Guerra y Paz

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Moeh Atitar de la Fuente

Periodista, fotógrafo y blogger. Más sobre el autor.

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Reflexiones sobre el World Press Photo 2014

Moeh Atitar de la Fuente - Monday 17 de February de 2014

Llevo viendo las fotos premiadas en el World Press Photo de este año desde el sábado, con tranquilidad y de una manera reposada. Es un lujo que uno puede permitirse cuando no le ahoga la premura de las fotogalerías, los análisis a vuela pluma, la búsqueda de los premiados españoles, las llamadas a estos… Y este margen de tiempo te permite, además, leer lo que otros han escrito y reparar en cosas que quizá tu no habías visto. Todo ventajas, en resumen.

Metapost aparte, he aquí una serie de reflexiones que me han suscitado las fotos premiadas en esta edición.

El ganador. John Stanmeyer se ha alzado con el premio absoluto por una fotografía no especialmente espectacular y de la que uno tiene que leer el pie para enterarse de qué va. Y entonces uno entiende que esa foto, sin ser la más espectacular, comunica y conmueve al tratar un tema tan dramático como la emigración y la desesperación humana por un futuro mejor. Sin obviedades. Está línea del fotoperiodismo es la más complicada de abordar, en tensión con la otra escuela que apuesta por los fotones y el espectáculo dramático.

SIGNAL 26 February 2013 African migrants on the shore of Djibouti city at night, raising their phones in an attempt to capture an inexpensive signal from neighboring Somalia—a tenuous link to relatives abroad. Djibouti is a common stop-off point for migrants in transit from such countries as Somalia, Ethiopia and Eritrea, seeking a better life in Europe and the Middle East.


Señal. Emigrantes africanos buscan cobertura en sus móviles en una playa de Djibouti para poder hablar con sus familias. Foto J.Stanmeyer/VII

Retoque, el justo. Con la polémica absurda desatada el año pasado por el retoque que tenía la foto ganadora, no parece una casualidad que el jurado haya sido muy conservador en premiar a las fotografías con un retoque, digamos, más plano y conservador ¿Consecuencias? En las siguientes ediciones los fotógrafos se cortarán un poco en pasarse con el retoque, porque la excesiva postproducción ya no tiene premio. De hecho, un 8% de los trabajos presentados fueron eliminados del concurso por saltarse la reglas y procesar en exceso la imagen.

La falta de edición y de inversión.En una entrevista publicada en BJP, Gary Knight, presidente del jurado en esta edición, destacaba el hecho de que cada vez van menos fotógrafos a cubrir informaciones de primer orden. Knight se quejaba, además, de la falta de edición de los reportajes, planos y sin ritmo, y añadía que los fotógrafos premiados pertenecen, en muchos casos, a grandes organizaciones que aún están dispuestas a invertir en reportajes y en fotoperiodismo:

“And then, within these stories, it was very evident that many of them hadn’t been well developed, so when you come to judge that story, you are left thinking: ‘It hasn’t been edited very well. There is no narrative.’ Both in terms of depth and breadth, I noticed that something was missing. If you look at the organisations that have won awards – National Geographic, The New York Times, AP, AFP and Reuters – it’s evident that there’s very few [institutions] left that can still afford to provide resources to photographers. I’m seeing in these awards the real-life consequence of the lack of resources that photographers have to go out into the world and cover stories with any depth at all.”

En la página de la fundación que otorga los premios ha colgado en su web entrevistas a miembros del jurado.

Los medios españoles pintan poco. Pregunta: ¿cuántos periódicos, revistas o digitales españoles pueden sacar pecho por haber producido y publicado con anterioridad entre sus páginas algún de los trabajos premiados en los últimos años? Pocos o ninguno. No es un problema de cantera de fotógrafos. Talento hay a raudales: el español Moises Saman, comisionado por Magnum, o Pau Barrena, han sido dos españoles premiados en esta edición.

La clave es que los medios españoles no apuestan por el fotoperiodismo. Van a lo rápido, a lo sencillo y a lo barato, muy acorde a lo que señalaba el presidente del jurado.  No hay una dirección fotográfica eficiente que haya entendido de qué va la fotografía actual. Los responsables de estas secciones son meros gestores de horarios, libranzas y buceadores de agencias buscando los fotones que hacen las grandes agencias para salvar el día a día. Con plantillas de fotógrafos mermadas, estos andan con cubriendo como pueden los flecos del día a día, de rueda de prensa en rueda de prensa, y de partido de fútbol en partido de fútbol, no vaya a ser que le caiga un tirón de orejas al jefe por que se le haya escapado un fotón en una aburrida rueda de prensa. No da tiempo para que se puedan explayar en un tema. Y, en plena crisis económica que vivimos, anda que no hay temas y temas por los que apostar.  Sorprende ver como luego por estas latitudes los medios publican con profusión ‘las mejores fotos del año’, azuzados por la búsqueda del click, pero sin ninguna reflexión por parte de esos responsables de porque sus medios no están ni estarán entre los premiados. Pero tampoco es que los nuevos medios digitales hayan hecho una apuesta por el fotoperiodismo. Como mucho, algunas fotos espectaculares de algún colaborador en caso de carga policial, eso si no la han robado y usado previamente alguna foto que se haya colgado en una red social.

El momento. Quizá la foto que más me ha perturbado es la que firma el iraní Amir Pourmand. En ella un joven llora sobre el hombre de su verdugo momentos antes de ser ahorcado.

st before a noose is put on his neck, Alireza Mafiha, 23, lays his head on an executioner's shoulder. Together with Mohammad Ali Sarvari, 20, he was convicted for stabbing a man and stealing the equivalent of $20. The pair were arrested after posting a video on YouTube showing the attack. Though their victim did not die, the judiciary convicted them of being “mohareb,” a Shiite legal term that translates as “waging war against God”, a crime that carries the death sentence.

Alireza Mafiha, 23 años, llora sobre el hombre de uno de sus verdugos, poco antes de ser ejecutado en Irán junto a Ali Sarvari, de 20 años. Ambos pegaron y robaron a un hombre el equivalente a 20 $. Fueron identificados por haber subido a Youtube la paliza; fueron condenados a muerte pese a que la víctima sobrevivió a los golpes. Foto:  Amid Pourmand/ ISNA

Sin políticos. Ningún político protagoniza ni una solo fotografía premiada. ¿Casualidad? ¿Hartazgo? Puede que tenga más que ver con que los políticos proyectan de por sí sus imágenes, y que los premios pretendan reconocer más a los temas que no tienen tanto el foco mediático encima.

 

Sebastião Salgado: el empacho de la perfección

Moeh Atitar de la Fuente - Monday 27 de January de 2014

Sebastião Salgado es uno de los más reputados fotógrafos actuales, un genio de esta disciplina. Su último gran trabajo, ‘Génesis’, se puede ver hasta el 4 de mayo en el Caixa Forum de Madrid. Será una de las grandes exposiciones fotográficas de este año en Madrid. El fotógrafo brasileño, que roza ya los 70 años, ha contado con una amplia cobertura mediática, acorde con su papel de estrella mundial de la fotografía.

Salgado pertenece a esa escuela que quiere controlar todo lo que le rodea con el único objetivo de tener la foto perfecta, en un perfecto blanco y negro que le caracteriza. No se ha desviado de esa línea, ni en ‘Trabajadores’, ni en ‘Éxodos’, sus dos anteriores grandes trabajos. Pero quizá en Génesis es donde más patente se hace ese control de la realidad: grandes paisajes que parecen hechos a encargo, en tomas espectaculares que solo son posibles con medios aéreos, ya sea en desiertos, selvas o parajes helados. Toda una belleza muy parecida, épica, espectacular.  Todos los medios al servicio de la fotografía bella, perfecta. “La fotografía es para mí la materialización de las ideas de cada uno”, contestaba en una entrevista muy recomendable en ABC . Y Salgado materializa sus fotografías controlando la naturaleza como nadie.

 

En este vídeo Salgado explica ‘Genesis’, el libro de la exposición publicado por Taschen.

Ha subido montañas, ha recorrido kilómetros a pie… Es la épica del cazador de la belleza, aunque mejor no contemos la trastienda de cada foto, del despliegue para controlar toda la belleza que el mundo da. Uno prefiere sus retratos dentro de ‘Génesis’, donde hay una mirada, la del retratado, que Salgado no puede controlar del todo, que esa manada de ganado llevada por la nieve por un esquimal, y que parece más una coreografía reglada al servicio de la perfecta composición. Aunque parezca paradójico, uno sale con la sensación de que Salgado controla más la improvisación de una montaña que la de un esquimal retratado de frente.

La clave de Salgado, como la de todo fotógrafo, es el posicionamiento frente al mundo. Y a uno le puede gustar más o menos, convencerle, parecerle más o menos ético, quitarle o ponerle el valor documental, pero hay que reconocer que en esta línea de la perfección, de controlar la realidad al servicio de la belleza, el brasileño es el mejor.

“¡Qué bonito! ¡Impresionante! ¡Qué belleza! ¡Parece un cuadro!”, eran los epítetos que uno escuchaba un jueves por la tarde, en una sala bastante llena, con gente de esa que se acerca demasiado y que se interpone en cada obra, como si fueran transparentes. La belleza siempre gusta. Por eso hay que ir a ver la exposición de Salgado, a colmarse de belleza, a intoxicarse de la perfección, aunque les aviso que no va a sufrir un ‘síndrome de Stendhal‘, porque no es para tanto. Quizá solo vean el mundo más bonito durante unos minutos tras abandonar la sala, pero ese síntoma se pasa a la hora. Yo estoy un poco más cómodo con la imperfección intrínseca al mundo.

La desmemoria del trabajo esclavo

Moeh Atitar de la Fuente - Friday 24 de January de 2014

Brunete, 1939. Acabada la Guerra Civil, la dictadura franquista crea un sistema de redención de penas para presos políticos. El sistema es muy sencillo: mano de obra esclava a cambio de redimir las penas. Esa mano de obra será usada para reconstruir ciudades, pueblos, carreteras, ferrocarriles… Todos los datos que siguen los extraigo del ‘Víctimas de la Guerra Civil‘, coordinado por Santos Juliá. La idea se le ocurre al jesuita Pérez del Pulgar. No es baladí que la Iglesia se ponga al servicio del régimen en esto: había que redimir también la ideología de los presos, “la extirpación de las ideas marxistas en favor de las ideas católicas”. Se constituye así en octubre de 1938 El Patronato Central de Redención de Penas. En 1939; 12.781 presos fueron usados como mano de obra esclava; en 1943 ascendía a 44.925. A estos hay que sumar los llamados Batallones Disciplinario de Trabajadores, que ya usaron durante la fase final de la Guerra Civil a presos, y cuya cifra se sitúa en 87.589 trabajadores en 1938, sumar también los Trabajos en Regiones Devastadas (4.075 presos en todo el territorio nacional en 1943, y que no se disolvió hasta 1957) o las Colonias Penitenciarias Militarizadas.

Brunete fue en el verano de 1937 escenario de una de las batallas más cruentas de la Guerra Civil. Se calcula que más de 30.000 soldados de los dos bando perdieron la vida.  Acabada la Guerra Civil, fue reconstruido por el Servicio Nacional de Regiones Devastadas y Reparaciones. 367 presos fueron usados en esas obras, según datos del Ministerio de Justicia citados en este trabajo.

Brunete 2014. El alcalde de Brunete quiere que ese conjunto reconstruido en parte gracias a mano de obra esclava sea hoy declarado por la Comunidad de Madrid Bien de Interés Cultural. En la plaza, varias placas colocadas durante el franquismo recuerdan que fue el escenario de una gran victoria militar. No parece que se quiera recordar y reconocer el trabajo de presos esclavizados. Desconozco si hay en algún rincón de esa localidad algún reconocimiento a ellos. Los hay en pocas ciudades y localidades reconstruidas con sangre y sudor de estos hombres que fueron simplemente esclavizados.

Manipulación de una fotografía

Moeh Atitar de la Fuente - Thursday 23 de January de 2014

La historia es sencilla. Narciso Contreras borró de una foto a un cámara que le fastidiaba el encuadre de una imagen en la que se podía ver a un opositor sirio en apariencia de pleno ‘fregao’. Trabajaba para AP como fotógrafo freelance en Siria. En la pasada edición de los premios Pulitzer, los fotógrafos de la agencia fueron premiados por la extraordinaria cobertura que habían realizado de la guerra. La foto manipulada en cuestión es esta:

Las dos imágenes, manipulada y sin manipular (AP/ Narciso Contreras)
La reacción de la agencia AP ha sido la esperada, a través de su vicepresidente y responsable de fotografía, Santiago Lyon:

“La reputación de AP es de suma importancia y reaccionamos con decisión y vigor cuando se ve empañada por acciones en violación de nuestro código de ética. Quitar deliberadamente elementos de nuestras fotografías es completamente inaceptable”.

El fotógrafo no volverá a trabajar para AP. La agencia ha revisado todo el material proporcionado por Contreras, 494 fotos, y de momento no ha encontrado ninguna otra imagen manipulada, de acuerdo con su versión.

¿Qué le lleva a un fotógrafo a borrar un elemento de una foto? ¿La presión de trabajar en un lugar donde te juegas la vida? ¿El imperativo de tener que mandar más fotos y más fotos para vender?¿La competencia con otros fotógrafos y con el ego propio? ¿Un poco de todo?

La manipulación en fotoperiodismo es inaceptable, pero ya no solo la que se hace con el botón de clonar del photosphop. Muchas imágenes, que tanto nos impactan, tienen mucho de posado y recreación.  Esa manipulación no trasciende, porque queda entre el fotógrafo y el fotografiado. Póngase cada uno en esa situación, de guerra y muerte, de tener que enviar fotos a toda costa, porque en muchos casos no hay fijo y sin foto no cobras.  Y a lo mejor, con tanta duda, dejamos de tenerlo todo tan claro.  Salvo una cosa: trampas, ninguna. No valen excusas. Eso nos lo deberíamos de repetir todos, todos los días, como mantra: trampas, ninguna.

Pam, la mujer que engañó a Franco y Hitler

Moeh Atitar de la Fuente - Tuesday 14 de January de 2014

Una joven posa en una playa. Viste ropa de baño. Y mira con dulzura a la cámara, casi diría que hasta con amor. Responde al nombre de Pam. Quizá estemos ante una de las fotos que más cambió la historia, al menos la de la Segunda Guerra Mundial.

 

Jean Gerard Leigh, 'Pam', posando en un playa/ Foto: The National Archives UK.

Jean Gerard Leigh, ‘Pam’, posando en un playa/ Foto: The National Archives UK.

La fotografía fue encontrada en la cartera que llevaba encadenada el comendante William Martin a su cintura. Martin, con su uniforme de los Royal Marines británicos, había aparecido en la playa de El Potril, Huelva, el 30 de abril de 1943. Las autoridades franquistas comunicaron enseguida el hallazgo a sus homólogos alemanes. En el interior se encontraba, junto a correspondencia donde se revelaban el plan de invasión de Grecia por parte de los aliados, cartas de amor entre Martin y Pam. Los forenses que examinaron el cuerpo determinaron que el hombre había muerto ahogado.

Pero todo, incluido el amor entre Martin y Pam, era mentira. La operación Mincemeat, orquestada por el Servicio de Inteligencia Naval británico, bajo el mando del capitán Ewen Montagu, buscaba hacer creer a los alemanes que el desembarco aliado se iba a producir en Grecia, y no en Sicilia. Los nazis picaron y trasladaron el grueso de las fuerzas hacia Grecia. Los aliados no tuvieron muchos problemas para desembarcar en Sicilia.

William Martin era en realidad Glyndwr Michael, un vagabundo que había muerto de neumonía por ingesta de raticida, tal vez en un caso de suicidio. El cuerpo presentaba los mismos síntomas que alguien muerto por ahogamiento (aquí podéis ver una foto del cuerpo preparado para el engaño). Su cuerpo había sido lanzado a una milla de la costa española por el submarino británico HMS Seraph. Fue enterrado en el cementerio de Huelva, con todos los honores, y con su nomnbre ficticio. ‘Dulce et Decorum est pro Patria Mori’(‘Es dulce y apropiado morir por la patria’), se podía leer en su lápida. Hasta el año 1998 el Gobierno británico no reveló su verdadera identidad.

Pam se llamaba, en realidad, Jean Gerard Leigh (20 de noviembre de 1923- 3 de abril de 2012) , y era una funcionaria dentro del Mi5, el servicio secreto británico. Había sido reclutada a los 18 años para formar parte de la sección de contrainteligencia. Fue seleccionada por el capitán Montagu entre las funcionaras del Mi5, la única rama de la inteligencia británica que tenía mujeres atractivas en su plantilla. Montagu le explicó que tenía que hacerse pasar por la novia de un oficial, sin darle más detalles. Para que todo fuera más creía posible, Montagu tomó el papel de Martin, y empezó a cortejarla, enviándole cartas de amor. Ella le correspondió, salieron por bares y clubes y montaron su romance de engaño, o no tanto, porque, con la esposa de Montagu en EEUU durante la guerra, se sospechó que los dos habían mantenido una suerte de escarceo real, más allá del engaño a los nazis.

Acabada la guerra, Jean fue siempre reacia a que se publicaran las fotos del engaño y que alguien la reconociera. Montagu siguió en contacto con ella tras la contienda. Las cartas siempre arrancaban con un “Querida Pam”, y acababan con un “Siempre tuyo, Ewen (alias Major William Martin)”.

Las fotos se hacen solas

Moeh Atitar de la Fuente - Wednesday 8 de January de 2014

Antes de todo: esto no es una pataleta. Si esperan leer un lloriqueo sobre cómo se maltrata a los fotógrafos siento defraudarlos desde ahora. Nos lo tenemos merecido porque nadie le ha roto las piernas [en sentido figurado] a nadie por ‘robarle’ una foto o por despojarle de su autoría. O al menos nos se han roto las suficientes piernas [también en sentido figurado]. Ahora ya es demasiado tarde para romperle las piernas a nadie [en sentido figurado], puesto que cuando un acto reprochable pasa a ser acto muy repetido, la sociedad no lo ve como acto reprochable, y claro nadie entendería a estas alturas del partido semejante salvajada de romperle las piernas [en sentido figurado] a un pobre hombre que solo te ha robado o omitido la autoría de una foto.

Los hechos. Todo el mundo no para de colgar fotografías en sus redes sociales, principalmente Facebook y Twitter. Son fotos de todo pelaje. Generalmente son emotivas, algunas muy horteras. Demasiado horteras quizá. Son comúnmente espectaculares. Suelen tener una reproducción brutal, de tal manera que no te sorprende verlas muy repetidas. Te llaman la atención por los epítetos que la acompañan, del tipo “fotón”, “impresionante” o “brutal”. No son necesariamente contemporáneas. El blanco y negro ha vuelto, porque cualquier tiempo pasado fue mejor, especialmente con este presente, y se sabe que el pasado es y seguirá siendo en blanco y negro. Algunos hasta se les ha ocurrido la idea de dar las buenas noches con una fotografía chula.

Y en la inmensa mayoría de los casos esas fotos no tienen autoría.

Un ejemplo. El perfil @Foto_Historia. Tiene más de 400.000 seguidores que disfrutan de fotos históricas, ya saben, en blanco y negro. Hecho un vistazo a su TL y es difícil encontrar una foto con autoría. Un ejemplo, la de Pablo Picasso en la bañera.

 

Data la fecha, 1952, pero @Foto_Historia no es capaz de decir que esa foto es de David Douglas Duncan. Es una foto tan icónica que duele verla desposeída de su legendario fotógrafo. Es como si yo suelto un “me gusta cuando callas porque estás como ausente”, como si no fuera de nadie, cuando es de quien es, y es de Pablo Neruda. Podría aducir @Foto_Historia que es incapaz de saber de quién es esa foto. Se me ocurren dos respuestas: la primera, es que no la suban o pongan que no saben de quién es, pese a que tuvieran que reconocer su ignorancia; y la segunda respuesta es que hay que ser corto, porque poniendo en ‘San Google’ “Pablo Picasso bath”  sale la foto y el autor. Curioso que un perfil se dedique a difundir fotos históricas sin decir ni siquiera de quién son. Porque entonces no se hace ningún favor a la historia. Mejor cambiar de nombre: “fotos bonicas”. Funciona igual.

Los más de 400.000 seguidores lo verán como normal, porque no he visto ninguna queja sobre que detrás de esas fotos que disfrutan no haya ningún autor. Entre esos 400.000 seguidores hay algún escritor o periodista que saltaría a la yugular si no le citan como autor de una frase ingeniosa.

Poesía anónima a la fuerza. Neruda, lo siento, pero ese poema ya no es tuyo.

Todos lo hacemos. Solo hace falta que veamos el perfil de cualquiera de nuestros amigos que usan sin parar fotografías donde la autoría parece no importarle en absoluto. Hace poco afeé, en privado, a un par de amigos, muy cultos, que usaron fotos de Henri Cartier Bresson para ilustrar su opinión sobre Albert Camus. Citaban con riguroso entrecomillado deliciosas frases del imprescindible autor francés. Pero no vieron la necesidad de citar el origen de la foto. Como si las fotos se hicieran solas.

Bien es cierto que el fotógrafo, al situarse detrás de la cámara, decide no ser protagonista de la historia para contar una parcela de su historia. Pero esa era la misma posición que eligieron Goya, Velázquez, Picasso o Antonio López. ¿Y entonces porqué despojamos a la fotografía de su paternidad? Yo no tengo respuesta. Salvo que la mayoría piensa que las fotos se hacen solas.

Deseos para 2014

Moeh Atitar de la Fuente - Tuesday 31 de December de 2013

Empecemos por un mínimo: que dentro de un año estemos deseándonos buenos deseos. Tan sencillo y difícil, para unos más que otros.

A los que os gusta leer, líneas y líneas de buena lectura. A los que os gusta escribir, que os inspiren las musas porque sois necesarios para los que nos gusta leer. Escribid novelas, negras, de terror, de misterio, de amor, de mucho amor, también eróticas, y poemas, sí, poemas, sed poetas durante todo el año, cada día, y tened a quien enviarlos y que esa persona se sonroje al saber que esos versos son vuestros pero que los habéis escrito porque ella existe.

Si estáis con la cámara, que os salgan las mejores fotos y que pintéis como nadie con la luz. Si tenéis el verdadero don del pincel o del lápiz, lo mismo, pero además mi respeto, admiración y sana envidia.

Si lo vuestro es la música, no dejéis de cantar, de componer, de tener el reto de una partitura que sacar adelante. Soléis ser buenos acompañantes para los que corremos, leemos, escribimos y sobre todo para los que amamos o necesitamos seguir amando pese a todo. También os envidio. Sanamente.

A los que os gusta correr o montar en bici, que caigan kilómetros en el contador y que las lesiones sean cosa de poco reposo.

Viajad, navegad, volad y cabalgad.

Meteos entre fogones si lo disfrutáis. No dejéis de deleitarnos. Someteos al reto de hacer ese plato imposible, pero tampoco nos va a disgustar volver a probar ese plato que siempre claváis.

Haced, en resumen, muchas cosas con las que disfrutéis, alguna incluso por primera vez y sorprendeos con las pequeñas cosas de la vida. Disfrutad. Mucho. No seáis austeros en pasarlo bien.

Salud, acierto y tesón en los momentos difíciles son deseos descontados. Los malos momentos, que esperemos sean cada vez menos, pasadlos en compañía de quien queráis, si que es queréis, porque bienvenida la soledad si uno se la busca, tanto como el aburrimiento de no hacer, de vez en cuando, nada de nada.

Así, haciendo muchas cosas de las que os gustan, mencionadas o no en estas líneas, este año pasará igual de lento que otros años y será, esperemos, igual de llevadero. Agotado el 2014, estaremos, si no hay grandes contratiempos, deseándonos para el 2015 los mismos deseos y otro año lleno de lecturas, kilómetros, buenos platos, versos, rimas, música, la mejor compañía, amor, felicidad… y vida. Mucha vida.

Y entre todas estas generalidades, me gustaría acordarme, en concreto, de todos aquellos que viven sin libertad y especialmente de tres periodistas, Javier Espinosa, Ricardo García Vilanova y Marc Marginedas. Que 2014 sea un año más libre.

Besos, flores y abrazos para todos.

Obama y el control de su imagen

Moeh Atitar de la Fuente - Thursday 12 de December de 2013

Obama ha trabajado como nadie el control de su imagen. Ha entendido cómo nadie el cambio que ha supuesto la irrupción de las redes sociales y se ha adaptado como nadie a la nueva realidad comunicativa.  Mike Davis, exeditor de fotografía de la Casa Blanca, escribía en un artículo imprescindible sobre el tema:

 Access is only half the issue. This administration has used social media like no other to distribute photos directly to the public. As of December 1, there were 4,951 White House Photo Office photos on Flickr, nearly all of those of the president made by Pete Souza, the director of the Photo Office and the president’s chief photographer. Each image gets between 100,000 and 200,000 views. The White House also posts to Twitter, Tumblr, Instagram and its own blog extensively, though the numbers of White House images on those sites are difficult to ascertain.

El poder siempre ha necesitado de ‘artistas’ para proyectar su ‘Poder’. Desde las pinturas rupestres, los relieves del Antiguo Egipcio hasta la constancia documental de artistas trabajando en las cortes europeas, retratando a reyes y nobles. Obama no ha sido uno más. Su artista es Pete Souza, un fotógrafo que trabajaba en el Chicago Tribune y al que conoció cuando le hicieron un reportaje sobre cómo era la vida de un senador. Souza anteriormente había sido el fotógrafo oficial de Reagan. A punto de retirarse del periodismo y dedicarse a la enseñanza, Souza cubrió la campaña electoral que encumbró a Obama a la Casa Blanca. Fue allí cuando se le ofreció la posibilidad de ser el fotógrafo oficial de la Casa Blanca.

 

Obama toma una fotografía en febrero de 2009/ Foto: Pete Souza (Casa Blanca)

Obama toma una fotografía en febrero de 2009/ Foto: Pete Souza (Casa Blanca)

Souza no ha sido el primer fotógrafo oficial de la Casa Blanca. Desde la invención de la fotografía, la relación con la política estadounidense ha sido muy estrecha, con fotógrafos sino oficiales si oficiosos. Lincoln, por ejemplo, tenía a Mathew Brady como su retratista casi de cabecera.

Pero Obama ha ido un paso más allá. Las redes sociales y el acceso casi universal a Internet, ha hecho que la presidencia no necesite de la prensa para difundir sus imágenes. El abrazo entre los Obama y los Biden, por ejemplo, fue una de las fotografías más difundidas en redes sociales tras la reelección.

 

El abrazo entre los Obama y los Biden./ Pete Souza (Casa Blanca)

El abrazo entre los Obama y los Biden./ Pete Souza (Casa Blanca)

Souza es la sombra de Obama, con un acceso ilimitado. Allí estaba, por ejemplo, el día que mataron a Bin Laden o cuando recientemente Obama conversaba por primera vez con su homólogo iraní.

Mientras su fotógrafo tiene un acceso total a la actividad presidencial, los fotógrafos de los medios solo han encontrado trabas para seguir el día a día de Obama. La Casa Blanca ha establecido un control feroz de la imagen, difundiendo solo las suyas por sus canales (Twitter y Flickr), que no son otra cosa que una buena publicidad o llanamente propaganda.

Desde los primeros meses en la Casa Blanca los fotógrafos acreditados en la Avenida Pensilvania protestaron por cómo se impedía el acceso de los fotógrafos a los actos de Obama, asegurando que eran ‘privados’. El concepto de privado es para los asesores de Obama bastante amplio, porque incluye encuentros con líderes mundiales que no hablan solo de cómo están sus familias.

Pero la situación ha llegado ya a un punto insostenible, y los fotógrafos, apoyados por sus medios de comunicación, han iniciado una batalla contra la Casa Blanca. 38 medios de comunicación escribieron un carta de protesta conjunta.  El NYT, por ejemplo, ya había avisado desde el principio que solo publicaría imágenes de la Casa Blanca cuando fuera muy justificado. Lo mismo ha venido defendiendo la agencia AP.

En esta columna publicada en NYT, Santiago Lyon, vicepresidente de AP y máximo responsable del departamento de fotografía, denunciaba la situación de control y apuntaba:

The official photographs the White House hands out are but visual news releases. Taken by government employees (mostly former photojournalists), they are well composed, compelling and even intimate glimpses of presidential life. They also show the president in the best possible light, as you’d expect from an administration highly conscious of the power of the image at a time of instant sharing of photos and videos.

By no stretch of the imagination are these images journalism. Rather, they propagate an idealized portrayal of events on Pennsylvania Avenue.

If you take this practice to its logical conclusion, why have news conferences? Why give reporters any access to the White House? It would be easier to just have a daily statement from the president (like his recorded weekly video address) and call it a day. Repressive governments do this all the time.

Podrían llegar a esa situación de suprimir las ruedas de prensa. Obama solo tendría que seguir el ejemplo practicado en España por casi todos los partidos políticos, pero especialmente por el Partido Popular, con la pantalla de plasma mediante, para evitar una reacción alérgica de Rajoy a los periodistas. Fotográficamente, desde La Moncloa, también se ha limitado el acceso de fotógrafos y también difunde sus propias fotografías. Casi como Obama, salvo que la calidad de las fotografías son manifiestamente mejorables. Y espero equivocarme, pero no creo ver una reacción igual de contundente y conjunta por parte de todos los medios españoles contra estas políticas de comunicación que limitan la información, las fotografías, y la sustituyen por propaganda, aunque sea de mala calidad.

No tan al margen: El pasado fin de semana el fotógrafo Pete Souza contrajo matrimonio en los jardines de la Casa Blanca, lo que algunos ven simplemente como un trato de favor.

Un periódico sin fotos para homenajear a la fotografía

Moeh Atitar de la Fuente - Thursday 14 de November de 2013

El mejor homenaje, la mejor manera de apreciar la fotografía es sufrir su ausencia. Es lo que han debido pensar de forma osada (y acertada) en el diario francés Libération

El periódico sale hoy a los quioscos con una portada histórica, solo con palabras, sin fotografía. Es la primera vez desde que lo fundará Jean-Paul Sartre, Serge July y Benny Lévy en 1973 que el rotativo sale sin una fotografía en su portada y con espacios en blanco en su interior, normalmente reservados a las imágenes. “Es flagrante, hay una falta de información, como si nos hubiéramos convertido en un periódico mudo. Sin el son, sin esa pequeña música interior que acompaña la vista”, explica el rotativo.

 

LIBÉRATION
La justificación de este particular homenaje es sencillamente una delicia que debería de ser leída por cualquiera que ama la fotografía, y que denota un tremendo respeto hacia ella:

“Es también un signo de interrogación. Vaciando el periódico de toda representación, proponiendo las palabras en soledad, hemos querido decir cuan esencial es el lenguaje de las imágenes para la compresión, incluso si, a veces, puede anestesiar lo real y no ser que  más que ‘duplicata’, como escribió Susan Sontag: “Implícito en la fotografía está la idea que conoce el mundo, que es la de aceptar que la fotografíe lo fija. Pero esto se opone a la comprensión, que comienza precisamente por la refutación del mundo tal y cómo parece. Toda posibilidad de entender radica en la capacidad de decir que no. Rigurosamente hablando, no comprendemos nada a partir de una fotografía”.

Y no quiero dejar de pasar esta definición de Philippe Sollers: “Una buena fotografía puede ser aquella que evoca la ausencia de todas las fotos posibles, todas aquellas no han sido tomadas”.

 

Cuando una ‘gran’ historia se basa en un único testimonio (anónimo)

Moeh Atitar de la Fuente - Wednesday 2 de October de 2013

‘Jihad sexual’ fue el gancho para que muchos reporteros escribieran sobre el supuesto viaje de “miles” de mujeres (así cifraba una fuente en uno de los reportajes) a Siria para servir de meretrices a los combatientes más radicales. Para que la relaciones sexuales tuvieran un marco legal, se forjaba un matrimonio exprés y ancha es Siria.

Toda la historia se basaba en el testimonio de una joven tunecina a una televisión del país (o eso es lo que nos contaron). En realidad no era la joven la que contaba la historia, sino el padre, que aseguraba que su hija se quedó embarazada en un viaje a Siria, y explicaba todo el proceso. El ministro del Interior de Túnez se lanzó a hacer declaraciones, y los periodistas acudieron a expertos, muchos de ellos expertos en exagerar temas relacionados con el mundo árabe y barbudo. La bola, basada en un solo testimonio, crecía y crecía. Un solo testimonio. ¿Dónde quedaba el mínimo de tres fuentes distintas? El fenómeno era plausible, pero no había certezas.

Ayer reapareció Leila, la chica cuyo padre denunciaba que su hija se había ido a Siria convertida en una suerte de prostituta. Había algo de verdad: la joven se había ido a Siria, pero como enfermera, según cuenta Sheera Frenkel, y se había casado con un rebelde, algo que los padres no aceptaban:

Leila, who asked that her real name and details of her identity remain private, says that the entire story is a lie. The only part that is true is that two years ago she left her small village in Tunisia to volunteer as a nurse among the Syrian rebels fighting against Syrian President Bashar al-Assad.
It was there that she met her husband.
“We met and we got married – in an Islamic wedding recognized by the court – and we made a home together,” said Leila. “My family in Tunisia did not accept this, and this is very hard. But they know I am a married woman and not some prostitute on a sex jihad!”
Her husband is currently in Syria fighting among the rebels in Homs. Leila shares a small apartment in the northern Jordanian city of Ramthe with three other Syrian families.
“It was a scandal and some people maybe they believed these lies. But most people knew these were disgusting things said by the regime to try and make our fighters, our husbands, look dirty,” said Leila. “We do not know of any sex jihad here and we have not seen it. It is something invented in the mind of perverted people.”

El reportaje de Frenkel desmonta otros reportajes sobre la ‘Jihad Sexual’, cuyo origen procede del régimen sirio. En el se recoge también el testimonio de Lauren Wolfe, directora de la ONG Woman Under Siege Project:

“We are spending all this time looking at something that has zero evidence behind it. And in the meantime we are ignoring actual rapes that are actually happening,” said Wolfe. “There is something really upsetting to me about this particular story. It’s sensationalizing, almost fetishizing the rape that is happening in Syria, instead of looking at real, prosecutable cases that we know about.”

Con historias sensacionalistas como estas se tapan casos reales de violaciones a mujeres que están sucediendo en Siria, dando incluso la apariencia de un ejército sexual, de voluntarias al fin y al cabo, cuando en realidad suceden simple y llanamente violaciones en los bandos implicados.

Esta historia se lleva desmontando varias veces en distintos reportajes, como este de FP,  o este otro de PolicyMic. El de hoy desmonta, además, el único testimonio que soportaba toda esta ‘gran’ historia.