Guerra y Paz

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Moeh Atitar de la Fuente

Periodista, fotógrafo y blogger. Más sobre el autor.

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Pam, la mujer que engañó a Franco y Hitler

Moeh Atitar de la Fuente - Tuesday 14 de January de 2014

Una joven posa en una playa. Viste ropa de baño. Y mira con dulzura a la cámara, casi diría que hasta con amor. Responde al nombre de Pam. Quizá estemos ante una de las fotos que más cambió la historia, al menos la de la Segunda Guerra Mundial.

 

Jean Gerard Leigh, 'Pam', posando en un playa/ Foto: The National Archives UK.

Jean Gerard Leigh, ‘Pam’, posando en un playa/ Foto: The National Archives UK.

La fotografía fue encontrada en la cartera que llevaba encadenada el comendante William Martin a su cintura. Martin, con su uniforme de los Royal Marines británicos, había aparecido en la playa de El Potril, Huelva, el 30 de abril de 1943. Las autoridades franquistas comunicaron enseguida el hallazgo a sus homólogos alemanes. En el interior se encontraba, junto a correspondencia donde se revelaban el plan de invasión de Grecia por parte de los aliados, cartas de amor entre Martin y Pam. Los forenses que examinaron el cuerpo determinaron que el hombre había muerto ahogado.

Pero todo, incluido el amor entre Martin y Pam, era mentira. La operación Mincemeat, orquestada por el Servicio de Inteligencia Naval británico, bajo el mando del capitán Ewen Montagu, buscaba hacer creer a los alemanes que el desembarco aliado se iba a producir en Grecia, y no en Sicilia. Los nazis picaron y trasladaron el grueso de las fuerzas hacia Grecia. Los aliados no tuvieron muchos problemas para desembarcar en Sicilia.

William Martin era en realidad Glyndwr Michael, un vagabundo que había muerto de neumonía por ingesta de raticida, tal vez en un caso de suicidio. El cuerpo presentaba los mismos síntomas que alguien muerto por ahogamiento (aquí podéis ver una foto del cuerpo preparado para el engaño). Su cuerpo había sido lanzado a una milla de la costa española por el submarino británico HMS Seraph. Fue enterrado en el cementerio de Huelva, con todos los honores, y con su nomnbre ficticio. ‘Dulce et Decorum est pro Patria Mori’(‘Es dulce y apropiado morir por la patria’), se podía leer en su lápida. Hasta el año 1998 el Gobierno británico no reveló su verdadera identidad.

Pam se llamaba, en realidad, Jean Gerard Leigh (20 de noviembre de 1923- 3 de abril de 2012) , y era una funcionaria dentro del Mi5, el servicio secreto británico. Había sido reclutada a los 18 años para formar parte de la sección de contrainteligencia. Fue seleccionada por el capitán Montagu entre las funcionaras del Mi5, la única rama de la inteligencia británica que tenía mujeres atractivas en su plantilla. Montagu le explicó que tenía que hacerse pasar por la novia de un oficial, sin darle más detalles. Para que todo fuera más creía posible, Montagu tomó el papel de Martin, y empezó a cortejarla, enviándole cartas de amor. Ella le correspondió, salieron por bares y clubes y montaron su romance de engaño, o no tanto, porque, con la esposa de Montagu en EEUU durante la guerra, se sospechó que los dos habían mantenido una suerte de escarceo real, más allá del engaño a los nazis.

Acabada la guerra, Jean fue siempre reacia a que se publicaran las fotos del engaño y que alguien la reconociera. Montagu siguió en contacto con ella tras la contienda. Las cartas siempre arrancaban con un “Querida Pam”, y acababan con un “Siempre tuyo, Ewen (alias Major William Martin)”.

Las fotos se hacen solas

Moeh Atitar de la Fuente - Wednesday 8 de January de 2014

Antes de todo: esto no es una pataleta. Si esperan leer un lloriqueo sobre cómo se maltrata a los fotógrafos siento defraudarlos desde ahora. Nos lo tenemos merecido porque nadie le ha roto las piernas [en sentido figurado] a nadie por ‘robarle’ una foto o por despojarle de su autoría. O al menos nos se han roto las suficientes piernas [también en sentido figurado]. Ahora ya es demasiado tarde para romperle las piernas a nadie [en sentido figurado], puesto que cuando un acto reprochable pasa a ser acto muy repetido, la sociedad no lo ve como acto reprochable, y claro nadie entendería a estas alturas del partido semejante salvajada de romperle las piernas [en sentido figurado] a un pobre hombre que solo te ha robado o omitido la autoría de una foto.

Los hechos. Todo el mundo no para de colgar fotografías en sus redes sociales, principalmente Facebook y Twitter. Son fotos de todo pelaje. Generalmente son emotivas, algunas muy horteras. Demasiado horteras quizá. Son comúnmente espectaculares. Suelen tener una reproducción brutal, de tal manera que no te sorprende verlas muy repetidas. Te llaman la atención por los epítetos que la acompañan, del tipo “fotón”, “impresionante” o “brutal”. No son necesariamente contemporáneas. El blanco y negro ha vuelto, porque cualquier tiempo pasado fue mejor, especialmente con este presente, y se sabe que el pasado es y seguirá siendo en blanco y negro. Algunos hasta se les ha ocurrido la idea de dar las buenas noches con una fotografía chula.

Y en la inmensa mayoría de los casos esas fotos no tienen autoría.

Un ejemplo. El perfil @Foto_Historia. Tiene más de 400.000 seguidores que disfrutan de fotos históricas, ya saben, en blanco y negro. Hecho un vistazo a su TL y es difícil encontrar una foto con autoría. Un ejemplo, la de Pablo Picasso en la bañera.

 

Data la fecha, 1952, pero @Foto_Historia no es capaz de decir que esa foto es de David Douglas Duncan. Es una foto tan icónica que duele verla desposeída de su legendario fotógrafo. Es como si yo suelto un “me gusta cuando callas porque estás como ausente”, como si no fuera de nadie, cuando es de quien es, y es de Pablo Neruda. Podría aducir @Foto_Historia que es incapaz de saber de quién es esa foto. Se me ocurren dos respuestas: la primera, es que no la suban o pongan que no saben de quién es, pese a que tuvieran que reconocer su ignorancia; y la segunda respuesta es que hay que ser corto, porque poniendo en ‘San Google’ “Pablo Picasso bath”  sale la foto y el autor. Curioso que un perfil se dedique a difundir fotos históricas sin decir ni siquiera de quién son. Porque entonces no se hace ningún favor a la historia. Mejor cambiar de nombre: “fotos bonicas”. Funciona igual.

Los más de 400.000 seguidores lo verán como normal, porque no he visto ninguna queja sobre que detrás de esas fotos que disfrutan no haya ningún autor. Entre esos 400.000 seguidores hay algún escritor o periodista que saltaría a la yugular si no le citan como autor de una frase ingeniosa.

Poesía anónima a la fuerza. Neruda, lo siento, pero ese poema ya no es tuyo.

Todos lo hacemos. Solo hace falta que veamos el perfil de cualquiera de nuestros amigos que usan sin parar fotografías donde la autoría parece no importarle en absoluto. Hace poco afeé, en privado, a un par de amigos, muy cultos, que usaron fotos de Henri Cartier Bresson para ilustrar su opinión sobre Albert Camus. Citaban con riguroso entrecomillado deliciosas frases del imprescindible autor francés. Pero no vieron la necesidad de citar el origen de la foto. Como si las fotos se hicieran solas.

Bien es cierto que el fotógrafo, al situarse detrás de la cámara, decide no ser protagonista de la historia para contar una parcela de su historia. Pero esa era la misma posición que eligieron Goya, Velázquez, Picasso o Antonio López. ¿Y entonces porqué despojamos a la fotografía de su paternidad? Yo no tengo respuesta. Salvo que la mayoría piensa que las fotos se hacen solas.

Deseos para 2014

Moeh Atitar de la Fuente - Tuesday 31 de December de 2013

Empecemos por un mínimo: que dentro de un año estemos deseándonos buenos deseos. Tan sencillo y difícil, para unos más que otros.

A los que os gusta leer, líneas y líneas de buena lectura. A los que os gusta escribir, que os inspiren las musas porque sois necesarios para los que nos gusta leer. Escribid novelas, negras, de terror, de misterio, de amor, de mucho amor, también eróticas, y poemas, sí, poemas, sed poetas durante todo el año, cada día, y tened a quien enviarlos y que esa persona se sonroje al saber que esos versos son vuestros pero que los habéis escrito porque ella existe.

Si estáis con la cámara, que os salgan las mejores fotos y que pintéis como nadie con la luz. Si tenéis el verdadero don del pincel o del lápiz, lo mismo, pero además mi respeto, admiración y sana envidia.

Si lo vuestro es la música, no dejéis de cantar, de componer, de tener el reto de una partitura que sacar adelante. Soléis ser buenos acompañantes para los que corremos, leemos, escribimos y sobre todo para los que amamos o necesitamos seguir amando pese a todo. También os envidio. Sanamente.

A los que os gusta correr o montar en bici, que caigan kilómetros en el contador y que las lesiones sean cosa de poco reposo.

Viajad, navegad, volad y cabalgad.

Meteos entre fogones si lo disfrutáis. No dejéis de deleitarnos. Someteos al reto de hacer ese plato imposible, pero tampoco nos va a disgustar volver a probar ese plato que siempre claváis.

Haced, en resumen, muchas cosas con las que disfrutéis, alguna incluso por primera vez y sorprendeos con las pequeñas cosas de la vida. Disfrutad. Mucho. No seáis austeros en pasarlo bien.

Salud, acierto y tesón en los momentos difíciles son deseos descontados. Los malos momentos, que esperemos sean cada vez menos, pasadlos en compañía de quien queráis, si que es queréis, porque bienvenida la soledad si uno se la busca, tanto como el aburrimiento de no hacer, de vez en cuando, nada de nada.

Así, haciendo muchas cosas de las que os gustan, mencionadas o no en estas líneas, este año pasará igual de lento que otros años y será, esperemos, igual de llevadero. Agotado el 2014, estaremos, si no hay grandes contratiempos, deseándonos para el 2015 los mismos deseos y otro año lleno de lecturas, kilómetros, buenos platos, versos, rimas, música, la mejor compañía, amor, felicidad… y vida. Mucha vida.

Y entre todas estas generalidades, me gustaría acordarme, en concreto, de todos aquellos que viven sin libertad y especialmente de tres periodistas, Javier Espinosa, Ricardo García Vilanova y Marc Marginedas. Que 2014 sea un año más libre.

Besos, flores y abrazos para todos.

Obama y el control de su imagen

Moeh Atitar de la Fuente - Thursday 12 de December de 2013

Obama ha trabajado como nadie el control de su imagen. Ha entendido cómo nadie el cambio que ha supuesto la irrupción de las redes sociales y se ha adaptado como nadie a la nueva realidad comunicativa.  Mike Davis, exeditor de fotografía de la Casa Blanca, escribía en un artículo imprescindible sobre el tema:

 Access is only half the issue. This administration has used social media like no other to distribute photos directly to the public. As of December 1, there were 4,951 White House Photo Office photos on Flickr, nearly all of those of the president made by Pete Souza, the director of the Photo Office and the president’s chief photographer. Each image gets between 100,000 and 200,000 views. The White House also posts to Twitter, Tumblr, Instagram and its own blog extensively, though the numbers of White House images on those sites are difficult to ascertain.

El poder siempre ha necesitado de ‘artistas’ para proyectar su ‘Poder’. Desde las pinturas rupestres, los relieves del Antiguo Egipcio hasta la constancia documental de artistas trabajando en las cortes europeas, retratando a reyes y nobles. Obama no ha sido uno más. Su artista es Pete Souza, un fotógrafo que trabajaba en el Chicago Tribune y al que conoció cuando le hicieron un reportaje sobre cómo era la vida de un senador. Souza anteriormente había sido el fotógrafo oficial de Reagan. A punto de retirarse del periodismo y dedicarse a la enseñanza, Souza cubrió la campaña electoral que encumbró a Obama a la Casa Blanca. Fue allí cuando se le ofreció la posibilidad de ser el fotógrafo oficial de la Casa Blanca.

 

Obama toma una fotografía en febrero de 2009/ Foto: Pete Souza (Casa Blanca)

Obama toma una fotografía en febrero de 2009/ Foto: Pete Souza (Casa Blanca)

Souza no ha sido el primer fotógrafo oficial de la Casa Blanca. Desde la invención de la fotografía, la relación con la política estadounidense ha sido muy estrecha, con fotógrafos sino oficiales si oficiosos. Lincoln, por ejemplo, tenía a Mathew Brady como su retratista casi de cabecera.

Pero Obama ha ido un paso más allá. Las redes sociales y el acceso casi universal a Internet, ha hecho que la presidencia no necesite de la prensa para difundir sus imágenes. El abrazo entre los Obama y los Biden, por ejemplo, fue una de las fotografías más difundidas en redes sociales tras la reelección.

 

El abrazo entre los Obama y los Biden./ Pete Souza (Casa Blanca)

El abrazo entre los Obama y los Biden./ Pete Souza (Casa Blanca)

Souza es la sombra de Obama, con un acceso ilimitado. Allí estaba, por ejemplo, el día que mataron a Bin Laden o cuando recientemente Obama conversaba por primera vez con su homólogo iraní.

Mientras su fotógrafo tiene un acceso total a la actividad presidencial, los fotógrafos de los medios solo han encontrado trabas para seguir el día a día de Obama. La Casa Blanca ha establecido un control feroz de la imagen, difundiendo solo las suyas por sus canales (Twitter y Flickr), que no son otra cosa que una buena publicidad o llanamente propaganda.

Desde los primeros meses en la Casa Blanca los fotógrafos acreditados en la Avenida Pensilvania protestaron por cómo se impedía el acceso de los fotógrafos a los actos de Obama, asegurando que eran ‘privados’. El concepto de privado es para los asesores de Obama bastante amplio, porque incluye encuentros con líderes mundiales que no hablan solo de cómo están sus familias.

Pero la situación ha llegado ya a un punto insostenible, y los fotógrafos, apoyados por sus medios de comunicación, han iniciado una batalla contra la Casa Blanca. 38 medios de comunicación escribieron un carta de protesta conjunta.  El NYT, por ejemplo, ya había avisado desde el principio que solo publicaría imágenes de la Casa Blanca cuando fuera muy justificado. Lo mismo ha venido defendiendo la agencia AP.

En esta columna publicada en NYT, Santiago Lyon, vicepresidente de AP y máximo responsable del departamento de fotografía, denunciaba la situación de control y apuntaba:

The official photographs the White House hands out are but visual news releases. Taken by government employees (mostly former photojournalists), they are well composed, compelling and even intimate glimpses of presidential life. They also show the president in the best possible light, as you’d expect from an administration highly conscious of the power of the image at a time of instant sharing of photos and videos.

By no stretch of the imagination are these images journalism. Rather, they propagate an idealized portrayal of events on Pennsylvania Avenue.

If you take this practice to its logical conclusion, why have news conferences? Why give reporters any access to the White House? It would be easier to just have a daily statement from the president (like his recorded weekly video address) and call it a day. Repressive governments do this all the time.

Podrían llegar a esa situación de suprimir las ruedas de prensa. Obama solo tendría que seguir el ejemplo practicado en España por casi todos los partidos políticos, pero especialmente por el Partido Popular, con la pantalla de plasma mediante, para evitar una reacción alérgica de Rajoy a los periodistas. Fotográficamente, desde La Moncloa, también se ha limitado el acceso de fotógrafos y también difunde sus propias fotografías. Casi como Obama, salvo que la calidad de las fotografías son manifiestamente mejorables. Y espero equivocarme, pero no creo ver una reacción igual de contundente y conjunta por parte de todos los medios españoles contra estas políticas de comunicación que limitan la información, las fotografías, y la sustituyen por propaganda, aunque sea de mala calidad.

No tan al margen: El pasado fin de semana el fotógrafo Pete Souza contrajo matrimonio en los jardines de la Casa Blanca, lo que algunos ven simplemente como un trato de favor.

Un periódico sin fotos para homenajear a la fotografía

Moeh Atitar de la Fuente - Thursday 14 de November de 2013

El mejor homenaje, la mejor manera de apreciar la fotografía es sufrir su ausencia. Es lo que han debido pensar de forma osada (y acertada) en el diario francés Libération

El periódico sale hoy a los quioscos con una portada histórica, solo con palabras, sin fotografía. Es la primera vez desde que lo fundará Jean-Paul Sartre, Serge July y Benny Lévy en 1973 que el rotativo sale sin una fotografía en su portada y con espacios en blanco en su interior, normalmente reservados a las imágenes. “Es flagrante, hay una falta de información, como si nos hubiéramos convertido en un periódico mudo. Sin el son, sin esa pequeña música interior que acompaña la vista”, explica el rotativo.

 

LIBÉRATION
La justificación de este particular homenaje es sencillamente una delicia que debería de ser leída por cualquiera que ama la fotografía, y que denota un tremendo respeto hacia ella:

“Es también un signo de interrogación. Vaciando el periódico de toda representación, proponiendo las palabras en soledad, hemos querido decir cuan esencial es el lenguaje de las imágenes para la compresión, incluso si, a veces, puede anestesiar lo real y no ser que  más que ‘duplicata’, como escribió Susan Sontag: “Implícito en la fotografía está la idea que conoce el mundo, que es la de aceptar que la fotografíe lo fija. Pero esto se opone a la comprensión, que comienza precisamente por la refutación del mundo tal y cómo parece. Toda posibilidad de entender radica en la capacidad de decir que no. Rigurosamente hablando, no comprendemos nada a partir de una fotografía”.

Y no quiero dejar de pasar esta definición de Philippe Sollers: “Una buena fotografía puede ser aquella que evoca la ausencia de todas las fotos posibles, todas aquellas no han sido tomadas”.

 

Cuando una ‘gran’ historia se basa en un único testimonio (anónimo)

Moeh Atitar de la Fuente - Wednesday 2 de October de 2013

‘Jihad sexual’ fue el gancho para que muchos reporteros escribieran sobre el supuesto viaje de “miles” de mujeres (así cifraba una fuente en uno de los reportajes) a Siria para servir de meretrices a los combatientes más radicales. Para que la relaciones sexuales tuvieran un marco legal, se forjaba un matrimonio exprés y ancha es Siria.

Toda la historia se basaba en el testimonio de una joven tunecina a una televisión del país (o eso es lo que nos contaron). En realidad no era la joven la que contaba la historia, sino el padre, que aseguraba que su hija se quedó embarazada en un viaje a Siria, y explicaba todo el proceso. El ministro del Interior de Túnez se lanzó a hacer declaraciones, y los periodistas acudieron a expertos, muchos de ellos expertos en exagerar temas relacionados con el mundo árabe y barbudo. La bola, basada en un solo testimonio, crecía y crecía. Un solo testimonio. ¿Dónde quedaba el mínimo de tres fuentes distintas? El fenómeno era plausible, pero no había certezas.

Ayer reapareció Leila, la chica cuyo padre denunciaba que su hija se había ido a Siria convertida en una suerte de prostituta. Había algo de verdad: la joven se había ido a Siria, pero como enfermera, según cuenta Sheera Frenkel, y se había casado con un rebelde, algo que los padres no aceptaban:

Leila, who asked that her real name and details of her identity remain private, says that the entire story is a lie. The only part that is true is that two years ago she left her small village in Tunisia to volunteer as a nurse among the Syrian rebels fighting against Syrian President Bashar al-Assad.
It was there that she met her husband.
“We met and we got married – in an Islamic wedding recognized by the court – and we made a home together,” said Leila. “My family in Tunisia did not accept this, and this is very hard. But they know I am a married woman and not some prostitute on a sex jihad!”
Her husband is currently in Syria fighting among the rebels in Homs. Leila shares a small apartment in the northern Jordanian city of Ramthe with three other Syrian families.
“It was a scandal and some people maybe they believed these lies. But most people knew these were disgusting things said by the regime to try and make our fighters, our husbands, look dirty,” said Leila. “We do not know of any sex jihad here and we have not seen it. It is something invented in the mind of perverted people.”

El reportaje de Frenkel desmonta otros reportajes sobre la ‘Jihad Sexual’, cuyo origen procede del régimen sirio. En el se recoge también el testimonio de Lauren Wolfe, directora de la ONG Woman Under Siege Project:

“We are spending all this time looking at something that has zero evidence behind it. And in the meantime we are ignoring actual rapes that are actually happening,” said Wolfe. “There is something really upsetting to me about this particular story. It’s sensationalizing, almost fetishizing the rape that is happening in Syria, instead of looking at real, prosecutable cases that we know about.”

Con historias sensacionalistas como estas se tapan casos reales de violaciones a mujeres que están sucediendo en Siria, dando incluso la apariencia de un ejército sexual, de voluntarias al fin y al cabo, cuando en realidad suceden simple y llanamente violaciones en los bandos implicados.

Esta historia se lleva desmontando varias veces en distintos reportajes, como este de FP,  o este otro de PolicyMic. El de hoy desmonta, además, el único testimonio que soportaba toda esta ‘gran’ historia.

Unos versos y un agradecimiento

Moeh Atitar de la Fuente - Tuesday 1 de October de 2013

Las cámaras:
fotografiar es una muerta obscena
y tampoco de esas somos inocentes

Mira los espejos
Si dañados
No muerdo tus hombros
Los describo
Tu lengua mi tintero
Sobre ti escribo

Estos versos pertenecen a ‘Fracaso de Tánger’, poemario escrito por Alfonso Armada en 1982 y que recoge la crónica de un desamor: ella tenía que viajar con él a esa ciudad, mi cuidad, pero lo plantó al otro lado del Estrecho.

Cuando hace unos meses Alfonso me conoció (yo a él lo conocí antes, porque no hay nada como leer a alguien para conocerlo y ‘Cuadernos africanos‘ me acercó mucho a él) salió enseguida en la conversación Tánger y esta historia de frustración. Me hizo llegar enseguida, por correo ordinario (que cada vez es menos ordinario) una copia escrita a maquina y la única edición publicada hasta la fecha en rumano. Me propuso que le enseñara mis fotos de Tánger, y así fue como una de ellas acabó siendo la portada de la primera edición de este poemario (Valparaíso Ediciones). Para mi ha sido un honor que el primer libro que usa una foto mía para una portada sea este, sea de Alfonso. Gracias, maestro.


 

 

Una mierda en el metro

Moeh Atitar de la Fuente - Wednesday 18 de September de 2013

Podría ser solo una anécdota. Me topé con la mierda antes de verla: la olí. Un tremendo pestazo llegaba por el pasillo, y se hacía mayor conforme me iba acercando a la defecación humana. Estaba al borde de la escalera, justo en un recoveco, en una esquina, de tal manera que lo más fácil era pisarla. Pero allí estaba, intacta y desafiante.

Subí hasta el vestíbulo del metro de Ruben Darío, salida Serrano / Castellana. No había nadie: de un tiempo a esta parte los recortes han hecho que sea hasta difícil encontrarse con un trabajador del metro en las taquillas. Irá a peor: ayer los sindicatos (defensores del empleo) llegaron a un acuerdo con la empresa para que se vayan a su casa 673 personas, eso si de manera voluntaria, que para echarles a la fuerza siempre hay tiempo. Así que usé el interfono amarillo, que hace unos años era solo para emergencias, y ahora sirve hasta para ‘explicaciones’. Apreté y salió la voz de una mujer de la caverna para avisarme, retumbando en todo el vestíbulo, que no me oía. No funciona y nadie lo arregla.

Pensé en largarme y no avisar. Me vino a la cabeza una pobre señora, anciana, con bastón, que pisaba sobre la plasta y resbalaba. O en ese niño con zapatos nuevos, recién estrenados para el inicio de curso, llegando a casa con ellos hechos mierda. O en esos tacones de aquella pija con la que me había cruzado esta mañana y que iba a toda prisa porque llegaba tarde. Me imaginé el disgusto al ver su Manolos de palo teniendo por fin algo humanamente original. Pero subí, salí a la superficie, dejé que el sol me cegara, y me dirigí al otro vestíbulo, este en la glorieta de Ruben Darío, donde suele estar el trabajador de la estación que aún no han recortado. Le indicó el problema y la localización. “¿Otra vez? Nos pasa mucho. Es que los indigentes que viven debajo del puente [de Castellana] entran a hacer sus cosas aquí. Pero ahora mismo avisamos”.

Sería una sola anécdota si uno no se hubiera fijado en que en Madrid hay basuras por todos lados. Vivo en esta ciudad desde hace 13 años, y visitándolo con frecuencia desde que no tengo memoria. En esencia esta ciudad hay mucho guarro: gente que mea sin rubor en una esquina, que tira un papelito al suelo, que pega con un periódico a su perro en el hocico si se le escapa una gotita de pepí en casa, pero que no recoge la mierda en la calle, que deja una litrona apoyada sobre una papelera o que hace mudanza y deja toda la porquería que no quiere en un contenedor reservado para cartón y vidrio. No creo que el número de puercos haya aumentado en esencia: pienso que su rastro es más visible.

Los recortes de este Ayuntamiento en recogida de basuras y mantenimiento de la ciudad la hace más sucia cada día. Lo normal era antes encontrarse a barrenderos, camiones cisterna, que limpiaban con bastante regularidad las calles. Aún así tenías que sufrir la horda de meadores y vomitadores en las calles del centro, especialmente los fines de semana. Queda patente que gastamos mucho menos que antes echando un vistazo a los contenedores de cartón, llenos a rebosar, porque se retiran poco. Sucede lo mismo con las papeleras. De las mierdas, en todas las formas y procedencias, ya hemos hablado suficiente.

Es muy sencillo: más recortes, menos dinero, menos limpieza, más mierda. Ríanse porque desde hace un par de años los vecinos de la villa con casa en propiedad pagan un nuevo impuesto de basuras (Tasa por prestación del servicio de gestión de Residuos Urbanos, para ser precisos) creado por Gallardón.

Pero no todo queda reducido a la calle. Veo esta noticia en La Sexta: ambulatorios llenos de basura por la nueva adjudicación del servicio de limpieza. ¡Ratas en un centro médico!

Así que Madrid empieza a apestar. A todos los niveles.

Un típico caso de propaganda

Moeh Atitar de la Fuente - Sunday 15 de September de 2013

Llego a este información: “Arabia Saudí envió a 1.200 condenados a muerte a la guerra de Siria“. Me sobresalto. Arabia Saudí es uno de los países que más aplica la pena de muerte y de manera más cruel si cabe. Busco datos de cuántos presos hay ahora en el corredor de la muerte, porque la cifra es más que disparatada. Hay en estos momentos unos 147 según esta ONG. La información ya es falsa.

Sigo leyendo la información:

“Según un memorándum secreto, Arabia Saudí ha enviado unos 1.200 condenados a muerte de varias naciones a luchar contra el régimen de Al-Assad en Siria a cambio de conmutar sus condenas, según informa la Agencia Internacional de Noticias Siria”

Primera fuente de esta falsa noticia: “un memorándum secreto”. ¿Y quién lo dice? “La Agencia Internacional de Noticias Siria”. Rastreamos un poco, y nos encontramos esta otra información. No es la Agencia Internacional Siria, sino la Agencia Internacional ASIRIA. Y vamos ya por curiosidad de ver el origen de la noticia, a la agencia en si. Lo mejor de todo es que este teletipo, estrambótico, sin fuente alguna, todo secreto y anónimo, es de enero pasado. Uno se pregunta: ¿y por qué no salen por patas una vez llegan a Siria? El teletipo tiene la respuesta: los saudíes tienen secuestradas a todos los miembros de su familia, así que no les queda otra que ponerse a dar tiros en una guerra ajena. Se olvidan que Arabia Saudí tiene una dura política migratoria, que hace imposible que esos 1.200 extranjeros tuvieran todos a sus familias en el país.

Hay una base fundamental para la propaganda: hinchar las cifras. Mucho. Si hubieran dicho 120, aún podía colar, pero no es tan llamativo como 1.200.  La noticia original habla de 1.239. Inconscientemente, al ver ese 39, tendemos a creer que es precisa. Y si encima hay un documento redactado con membrete como prueba fehaciente, pues mejor que mejor.

Dicen que la primera víctima de la guerra es la verdad. Los periodistas, muchas veces de manera inconsciente, nos convertimos en colaboradores necesarios de ese homicidio.

Según cuenta, o el periodismo en diferido

Moeh Atitar de la Fuente - Wednesday 11 de September de 2013

La noticia era terrible: “Una niña yemení de 8 años muere en su noche de bodas por lesiones sexuales“; el origen, un periódico kuwaití; de la noticia se hizo eco el digital Huffington Post en su versión británica; de allí saltó a otros medios que citaban al Huffington Post y al periódico kuwaití. Nadie se paró primero a ver el origen de la noticia – en árabe – ni a preguntarse cuáles eran las fuentes en las que se sustentaba, algo básico en el sentido común del periodismo. En la noticia se citaba a la agencia Reuters, que había recogida las supuestas declaraciones de un activista. Ni rastro de esas declaraciones. Si alguien encuentra el teletipo, que me lo haga llegar.

Leí comentarios indignados sobre la noticia. No es para menos. Los matrimonios infantiles son una lacra extendida en Yemen, que solo ampara una pederastia legalizada. Y la práctica no se limita a Yemen.

Pero la noticia tiene todos los visos de no ser cierta. El periodista Saeed Al Batati, corresponsal de Gulf News en Yemen, hizo lo que otros no hicieron y se fue a preguntar por la historia. Las autoridades negaron el caso y aseguraron que el padre había sido localizado, la niña, Rawan, estaba viva, nadie la había violado y mantenía la soltería. El periodista fue más allá y preguntó a SEYAJ, una de las ONG más importantes de protección a la infancia en Yemen. En una investigación preliminar negaban el caso. Así que Al Batati acudió al origen de la noticia, Mohammad Radman, periodista freelance, para que le aclarara la noticia. Radman sigue manteniendo que es cierta. ¿Cuál es su fuente? Los vecinos, una única fuente endeble. Si todos los medios que han publicado la noticia hubieran rastreado un poco (que para eso están) habrían tenido serias dudas y no habrían publicado la noticia.

Es lo que tiene el periodismo en diferido, por delegación. No hay, supuestamente, dinero para mandar un periodista a Yemen. No hay tampoco especialistas, como Al Batati, que descuelguen teléfonos y hablen con fuentes. Pero nos lanzamos a hacer un periodismo precedido de un ‘según cuenta’. ¿Por qué? Porque no vamos a perder la oportunidad de contar una historia que nos va a dar muchas visitas con casi ninguna inversión.

En un mundo ideal, comme il faut, esta noticia habría servido para poner simplemente en alerta a una redacción, y tal vez habrían decidido mandar a alguien a investigar  y escribir sobre el matrimonio infantil en Yemen. Tema hay para rato, desde luego. Eso sería en un mundo ideal.

Lo más curioso es que el Huffington Post (la versión original, la madre de todas sus versiones) ya lleva las dudas sobre esta noticia. Veremos si el resto de medios que han dado la noticia a bombo y platillo hacen un poco de autocrítica. Lo dudo.

PS: En lo personal diré que la noticia no me olía bien, porque uno lee cada vez con más escepticismo las noticias precedidas de un ‘según cuenta’. Fue Calamity Jane quien me alertó de que esto podía ser un bulo. Calamity es una de las personas que más sabe del mundo árabe y sobre todo de Yemen. También tiene sentido común. Recomiendo que la sigan.

Actualización (Domingo 15 de septiembre de 2013): “¿Una boda, un funeral o una cortina de humo?” reportaje de Saeed Al Batati, que ha ido hasta el lugar (una aldea remota), donde ha entrevistado a la supuesta niña y a su padre (desmienten que se haya casado) vigilado por las autoridades (también desmienten el caso), así como otros vecinos (que se mantienen en el anonimato) que le han asegurado que esa no es la niña y que si que ha muerto de manera salvaje. Hay una investigación oficial en curso. Veremos en qué queda.