado su guerra en Iraq?”
Bastaría decirle a Blair — como a tantos otros que con o sin bigote se fueron del poder — que ellos no son imprescindibles, que vendrán otros que lo hagan mejor o peor, pero que. sobre todo, los periódicos les suelen sobrevivir y tienen una vida más larga que sus meteóricas carreras políticas.
Lo acabo de escuchar en la SER, en el programa de Toñi Garrido, Hoy por hoy Madrid.
Garrido, un fuera de serie que tiene un programa que de radio que es un blog, ha entrevistado a una responsable de la agencia de publicidad que ha diseñado la campaña. Ellos habían elegido el lema “Telemadrid, reflejo de lo que somos”.
Mogadisico, la capital de Somalia, se va vaciando día a día con el resurgimiento - tal vez nunca cesaron - de los combates entre las milicias y el gobierno provisional.
Las tropas etíopes, aquellas que lanzaron el ataque en la madrugada de la Nochebuena pasada, siguen en Somalia. Y seguirán porque ya dijeron que hasta que no lleguen los 8.000 efectivos prometidos por la Unión Africana (UA) no se piensan mover. De momento la UA solo ha enviado a 1.500 y se ha comprometido a que la cifra alcance los 4.000. Como desde otras latitudes no se está dispuesto a enviar tropas a Somalia - por extensión a África, de forma reconocida y pública , aunque de medio tapadillo presencia hay para aburrir - alguien le tendrá que sufragar a estos países el envío de tropas.
El viernes, un avión bielorruso se hacía añicos, falleciendo los 11 tripulantes de la nave, que asistían a las tropas la UA. El gobierno provisional somalí, se apresuró a decir que había sido un accidente, mientras que desde Bielorrusia se aseguraba que había sido derribado por un misil. Al gobierno somalí no le interesa que sea un misil, ya que se quedaría sin éste tipo de ayuda.
Rupert Murdoch ocupa un merecido lugar entre los magnates de la prensa, como Hearst o Harmsworth en su día: hicieron fortuna y fabricaron propaganda.
En el foro de Davos, preguntado el septuagenario magnate si desde News Corp, su imperio mediático, habían intentado dirigir la agenda mediante durante la guerra de Irak, contestó: “No, no lo creo. Lo intentamos”, para luego añadir: “básicamente hemos apoyado la politica de Bush en Oriente Medio…pero hemos sido muy críticos con su ejecución.”
El número de Febrero / Marzo de FP le dedica su sección Depende a Rupert Murdoch.
Gracias, Tirador Solitario.
PS: por cierto, ¿seguirá perteneciendo José María Aznar al Consejo de News Corp pese a que el periódico The Times, buque insignia del imperio, publicó ayer una entrevista a De Juan Chaos asegurando que pertenecía al grupo separtista vasco?
Ver para creer: hace una década era impensable que a EE.UU. se le pudiera hacer frente militarmente; éste poder también se extendía a los medios de comunicación con cobertura internacional. Tenía la supremacía de la información a nivel mundial. Hoy, dos fenómenos interrelacionados han puesto fin a esta supremacía comunicativa, no siempre informativa, y si propagandística.
Por un lado la extensión de Internet ha permitido que cualquiera que tenga acceso a la Red se pueda convertir en un emisor, y que su mensaje llegue a miles de personas. Antes, la calidad del mensaje se medía dependiendo de la audiencia pasiva del medio. Así, la supremacía era clara, y en parte aún hoy lo sigue siendo. Con el uso de Internet, hemos pasado de una comunicación solo horizontal y unidireccional, a una comunicación distribuida, en el que el mensaje no termina en la audiencia, sino que la audiencia se convierte potencialmente en un emisor. Lo paradójico es que los medios de comunicación ayudan a esa estrategia. La guerra de Irak nos da miles de ejemplos: cuando la insurgencia graba alguna de sus acciones, las cuelga en Internet, porque sabe que si las envía a un medio o no se van a emitir, o se van a emitir previamente edulcoradas. Así si inicia una comunicación distribuida, hasta que los propios medios se hacen eco de esos vídeos y pasan a distribuirla de una manera horizontal a su audiencia masiva. Un ejemplo lo tenemos en la CNN y el caso del francotirador. Pero aún más reciente ha sido el caso de la grabación clandestina de la ejecución de Saddam Hussein.
El segundo fenómeno es la extensión del uso de los satélites comerciales de televisión. Básicamente, resumiendo y simplificando, en los años 80, con la administración Reagan se llegó a la conclusión de que una buena manera de pagar todo el gasto militar – recuerden el proyecto de Guerra de las Galaxias – era abrir los satélites a su uso comercial, de tal manera que el entretenimiento – información pagara estos gastos. La CNN es la consecuencia de esta decisión, que alcanzó su punto álgido en la Guerra del Golfo, como única televisión de 24 horas de información y con una audiencia potencialmente global. El uso de los satélites se extendió a otras regiones del mundo, como el mundo árabe. Muchos estarán pensando en el paradigma de Aljazeera, pero hay una infinidad de televisiones estatales y privadas.
Capturas de la televisión iraquí Al Zawra. NYT
Esos satélites no los controla EE.UU., con lo cual no puede controlar la información. Un ejemplo que ha saltado a los medios: la televisión pirata iraquí por satélite Al Zawra, que muestra imágenes de las acciones de insurgentes sunis contra tropas estadounidenses y contra población supuestamente chií. El calificativo de pirata se debe a que ha sido prohibida por las autoridades iraquíes, pero eso da igual, porque sigue emitiendo a través del satélite egipcio Nilesat. El gobierno egipcio se lava las manos ante las quejas del gobierno iraquí y del estadounidense. Mientras, el dueño de la emisora, Meshaan al-Juburi – antiguo miembro del parlamento iraquí - vive en Siria, donde escapó tras ser acusado supuestamente de estafar millones de dólares a los estadounidense en el cobro de salarios a inexistentes soldados que protegía un oleoducto.