Guerra y Paz

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Moeh Atitar de la Fuente

Periodista, fotógrafo y blogger. Más sobre el autor.

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Rajoy, la foto de una despedida

Moeh Atitar de la Fuente - Friday 1 de June de 2018

Fue la foto del día, a tenor de cómo muchos periódicos se lanzaron a publicarla en sus ediciones digitales y de papel. La foto del día (o una de ellas), la firma Dani Gago, un excelente fotógrafo y con una larga trayectoria en fotografía política. La foto es intachable. Refleja ese momento de salida ¿torera?, un allí os quedáis, os lo coméis todo con patatas, que es lo que había venido diciendo Rajoy toda la mañana. Y si no un adiós, un hasta luego de esos que se pronuncian de manera larga, muy larga. En un día como el de ayer, con las dos minúsculas áreas (son más pequeñas que mi cocina, apenas equipada con un microondas) reservadas abarrotadas de las  cámaras y objetivos de los mejores fotoperiodistas de este país, Dani Gago apostó por quedarse en ese hueco y tomar esa foto. La foto que casi todos publicaron. Lo de Dani Gago es tan intachable como meritorio. Fotón y ya.

El problema no es la foto (y mucho menos el fotógrafo). El problema es la práctica periodística de no avisar de la procedencia: Dani Gago es fotógrafo de Podemos. Trabaja para un partido político, como trabajan cientos de periodistas, sin que ello sea nada malo (ni tampoco bueno). Usa todo el código y el lenguaje del fotoperiodismo, pero al servicio de un partido político y de unos fines muy legítimos. Para que nadie tenga dudas: diría lo mismo si el que la firmara cualquiera de los fotógrafos que trabajan para otros partidos políticos o instituciones, con un altísimo nivel de profesionalidad.

Cuando vi la foto de Dani Gago en su Instagram pensé que era redonda. Tan redonda que seguro la habría hecho otros muchos. No fue así. Estas cosas pasan y Dani Gago fue de los pocos que estaban bien colocados para esa foto, para ese gesto. Hasta donde he podido comprobar, EFE, de la mano de J.J Guillén, tiene una fotografía similar,  que es la que lleva El Mundo en su portada; y La Vanguardia, que la firma Dani Duch.

Dani Gago tenía la fotografía redonda, la que todo editor gráfico quiere publicar y debe publicar. Y allí es donde viene el fallo de la práctica periodística: al lector hay que avisarle que la foto, la foto redonda, procede de un fotógrafo que trabaja para un partido político, Podemos (El Periódico le dedica un artículo a la foto del día, pero sin avisar de esta particularidad). ¿Qué cuesta firmar la foto Dani Gago (Podemos)? ¿Sonroja tal vez reconocer que entre tantos fotoperiodistas de los pocos que ha conseguido el fotón es el fotógrafo de Podemos? La procedencia se le debe al lector.

No tan al margen.  Si hubiera estado ayer trabajando como editor gráfico de una edición en papel hubiera dudo entre publicar la despedida pseudotorera o alguna de las fotos de Rajoy saliendo del restaurante en el que se refugió durante ocho horas. Para muestra esta gran imagen de Claudio Álvarez, de El País.

Cada maestrillo tiene su librillo: yo hubiera tirado por aquí. ¿Por qué? Porque el adiós pseudotorero de Rajoy llega a los quioscos ya muy vista y esta, la de la salida del restaurante tras ocho horas, refleja el desconcierto (ese escolta indicando al presidente por dónde tiene que ir) que fue el colofón (y resumen) del día.

Cómo debe ser la relación entre un fotógrafo y una modelo

Moeh Atitar de la Fuente - Wednesday 9 de May de 2018

Llevo un tiempo leyendo las acusaciones de modelos contra fotógrafos. Me aterra leer el poder que ejerce alguien con una cámara en mano. Me aterra leer la manipulación psicológica que se somete a personas con la excusa de tomar una foto, y lo que se busca llánamente es conseguir satisfacer los deseos de mentes perversas que no son otra cosa que abusadores. Moderna de Pueblo los ha bautizado, acertádamente, follófrafos. No, no quieren fotos. Quieren follar abusando del poder que le da una cámara.

Fotógrafos abusadores han existido desde el principio de los tiempos de la fotografía. Últimamente hemos leído acusaciones muy graves a grandes fotógrafos vinculados con el mundo de la moda.

El abuso de parte del fotógrafo al modelo es una cuestión de machismo. Si bien es cierto que hay modelos masculinos que han sido abusados por parte de fotógrafos, es más que evidente que la inmensa mayoría de las víctimas son mujeres. Y la totalidad de los depredadores son hombres. No he leído aún ninguna denuncia contra una mujer fotógrafa abusadora.

También creo que el número ha aumentado por algo que podríamos llamar intrusismo: cualquiera con una cámara y un buen puñado de seguidores en redes sociales se siente fotógrafo; y cualquiera con una bella sonrisa se siente modelo.

A mí me parece fenomenal: que cada uno sea lo que quiera. Pero cuando al machismo de base se le suma que quien toma la cámara no tiene un concepto ético de su trabajo ni del poder que tiene una cámara, y que la modelo desconoce qué es la fotografía y cómo debe ser una sesión de fotos, pueden surgir situaciones en las que el primero se aprovecha de lo segundo. Y se produce el abuso.

Esta es la motivación de que me haya lanzado a escribir este post. Como fotógrafo profesional creo que es necesario que los fotógrafos profesionales expliquemos cómo debe ser una sesión de fotografía para evitar los abusos. Sobre todo porque duele que determinados abusadores procedan a explicar cómo se saca partido a un modelo, con tácticas que no tienen nada que ver con la fotografía sino, siendo algo condescendientes, la (asquerosa) baba.

Así que aquí va un decálogo sobre cómo debería ser una sesión de fotos:

1.- Antes de ir a hacer una sesión con un fotógrafo mira su estilo. Mira las fotos que hace. Si crees que no vas a responder a su estilo, que ese tipo de fotos a ti no te convencen, mejor no ir. Raramente un fotógrafo pasa de hacer unas fotos subidas de tono a unas fotos propias de la primera comunión.

2.- Si decides ir a una sesión de fotos delimita con el fotógrafo lo que se va a hacer antes de empezar. No es lo mismo que te ofrezca hacer un retrato de tus ojos, que una sesión de fotografía de desnudo. Detecto que muchos fotógrafos abusadores  colocan el cebo de la sesión de fotos y a lo largo de esa sesión van ganando terreno y arrinconando a la víctima para que termine desnudándose. Creo que esto no es ético. Lo ético es decir hacia dónde quieres llegar desde el principio.

Es una relación profesional, no de ligoteo. Leo que en todas estas denuncias hay un despliegue previo de ‘conquista’ por parte del follógrafo. “Me encantan tus ojos, tu sonrisa, o qué culo más espectacular tienes…” Esta manera de dirigirse a alguien supone un abono para ir a una relación que nada tiene que ver con lo profesional. No aceptes más de un “me interesaría hacerte estas fotos concretas”. Lo demás ya entra en el terreno personal, no profesional. Si hay insistencia y no te sientes cómoda hazlo saber.

3.- Tenemos alergia supina a dejar por escrito los términos de una relación profesional. Sí, una sesión de fotos es una relación profesional. Se debe firmar un contrato entre fotógrafo y modelo antes de hacer una sesión, incluso si ninguno de los dos va a cobrar. ¿Por qué digo esto? Porque muchas acusaciones a estos follógrafos se repiten: prometen una sesión de fotos gratis y cuando no consiguen la carne que buscan quieren cobrársela monetariamente. Pues mira, no: antes de hacer una sesión entre desconocidos se establecen los términos con un contrato entre las dos partes.

4.- Ningún fotógrafo puede hacerle fotos a una persona menor sin el consentimiento expreso escrito y (yo añadiría presencial) de sus tutores. Digo esto porque muchos de estos depredadores se lanzan a acosar a menores en redes sociales para hacerles fotos. Sin el consentimiento de los padres es ilegal (porque así lo dice la ley).

5.- El fotógrafo no te tiene que tocar en ningún momento de la sesión. En todas las denuncias que he leído el follógrafo tiene las manos largas y coloca hasta los pechos. La palabra es una herramienta más que suficiente para explicar cómo colocar unos pechos, un culo o una sonrisa. Sí que hay veces en las que el fotógrafo debe retirar, por ejemplo un pelo de la cara. Allí el profesional debe avisar lo que va a hacer y nunca hacerlo de manera intimidatoria. Si te tiene que explicar una pose, una postura, que la haga él, pero no debe tocarte en ningún momento para conseguir una pose. Si en algún momento sientes que invade tu espacio de manera incómoda házselo saber.

6.- Es una sesión de fotos, no una taberna de los bajos mundos. Leo en muchas de las denuncias que los follógrafos hablan a sus víctimas con palabras degradantes. “Dámelo todo zorra” no es una expresión que vaya a conseguir nada fotográficamente. El fotógrafo debe hablar con respeto al modelo. SIEMPRE. Si en algún momento te sientes incómoda por expresiones de este tipo debe cortarlas de raíz. Si siguen, la modelo debe irse.

7.- Los cambios de ropa son privados. El fotógrafo no tiene que estar presente. Si lo está, hay que decirle que se vaya. Un cambio de ropa es íntimo y punto.

8.- Si eres nueva en el modelaje y no quieres ir sola a una sesión, dile al fotógrafo que quieres llevar a alguien contigo. Garantízale que esta persona estará callada en todo momento y que tendrá la movilidad de un jarrón chino. Nunca he entendido los fotógrafos que reclaman estar solo con el modelo en la sesión. Eso sí, el silencio y la inmovilidad del invitado debe ser absoluta.

9.- Una sesión de fotos, no un patio de vecinos. Al igual que tú puedes pedir llevar a alguien, el fotógrafo puede contar con personal técnico que le ayude. Te tiene que presentar a su equipo técnico y decirte que funciones va a cumplir (maquillaje, luces, asistencia con la cámara, etc). Digo esto porque en muchas de las sesiones denunciados el follógrafo se trae a su pandilla para ser mirones de la sesión. Los mirones no cumplen ninguna función y no deben estar.

10.- “Todo son invenciones”. Es lo que sueltan los denunciados, que se describen a sí mismos como auténticos ‘caballeros’. No se reconocen, los pobres, en las sesiones que describen las modelos. Esto es muy fácil: grabar las sesiones en vídeo previo aviso y consentimiento por escrito de la modelo. Allí se debe delimitar el uso de esas imágenes, si son solo para fines privados entre las dos partes o si se va a publicar. Eso evitaría cualquier duda.

11.- La sesión se acaba cuando la modelo quiere. Si en algún momento uno se siente incómodo tiene la opción de irse. No hay más que discutir.

12.- Denuncia el abuso. Así de simple.

Es esencial que las víctimas de los abusos denuncien. Pero también es esencial que los profesionales de esto señalemos los comportamientos que no son éticos, que no son profesionales y que ayudemos a quien desconoce nuestro mundo profesional cómo debe ser. Porque la mejor manera de desarmar a esta gentuza es empoderar a las potenciales víctimas con información sobre nuestro mundo. Sirva este decálogo como mi granito de arena.

Gracias a mi amiga María Sahuquillo por leer y editar este post antes de publicación. Sus matices y correcciones han sido más que necesarias.

Chaval eres idiota

Moeh Atitar de la Fuente - Saturday 26 de September de 2015

Eres idiota. Siento ser sincero. Lo peor es que te han hecho idiota. Lo llevan intentando desde hace tiempo, y porque ya me idiotizaron a mí un poco. Pero lo tuyo es mucho peor.

Eres tonto de solemnidad. Y tú ni siquiera lo has buscado. Te han reducido Filosofía y retorcido la Historia, y ya no las tengo todas conmigo que hayas tenido las suficientes horas de caligrafía como para escribir algo legible. Eso sí, la ciencia te la sabes en inglés – ‘Science’, la llaman en Madrid – pero en un inglés con un marcado acento de Leganés. Creo que de Quevedo o Lope de Vega ni hablamos y eso de que “quien lo probó lo sabe” no lo vas a pillar ni queriendo. Eso sí, tienes una espaldas que ya quisiera yo de tanto peso cogido en forma de absurdos libros de texto que llevas calzándote desde Infantil, esa cosa que yo llamaba parvulitos y que el mayor esfuerzo intelectual que hacía iba destinado a hacer figuras amórficas con plastilina.

No es culpa tuya. Tampoco vayas ahora a cabrearte con tus padres, que ya sabemos que en los arrebatos hormonales de la adolescencia es lo que le pilla a uno más cerca. La culpa es más bien de quien manda. Haciéndote idiota – del griego aislado, que le importa un carajo la política y a quien no le importa la política no le importa nada – cree que será más fácil mandarte y manejarte.

Pequeño idiota: te estás perdiendo a Kant, su imperativo categórico, te pierdes a Rousseau y su razonamiento sobre la existencia de Dios, o te pierdes a Nietzsche, de tal manera que costaría explicarte que el ‘Superhombre’ no es ninguno de los protagonistas de ese reality show que ves narcotizado todas las semanas.

Pero tiene solución, pequeño ser idiotizado. Ponte las pilas. Te costará más que a los que te precedimos. Te costará porque no tendrás a ese Don Tomás que te metía la filosofía tirando literalmente el libro de texto por la ventana y diciendo barbaridades para que se te quedará la Dialéctica de Marx en la cabeza, pese a ser (o por ser) un aplicado discípulo de jesuitas. Pero serás lo que leas. Lee hasta que te sangren los ojos y busca a tu alrededor a tu Don Tomás. Queda alguno suelto.

Esto no es un ataque de buenísimo, pequeño sabelotodo que nada sabe. Esto lo hago por egoísmo: si veo a nuestros dirigentes actuales (se manda entre los 40 y los 50 años) llevar el mundo bastante regular, pese a tener horas de Filosofía e Historia a sus espaldas, no me quiero ni imaginar la fiesta que vamos a montar cuando te toque a ti y a los tuyos dirigir esto.

Aspira a dejar de ser tan idiota. Aspira a pertenecer a la única élite que merece la pena, la élite del conocimiento. Quizá sea la que más cuesta, la que nunca se alcanza, de la que uno siempre teme quedar expulsado, pero la que más depende de uno. Lo de ser humilde ya lo veo pedir demasiado.

Lee y duda. Es simple. Te irá mejor. Nos irá mejor.

Gracias

Moeh Atitar de la Fuente - Thursday 16 de July de 2015

“Nunca repitas la misma palabra y evita empezar la frase con un adverbio”: el consejo de Alicia Rivera se me quedó grabado el día que me estrené en la sección de ciencia de El País escribiendo un artículo titulado ‘Nanotecnología y eficiencia para construir el buque pesquero de 2020‘. Guardo aún la plancha metálica con la que se imprimió esa hoja y que Rivera me regaló al día siguiente, “porque es una costumbre que cuando uno se estrena, se lleve la plancha”.

Llevo desde ayer saltándome esa regla porque no he parado de repetir la palabra ‘gracias’, en tantas ocasiones precedida del adverbio ‘muchas’. Si en español es difícil encontrar un sinónimo perfecto de una palabra, con ‘gracias’ se hace un tanto más complicado. Al diccionario me remito.

Y todo porque Pedro J., ahora ya mi director, ha anunciado en Twitter que me incorporo a El Español.

 


 

La verdad es que ha sido un aluvión de felicitaciones sinceras y de palabras que me abruman. Hacía tiempo que no me sonrojaba tanto. He intentado contestar a todas, al menos con la fórmula más sencilla: “¡[muchas] gracias!”.

Desde que empecé este blog en 2006 no he parado de tener la mayor recompensa que puede tener un juntaletras como yo: lectores. Lectores que me habéis seguido en otras redes, en otros espacios, en los medios donde he escrito (20Minutos y El País) y que sin duda ahora lo haréis en El Español. Y me echaréis ese cable, esas correcciones, esas críticas y alimentaréis esos debates que me han hecho tomarme esto del periodismo más en serio todavía.

Han sido dos años en los que he estado alejado de una redacción. Eso para un periodista es como para un marinero mandarlo desterrado al Tibet, pero cuando el marinero elige el ‘monasterio tibetano’ no puede quejarse.

Estos dos años hice cosas que me apetecían, que nunca había hecho y que tenía ganas de hacer. Estar a otros lados de la comunicación me ha hecho conocer algo mejor el periodismo, para lo malo, pero sobre todo para la bueno: creo que estamos en el mejor momento para nuestra profesión en mucho años, sobre todo porque son muchos los que tienen, tenemos, muchas ganas de hacerlo mejor cada día.

Pero sobre todo estos dos años he conocido a gente increíble (que ya forman parte de mi vida) y que se añaden a los buenos amigos que han estado siempre allí. Es la mejor de las suertes. Tanto a unos como a los otros el ‘muchas gracias’ se queda más que corto.

Una redacción no son solo unas mesas, unas sillas y una moqueta (la peor parte). Son personas que trabajan para un proyecto común. Y esta redacción en la que entro a formar parte tiene un equipazo que abruma. Vuelvo a trabajar con profesionales excelentes , como Daniel Basteiro, Mariagela Paone o Mabel Cobos. De ellos guardo recuerdos muy gratos porque tienen una concepción franca del compañerismo y se mueven con algo que es básico: sentido común. Y empiezo a trabajar con gente a la que tengo un respeto profesional extraordinario y de los que seguro me tocará aprender mucho. Porque en esto de juntar palabras [con sentido] y hacer fotos [enfocadas], uno no puede hacer otra cosa que aprender y aprehender.

Quiero acabar este post con las personas que han propiciado todo esto: María Ramírez y Eduardo Suárez, que desde hace unos meses hemos estado simplemente charlando, como lo hice luego con Fernando Baeta y finalmente con Pedro J. Ramírez. No he tenido la sensación de haber estado en un [tedioso] proceso de selección, sino en un proceso de recibimiento. Gracias por hacer el inicio tan grato y sobre todo por hacerme partícipe de ‘El Español’.

Y bueno, que ya sabéis lo que toca: más periodismo.

Una mala foto es una mala imagen

Moeh Atitar de la Fuente - Thursday 2 de July de 2015

Hubo un tiempo no muy remoto en el que la Corte española contaba en nómina con los mejores hacedores de imágenes. Nombres como Tiziano, Juan Pantoja, Rubens, Velázquez, Alonso Cano, Goya… andaban los pasillos de los palacios reales para inmortalizar a los reyes de las distintas dinastías. Formaban parte de la herramienta inicial, básica, y fundamental de la comunicación política que ha sido siempre la imagen. Sin imagen y sin palabra no hay comunicación política que valga.

Pero vivimos tiempos aciagos en cuanto a la generación de imágenes políticas desde la Política española. Se hace cansino repetir que hoy en las redes sociales, por el ritmo de la información, es necesario quizá más que nunca (al menos en cantidad) la producción de imágenes, de fotografías, de vídeos… de conceptos visuales potentes, en definitiva. Pero parece que hemos entendido lo de la cantidad pero nos hemos olvidado, del todo, de la calidad.

Esta semana hemos tenido dos ejemplos claros, con sendos restaurantes como escenario de la foto política del día, realizadas y distribuidas desde La Moncloa.

La primera inmortalizaba la comida entre Rajoy y Sarkozy en una tasca madrileña.

La foto está hecha con un angular, que deformar excesivamente la perspectiva de la imagen, con un Rajoy en primer término que lo hace más grande de lo habitual, con un Sarkozy arrinconado, más pequeño de lo habitual (que ya es difícil). Por las sombras y el brillo en el marco, inferimos que el fotógrafo ha tirado de flash. La sombra que proyecta Rajoy genera cierta inquietud en el espectador, que se convierte en pavor al ver la tremenda y desproporcionada mano. La mesa vacía, sin ni siquiera agua, con esos palillos de dientes y ese salero, casa a la perfección con la decoración cargante de los cuadros.

La segunda fotografía, tomada ayer, inmortaliza un momento aún más histórico: los presidentes vivos de la Democracia compartiendo cena con el rey Juan Carlos I en el Restaurante Lucio. Han trascendido dos imágenes.

Las fotos no están, cuanto menos, a la altura del momento. En la página web de La Moncloa no figura ni tan siquiera el autor.

Foto distribuida por La Moncloa de la cena del rey Juan Carlos I con los presidentes.

Foto distribuida por La Moncloa de la cena del rey Juan Carlos I con los presidentes.

La segunda foto distribuida por La Moncloa consigue algo casi imposible: mejora la anterior:

Ni que decir tiene que todas las fotos de estos momentos culinarios han desfilado por las páginas de medios digitales e impresos. Lejos estamos aquí de la decisión que tomaron los principales medios y agencias americanas de no publicar ni distribuir las fotos del afamado y admirado Pete Souza, al considerarlo cuanto menos comunicación política, propaganda y no periodismo. Aquí a callar y a publicar, sin ni siquiera reclamar calidad.

Rajoy se puede permitir tener fotos malas (reto es encontrar alguna buena de estos años), porque se descuentan de sus intereses. Para mí distribuir determinadas fotos es como publicar un comunicado lleno de faltas de ortografía (¿qué diríamos?).

Lo que se hace más flagrante es que la Casa Real siga distribuyendo fotos de los reyes que parecen hechas, si me permiten la osadía, por un convencido republicano infiltrado en La Zarzuela.

Solo hay que echar un vistazo a las fotos que distribuyeron con motivo del primer aniversario en el trono. Lo difícil, de nuevo, es encontrar una foto que pase el filtro de cualquier editor gráfico con algo de exigencia. “Inéditas fotos” era el titular más común para esta ristra de fotos en la mayoría de los medios. Mejor que hubieran seguido siendo inéditas muchas de ellas, con los protagonistas (los reyes y las infantas) con el peor gesto posible, con encuadres torcidos y con ese flash mal usado, que con unas cámaras que a 1200 ISO no se nota apenas el ruido uno sigue sin saber que necesidad tienen estos fotógrafos de reventar el barniz de las paredes de palacio foganozo mediante.

Foto distribuida por la Casa Real con motivo del primer aniversario del reinado de Felipe VI

Foto distribuida por la Casa Real con motivo del primer aniversario del reinado de Felipe VI

Sigue así, un año después, la estela del reinado de Juan Carlos I, con unas fotos malas hasta para el día histórico de su abdicación. Tal vez no son conscientes de que una mala foto es una mala imagen. Y la constancia en la falta de calidad no tiene excusa posible. Eso sí, al menos para las fotos de posado eligen a los mejores.

 

Rafael Sanz Lobato, el gran fotógrafo amateur

Moeh Atitar de la Fuente - Wednesday 22 de April de 2015

Hoy, a través de un twitt del colectivo ‘No Photo’, he conocido la muerte de Rafael Sanz Lobato (Sevilla, 1932), uno de los mejores fotógrafos españoles del siglo XX. Su reconocimiento como tal llegó bastante tarde, en el 2011, y bajo la forma de un Premio Nacional de Fotografía. Disfrutó de esa gloria de exposiciones como única espada invitada y con la edición de libros, uno de ellos, un photolibro, apenas presentado en el mismo mes que le vio morir.

 

Sanz Lobato, retratado en octubre de 2012 en Albarracín. (foto: Moeh Atitar)

Sanz Lobato, retratado en octubre de 2012 en Albarracín. (foto: Moeh Atitar)

Sanz Lobato pertenecía a esa generación de fotógrafos que se formó en los años 60, entorno a colectivos de fotografía. El accedió con sus 29 años a la Real Sociedad Fotográfica de Madrid. Allí, con su ampliadora, aprendió a revelar sus fotos, a positivar a la perfección. Su relación con el mundo de la fotografía y de los mandamases nunca fue buena.  Así lo recordaba en una entrevista a Angeles García en El País, cuya lectura hoy se hace más que imprescindible.

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Así recordaba el propio Sanz Lobato sus inicios en la fotografía, en una conferencia impartida en el XI Seminario de Fotografía de Albarracín, donde tuve la suerte de conocerle y de la que recupero mis notas:

La forma más directa y bonita es la vocacional. Te da fuerza y vences todas las dificultades que puedas tener. En mi casa, que eramos muy ‘retrateros’, teníamos una caja llena de fotografías de hasta el siglo XIX. No paré de jugar con esas imágenes. Cuando trasladaron a mi padre a Madrid, yo de niño ya sentía la necesidad de documentar, con 14 años, todo lo veía, en las calles, en el rastro, las colas de auxilio social, los ciegos que vendía tiras ¡Si yo tuviera una maquina!, me decía 

No tuve mi cámara hasta que no empecé a trabajar con 20 años en una empresa de maquinaria pesada, y pude ahorrar de las horas extras 1250 pesetas que costó mi primera cámara ¿Y ahora qué?, Pues a revelar, ¿y por qué quedan unas peores que otras? Pues allí empieza mi autodidactismo [con el laboratorio]”, recuerda Sanz Lobato con sus inicios.

 

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Sanz Lobato se ganaba la vida en una empresa america de aparatos de compresión. Los fines de semana tomaba su Seiscientos y con sus “dos nikons comprada a plazos” se iba a los pueblos de España a retratar la vida rural y las fiestas populares. Viendo sus fotos no es de extrañar que fuera una referencia directa de Cristina García Rodero, que lo considera como uno de sus maestros.

“No hay otra cosa que el blanco y negro y bromuro de plata”, dijo el propio Sanz Lobato durante el XI Seminario de Albarracín. “Hay dos oficios en la fotografía: la toma y el positivado. Yo era fotógrafo de viernes a domingo. Siempre se ha dicho que el fotógrafo más completo es el que hace la toma y la interpreta en la copia. Cuando disparas ya tienes en mente cómo va a quedar en el bromuro de plata”.

Sanz Lobato separaba su fotografía personal de la fotografía profesional:

Hay dos tipos de fotografía totalmente separados: la fotografía ‘amateur’, que se hace por amor al arte; ‘fotógrafo amateur’ me parece un término precioso, mejor que ‘aficionado’, que es como más ‘dominguero’; ‘profesionalidad’ y ‘amateur’ es lo mismo que profesional pero en francés”.

Hice una huelga en la empresa americana donde trabajaba como director y me mandaron a la calle. Allí decidí pasarme a la ‘fotografía profesional’. De esa fotografía no hablo. Hablo de la ‘fotografía amateur’, de mi fotografía personal, la que he hecho por amor al arte.

Entre los trabajos profesionales de los que nunca le gustaba hablar estaban campañas publicitarias o los carteles electorales que le hizo al Partido Popular.

Para Sanz Lobato su principal función como fotógrafo era la de documentar lo que tenía alrededor. De esta manera la definía en el mismo seminario.

El documentalismo es lo más importante, porque las generaciones que vienen así conocerán como vestíamos. Yo gracias a la fotografía puedo decir cómo eran los culos de las mujeres en los años 50, 60, y como son ahora, que son mucho mejores. 

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La verdadera fotografía para Sanz Lobato era la argéntica, la de revelado y fijador:

Hacer fotografía con el digital es como cazar perdices al ojeo. Yo le diría a la gente joven, que ha abrazado la ‘nueva religión’,que si quieren ser ‘profesionales’ no les queda más pelotas que el digital…pero la fotografía creativa solo tiene sentido con la fotografía analógica y con el positivado. Si revelas una foto mía en photoshop, las sombras se empastan, se pierde el detalle. Con el tono alto puede dar el pego, dice Sanz Lobato

Con 3.000 euros puedes tener un buen laboratorio y una buena cámara. En el digital tienes que gastarte un dineral en el ‘Mac’, en la impresora…y se te dispara unas diez vez más el presupuesto. Los que queráis dedicaros a la fotografía creativa tenéis que iros al bromuro de plata. No hay otro remedio

 

En aquella entrevista de Angeles García dejo dicho:  “Moriré con un porrito de estos en la boca y tras haber cenado un buen plato de judías del Barco. Así me gustaría acabar”,

Una mano en la nuca para portadas

Moeh Atitar de la Fuente - Friday 17 de April de 2015

Una secuencia que ocupa la foto de portada de toda la prensa nacional española: Un exministro de Economía, exdirector del FMI, expresidente de Bankia, siendo conducido a un vehículo para ser retenido durante el registro de su domicilio. La foto del momento importa.

Estas son cuatro de las portadas de hoy:

Portadas de la detención de Rodrigo Rato.

Portadas de la detención de Rodrigo Rato.

Y una quinta foto, esta seleccionada por eldiario.es:

ratodiario
Creo que la menos ‘editorializante’ de todas es esta última. La mano del agente simplemente asoma por el hombre de Rato.

Y ahora veamos el vídeo de la secuencia, distribuido por Europa Press:

La foto de la secuencia es, sin duda, la de la mano en la nuca. Cualquiera de ellas. Quizá la más dura sea la de ABC, con esa mano del agente buscando la nuca del detenido.

Se ha abierto un debate en Twitter, cumpliendo su función de sustituto de bar de barrio donde todos opinamos de todo, sobre si era premeditado ese gesto del agente, buscando dar una imagen (aún más) ejemplarizante. No lo creo. Simplemente es un acto reflejo de un agente que cuando va a introducir a un detenido esposado a un coche policial hace ese gesto para que el detenido no se dé o se autolesione contra el marco. Rato no iba esposado. Si hubieran querido hacer más ‘show’, habrían sacado al exministro con las esposas y flanquedo por dos agentes.

PS: Por cierto, el mismo agente, horas más tarde, se mantiene produntemente alejado de Rato sin ayudarle a introducirse en el coche.

#fotógrafos1n5t4: entrega 4

Moeh Atitar de la Fuente - Thursday 16 de April de 2015

Llegamos a la cuarta entrega de #fotografos1n5t4 estas recomendaciones que voy haciendo en Twitter sobre fotógrafos presentes en Instagram. Esto es solo la excusa para ver buena fotografía, de estilos distintos, pero que les une la solvencia de un buen ojo.

Si empezamos con una recomendación diaria y una recopilación semanal de todas ellas, he decidido espaciar un poco más la segunda (y ser más laxo) con la primera para no caer en breve en la recomendación por la recomendación bajando el listón de la calidad. Difícil será no encontrar algo bueno (de verdad) entre 300 millones de seguidores.

Sin darme cuenta, de forma inconsciente, esta cuarta entrega parece dedicada a la ciudad de Nueva York, por la presencia mayoritaria de fotógrafos radicados en la ciudad que más apetece fotografiar.

Brendan Smialowski. Este Fotógrafo freelance residente en Washington está especializado en información política. Su Instagram es una selección de sus trabajos, enmarcados en el tradicional estilo de fotógrafo de agencias bien entendido, es decir, aquel que no sacrifica el estilo personal de quien toma la foto por el mantra de ‘cualquier foto tiene que servir a cualquier cliente’, un lema en el que cae alguna que otra agencia destinada a ser simplemente menor. Prueba de ello es que atesora varios importantes reconocimientos. Esta fotografía de Hillary y Bill Clinton es sencillamente brutal.

Bill #Clinton listens to his wife #Hillary Clinton speak during her last campaign for the Democratic nomination to run for US President.

Una foto publicada por Brendan Smialowski (@bsmialowski) el

 

uptowneastnyc. Detrás de esta cuenta de Instagram se encuentra “un artista residente en Harlem“. Según el mismo cuenta en esta entrevista, su pretensión no es otra que mostrar la evolución de este barrio neuyorquino por antonomasia, aunque su trabajo no se limite a este ámbito geográfico. El blanco y negro muy contrastado confiere a las personas que fotografía el aire de inmortales. Si te gusta la fotografía urbana, esta cuenta se hace imprescindible.

TIMES SQUARE

Una foto publicada por @uptowneastnyc el

Q. Sakamaki. No nos alejamos ni de NY ni del blanco y negro con este fotógrafo. Este veterano fotógrafo realiza todas sus fotografías en Instagram con un iPhone. Aquí radica el sentido más puro de Instagram, el de usar solo el móvil como elemento de expresión. Más allá de las maravillosas fotografías urbanas, llama la atención la fotografía de detalle.

Eli Borrero. Nueva York y fachadas son las líneas de trabajo de este fotógrafo. Pese a que uno prefiere las fotos con bicho (en el argot de editor gráfico bicho significa persona), las imágenes perfectas de edificios le confiere una gran solvencia a este fotógrafo, que no cae en la monotonía del mismo ángulo, el de tomar solo los edificios de una manera frontal.

Una foto publicada por eli borrero (@eli_borrero) el

Stuart Pilkington. Fotógrafo y curador británico. Pertenece al colectivo ‘Documenting Britain‘, un colectivo que busca documentar Gran Bretaña. De Pilkington me atraen sus retratos porque no los sustrae de su entorno y te traslada a través de ellos a un espacio geográfico y social.

Three friends #bolton

Una foto publicada por Stuart Pilkington (@pilkingtonstuart) el

Sabekr. Este fotógrafo tiene una clara referencia en la fotografía analógica. Pero la técnica, analógica frente a digital, es lo de menos. Siempre. Porque ya es un debate superado. Su blanco y negro responde a ese grano tan poco uniforme de la película.Lo paradógico es que en muchos casos lo consigue con fotografía digital. De hecho, si tenemos que escanear una foto ‘argéntica’ para compartirla, ¿no deja de ser argéntica y pasa a ser digital?

Una foto publicada por @sabekr el

 

 
 

Una foto, una secuencia y un candidato

Moeh Atitar de la Fuente - Thursday 9 de April de 2015

El primer ministro y candidato conservador, David Cameron, visitaba el miércoles un colegio. Esta foto ha corrido como la pólvora por las redes sociales:

Una foto (estática, por definición) puede hundir una visita de un candidato a un colegio, si es la única imagen que trasciende. La niña parece aburrida, dormida, hastiada por lo que le cuenta el candidato conservador…¿pero realmente pasó eso? Dentro vídeo:

La niña no estaba aburrida, ni dormida…estaba entre avergonzada y con la risa tonta de tener a un candidato y tantos fotógrafos alrededor. Pero ahora va cada uno y le da el significado a la foto, a ese instante, que no era lo que parecía y le pone el pie que quiera: “Niña reacciona ante el primer ministro Cameron”. Por ejemplo.

Actualización: La foto de lo que no es, portada de ‘The Guardian’. El pie reza: “David Cameron ayuda ayer con las lecciones de lectura en la escuela católica Sagrado Corazón en Westhoughton cerca Bolton”. A mi me parece una edición gráfica tan intencionada que encaja más en la desinformación.

Y esta otra: “Sí Lucy, sabemos todos cómo te sientes”

#fotógrafos1n5t4: entrega 3

Moeh Atitar de la Fuente - Sunday 5 de April de 2015

Llega la tercera entrega de #fotografos1n5t4, la recopilación de las recomendaciones diarias que hago en Twitter de fotógrafos presentes en Instagram. Esta entrega tiene un sentido especial si cabe: casi todos los fotógrafos que recomiendo en esta entrega no son un descubrimiento para mí, sino que me he ido topando con sus trabajos a lo largo de mi carrera como editor gráfico.

Newsha Tavakolian. Llevo bastantes años siguiendo la carrera de esta gran fotógrafa iraní de 33 años. En nada ocupará, sin duda, los primeros puestos de la fotografía. Hace unos meses hablábamos de ella, por una polémica sobre un premio que le concedieron y cuyo mecenas quería meter la cuchara en la concepción de su proyecto personal. Ganó la batalla. No dejen de visitar sus trabajos en su web. Uno de los últimos trabajos publicados es este, en TIME, dedicado a las soldados kurdas que luchan contra el EI. Su Instagram es un buen reflejo de sus trabajos, pero también de su día a día. Por cierto, alguien tendría que escribir una tesis doctoral sobre el ojo fotográfico iraní. Impresionante la cantidad de buenos fotógrafos persas que hay..

#beijing #china

Una foto publicada por Newsha Tavakolian (@newshatavakolian) el

Pablo Parker.  Pablo es uno de esos fotógrafos que he descubierto gracias a las redes sociales, primero en Twitter, y después en Instagram. Fotoperiodista de prensa, tiene una mirada segura y solvente sobre acontecimientos del día a día. Sabe captar el momento, en momentos donde no es fácil captar esa anécdota que no es nada anecdótica. Hay fotógrafos que por sus fotos uno puede adivinar que, si no es buen tipo, al menos no tiene mal pelaje. Parker es uno de ellos.

Os resumo las Fallas en una imagen.

Una foto publicada por Pablo Parker (@tom_mahawk) el

Laura Rodríguez. Está especializada en ‘soporte químico‘. Y se nota por las imágenes que comparte en su Instagram.  Me gusta su mirada y la intimidad que consigue con sus retratos, que enganchan pese a que son simples desconocidos. En su biografía escribe: ‘Servicios fotográficos’, que la enmarca dentro del reportaje de sociedad, quizá una de las especializaciones más difíciles.

Elisabeth #Portrait #filmcommunity #filmcamera #filmshooters #mediumformat #kodakportra #120film #buyfilmnotmegapixels #laurarodriguez

Una foto publicada por Laura Rodríguez (@laura_rodriguez_foto) el

Saul Loeb.  Este fotógrafo cubre para la agencia AFP la Casa Blanca. Es un fuera de serie. Es de esos fotógrafos que un editor gráfico sabe que va a captar la imagen precisa de lo que haga Obama y de lo que pase en Casa Blanca. La diferencia con Pete Souza es que Loeb hace periodismo, mientras Souza saca siempre bien a su jefe. No es un poca diferencia. El Instagram de Loeb es una delicia, porque capta el día a día de la cobertura en el centro de poder por antonomasia.

Paula Bronstein. Veterana fotoperiodista que cubre Asia. Sus fotos son una buena síntesis del continente asiático. Su mirada sobre Afganistán me ha atraído especialmente.

An Afghan woman holds a chicken that she bought at a market in Kabul.

Una foto publicada por Paula Bronstein Photographer (@pbbphoto) el

Matt Black. Beban un vaso de agua y siéntesne. Las fotos de este estadounidense les van a agitar. Son duras, tanto en forma como en fondo. Difícilmente puedo ver un blanco y negro tan contrastado, con tanto detalle, tan reventado, y sin embargo que funcione a la perfección para documentar la pobreza en California, su principal proyecto, recopilado en esta web ‘The Goegraphy of Poverety’ (‘La Geografía de la pobreza’).

#Repost from @instagram with @repostapp — Photojournalist Matt Black (@mattblack_blackmatt) shares stark black and white images from the farmlands of California’s rural Central Valley, where he was born and raised. “It just hasn’t seemed right for me to go to some far-flung place when there are so many stories and important things to do right around me,” he explains. To convey the impact of years of drought and economic hardship, Matt launched the Geography of Poverty project on Instagram, where he weaves together a landscape of photos, census data, and map coordinates. “I’m trying to portray a certain environment, to build a world,” he continues. "The goal of the project is to quite literally put places on the map.” As one of the founding members of EverydayUSA (@everydayusa), he now joins a dozen photographers who collaborate to share stories of life across the country. “Everyone is pursuing their own distinct thing,” says Matt, “but together the work is making a different sort of statement.” To see more of Matt's photographs from the Central Valley, follow @mattblack_blackmatt. Photo by @mattblack_blackmatt

Una foto publicada por Matt Black (@mattblack_blackmatt) el


Otras entregas de #fotografos1n5t4 :

#fotógrafos1n5t4: entrega 2

#fotógrafos1n5t4: entrega 1