Guerra y Paz

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Moeh Atitar de la Fuente

Periodista, fotógrafo y blogger. Más sobre el autor.

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La muerte en Malí

Moeh Atitar de la Fuente - Wednesday 23 de January de 2013

Hemos visto la primera imagen de la muerte en Malí:

El soldado francés, cubierto con un pañuelo con forma de calavera. / ISSOUF SANOGO (AFP)

El soldado francés, cubierto con un pañuelo con forma de calavera. / ISSOUF SANOGO (AFP)

La polémica sobre esta foto saltó en origen porque se hizo eco de ella el periódico Metro, y empezó a crecer conforme otros medios se hicieron eco de ella. Tanto que el Ejército francés tuvo que salir al paso, tirarle de las orejas al militar en cuestión y decir que eso de matar con una máscara de la muerte es muy feo.

El fotógrafo explica en el blog de AFP:

“A helicopter was coming in to land and churning up tremendous dust clouds. Instinctively, all the soldiers grabbed their scarfs to avoid getting a mouthful of sand. It was evening, and rays of sunlight were pushing through the trees and into the dust clouds. It was a lovely light. I spotted this soldier wearing a strange scarf and took the photo. At the time, nothing about the scene seemed especially unusual or shocking. The soldier wasn’t posing and there was nothing staged about the image. He was just standing there, protecting his face from the dust, waiting for the chopper to land. No one tried to stop me shooting the picture.”

A los soldados no les pareció raro que le fotografiara de esta guisa, porque no es nada raro. Aquí, por ejemplo, un soldado iraquí con un pañuelo-calavera muy parecido, además de unos guantes a juego:

Como editor gráfico a mi la imagen no me llamó especialmente la atención. De hecho la incluí para cerrar la fotogalería sobre las imágenes del avance francés, un día antes de esta polémica. Tal vez no me llamó la atención porque desde siempre los soldados y guerreros se disfrazan para, entre otras cosas, atemorizar aún más a quien tienen delante. Eso hacían, por ejemplo, los aztecas, que creyeron que sus ropajes guerreros eran invencibles hasta que aparecieron los conquistadores a lomos de sus caballos y la cosa acabó como acabó. Lo de afeitarse e ir impoluto es un cosa muy moderna.

Es la primera imagen que hace referencia directa a la muerte en Malí. Es una guerra sin cadáveres. Los fotógrafos como Sanogo viajan empotrados con los soldados franceses. Cuando llegan a las poblaciones recuperadas, ya no queda ningún fiambre. Todos son escenas de la población civil recibiendo con alegría (presumimos que nada fingida) a los soldados franceses y hasta ahora los ineptos soldados malienenses, los mismos que no fueron capaces de hacer frente a las milicias islamistas y/o tuareg del norte.

No hay fotos de muertos con los que polemizar. Pero sí montamos una polémica con una máscara, cuando lo preocupante que en esta, como en todas las guerras, la censura gana aupada por la propaganda. No vemos la prueba de los abusos, de la suciedad, de la miseria humana que es una guerra. Vemos una guerra limpia, casi sin destrozos y menos sin muertos con las tripas fuera.

La comunicación por parte del Ejército francés está siendo de manual: paso restringido a la prensa, que solo puede acceder a las zonas de combate una vez ya no lo son. “Es por vuestra seguridad”, les soltarán a los reporteros. Por eso las primeras imágenes de muerte que veamos en Malí, si las llegamos a ver, causarán estupor y nos alejaremos de la trivialidad de ver a un soldados disfrazado como el personaje de un videojuego (aquí te explican cómo hacertela en casa). Tal vez no queremos ver que los referentes heroicos que tienen hoy los soldados vienen precisamente de ese universo en el que la guerra es un juego en bytes.  

PS: Recomiendo la lectura de ‘Las más de la guerra’, post de Hernán Zin:

Presentar a la violencia armada solo como algo noble, quirúrgico, profesional, es un intento de enmascarar la verdad. Y, lo que resulta peor aún, es dar argumentos para que las guerras se perpetúen y multipliquen. Sigan existiendo.

 

 

Harry, el capitán matatalibanes

Moeh Atitar de la Fuente - Tuesday 22 de January de 2013

He matado en Afganistán, pero papá quería que actuara cómo un príncipe (…)He tomado una vida para salvar otra vida.  Si hay gente que trata de hacer cosas malas a nuestros chicos, entonces los ponemos fuera de juega (…); “nuestro trabajo aquí es asegurarnos que los chicos en tierra está seguros, y si eso significa que hay que disparar a alguien que les dispara, pues lo haremos (…)

Estas palabras han sido pronunciadas por el capitán Wales, de 28 años. No sería noticia si no fuera el tercero en la línea de sucesión a la corona del Reino Unido.  Harry ha terminado su despliegue en Afganistán con estas declaraciones a la prensa, mantenidas en secreto hasta que ha estado fuera de Afganistán para no poner en peligro su seguridad.

 

Harry, a la carrera en Afganistán

Harry es un auténtico descelebrado: recuerden sus disfraces de nazi, su coqueteo con la droga o su juerga en Las Vagas… cosas de poca importancia (y de mal gusto) si no fuera quien es. Ahora reconoce sin despeinarse que ha matado desde los mandos un helicóptero Apache. Ni siquiera existe un atisbo de lamento, de conciencia. Lo que más perturba es esa naturalidad con la que reconoce que ha matado.  Un porte de chulo matón, de superhéreo, un Tom Cruise en Top Gun y encima con sangre azul.

Lo extraño no es que este niño de papá — acuérdense del cabreo que se pilló cuando no le dejaron ir a la guerra en Irak, y luego como se le fabricó en secreto una tour para que el niño fuera a la guerra de Afganistán – lo diga, lo piense y lo asimile. Lo extraño es que nadie le haya frenado, que ningún asesor le haya aconsejado que eso niño no se dice, que mejor cuenta cualquier milonga o frase tópica sobre la guerra, diciendo que si, pero sobre todo diciendo que no, y todo lo contrario. Una respuesta acorde con los asesores:  una cínica. Así no le damos munición propagandística tan buena al enemigo taliban.

Así que todo ese aparataje mediático que rodea a una institución tan propagandística como es la monarquía ha querido que nos enteráramos todos que su príncipito cumple con su deber, que es un buen soldadito, y que subido a su Apache (eso si, no a cara de perro) mata a nuestros malos. No es nuevo: su tío Andrew combatió en La guerra de Las Malvinas, también a bordo de un helicóptero (la infantería no es cosa de príncipes)  y por empecinamiento de la propia reina que se negó en redondo a que su hijo permaneciera en la retaguardia. Son save the Queen. 

No sé que pensaría Lady Diana: ella lanzándose a desminar el mundo y su vástago matando hombres.

Por cierto, no me resisto a copiar el arranque de este análisis de H.Freeman en The Guardian:

Is it a bird? Is it a plane? Probably a Chinook? Yes! It’s the return of Captain Wales! That superhero who flies into Britain’s life sporadically, straight out of the ebony shadows of an agreed media omerta and into the carefully controlled lights of a single media interview, replete with photos that can’t help but look like an especially sloaney university’s production of Top Gun (it’s the sunglasses).

 

Apuntes sobre Malí (II)

Moeh Atitar de la Fuente - Monday 21 de January de 2013

La historia y sus referentes. En 1893 Francia acababa militarmente con las estructuras montadas por Oumar Tall, heredadas por su hijo Ahmadou Tall, en parte de lo que hoy conocemos como Malí. Un movimiento hereditario, con la yihad en su discurso, que imponía teocracias con modelos administrativos copiados del imperio otomano. Para unos, líderes contrarios a la colonización; para otros, simples contrabandistas que amenazaban los intereses de Francia. El hijo llegó a pactos con Francia, pero todo concluyó con una intervención militar gala a gran escala. Los habitantes del sur de Malí recibieron con los brazos abiertos al Ejército francés que acabó con el movimiento creado por los Tall. Lo recuerda Peter Chilson en FP.

El consenso político. ¿Qué piensa el expresidente Sarkozy de esta intervención?  Él guarda silencio, pero su portavoz oficioso, Brice Hortefeux, ya ha criticado que Francia haya emprendido esta guerra de manera aislada, sin el suficiente apoyo militar y diplomático de otros países. El partido de Sarkozy, hecho añicos tras su marcha, ha mantenido hasta ahora un apoyo más o menos cerrado a la intervención. Pero Copé, presidente actual del Partido, decía hoy en una entrevista radiofónica:

Quels sont les objectifs? [...] Il faut que le président de la République dise à partir de quels critères il considèrera que les objectifs ont été atteints. Est-ce que c’est la lutte contre le terrorisme international? Contre le terrorisme dans cette région? Est-ce permettre la réunification du Mali?

El libro blanco.  Francia trabaja ahora mismo en la elaboración de un ‘Libro blanco’ sobre la Defensa, para marcar sus líneas estratégicas. Estos apuntes deberían de haber estado listos en 2012, pero la llegada de Hollande retrasó la publicación final. Parece que estas líneas maestras apuntaban a una disminución de la fuerzas de infantería, para primar sobre todo la fuerza naval y aérea. Francia, hasta ahora, no pensaba que iba a necesitar fuerzas significativas de tierra para intervenir en un país.  Malí puede cambiar las cosas, para volver a poner en valor las fuerzas terrestres. ¿Saben cuántas referencias hay en el Libro Blanco vigente sobre Malí? Ninguna: solo alusiones muy genéricas a la presencia de Al Qaeda en el Sáhara, pero nada concreto. En cuatro años cambian mucho las cosas.

La guerra ‘étnica e identitaria’. Coinciden casi todos los periódicos franceses en publicar artículos sobre las diferencias entre la población de Malí, con palabras como venganza o revancha. Ya saben: hay que poner paz.

 Este post se irá actualizando con epígrafes a partir de lecturas y artículos sobre la guerra en Malí. Te puede interesar leer el post anterior, Apuntes sobre Mali (I)

Apuntes sobre Mali (I)

Moeh Atitar de la Fuente - Thursday 17 de January de 2013

Una guerra asimétrica. La estrategia y la táctica de los grupos rebeldes de Malí responden a la configuración de una guerra asimétrica: frente a un ejército regular, estos se mueven con la ventaja y la adaptación del terreno. No puede faltar un clásico en gran parte de las guerras africanas: los vehículos pickup donde los rebeldes tienen instaladas armas que pueden trasladar con gran facilidad.

Francia se enfrenta a un enemigo que no entiende de filas ni de ‘teatro de operaciones’. El asalto a una planta de gas en Argelia es la mejor prueba: golpeará donde puede y con la mayor resonancia, no siempre buscando el mayor número de bajas. Es una de las características más claras de un conflicto asimétrico. Frente a este enemigo, la guerra convencional que parece haber iniciado Francia, no sirve de mucho si no hay estrategias de respuesta también asimétricas.

¿Todo es Al Qaeda? Bajo la ‘marca’ Al Qaeda se circunscribe distintos grupos terroristas que responden a una estrategia global muy genérica, que mantienen su propia estrategia particular. En el norte de Malí actúan distintos grupos que comparten una ideología islamista radical; gran parte de estos grupos han contado con el apoyo de Al Qaeda para el Magreb Islámico (AMI), que ha encontrado en el norte del país su mejor refugio. ¿Todos son Al Qaeda? No parece: por ejemplo, el grupo que realizó el ataque y secuestro en una planta de gas en el sur de Argelia se escindió de AMI porque su lider, Mokhtar Bel Mokhtar (alias El Tuerto), prefería actuar por libre y seguir moviéndose con demasiada frecuencia en el mundo del contrabando. El ataque sería un golpe encima de la mesa del resentido exlíder de AMI, pero siempre enmarcado en la causa: una venganza porque Argelia ha permitido el uso de su espacio aéreo a Francia.

Los intereses. No parece que, a priori, esta guerra tenga algún interés económico. Malí es un país pobre, y los datos de comercio entre la excolonia y Francia no parece que sea el factor determinante. Las minas de oro suponen un porcentaje importante para la economía malinense, pero irrisorio para París¿Una guerra sin interés económico alguno? No hay guerra en la historia donde no haya siempre un factor económico: nadie manda ‘a morir y matar a sus hijos’ por nada, ni siquiera por el honor.
Malí es importante para Francia por su localización: es frontera con Níger, donde se extrae más de un tercio de todo el uranio usado en las plantas nucleares galas, que proporcionan más del 75 % de toda la energía del país vecino. Tener un ‘Afganistán africano’, con grupos afines al Al Qaeda, amenaza todos esos recursos fundamentales para la seguridad energética de Francia.

Las armas. La caída de Gadafi supuso que todo el arsenal que le habían proporcionado los países occidentales desde su rehabilitación como país ‘amigo’ y no patrocinador del terrorismo quedaba sin control. Partes de esas armas han pasado a estar en el mercado negro, así como bajo el posible control por parte de grupos afines a los rebeldes malinenses y/o de Al Qaeda. Entre ese armamento podrían estar los misiles antitanque Milan, vendidos por Francia al régimen de Gadafi, y que ahora habrían llegado a los grupos afines a Al Qaeda en Malí, aunque no está claro que sepan usarlos.

El fracaso. Malí ha formado parte de la estrategia que lanzó EE UU después del 11-S. Washington patrocinó y entrenó a las tropas de países africanos como Malí para hacer frente a la presencia cada vez más importante de grupos afines a Al Qaeda. Parte del nacionalismo tuareg (población nómada, distinta a la árabe) ha encontrado apoyo en AMI, que se ha ido desplazando hasta el norte de Malí y del Sahel, ante el empuje de las fuerzas argelinas (no siempre eficiente, como demuestra el asalto perpetrado en Argelia a 2.000 km de la frontera de Malí). La retórica de los distintos grupos rebeldes a Bomako coincide en defender un estado islámico muy parecido al impuesto por los talibanes en Afganistán.

Paralelismo afgano. En un conflicto solemos cometer el error y el acierto de acudir a paralelismo con conflictos parecidos. En este caso, Afganistán ha sonado desde el principio en el imaginario de todos los analistas. Quizá no se  hayan aprendido las lecciones que se deberían haber extraído de Afganistán.

Los rebeldes del norte se adaptan muy bien a un terreno hostil: solo el norte de Malí es 1,5 veces mayor que toda Francia y en desierto. Los expertos militares hablan que cuanto más suba la temperatura en la zona, más difícil, por ejemplo, será usar los helicópteros, arma clave para responder a un enemigo difuso.

Pero también se puede parecer a un Afganistán bien remoto, el de los grupos mujahidines, que actuaba casi cada uno por si cuenta frente al enemigo soviético ¿AMI controla a todos los grupos?¿Responden a todos los grupos a una estrategia más común? Una respuesta que se irá definiendo con el tiempo, porque en la actualidad hay que reconocer que el desconocimiento gana a cualquier certeza.

La salida. Francia sostiene que estará el tiempo necesario y que piensa contar con el apoyo de otros países africanos. No parece que de momento eso se vaya a cumplir en un espacio de tiempo relativamente corto, y el Ejército de Malí no ofrece desde luego las mejores garantías para los intereses de Francia

La semántica. No oirán al gobierno galo hablar de islamistas. Para París son terroristas. La semántica está siendo clave dentro de esta guerra, para atenuar una frente interno: Hollande quiere evitar a todo costa que esta guerra sea vista como una guerra contra el Islam que pueda levantar a la población musulmana francesa.

ISSOUF SANOGO (AFP)

Ciegos.  De cara a la comunicación, París tiene ganado, de momento, todo el espacio informativo: controla la zona de guerra y no hay presencia significativa de periodistas en las zonas de combate. No vamos a ver imágenes desagradables, y  solo podemos ver como esperan los soldados franceses a entrar en combate desde Bamako. Los rebeldes y grupos terroristas implicados solo tienen una estrategia posible: mostrar todo el aspecto descarnado de la intervención así como su propio ensañamiento con el enemigo.

Neda no era Neda

Moeh Atitar de la Fuente - Friday 16 de November de 2012

Los medios viven inmersos en la obsesión de que toda noticia o persona que la protagoniza tiene que tener una foto o una imagen. Esa obsesión se ha visto alimentada con todo este universo digital. Antes eran los periodistas del medio o las agencias las que proporcionaban esas imagenes. Si había un muerto de por medio, acudían a la familias o amigos para que les proporcionara una foto del difunto. Un veterano de noticias de sucesos me confesó un día que en su vida había robado muchas fotos de las casas de difuntos noticiosos.

Ahora también robamos, pero sin entrar en las casas. Si pasa algo, los editores gráficos corremos al oráculo  y le preguntamos por la imagen. Muchos no dudan en asaltar Facebook o cualquier otra red social y robar (sí, es un robo) la imagen. Ya puestos, casi no se contrasta si esa persona que han descubierto es o no la protagonista de la noticia. Tenemos la imagen, ¿cómo nos vamos a llevar el chafón de que esa no es la persona que realmente buscamos?

Algo así debió pasar en el caso de Neda; murió apaleada durante una protesta de aquella revolución verde iraní, aquella que nos empeñamos en decir que era una revolución digital a golpe de Twitter. El vídeo de su muerte, subido por un videoaficionado a la red, recorrió el mundo entero. Las imagenes valieron una mención especial en los World Press Photo de ese año.

Teníamos la cara de ella destrozada por los golpes. Pero nos faltaba su imagen sonriente. Algún iluminado se metió en Facebook y se topó con una tipa con pañuelo, que se llamaba [casi] igual y vivía en Irán. ‘Es ella’, se dijo satisfecho. Es posible que la subiera, a su vez, a Twitter, y entonces mucha gente dijera al unísono: ‘Es ella’. Editores de medios de comunicación con cierta credibilidad llegaron a la misma conclusión, porque ahora lo que dice Twitter  es verdad, y para qué contrastar . Y esa imagen pasó a ser el retrato de ella, que no era ella.

Neda Soltani (izquierda) and Neda Agha-Soltan (derecha)

Ella, la del retrato, no estaba muerta. Se llama Neda Agha-Soltan. Pero ese fallo encadenado, esa mentira multiplicada hasta convertirse en verdad, la puso en un brete: el régimen iraní la acusó de simular su muerte y ella, ajena a todo esto, tuvo que dejar su país.

Todo un drama humano causado gracias a la obsesión de tener una imagen de toda cosa que pasa.

Tres años más tarde cuenta su historia a la BBC. | vía PetaPixel

Arantza

Moeh Atitar de la Fuente - Monday 12 de November de 2012

Conocí a Arantza primero por teléfono. Trabajábamos en la misma empresa (Prisacom), pero en edificios distintos, ella en deportes y yo en la mesa central.

Recuerdo el día que murió el futbolista Puerta. La información arrancaba con un ‘los peores augurios se han cumplido’. A nuestra jefa de entonces, Vanessa, le pareció que esa frase era una frase demasiado hecha y me pidió que les llamara para que se cambiara; pocos horas más tarde, un atleta español (ya no recuerdo ni cómo se llamaba) no se clasificó para una prueba en la final de los mundiales o europeos de atletismo. La crónica arrancaba con un ‘no pudo ser’. Y se repitió la misma llamada.

No recuerdo si al otro lado estaba ese día Arantza, pero tuvimos conversaciones de esas de ‘quita, pon’, durante algún tiempo. Ella también llamaba para vender las piezas de deportes, avisar de las erratas que metíamos en portada o de cualquier destrozo, muchos de ellos causados por mi. Cada vez que colgaba, me contó tiempo más tarde, echaba exabruptos contra mi persona: ‘¿Moeh?, el Moeh este es un…’ Y así durante unos meses.

Nos conocimos en un sarao de empresa, no sé si en la cena de Navidad (por entonces había cestas y se celebran cenas pagadas por la patronal). ‘¿Tu eres Moeh?’, me dijo. Creo que esperaba a un monstruo o a un tipo con cola de demonio. Pero nos caímos mejor que bien. Afianzó nuestra amistad su traslado a Miguel Yuste. Sufrimos los primeros Juegos Olímpicos juntos, aquellos de Pekín; luego grandes premios de F-1, todo el fútbol habido y por haber, mundiales, eurocopas…Horas y horas de trabajo, muchas más de las que fija un contrato, muchas trabajando para que luzca más el trabajo de otros.

Estábamos uno para el otro; despotricábamos contra las injusticias que vivíamos en primera persona; hablamos (y nos asesorábamos) sobre el amor, sobre la vida; ella estuvo a mi lado en los peores momentos de mi vida; también en todas las alegrías y casi todas las fiestas y juergas, muchas, pero nunca demasiadas. ‘Moeh, somos Zipi y Zape’, me soltó un día en la cafetería mientras se tomaba una manzanilla, algo muy suyo. ‘¿Quién es el rubio y quién es el moreno?’, añadió partiéndose de risa.

El sábado la llamé para decirle que compartía lista con otras 128 compañeros. Lo hice llorando. Y fue ella la que me consoló: le brota la valentía vasca por todas sus venas.

Releo lo que escribo y parece una elegía. Pero Arantza está más que viva y entera. Es una gran periodista y mejor persona. Ahora parece que soy yo el que usa los tópicos al escribir (Vanessa, perdóname), pero a veces son los tópicos los que mejor funcionan porque son los que mejor se entienden.

Ya no vendrá a mi sitio a decirme ‘invítame a un agua’. Tampoco serán en esas paredes donde nos consolemos. No será en Miguel Yuste donde compartamos esos cafés, esas manzanillas ni los homenajes culinarios a los que ella siempre se empeña en invitar. Será en otros sitios, sin moqueta, y con la ventaja de que el periódico no ocupará ya tanto tiempo en nuestras conversaciones.

Te quiero, te aprecio. A por todas Arantza. Tu y tantos amigos, como Txetxo, Julio, Gallito, Carmen, Gloria, Ibañez, Manu, Toño, Oli, Aitor, Abel, Lobo y un puto largo etc.

A quién creer, ¿al prestamista o al deudor?

Moeh Atitar de la Fuente - Saturday 9 de June de 2012

Hemos sido rescatados, por mucho que el Gobierno no quiere. Los hasta 100.000 millones de euros que van a llegar a los bancos desde el FROB nos los han vendido el ministro Guindos como “unos préstamos a unos condiciones muy favorales, mucho mejores que las del mercado”. Un préstamo que llegará a los bancos, que a su vez empezarán a dar créditos a las empresas y las familias, con lo que nos endeudaremos todos, pero que Guindos ve como clave para que la economía vuelva a generar empleo y riqueza. Un mundo de rosa. Dice el resposanble de Economía del Gobierno que “las condiciones van a ser impuestas a los bancos, no a la sociedad”. De Guindos remitía al comunicado del Eurogrupo para saber la cantidad.

Leyendo el comunicado del Eurogrupo vemos que De Guindos si no miente, tiene una clara distorisión de la realidad.

“The Spanish government will retain the full responsibility of the financial assistance and will sign the MoU”.

 

En román paladino: quien responde de la cantidad prestada es el Gobierno español. Es dinero es deuda pública. Los intereses afectarán a los presupuestos del Estado. ¿De qué cuantía estamos hablando? No lo sabemos porque como somos tontos, cortos de mente, no entenderíamos las cifras, y ya nos enteraremos de refilón, cuando de paso los auditores extranjeros nos digan cuánto dinero hay que meter, en un claro descredito para los inspectores del Banco de España.

Pero el comunicado del Eurogrupo desmienta, además, esta frase tan repetida por De Guindos: “No habrá consecuencias para la sociedad española”. Esas consecuencias son más recortes, para ajustar un déficit (donde se cuentan al menos los intereses de esos hasta 100.000 millones de euros). El Eurogrupo es claro:

The Eurogroup notes that Spain has already implemented significant fiscal  and labour market reforms and measures to strengthen the capital base of the Spanish banks. The Eurogroup is confident that Spain will honour its commitments under the excessive deficit procedure and with regard to structural reforms, with a view to correcting macroeconomic imbalances in the framework of the European semester. Progress in these areas will be closely and regularly reviewed also in parallel with the financial assistance.

En castellano: las reformas laborales y los recortes que ha hecho el Gobierno para reducir el déficit son los adecuados, según el Eurogrupo, van por buen camino, pero advierte que “el progreso en estas áreas será revisado regularmente y de cerca en PARALELO con la asistencia financiera”. Es decir vincula la asistencia financiera a un control de la política macroeconómica, a la reducción del défict, a justo aquello que decía De Guindos que no iba a afectar: “al conjunto de la sociedad”.

Guindos ha actuado como si no fueramos a leer por nuestra cuenta. Es como quien pide un crédito, se somete a un escrutiño más que riguroso por parte del banco,  y luego asegura que en verdad se lo han dado sin presentar la nómina, a un interés más que favorable y además le han regalado un juego de cama para la casa.

Pero lo peor no es lo que el comunicado ya apunta: las condiciones que nos van a poner los prestamistas para esos hasta 100.000 millones van a ser draconianos. Tendremos, de nuevo, que leer por nuestra cuenta, porque para el Gobierno todo serán eufemismo.

Horst Faas (1933-2012), un grande del fotoperiodismo

Moeh Atitar de la Fuente - Friday 11 de May de 2012

Hoy ha muerto uno de los grandes fotógrafos de guerra. No soy nada mitómano, y si puedo, lo soy menos cada vez, pero Horst Faas es de los que sin duda se puede llevar el término de ‘grande’. Se llevó dos premios Pulitzer, primero en 1965 solitario, por su cobertura de la guerra del Vietnam (no por una única fotografía) y luego, en 1972, por un reportaje realizado con Michel Laurent sobre las torturas de la guerrilla independentista de Bangladesh.

Una vietnamita llora sobre el cadáver de su marido, encontrado junto a otros 47 cuerpos en una fosa común en Hue, Vietnam.

Como editor y jefe de AP en el Sureste Asiático, Horst Faas fue el responsable de que muchas fotografías sobre el horror de la guerra vieran la luz, siempre con la máxima de distribuir las mejores fotos. No dudó, por ejemplo, en distribuir la fotografía de la niña abrasada, pese a que su autor, Huynh Cong “Nick” Ut, dudara en enviarla porque la niña esta desnuda.

Santiago Lyon, vicepresidente de AP y director de fotografía de la agencia, citado en un extraodinario obituario dice:

“Horst Faas era un gigante en el mundo del fotoperiodismo cuyo compromiso con la extraordinaria dificultad para contar historias fue único y extraodinario (…) Era un talento excepcional con la cámara y edintado el trabajo de otros, e incluso en las circusntacias más sobrías siempre se aseguraba de vivir la vida al máximo (…) Lo vamos a echar mucho de menos, especialemnte el reducido grupo que cubrió con él conflictos, en particular la generación del Vientnam”.

Muhamed Ali entrena en el Zaire para el combate contra George Foreman, en octubre de 1974.

Muhamed Ali entrena en el Zaire para el combate contra George Foreman, en octubre de 1974.

Cuentan que Faas, cuya infancia quedó marcada por el magnetismo de la guerra, tenía organizado a sus fotógrafos como si fuera un auténtico Ejército, con él como general. “Generalmente teníamos que ir algo lejos sobre el terreno, pero había situaciones en el que la guerra venía a nosotros, justo en la puerta de al lado”, solía contar el que fuera responsable de la agencia AP en Vietnam.

Pero reducir el trabajo de Faas al mero calificativo de ‘fotógrafo de guerra’ es obviar buena parte de su carrera. “Hice otras fotos que no era de Vietnam, pero se han olvidado (…) Ahora solo interesan las fotos de Vietnam”, decía.  Allí deja los retratos a Muhamed Ali en el Zaire, la visita de Nixon a Egipto, o el secuestro en los JJ OO de Munich de la delegación israelí.

Desde el año 2005 Faas estuvo encaramado a una silla de ruedas, lo que no le impidió acudir a muchos encuentros con otros profesionales e intentar compartir su larga experiencia. Aquí, un vídeo donde cuenta en primera persona:

Sarkozy vive en el monte

Moeh Atitar de la Fuente - Thursday 3 de May de 2012

Sarkozy necesitaba tener enfrente a una rival como lo fue en 2007 Ségolène Royal, que entrara al trapo en provocaciones y que perdiera el control. Sin embargo, se encontró con un Hollande que fue ganando en el duelo, mientras Sarkozy lanzaba sus dardos.

18 millones de franceses siguieron el debate, dos millones menos de lo previsto. Fueron más de dos horas donde el que más se jugaba era Sarkozy: con las encuestas en contra — hasta ocho puntos de diferencia a cuatro días de las urnas, pero con tendencia a lo alto– el debate era su última gran oportunidad. Salió y jugó su papel, agresivo, inquisitorio, altivo…pero no fue suficiente, porque Hollande no perdió los nervios y llegó a plantarle cara, sobre todo en la parte final del debate.

El ganador, salvo catástrofe provocada por uno de los contendientes, no se suele decidir en el plató, sino después. La prensa decreta quién ha sido el vencedor. Nadie se tira en Francia hoy de una manera clara e inequívoca a levantar la mano de uno de los dos contendientes, con excepción de Liberation — ‘Hollande preside el debate’ –. Pero dentro del planteamiento previo de que esta era la última oportunidad de Sarkozy para darle un vuelco a la situación, los medios tienden a ver a Hollande como ganador, porque no fue catastrófico, ni mucho menos, para él.

Sarkozy solo le queda hoy seguir en su tendencia de olvidarse del voto centrista y tirarse al cuello de los votantes del FN y del resto franceses que, sin mostrarlo publicamente, comparten estos planteamientos con el presidente. En lo que llevamos de mañana, en tan solo una entrevista en radio, el candidato a la reelección ha soltado ataques a la inmigración – “Hemos acogido demasiadas personas en el territorio que han paralizado el sistema de integración de Francia”-, contra el islam –”El desafío para la República es hacer emerger un islam de Francia y rechazar un islam en Francia“- y dirigirse directamente a los votantes e Le Pen — “Tengo un deber de hablar a los 6,5 millones de personas que han votado a Marine Le Pen“.

Luego, dentro del contexto de la entrevista en RTL sobre temas de cultura, Sarkozy ha soltado otra perla: “Como libro, he elegido ‘El viaje al final de la noche, de Céline“.  Buen gusto literario, salvo por el hecho de que fue Sarkozy el que abanderó la idea de no celebrar de manera oficial el centenario del literato galo, por sus posiciones antijudías. ¿En qué quedamos Sarkozy?

Los ‘trapos’ de Sarkozy

Moeh Atitar de la Fuente - Thursday 26 de April de 2012

Si Marine Le Pen moderó algo el discurso de su padre, y ello tal vez facilitara los mejores resultados de su formación de extraderecha, Sarkozy parece el mejor discípulo del viejo político extremista.

‘El presidente saliente’, como le llama hoy Le Parisien en su directo, ha simplificado, radicalizado y popularizado su discurso hasta extremos que parece haber contratado a los mejores asesores de Le Pen (padre). Lo más preocupante es que no parece una pose: Sarkozy se cree su discurso lleno de ataques a los extranjeros, alabando el proteccionismo, el cierre de fronteras y deslizándose hacia la islamofobia. Le queda entrar contra los homosexuales para convertirse en un verdadero frente nacionalista. Hagan el ejercicio de seguir sus mítines mediante su twitter, a golpe de 140 caracteres: simplista y claro.

El populismo incluye cierta dosis de trajes populares, máxime cuando el pie de foto dice: "Pueblo de Francia, no somos los herederos de una página en blanco. Yo me bato por una Francia fuerte que mira de frente a su historia"

El populismo incluye cierta dosis de trajes populares, máxime cuando el pie de foto dice: "Pueblo de Francia, no somos los herederos de una página en blanco. Yo me bato por una Francia fuerte que mira de frente a su historia"

Ayer Sarkozy recuperó a un viejo enemigo mediático, de los tiempos en el que el hoy presidente era un duro ministro del Interior. Acudió a un plató para debatir sobre el antisemitismo. En frente tenía a Tariq Ramadan, un intelectual de origen egipcio, nieto del fundador de los Hermanos Musulmanes, y a que muchos acusan de un doble discurso de moderado y conciliador cuando se dirige al ‘mundo occidental’, y de extremista cuando se dirige al ‘mundo musulmán’. El choque fue furibundo entonces.

“Cuando Tariq Ramadan osa pedir el voto para F.Hollande, no he escuchado decir a F.Hollande decir que esto  le moleste”, soltó Sarkozy ayer, para agregar que desde 700 mezquitas se había pedido el voto para Hollande. Hoy, el candidato socialista, entra al trapo, según recoge Le Parisien en su directo:

Selon lui, je serais soutenu par Tariq Ramadan », un homme « aux thèses contestables » qui n’a pourtant jamais « prononcé mon nom ». «Et je n’ai pas à me justifier quand un individu dit qu’il n’aime pas le pouvoir sortant. Je n’ai rien à voir avec ces thèses là. Amalgame, mensonge, comment l’admettre d’un sortant ?» « Deuxième mensonge », lâche François Hollande, passablement énervé, qui continue. « Troisième mensonge […]à une heure de grande écoute » annonce le Corrézien : « Je serais soutenu par 700 mosquées ». « On est dans l’amalgame, ça en dit long sur le dérive de Nicolas Sarkozy ».

Sarkozy ya ha hecho que Hollande conteste a una primera provocación. Hoy y los días siguientes nos esperan más entregas de estos episodios. Se le agregará la acusación de que Hollande no quiere debatir tanto frente a Sarkozy. Olvida este la máxima de la política actual: si vas ganando, no debatas todo lo que quiera debatir el que va perdiendo.

De forma lamentable, Sarkozy está enmarcando los temas de esta campaña. Y son los temas clásicos de la extremaderecha. Ha entendido que solo puede ganar con el mayor número de votos de la extremaderecha.

Los votantes del FN, tratados como apestados políticos hace diez años cuando en masa se llamó a votar contra Le Pen y a favor de Chirac, hoy son personas a las que hay que ‘entender’ y ‘comprender’: ” Es absolutamente cierto que [los electores del FN] no son seducidos por las tesis de la extrema derecha, ha declarado el presidente saliente en una entrevista en France Inter. “Es gente que dice: esto no puede durar mas, queremos conservar nuestro modo de vida, las fronteras, la nación. No somos racistas”, ha concluido arkozy.

Lo que queda de campaña el presidente saliente se va a jugar en esta deriva populista y más ultraderechona. Sarkozy va a seguir provocando a Hollande. Es lo que le queda: convencer al extremismo de derechas de que él es la solución. ¿Las elecciones las ganan los extremos? Podíamos pensar que los caladeros de votos están siempre en el electorado de centro, el que no le importa cambiar el voto entre ‘la no muy derecha’ y ‘la no muy izquierda’. A ellos da la espalda Sarkozy; veremos si por allí se le escapan aún más votantes.

No tan al margen:

Escribe Miguel Mora en su blog:

Porque, si acaso hay alguien ahí fuera: ¿quién de ustedes piensa realmente que el centrosocialista François Hollande será capaz de ganar al ultraderechista Nicolas Sarkozy el 6 de mayo y convertirse en el próximo presidente de Francia? (dejen su comprendido -como decía Martín Romaña-, SVP).