Guerra y Paz

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Moeh Atitar de la Fuente

Periodista, fotógrafo y blogger. Más sobre el autor.

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Archive for the ‘Medios De Comunicacion’ Categora

La fotografía ha muerto: ¡Viva el documentalismo!

Wednesday, December 3rd, 2014

El título que acaban de leer es falso. La fotografía no ha muerto. Va muriendo un tipo de fotografía. O al menos seguirá existiendo con un poso de fotografía zombi. Y los zombis gustan mucho. Me explico.

Hace unos días leíamos la noticia de que la agencia Reuters había comenzado a estructurar su departamento de fotografía en América. Estructurar significa despedir. Cómo son gente un poco más seria, han empezado despidiendo a dos jefes, pero en su memoria ya avisaba que es una senda que seguirá, pese a que aumenta el presupuesto en un 1% para su departamento. Ese dinero irá dirigido al video y a una app para tabletas y smartphones.

La rentabilidad es la que mueve a Reuters a hacer estos pasos. El vídeo tiene, al menos, dos ventajas frente a la fotografía en las webs: puede llevar publicidad previa (pasta) y es más cuantificable (podemos saber exactamente cuantas personas han visto un vídeo, cosa que es más complicada en el caso de la fotografía que suele ir acompañado de un texto, un reportaje, que se lleva el premio de la visita).

Se espera que si Reuters apuesta por el vídeo hará unos vídeos de calidad profesional,  aunque sea para el consumo anecdótico del hecho anecdótico de la actualidad anecdótica. No es el caso de la mayoría de los medios en España, cuyos vídeos distan en general de una calidad aceptable, no solo en la factura sino también en el contenido. ¿Quién no ha visto una entrevista con un sonido deficitario o un vídeo realizado por el osado reportero con el móvil? Los medios españoles han entendido las dos premisas anteriores de los vídeos, llenan sus webs con vídeos, pero en lugar de dar una calidad decente, que restaría dinero, han apostado por “dar un lo que sea”, que suele coincidir con no invertir más.

Pero el enemigo de la fotografía no es el vídeo. Tampoco lo es la profusión de cámaras y de ojos. De hecho esa profusión es una ayuda: en un alarde optimismo inusual de quien escribe, pienso que tanta ‘amateurización’ (que hace fotos porque las ama) hará que la ‘otra fotografía’ destaque de tanto estiércol. No digo mierda, porque la mierda no sirve, mientras el estiércol tiene un función necesaria. Sin ir más lejos, yo mismo soy productor de estiércol, de anécdotas sin fondo.

¿Y cuál es la ‘otra fotografía’? Es un tema largo, pero al menos dejo unos apuntes sobre mi punto de vista, del todo rebatible y discutible.

Por un lado el aspecto estético y técnico se le presupone a la ‘otra fotografía’. Las fotos bonitas, encuadradas y el axioma ‘una imagen vale más que mil palabras’, es tan viejo como no estrictamente necesario. La fotografía no puede ni debe renunciar al texto. El fotógrafo virtuoso, de estampas, no vale por sí solo. Formaría parte de esa fotografía zombi, de ese estiércol necesario.

El fotógrafo que se ocupa de ‘la otra fotografía’ tiene que ser un documentalista y no un mero cazador de imágenes bonitas. Cada foto tiene que tener un reflejo del conocimiento del tema que se inmortaliza, pero incluso tiene que tener un soporte textual que la haga ir más allá de la mera imagen. Eso requiere que el fotógrafo se lo estudie, se lo empape, se lo sepa, sin depender de un redactor. El mismo tiene que ser su propio redactor, aunque trabaje con otro redactor.

Estamos hablando, evidentemente, de una fotografía documental, del reportaje de profundidad. Y ese reportaje está en peligro de extinción, al menos en España, porque no se invierte en él desde los grandes medios. Como sucede en el caso del vídeo, se prefiere la foto rápida, que sea un apoyo al texto, una mera ilustración, que un valor en si mismo y un maridaje necesario con el texto. Tampoco existe una dirección eficiente desde los medios, en los que al fotógrafo se le guíe hacia donde quiere llegar y sobre, se le deje tiempo para trabajarlo. La inversión en tiempo es casi tan necesaria como la inversión en dinero.

Esta ‘otra fotografía’ no puede tener en el vídeo a un enemigo sino a un aliado. Muchos fotógrafos han creado una resistencia brutal al vídeo, primero porque entienden que es un lenguaje distinto, al que hay que adaptarse, y segundo porque les quitaría tiempo para hacer las fotos que quieren hacer. Es comprensible. Pero creo que el documentalismo actual necesita, aunque parezca un contrasentido, del vídeo para profundizar en su labor. Si estamos para contar una historia, procedamos a usar todos los instrumentos, pero hagámoslo bien. Nos tocará a muchos seguir estudiando.

Si repasamos un poco lo apuntado hasta ahora se nos debería de hacer plantear el estado de la cuestión en los medios [españoles] cuando tenemos que dejar blanco sobre negro que la fotografía no debe renunciar al texto ni al vídeo, y que desde los medios directamente ni se piensa ni se invierte en periodismo documental (en fotos o vídeos), cómo si hacen medios como NYT o The Guardian. Echénle si quieren un vistazo a MediaStorm ¿Por qué solo copiamos o directamente fusilamos reportajes y no copiamos su estilo?

¿Y dónde radica actualmente este documentalismo? Se sitúa, en España, en los proyectos personales, que con arrojo sacan muchos fotógrafos documentalistas adelante a costa de dedicarle horas y su propio dinero, porque los medios digitales están más a ver que cazan gratis en redes sociales para hacer titulares cómo ‘el vídeo del que todo el mundo habla’, sin querer apostar por hacer ellos mismos el contenido, el vídeo y/o la fotografía de la que todo el mundo habla.

Es más barato que lo hagan otros y que yo simplemente lo enlace y explique (un poquito) el fenómeno. Y encima casi sin pensar. Que pensar cansa.

Reflexiones sobre el World Press Photo 2014

Monday, February 17th, 2014

Llevo viendo las fotos premiadas en el World Press Photo de este año desde el sábado, con tranquilidad y de una manera reposada. Es un lujo que uno puede permitirse cuando no le ahoga la premura de las fotogalerías, los análisis a vuela pluma, la búsqueda de los premiados españoles, las llamadas a estos… Y este margen de tiempo te permite, además, leer lo que otros han escrito y reparar en cosas que quizá tu no habías visto. Todo ventajas, en resumen.

Metapost aparte, he aquí una serie de reflexiones que me han suscitado las fotos premiadas en esta edición.

El ganador. John Stanmeyer se ha alzado con el premio absoluto por una fotografía no especialmente espectacular y de la que uno tiene que leer el pie para enterarse de qué va. Y entonces uno entiende que esa foto, sin ser la más espectacular, comunica y conmueve al tratar un tema tan dramático como la emigración y la desesperación humana por un futuro mejor. Sin obviedades. Está línea del fotoperiodismo es la más complicada de abordar, en tensión con la otra escuela que apuesta por los fotones y el espectáculo dramático.

SIGNAL 26 February 2013 African migrants on the shore of Djibouti city at night, raising their phones in an attempt to capture an inexpensive signal from neighboring Somalia—a tenuous link to relatives abroad. Djibouti is a common stop-off point for migrants in transit from such countries as Somalia, Ethiopia and Eritrea, seeking a better life in Europe and the Middle East.


Señal. Emigrantes africanos buscan cobertura en sus móviles en una playa de Djibouti para poder hablar con sus familias. Foto J.Stanmeyer/VII

Retoque, el justo. Con la polémica absurda desatada el año pasado por el retoque que tenía la foto ganadora, no parece una casualidad que el jurado haya sido muy conservador en premiar a las fotografías con un retoque, digamos, más plano y conservador ¿Consecuencias? En las siguientes ediciones los fotógrafos se cortarán un poco en pasarse con el retoque, porque la excesiva postproducción ya no tiene premio. De hecho, un 8% de los trabajos presentados fueron eliminados del concurso por saltarse la reglas y procesar en exceso la imagen.

La falta de edición y de inversión.En una entrevista publicada en BJP, Gary Knight, presidente del jurado en esta edición, destacaba el hecho de que cada vez van menos fotógrafos a cubrir informaciones de primer orden. Knight se quejaba, además, de la falta de edición de los reportajes, planos y sin ritmo, y añadía que los fotógrafos premiados pertenecen, en muchos casos, a grandes organizaciones que aún están dispuestas a invertir en reportajes y en fotoperiodismo:

“And then, within these stories, it was very evident that many of them hadn’t been well developed, so when you come to judge that story, you are left thinking: ‘It hasn’t been edited very well. There is no narrative.’ Both in terms of depth and breadth, I noticed that something was missing. If you look at the organisations that have won awards – National Geographic, The New York Times, AP, AFP and Reuters – it’s evident that there’s very few [institutions] left that can still afford to provide resources to photographers. I’m seeing in these awards the real-life consequence of the lack of resources that photographers have to go out into the world and cover stories with any depth at all.”

En la página de la fundación que otorga los premios ha colgado en su web entrevistas a miembros del jurado.

Los medios españoles pintan poco. Pregunta: ¿cuántos periódicos, revistas o digitales españoles pueden sacar pecho por haber producido y publicado con anterioridad entre sus páginas algún de los trabajos premiados en los últimos años? Pocos o ninguno. No es un problema de cantera de fotógrafos. Talento hay a raudales: el español Moises Saman, comisionado por Magnum, o Pau Barrena, han sido dos españoles premiados en esta edición.

La clave es que los medios españoles no apuestan por el fotoperiodismo. Van a lo rápido, a lo sencillo y a lo barato, muy acorde a lo que señalaba el presidente del jurado.  No hay una dirección fotográfica eficiente que haya entendido de qué va la fotografía actual. Los responsables de estas secciones son meros gestores de horarios, libranzas y buceadores de agencias buscando los fotones que hacen las grandes agencias para salvar el día a día. Con plantillas de fotógrafos mermadas, estos andan con cubriendo como pueden los flecos del día a día, de rueda de prensa en rueda de prensa, y de partido de fútbol en partido de fútbol, no vaya a ser que le caiga un tirón de orejas al jefe por que se le haya escapado un fotón en una aburrida rueda de prensa. No da tiempo para que se puedan explayar en un tema. Y, en plena crisis económica que vivimos, anda que no hay temas y temas por los que apostar.  Sorprende ver como luego por estas latitudes los medios publican con profusión ‘las mejores fotos del año’, azuzados por la búsqueda del click, pero sin ninguna reflexión por parte de esos responsables de porque sus medios no están ni estarán entre los premiados. Pero tampoco es que los nuevos medios digitales hayan hecho una apuesta por el fotoperiodismo. Como mucho, algunas fotos espectaculares de algún colaborador en caso de carga policial, eso si no la han robado y usado previamente alguna foto que se haya colgado en una red social.

El momento. Quizá la foto que más me ha perturbado es la que firma el iraní Amir Pourmand. En ella un joven llora sobre el hombre de su verdugo momentos antes de ser ahorcado.

st before a noose is put on his neck, Alireza Mafiha, 23, lays his head on an executioner's shoulder. Together with Mohammad Ali Sarvari, 20, he was convicted for stabbing a man and stealing the equivalent of $20. The pair were arrested after posting a video on YouTube showing the attack. Though their victim did not die, the judiciary convicted them of being “mohareb,” a Shiite legal term that translates as “waging war against God”, a crime that carries the death sentence.

Alireza Mafiha, 23 años, llora sobre el hombre de uno de sus verdugos, poco antes de ser ejecutado en Irán junto a Ali Sarvari, de 20 años. Ambos pegaron y robaron a un hombre el equivalente a 20 $. Fueron identificados por haber subido a Youtube la paliza; fueron condenados a muerte pese a que la víctima sobrevivió a los golpes. Foto:  Amid Pourmand/ ISNA

Sin políticos. Ningún político protagoniza ni una solo fotografía premiada. ¿Casualidad? ¿Hartazgo? Puede que tenga más que ver con que los políticos proyectan de por sí sus imágenes, y que los premios pretendan reconocer más a los temas que no tienen tanto el foco mediático encima.

 

Hollande y la vuelta al cole

Wednesday, September 4th, 2013

Las agencias Reuters y AFP sirvieron ayer una foto de Hollande en un aula de Denain, con motivo del primer día de colegio. La foto de fue ampliamente difundida por Twitter:

 

"Una cosa que decir: gracias al fotógrafo re Reuters por esta foto de Hollande"
 

Tras enviarlas a sus clientes, tanto Reuters como AFP, mandaron una orden a sus clientes para retirar las fotografías.  La agencia francesa argumentó una “decisión editorial” para su retirada.

La fotografía deja al señor presidente de la República Francesa en ridículo sin aportar ninguna información. Solo es un gesto captado por un fotógrafo. El error fue, desde luego, distribuir una imagen que caricaturiza a un personaje, pero que no añade ninguna información. Ridiculizar por ridiculizar no debe de ser la función de un periodista. El problema es que el error se ha intentado subsanar con una retirada, lo que levanta los fantasmas de las presiones del poder y la censura, además de no arreglar nada ya que la imagen ya la puede ver todo el mundo y el efecto rebote es peor: pedir que no se hable de una fotografía es incitar a que se hable aún más de ella.

Las agencias tienen un primer filtro, el de su criterio periodístico, sin una connotación editorial excesiva para servir ampliamente a sus clientes, de todo pelaje y condición. Luego recae en los medios y sus editores gráficos (si los tienen, si se han salvado de los recortes) dar o no determinadas imágenes. Con los gestos, los editores tienen un gran aliado para destrozar la imagen de un personaje. Un gesto es una milésima de segundo: tocarse la nariz porque algo molesta, una mueca…y sacarlo de su contexto es fácil para ridiculizar. Y ese tiene que ser un límite del editor gráfico: damos información no destrozamos imágenes.

Aunque siempre esta el extremo de las fotografías proporcionadas por el mismo poder, donde todo es perfecto y adulador. Aquí la fotogalería de esa misma vista realizada por el fotógrafo de la presidencia francesa.

Actualizción: La agencia AFP ha explicado en este post porque decidió retirar la foto, cuyo criterio comparto al 100% y tal y cómo escribí esta mañana :

AFP tieme como regla nunca difundir imágenes que rediculizan gratuítamente a la gente. Decidimos publicar una fotografía pro su valor informativo, nunca por la violencia, la ocurrencia, el ridículo que pueda generar. Por ejemplo, sucede frecuentamente que nuestros fotógrafos, en conferencias internacionales, sorprenden a dirigentes mundiales en posturas poco ventajosas, metiéndose el dedo en la nariz o otras. 

Vía | L’Express 

PS: no puedo dejar de recomendar una entrevista en JotDown a Santiago Lyon, responsable máximo de fotografía y vicepresidente de AP.

Neda no era Neda

Friday, November 16th, 2012

Los medios viven inmersos en la obsesión de que toda noticia o persona que la protagoniza tiene que tener una foto o una imagen. Esa obsesión se ha visto alimentada con todo este universo digital. Antes eran los periodistas del medio o las agencias las que proporcionaban esas imagenes. Si había un muerto de por medio, acudían a la familias o amigos para que les proporcionara una foto del difunto. Un veterano de noticias de sucesos me confesó un día que en su vida había robado muchas fotos de las casas de difuntos noticiosos.

Ahora también robamos, pero sin entrar en las casas. Si pasa algo, los editores gráficos corremos al oráculo  y le preguntamos por la imagen. Muchos no dudan en asaltar Facebook o cualquier otra red social y robar (sí, es un robo) la imagen. Ya puestos, casi no se contrasta si esa persona que han descubierto es o no la protagonista de la noticia. Tenemos la imagen, ¿cómo nos vamos a llevar el chafón de que esa no es la persona que realmente buscamos?

Algo así debió pasar en el caso de Neda; murió apaleada durante una protesta de aquella revolución verde iraní, aquella que nos empeñamos en decir que era una revolución digital a golpe de Twitter. El vídeo de su muerte, subido por un videoaficionado a la red, recorrió el mundo entero. Las imagenes valieron una mención especial en los World Press Photo de ese año.

Teníamos la cara de ella destrozada por los golpes. Pero nos faltaba su imagen sonriente. Algún iluminado se metió en Facebook y se topó con una tipa con pañuelo, que se llamaba [casi] igual y vivía en Irán. ‘Es ella’, se dijo satisfecho. Es posible que la subiera, a su vez, a Twitter, y entonces mucha gente dijera al unísono: ‘Es ella’. Editores de medios de comunicación con cierta credibilidad llegaron a la misma conclusión, porque ahora lo que dice Twitter  es verdad, y para qué contrastar . Y esa imagen pasó a ser el retrato de ella, que no era ella.

Neda Soltani (izquierda) and Neda Agha-Soltan (derecha)

Ella, la del retrato, no estaba muerta. Se llama Neda Agha-Soltan. Pero ese fallo encadenado, esa mentira multiplicada hasta convertirse en verdad, la puso en un brete: el régimen iraní la acusó de simular su muerte y ella, ajena a todo esto, tuvo que dejar su país.

Todo un drama humano causado gracias a la obsesión de tener una imagen de toda cosa que pasa.

Tres años más tarde cuenta su historia a la BBC. | vía PetaPixel

Arantza

Monday, November 12th, 2012

Conocí a Arantza primero por teléfono. Trabajábamos en la misma empresa (Prisacom), pero en edificios distintos, ella en deportes y yo en la mesa central.

Recuerdo el día que murió el futbolista Puerta. La información arrancaba con un ‘los peores augurios se han cumplido’. A nuestra jefa de entonces, Vanessa, le pareció que esa frase era una frase demasiado hecha y me pidió que les llamara para que se cambiara; pocos horas más tarde, un atleta español (ya no recuerdo ni cómo se llamaba) no se clasificó para una prueba en la final de los mundiales o europeos de atletismo. La crónica arrancaba con un ‘no pudo ser’. Y se repitió la misma llamada.

No recuerdo si al otro lado estaba ese día Arantza, pero tuvimos conversaciones de esas de ‘quita, pon’, durante algún tiempo. Ella también llamaba para vender las piezas de deportes, avisar de las erratas que metíamos en portada o de cualquier destrozo, muchos de ellos causados por mi. Cada vez que colgaba, me contó tiempo más tarde, echaba exabruptos contra mi persona: ‘¿Moeh?, el Moeh este es un…’ Y así durante unos meses.

Nos conocimos en un sarao de empresa, no sé si en la cena de Navidad (por entonces había cestas y se celebran cenas pagadas por la patronal). ‘¿Tu eres Moeh?’, me dijo. Creo que esperaba a un monstruo o a un tipo con cola de demonio. Pero nos caímos mejor que bien. Afianzó nuestra amistad su traslado a Miguel Yuste. Sufrimos los primeros Juegos Olímpicos juntos, aquellos de Pekín; luego grandes premios de F-1, todo el fútbol habido y por haber, mundiales, eurocopas…Horas y horas de trabajo, muchas más de las que fija un contrato, muchas trabajando para que luzca más el trabajo de otros.

Estábamos uno para el otro; despotricábamos contra las injusticias que vivíamos en primera persona; hablamos (y nos asesorábamos) sobre el amor, sobre la vida; ella estuvo a mi lado en los peores momentos de mi vida; también en todas las alegrías y casi todas las fiestas y juergas, muchas, pero nunca demasiadas. ‘Moeh, somos Zipi y Zape’, me soltó un día en la cafetería mientras se tomaba una manzanilla, algo muy suyo. ‘¿Quién es el rubio y quién es el moreno?’, añadió partiéndose de risa.

El sábado la llamé para decirle que compartía lista con otras 128 compañeros. Lo hice llorando. Y fue ella la que me consoló: le brota la valentía vasca por todas sus venas.

Releo lo que escribo y parece una elegía. Pero Arantza está más que viva y entera. Es una gran periodista y mejor persona. Ahora parece que soy yo el que usa los tópicos al escribir (Vanessa, perdóname), pero a veces son los tópicos los que mejor funcionan porque son los que mejor se entienden.

Ya no vendrá a mi sitio a decirme ‘invítame a un agua’. Tampoco serán en esas paredes donde nos consolemos. No será en Miguel Yuste donde compartamos esos cafés, esas manzanillas ni los homenajes culinarios a los que ella siempre se empeña en invitar. Será en otros sitios, sin moqueta, y con la ventaja de que el periódico no ocupará ya tanto tiempo en nuestras conversaciones.

Te quiero, te aprecio. A por todas Arantza. Tu y tantos amigos, como Txetxo, Julio, Gallito, Carmen, Gloria, Ibañez, Manu, Toño, Oli, Aitor, Abel, Lobo y un puto largo etc.

Triunfa la (tele)basura

Wednesday, December 29th, 2010

En media hora CNN+ echa el cierre. En el mismo canal se enchufará el canal temático de reality show de Telecinco. Gran Hermano. A todas horas. Triunfa la telebasura. Triunfa un modelo de televisión que ha hallado la tecla de la audiencia masiva, donde un personaje es la columna vertebral de toda la programación, donde importa muy poco el interés público y mucho la caja registradora.

“El periodismo tiene un papel esencial en la formación de la opinión pública”, es un mantra que se repite en las facultades de periodismo. Cada vez el periodismo está más arrinconado. Y lo peor es que parece que la ciudadanía, a esa que tenemos que ayudarle a formar su opinión independiente, de todos los signos políticos, no lo echa de menos. No es su culpa, algo estaremos haciendo mal los que nos dedicamos a esto.

El cierre de CNN+ no es solo Gabilondo, ni los empleados que se quedan en la calle, aunque ellos sufren de manera directa el golpe de un cierre. Es también un signo más, de que esta profesión va acumulando fracasos y desengaños con la sociedad. Perdemos todos. No parece que nos sientan necesarios. Y sin embargo, seguiremos, tropezaremos con más cajas registradoras e intentaremos recuperar la confianza de a esos a quien nos debemos, esa ciudadanía que se queda hoy con menos periodismo y más (tele)basura .

El valor informativo de una foto

Wednesday, February 10th, 2010

¿Qué valor informativo tiene dar la imagen de un hombre, civil, desconocido, víctima de un atentado terrorista, con todas las tripas por fuera? El pasado viernes hubo un atentado en Islamabad, y la agencia Reuters, siguiendo su protocolo de actuación, mandaron a un fotógrafo al lugar de la explosión, y a un segundo al hospital. Este último se encontró de bruces con otro atentado en las puertas del centro sanitario. Y tomó dos fotografías (si alguien está interesado, las puede ver en el blog de la agencia). El editor escribe:

“¿Cuánto horror tiene que ser enviado por el cable (a los clientes de la agencia)?¿Tienen que ser enviadas todas? ¿Tiene que tener la gente la posibilidad de ver estas imágenes en Internet? Yo creo que sí, otros están en contra (…) ¿Tiene que estar el mundo expuesto a la brutalidad de este tipo de imágenes o tiene que estar este horror confinado a aquellos que lo sufrieron en primera mano – las mismas víctimas, los muertos, los periodistas, las fuerzas de seguridad presentes? Si la respuesta es no, ¿porqué se envía a periodistas a la escena en primer momento? ¿Tenemos que esconder esto al mundo? El hecho es que fue un ataque en un hospital lo que marca la diferencia del nivel de brutalidad que tiene que ser visto. Yo creo que si. Es posible que tu no estés de acuerdo”

Yo no tengo una respuesta categórica, y me escudo en esa cosa que se llama “valor informativo de la imagen”. ¿Aporta algo al lector verle las tripas a un hombre en primera página? Desde luego que quedaría retratada la brutalidad del atentado, ¿pero no habría otra manera? ¿otros encuadres, no tanto detalle?

Sanjay Gupta, el cirujano enviado especial de la CNN a Haití

Friday, January 22nd, 2010

Se llama Sanjay Gupta. Ha ganado un Emmy. Pero no es presentador ni actor ni periodista: es neurocirujano y trabaja para la CNN. Ahora es el cirujano enviado especial de la cadena a Haiti. Empezó a trabajar en la CNN en verano de 2001, para cubrir el envío de antrax en sobres. Luego se fue a  Irak, operando a víctimas civiles y militares, casi a la luz de las cámaras. Va a todas estas zonas en crisis bajo el título “chief medical correspondent”.El de Haití no es su primer desastre natural: en 2005 se fue a Sri Lanka a cubrir el tsunami.

En este vídeo vemos como auxilia a un niño en Haití, con las cámaras preparadas para tal efecto.

Acompaña al doctor Gupta, la estrella de la cadena Anderson Cooper, que también ha dado ante las cámaras su dosis de heroísmo, salvando a un niño herido de una turba, tal y como cuenta en su propio blog con una serie de fotos y vídeos:

El problema no es que el periodista acuda a salvar a las víctimas que pueda; el problema está en hacer de ello un exhibicionismo acorde con la noticia como espectáculo: es entonces cuando el reportero se mete dentro del relato de los hechos, se convierte en protagonista y explota este vértice hasta la saciedad.

Vía | El Blog de Le Monde sobre el terremoto de Haití, dónde se pregunta: “¿Salvar o filmar, hay que elegir?” .

La venganza de un editor despedido

Friday, November 13th, 2009

Los editores de texto (las personas, no los ‘ word’), los correctores son una especie en vías de extinción en los periódicos. Se asegura que su labor la pueden hacer perfectamente las máquinas y que en un proceso de elaboración cooperativa de un texto (es decir, una noticia, en teoría, la escribe uno pero la leen y retocan muchos), no es necesario esa mente experta y preparada para ver fallos y que además se sabe al dedillo el libro de estilo del medio en cuestión y el significado justo y necesario de cada una de las palabras. Así que muchos periódicos deciden prejubilar, recolocar en otros departamentos o simplemente poner de patitas en la calle a estos profesionales. El Toronto Star ha reestructurado recientemente su redacción, y piensa echar a unos 100 editores en este proceso de externalización (es decir, hacer el producto más barato, más rápido, prescindiendo de la calidad si hace falta).

La venganza, sin embargo, hay veces que sirve sola y ardiente. Uno de los empleados (posiblemente, afectado por el recorte) ha hecho pública esta nota interna firmada John Cruickshank (el jefe), y con las correcciones en rojo:

Vía| Torontoist, donde se puede ver la carta y las correcciones en detalle.

Gracias | Carlos por el enlace

La guerra de Murdoch

Sunday, October 4th, 2009

Michael Wolf (autor de The Man Who Owns the News: Inside the Secret World of Rupert Murdoch)escribe un artículo en Vanity Fair sobre el magnate de la prensa y su decisión de cobrar por los contenidos de las versiones digitales de sus periódicos.

Wolf cuenta como la mujer de Murdoch, Wendi, llevó a casa a los fundadores de Google, Larry Page y Segey Brin, para que le conocieran. “Rupert estaba continuamente preguntándoles”, le cuenta la señora de Murdoch al periodista. “¿Pero qué es lo que exactamente les preguntaba?”, pregunta Wolf. “Les preguntaba por qué no leían periódicos?”.

Caricatura de Darrow

Esta escena dice mucho. Dos generaciones bastante separadas no solo en el tiempo (ambos fundadores de Google tienen 36 añosfrente a los 78 años de R.M), pero sobre todo en la concepción de lo que son los medios de comunicación. Y el viejo orden se revela contra parte del nuevo modelo de comunicación. Pero no perdamos la perspectiva: no hay buenos y malos. Es solo una cuestión de pasta.