Guerra y Paz

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Moeh Atitar de la Fuente

Periodista, fotógrafo y blogger. Más sobre el autor.

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Fotografías para una abdicación

Tuesday, June 3rd, 2014

Un rey suele abdicar una sola vez en su vida. Por eso lo vivido ayer fue un hecho histórico y periodístico sin precedentes. Pero es un hecho controlado, y por tanto podía haber sido algo mejor escenificado, al menos desde el punto de vista fotográfico.

Esta fue la secuencia, en tres fotos, que publicó la Casa Real, a través de su cuenta en Twitter y de su página web:

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El rey Juan Carlos abdica la corona

El rey Juan Carlos abdica la corona

 

El rey Juan Carlos abdica la corona

El rey Juan Carlos abdica la corona

El despacho del rey debe de ser uno de los lugares más difícil para sacar una foto decente, porque está todo cubierto de madera barnizada con un brillo que rebota cualquier luz artificial . El autor de la foto ha optado por tirar con un flash, sin rebotarlo al techo ¿Cómo saberlo? En la segunda foto, sobre la columna, se ve claramente el destello.

Las fotos son técnicamente muy malas. Los gestos, tanto del rey Juan Carlos como del presidente Rajoy, son más que mejorables. Parece que el fotógrafo solo tuvo la opción de captar el momento tal cual sucedió. Y optó por la solución del flash, sin medir la luz y me jugaría 300 maravedis que con la opción automática de TTL. Con ello se garantizó que no se le escapará la instantánea, seguramente tras haber tirado ráfagas y ráfagas.

Hubo un tiempo en el que los monarcas se rodeaban de los mejores artistas. Repasen la lista de pintores de la corte. Hoy la fotografía en la Casa Real es, sencillamente, vapuleada. Ayer era un día histórico, que hubiera requerido imágenes históricas y bien hechas, y no esta improvisación.

Las fotos del discurso siguen esa línea de desastre técnico. La iluminación, realizada para el vídeo, es directamente nefasta, con un viñeteado sobre el monarca que no tiene ningún sentido:

 

Discurso del rey Juan Carlos.

Discurso del rey Juan Carlos.

Y esa improvisación se ve latente en todas las fotos que  hace la propia Casa Real. El día del aniversario de los príncipes de Asturias, la cuenta de la Casa Real en Twitter hacía públicas estas dos fotos:

 

Las fotos hablan por sí solas. Son malas, improvisadas y mal editadas. Da la impresión de que cualquiera, sin el mínimo conocimiento básico de fotografía, haya cogido la cámara y se haya marcado unas fotos. Y no son posados que se hacen ante miles de fotógrafos, sino uno, de la Casa, con lo cual los príncipes de Asturias y las infantas podían haber posado y habérselo tomado con cierta calma. Cuando ves la fotos que se hacen desde la Casa Real te da la impresión de que no les interesa, de que tienen mucha prisa y que todo está improvisado y sin control.

La prensa fue ayer y hoy la primera perjudicada porque el material fotográfico era malísimo. Solo hay que ver las ediciones especiales, con las fotos antes citadas. Pero añadamos que ninguna portada arriesgó, en cuanto a diseño, lo más mínimo. Dentro de 30 años nadie se acordará de estas portadas. Sirva como ejemplo estas dos portadas de hoy, de El País y El Mundo:

El País opta por una foto del día, de Juanjo Martín servida por EFE, y la coloca a cinco columnas. Es una foto bastante mala, con un verde de fondo que la mata y donde el rey Juan Carlos no es que salga muy favorecido. Mientras, El Mundo , opta por la fotografía facilona y obvia, también firmada por Juanjo Martín. El rey se va: lo sacamos tomando la puerta.

[ver nota al final del artículo sobre un párrafo suprimido]

En la edición gráfica, no siempre las fotos del día son las mejores. Por eso fue más acertada la elección de ABC o de La Vanguardia: 

 


La Casa Real es consciente de que se abre un nuevo tiempo de cambio, donde la comunicación va a ser fundamental. La fotografía, la imagen, es un punto clave. Se trata de encontrar el equilibrio entre la naturalidad y la justa exposición de los nuevos monarcas. Y sobre todo tratar la imagen, la fotografía, con profesionalidad e intencionalidad en las fotografías producidas y controladas desde la Casa Real. Y últimamente esto no ha sucedido.

Pero también es fundamental abrir, en este nuevo tiempo, el acceso a los profesionales de la fotografía que trabajan para agencias y periódicos, creando un ambiente propicio para hacer buenas fotografías, sin miedo a que te saquen una mala foto. Porque al final, cuantas más fotos dejes hacer, más probabilidad tienes de proyectarte en los medios. Si optaran por dar solo sus fotos, o las de EFE, desde su cuenta de Twitter o de Flickr (sangrante que aún no tengan uno abierto) o a través de su web, solo perpetuaríamos el mismo error. No solo el medio es el mensaje.

Podrían empezar por pasearse por los archivos de Getty Images, y ver las primeras fotos publicadas del futuro Felipe VI, hechas por fotógrafos profesionales a los que se les daba un mayor acceso que ahora. Salían fotos como esta ¿A qué no está mal?

 

Esperemos que el cambio en La Zarzuela también llegue a su fotografía. Porque su futuro dependerá de la imagen que proyecten.

Fe de errores: en una primera versión de este post sostenía que La Casa Real había optado por dejar entrar en la recepción de la tarde solo a un fotógrafo de EFE. Gracias a un comentario de Antonio Villareal, pude comprobar que realmente no fue así, y esta vez se dejó entrar a más fotógrafos que a los de la agencia EFE. Si que mantengo que es un error apostar por un pool solo de EFE, o de tu propio fotógrafo, porque te juegas la visión de un acto, de una situación, a una sola mirada. Soy poco partidario de los pool, pero cuando son necesarios tienen que ser abiertos a más de un fotógrafo, para garantizarte una variedad interpretativa de lo fotografiado.

Crímenes de Von Schirach

Thursday, April 17th, 2014

Puedes ahorrarte leer todo esto que sigue. Son solo palabrejas para recomendarte que leas ‘Crimenes’ de Ferndinand von Schirach.

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La novela negra nos invade; también lo hace también la novela erótica de dudosa calidad literario; nos lo deberíamos de hacer mirar. O no.

Si quieres dedicarte a la literatura tienes que escribir una novela negra. De policías, ladrones y/o criminales. Vale también las de espías, como lector, mis preferidas. El protagonista puede ser un periodista veterano. Allí está el difunto Stieg Larsson y su trilogía Millenium. El modelo lo han perpetuado muchos otros. Es importante meter a un joven que sepa de ordenadores y que sea el contrapunto del veterano, que todo lo sabe, salvo buscar el Google, cómo si eso fuera lo complicado. Algunos parecen que cargan no solo su frustración personal del trabajo inútil de oficina en la que se ha ido convirtiendo el periodismo, sino también el de sus compañeros dedicados enteramente al tema de sucesos. No explican en sus novelas que gran parte del trabajo proviene de chivatazos de policías, porque normalmente los criminales, terroristas y los malos en general no tienen gabinetes de prensa ni ‘community manager’. La policía sí. En la mayoría de los casos no hay detrás investigación periodística alguna. Solo repiten los que les han dicho y parece verosímil. “Fuentes cercanas al caso aseguran” y a correr. No todos, pero sí muchos. En la novela negra protagonizada por periodistas tiene que triunfar la verdad que un poderoso quiere ocultar. David contra Goliat, pero con teclado y solo en la ficción.

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Llegué a ‘Crímenes’ de Ferndinand von Schirach a través de Eduardo Gómez Cuadrado. No conocía a este abogado hasta que alguien retuiteó este artículo de Vice: “No declares en comisaría“, una máxima que me parecía obvia, pero que al parecer  muchos desconocen. Si te detienen, amablemente, diles que ya declaras lo que sea ante el juez. Gómez Cuadrado recomendaba en su twitter la lectura de ‘Crímenes’. Me interesó la perspectiva: un abogado penalista contando casos de su carrera, a modo de relatos cortos. Llegué a este recopilatorio de citas, y en concreto a esta:

Los abogados, en cambio, tratan de buscar una brecha en el edificio de pruebas erigido por la acusación pública. Sus aliados son el azar y la casualidad; su misión, impedir que arraigue prematuramente una verdad sólo aparente. Un agente de policía le dijo una vez a un magistrado de la Corte Federal que los defensores no son más que frenos en el coche de la Justicia. El juez respondió que un coche sin frenos no sirve para nada. Un proceso penal funciona solamente en el marco de este juego de fuerzas.

No volví a acordarme de Crímenes hasta unos días más tarde cuando acompañé a un gran amigo, abogado laboralista, situado más bien en el lado de la empresa, a comprar un libro de legislación sobre el despido, a una de las librerías que hay detrás del Supremo. Y allí estaba Crímenes, nada más entrar, en la única estantería que no era de leyes puras y duras, y que estaba repleta de libros para la distracción de los juristas entre tanto texto plomizo y objetivo. Mi amigo, entusiasmado con que fuera a leer algo sobre abogados, decidió regalármelo.

Me leí el libro en una mañana. Cada capítulo es un caso concreto en la que el abogado solo se limita a contar, sin casi adjetivos, algo que se agradece entre tanta metáfora que inunda los periódicos. Tampoco aparece ni un solo periodista. Sin metáforas ni periodistas en busca de la verdad.  Una máxima, que arranca desde el prólogo, recorre toda la obra: “La mayoría de los cosas son complicadas, y la culpabilidad es siempre un asunto peliagudo”. Cada final te deja mal cuerpo.

Le transmití a mi amigo el entusiasmo que me había causado el libro. “¿Por qué no te hiciste penalista?”, le pregunté.  ”Demasiado duro. Demasiado duro.”, me respondió.

Getty Images, un gran y atrevido movimiento

Thursday, March 6th, 2014

La agencia y banco de imágenes Getty Images ha anunciado que a partir de ahora permitirá ‘embeber’ gran parte de su archivo fotográfico de manera gratuita. Es un movimiento audaz y atrevido.

El negocio no está en la web. Getty Images ha entendido perfectamente que el negocio de la fotografía no está en la web. “Mira, si quieres tener una foto de Getty Images hoy, la puedes encontrar sin marca de agua (…) nuestros contenidos estaban ya en cualquier sitio “, explicaba Craig Peters, desarrollador de negocio de la empresa. El contenido circulaba y Getty Images no cobraba por él ni se benefeciaba

El negocio de Getty Images  está en otras licencias, en las que tiene con medios de comunicación y con empresas para uso comercial. Que un tuitero o un bloguero use una foto de su archivo no le supone ningún descosido. Es más, al permitir su uso, Getty Images gana millones de propagadores de sus fotos. Está por ver qué tipo de fotos se pone a disposición de los internautas.

Muere el pez mediano Este movimiento solo lo puede hacer una gran agencia, que tiene en plantilla a cerca de 2.000 personas. Le vaticino mala salida a los bancos de imágenes que han proliferado en los últimos años gracias a Internet, porque van a ser arrasados por este movimiento. Sobrevivirán algunas, pero el negocio de la marca de agua sobre una foto para que no te la roben tiene poco futuro.

Ballenas en peligro. Getty Images registra una importante deuda, por movimientos más relacionados con la adquisición de otra empresa de banco de imágenes, que de mera gestión. No soy experto en asuntos económicos, pero aquí les dejo un artículo que analiza su situación financiera y este otro con gráficos y números que yo no me atrevo a interpretar.

¿Y las otras agencias de información. Las agencias estrictamente informativas no tienen que temer a corto plazo. Getty Images había apostado mucho por comercializar su archivo. Cualquiera, sin registrarse, podría bucear por sus fotos, aunque tuviera marca de agua. Sin embargo, el resto de las grandes agencias (Reuters, AFP y AP), han seguido con un sistema tradicional de proporcionar sus fotos sobre todo a sus abonados. La fotografía informativa de última hora dudo que esté incluida en este movimiento, pero de facto lo está, ya que todo el mundo usa las fotos en webs y redes sociales sin citar ni tan siquiera la procedencia. ¿Dónde estará, entonces, el negocio de las agencias informativas? En quien pueda y esté obligado a pagar una licencia por el uso de una foto. A largo plazo, ya están preocupadas.

¿Y el fotógrafo? Siguiendo con el símil marino, el fotógrafo es el plancton en todo esto. Sin él, la ballena no come, pero de forma aislada no hace nada de nada. Es posible que el negocio vaya hacia la máxima personalización, que tus fotografías sean únicas, ya no solo para bancos de imágenes y fotos comerciales, sino también para las informativas. Este movimiento de Getty Images puede ser visto por mucho profesionales como una amenaza. Quien sepa leerlo como una oportunidad (difícil es), tendrá su hueco. Y ese hueco se ganará a base de mucha profesionalidad. No cualquiera vale y la cámara no lo es todo.

Aquí un ejemplo de cómo quedaría una foto ‘embebida’

Muchas de las fotos del día tienen deshabilitada esta posibilidad, pero se pueden encontrar fotos de días pasados como esta.

Un fallo que le veo es que no aparece el nombre del fotógrafo por ningún lado, al menos en las que he intentado meter. Si es así, mal hecho. Y mira que el nombre del fotógrafo estaba en grande y no lo veía…

Otro ejemplo, un poco más remoto: “September 1965: An elderly resident in the Spanish village of Berge, situated between Madrid and Tarragona. (Photo by Keystone Features/Getty Images)”

No podía falta ella:

¡Iguales! La propaganda de Putin en primera

Tuesday, March 4th, 2014

El atónito lector verá en la prensa española la misma foto en todas las cabeceras.

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La foto no solo ha triunfado en España. Es la foto elegida, por ejemplo,  el NYT, FT o la Gazeta Wyborcza.


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La foto en cuestión está firmada por Mikhail Klimentyev, fotógrafo del Kremlin. En ninguno de los periódicos anteriores se avisa de este extremo. En el caso español, cada periódico la firma exclusivamente a la agencia por donde le ha llegado, sea Reuters, AP o AFP, pero ninguna mención a que es una fotografía propagandística pura y dura procedente de la fuente interesada, que es el Kremlin, que es Putin. La importancia de esto es máxima. Tenemos que creernos que esa foto fue tomada ayer y que está tomada donde dicen que está tomada (en la región de San Petersburgo). No sabemos, además, si Putin y compañía han posado para lograr esta composición que ha seducido a tanto editor gráfico.

Es quizá más llamativo en el caso del NYT que ha puesto siempre el grito en el cielo (con razón) ante la falta de acceso de sus fotógrafos a Obama, negándose a publicar las fotos de Pete Souza, fotógrafo oficial, salvo casos excepcionales y avisando que la procedencia ha sido la Casa Blanca. En la portada de papel, simplemente mencionan un Pool, que es cuando las agencias y/o medios mandan a un representante de todos para hacer una foto que todos distribuyen posteriormente. No es el caso. Y sin embargo, en la web, la firmaron comme il faut: 

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Esta foto no es periodismo; esta foto es propaganda. Puede incluso que tenga cierta importancia: es la primera aparición pública de Putin y rodeado de militares. Pero al menos tengamos la prudencia de avisarle al lector que esa imagen fue producida por el Kremlin.

Otra cosa, larga, es la falta de originalidad de los editores gráficos, preocupados más por empatar con la competencia (¡que no se me escape la foto!) que por estrujarse la cabeza para tener la foto.

Actualización (15:07): Apunta a través de Twitter  Javier Paredes, el paralelismo con la foto de Obama hablando con Putin y que el sábado también arrasó en los medios. En ese caso, en la mayoría de los casos se avisó de la procedencia de la foto. Otro debate es este tipo de fotos, tienen  valor periodístico.

El arte de titular: Mejor sin firma

Sunday, March 2nd, 2014

A la izquierda, la portada de La Razón del 2 de marzo. A la izquierda, el retrato que le realizó el fotógrafo Platon al presidente Putin, durante una sesión en 2009, y que forma parte de su ensayo Portraits of Power, publicado en The New Yorker.

La fotografía es la misma. En la portada de La Razón aparece sin firmar (¡Para qué!) y sustancialmente modificada (le han pasado el filtro de ‘máscara de enfoque’ para que Putin parezca más viejo y le han desaturado un poco).

Tengo mis serias dudas de que Platon, uno de los mejores fotógrafos actuales, haya dejado que se publique una foto suya sin firmar y que se haya consentido que se modifique así.

Actualización: Cómo bien me recuerda Pablo Parker, no ha sido la primera vez en la que ‘modifican’ y no firman una foto.

El niño Marwan o cómo una omisión inventa una historia

Tuesday, February 18th, 2014

Desde el mismo momento en el que la foto del niño sirio Marwan fue publicada por el representante de la ACNUR en Jordania, la historia estaba completa.

Fotografía de Marwan, publicada por Andrew Harper.

Fotografía de Marwan, publicada por Andrew Harper.

El texto que acompañaba la foto era claro: “Aquí el niño de 4 años Marwan, que estaba TEMPORALMENTE separado de su familia, asistido por miembros del UNCHR para cruzar”. Las mayúsculas son mías. Harper no hablaba en ningún momento de que el niño había cruzado solo todo el desierto. Como el propio Harper señalaba más tarde, el nunca dijo que estuviera solo:

“Nunca se dijo que estuviera solo. Fueron las agencias las que lo dijeron. Por favor lee mis twitts”, respondía Harper en su twitter.

La omisión de parte de la historia por las agencias y de los medios hace que se configure la historia que luego se difundió por todas las redes sociales: un niño de 4 años atraviesa en plena soledad todo un desierto huyendo de la guerra.

Una de las primeras periodistas que se hace eco de la imagen es esta de la CNN. Según ella, el niño había cruzado la frontera solo, separado de su familia.

TELE5 le daba por perdido.

“Lo primero que contó Marwan es que se había perdido y que viajaba con toda su familia rumbo a los campos de refugiados en Jordania.”

El Periódico titulaba: Marwan, la verdadera historia del niño sirio que se perdió en el desierto . Y añadía: “El menor, de solo 4 años, se desorientó entre un millar de refugiados en la frontera entre Siria y Jordania”.

HUFFINGTON POST no se pilla los dedos, aunque omite que el niño simplemente se había separado unos metros del grupo que atravesaba el desierto:

Miren la imagen de abajo. El niño que porta una bolsa en su mano izquierda se llama Marwan, tiene apenas 4 años y acaba de cruzar la frontera de Siria con Jordania huyendo de la barbarie de la guerra, que le había separado de su familia.

Por suerte se encuentra con un equipo de ACNUR, que le ayuda a llegar a un campo de refugiados. Según la propia ACNUR, allí Marwan se ha encontrado con su familia.

El Mundo cuenta que el niño siguió su camino sin su familia. Y titulaba: “Huir de la guerra en Siria solo con cuatro años”.

El responsable de ACNUR en Jordania, Andrew Harper difundió la imagen de Marwan en Twitter, que ha dado la vuelta al mundo. Parece que al final, Marwan pudo reunirse con su familia, que en la confusión de la huida, le había perdido. El niño siguió adelante sin ellos y finalmente, consiguió llegar a donde estaba la ayuda.

En otra pieza, El Mundo añade: “Marwan cruzó solo el desierto”, pese a que se incluye la imagen donde se ve al niño cerrado el grupo con el que cruzó el desierto.

Esto son solo unos ejemplos de cómo alguna omisión puede alterar significativamente una historia. A todo esto añadan miles de twitter sobre Marwan, donde todo se resumía en “Marwan, el niño que atravesó solo el desierto”.

Pero el drama de los refugiados sirios no se desvanece. Que un niño de 4 años tenga que atravesar el desierto, solo o en compañía de toda su familia, es ya un drama en sí. También el de los menores que atraviesan el desierto sin su familias, confiados a un grupo que huye.  No le hace falta aderezos ni épica. La ACNUR hace un trabajo inconmensurable, y no hace falta que se invente una historia, que de hecho, como vemos, ni siquiera se ha inventado. Si quieren ver el día a día de lo que de los refugiados sirios, les recomiendo seguir el twitter del campo de refugiados Za’atari.

Parece que nos empeñamos en esta máxima: que la realidad no te estropee un buen titular. Añadamos que, a toro pasado, y desde la barrera, todo es más fácil.

Actualización. Me avisa Soledad Alcaide de este twitt  ACNUR  Comité Español:

 

Parece que el Comité Español no leen a sus compañeros, y desde luego contribuyeron a la confusión. Desde la ACNUR Comité Español me aclaran que ellos enlazaron al perfile de Harper, donde se contaba toda la historia .

 

Reflexiones sobre el World Press Photo 2014

Monday, February 17th, 2014

Llevo viendo las fotos premiadas en el World Press Photo de este año desde el sábado, con tranquilidad y de una manera reposada. Es un lujo que uno puede permitirse cuando no le ahoga la premura de las fotogalerías, los análisis a vuela pluma, la búsqueda de los premiados españoles, las llamadas a estos… Y este margen de tiempo te permite, además, leer lo que otros han escrito y reparar en cosas que quizá tu no habías visto. Todo ventajas, en resumen.

Metapost aparte, he aquí una serie de reflexiones que me han suscitado las fotos premiadas en esta edición.

El ganador. John Stanmeyer se ha alzado con el premio absoluto por una fotografía no especialmente espectacular y de la que uno tiene que leer el pie para enterarse de qué va. Y entonces uno entiende que esa foto, sin ser la más espectacular, comunica y conmueve al tratar un tema tan dramático como la emigración y la desesperación humana por un futuro mejor. Sin obviedades. Está línea del fotoperiodismo es la más complicada de abordar, en tensión con la otra escuela que apuesta por los fotones y el espectáculo dramático.

SIGNAL 26 February 2013 African migrants on the shore of Djibouti city at night, raising their phones in an attempt to capture an inexpensive signal from neighboring Somalia—a tenuous link to relatives abroad. Djibouti is a common stop-off point for migrants in transit from such countries as Somalia, Ethiopia and Eritrea, seeking a better life in Europe and the Middle East.


Señal. Emigrantes africanos buscan cobertura en sus móviles en una playa de Djibouti para poder hablar con sus familias. Foto J.Stanmeyer/VII

Retoque, el justo. Con la polémica absurda desatada el año pasado por el retoque que tenía la foto ganadora, no parece una casualidad que el jurado haya sido muy conservador en premiar a las fotografías con un retoque, digamos, más plano y conservador ¿Consecuencias? En las siguientes ediciones los fotógrafos se cortarán un poco en pasarse con el retoque, porque la excesiva postproducción ya no tiene premio. De hecho, un 8% de los trabajos presentados fueron eliminados del concurso por saltarse la reglas y procesar en exceso la imagen.

La falta de edición y de inversión.En una entrevista publicada en BJP, Gary Knight, presidente del jurado en esta edición, destacaba el hecho de que cada vez van menos fotógrafos a cubrir informaciones de primer orden. Knight se quejaba, además, de la falta de edición de los reportajes, planos y sin ritmo, y añadía que los fotógrafos premiados pertenecen, en muchos casos, a grandes organizaciones que aún están dispuestas a invertir en reportajes y en fotoperiodismo:

“And then, within these stories, it was very evident that many of them hadn’t been well developed, so when you come to judge that story, you are left thinking: ‘It hasn’t been edited very well. There is no narrative.’ Both in terms of depth and breadth, I noticed that something was missing. If you look at the organisations that have won awards – National Geographic, The New York Times, AP, AFP and Reuters – it’s evident that there’s very few [institutions] left that can still afford to provide resources to photographers. I’m seeing in these awards the real-life consequence of the lack of resources that photographers have to go out into the world and cover stories with any depth at all.”

En la página de la fundación que otorga los premios ha colgado en su web entrevistas a miembros del jurado.

Los medios españoles pintan poco. Pregunta: ¿cuántos periódicos, revistas o digitales españoles pueden sacar pecho por haber producido y publicado con anterioridad entre sus páginas algún de los trabajos premiados en los últimos años? Pocos o ninguno. No es un problema de cantera de fotógrafos. Talento hay a raudales: el español Moises Saman, comisionado por Magnum, o Pau Barrena, han sido dos españoles premiados en esta edición.

La clave es que los medios españoles no apuestan por el fotoperiodismo. Van a lo rápido, a lo sencillo y a lo barato, muy acorde a lo que señalaba el presidente del jurado.  No hay una dirección fotográfica eficiente que haya entendido de qué va la fotografía actual. Los responsables de estas secciones son meros gestores de horarios, libranzas y buceadores de agencias buscando los fotones que hacen las grandes agencias para salvar el día a día. Con plantillas de fotógrafos mermadas, estos andan con cubriendo como pueden los flecos del día a día, de rueda de prensa en rueda de prensa, y de partido de fútbol en partido de fútbol, no vaya a ser que le caiga un tirón de orejas al jefe por que se le haya escapado un fotón en una aburrida rueda de prensa. No da tiempo para que se puedan explayar en un tema. Y, en plena crisis económica que vivimos, anda que no hay temas y temas por los que apostar.  Sorprende ver como luego por estas latitudes los medios publican con profusión ‘las mejores fotos del año’, azuzados por la búsqueda del click, pero sin ninguna reflexión por parte de esos responsables de porque sus medios no están ni estarán entre los premiados. Pero tampoco es que los nuevos medios digitales hayan hecho una apuesta por el fotoperiodismo. Como mucho, algunas fotos espectaculares de algún colaborador en caso de carga policial, eso si no la han robado y usado previamente alguna foto que se haya colgado en una red social.

El momento. Quizá la foto que más me ha perturbado es la que firma el iraní Amir Pourmand. En ella un joven llora sobre el hombre de su verdugo momentos antes de ser ahorcado.

st before a noose is put on his neck, Alireza Mafiha, 23, lays his head on an executioner's shoulder. Together with Mohammad Ali Sarvari, 20, he was convicted for stabbing a man and stealing the equivalent of $20. The pair were arrested after posting a video on YouTube showing the attack. Though their victim did not die, the judiciary convicted them of being “mohareb,” a Shiite legal term that translates as “waging war against God”, a crime that carries the death sentence.

Alireza Mafiha, 23 años, llora sobre el hombre de uno de sus verdugos, poco antes de ser ejecutado en Irán junto a Ali Sarvari, de 20 años. Ambos pegaron y robaron a un hombre el equivalente a 20 $. Fueron identificados por haber subido a Youtube la paliza; fueron condenados a muerte pese a que la víctima sobrevivió a los golpes. Foto:  Amid Pourmand/ ISNA

Sin políticos. Ningún político protagoniza ni una solo fotografía premiada. ¿Casualidad? ¿Hartazgo? Puede que tenga más que ver con que los políticos proyectan de por sí sus imágenes, y que los premios pretendan reconocer más a los temas que no tienen tanto el foco mediático encima.

 

Manipulación de una fotografía

Thursday, January 23rd, 2014

La historia es sencilla. Narciso Contreras borró de una foto a un cámara que le fastidiaba el encuadre de una imagen en la que se podía ver a un opositor sirio en apariencia de pleno ‘fregao’. Trabajaba para AP como fotógrafo freelance en Siria. En la pasada edición de los premios Pulitzer, los fotógrafos de la agencia fueron premiados por la extraordinaria cobertura que habían realizado de la guerra. La foto manipulada en cuestión es esta:

Las dos imágenes, manipulada y sin manipular (AP/ Narciso Contreras)
La reacción de la agencia AP ha sido la esperada, a través de su vicepresidente y responsable de fotografía, Santiago Lyon:

“La reputación de AP es de suma importancia y reaccionamos con decisión y vigor cuando se ve empañada por acciones en violación de nuestro código de ética. Quitar deliberadamente elementos de nuestras fotografías es completamente inaceptable”.

El fotógrafo no volverá a trabajar para AP. La agencia ha revisado todo el material proporcionado por Contreras, 494 fotos, y de momento no ha encontrado ninguna otra imagen manipulada, de acuerdo con su versión.

¿Qué le lleva a un fotógrafo a borrar un elemento de una foto? ¿La presión de trabajar en un lugar donde te juegas la vida? ¿El imperativo de tener que mandar más fotos y más fotos para vender?¿La competencia con otros fotógrafos y con el ego propio? ¿Un poco de todo?

La manipulación en fotoperiodismo es inaceptable, pero ya no solo la que se hace con el botón de clonar del photosphop. Muchas imágenes, que tanto nos impactan, tienen mucho de posado y recreación.  Esa manipulación no trasciende, porque queda entre el fotógrafo y el fotografiado. Póngase cada uno en esa situación, de guerra y muerte, de tener que enviar fotos a toda costa, porque en muchos casos no hay fijo y sin foto no cobras.  Y a lo mejor, con tanta duda, dejamos de tenerlo todo tan claro.  Salvo una cosa: trampas, ninguna. No valen excusas. Eso nos lo deberíamos de repetir todos, todos los días, como mantra: trampas, ninguna.

Obama y el control de su imagen

Thursday, December 12th, 2013

Obama ha trabajado como nadie el control de su imagen. Ha entendido cómo nadie el cambio que ha supuesto la irrupción de las redes sociales y se ha adaptado como nadie a la nueva realidad comunicativa.  Mike Davis, exeditor de fotografía de la Casa Blanca, escribía en un artículo imprescindible sobre el tema:

 Access is only half the issue. This administration has used social media like no other to distribute photos directly to the public. As of December 1, there were 4,951 White House Photo Office photos on Flickr, nearly all of those of the president made by Pete Souza, the director of the Photo Office and the president’s chief photographer. Each image gets between 100,000 and 200,000 views. The White House also posts to Twitter, Tumblr, Instagram and its own blog extensively, though the numbers of White House images on those sites are difficult to ascertain.

El poder siempre ha necesitado de ‘artistas’ para proyectar su ‘Poder’. Desde las pinturas rupestres, los relieves del Antiguo Egipcio hasta la constancia documental de artistas trabajando en las cortes europeas, retratando a reyes y nobles. Obama no ha sido uno más. Su artista es Pete Souza, un fotógrafo que trabajaba en el Chicago Tribune y al que conoció cuando le hicieron un reportaje sobre cómo era la vida de un senador. Souza anteriormente había sido el fotógrafo oficial de Reagan. A punto de retirarse del periodismo y dedicarse a la enseñanza, Souza cubrió la campaña electoral que encumbró a Obama a la Casa Blanca. Fue allí cuando se le ofreció la posibilidad de ser el fotógrafo oficial de la Casa Blanca.

 

Obama toma una fotografía en febrero de 2009/ Foto: Pete Souza (Casa Blanca)

Obama toma una fotografía en febrero de 2009/ Foto: Pete Souza (Casa Blanca)

Souza no ha sido el primer fotógrafo oficial de la Casa Blanca. Desde la invención de la fotografía, la relación con la política estadounidense ha sido muy estrecha, con fotógrafos sino oficiales si oficiosos. Lincoln, por ejemplo, tenía a Mathew Brady como su retratista casi de cabecera.

Pero Obama ha ido un paso más allá. Las redes sociales y el acceso casi universal a Internet, ha hecho que la presidencia no necesite de la prensa para difundir sus imágenes. El abrazo entre los Obama y los Biden, por ejemplo, fue una de las fotografías más difundidas en redes sociales tras la reelección.

 

El abrazo entre los Obama y los Biden./ Pete Souza (Casa Blanca)

El abrazo entre los Obama y los Biden./ Pete Souza (Casa Blanca)

Souza es la sombra de Obama, con un acceso ilimitado. Allí estaba, por ejemplo, el día que mataron a Bin Laden o cuando recientemente Obama conversaba por primera vez con su homólogo iraní.

Mientras su fotógrafo tiene un acceso total a la actividad presidencial, los fotógrafos de los medios solo han encontrado trabas para seguir el día a día de Obama. La Casa Blanca ha establecido un control feroz de la imagen, difundiendo solo las suyas por sus canales (Twitter y Flickr), que no son otra cosa que una buena publicidad o llanamente propaganda.

Desde los primeros meses en la Casa Blanca los fotógrafos acreditados en la Avenida Pensilvania protestaron por cómo se impedía el acceso de los fotógrafos a los actos de Obama, asegurando que eran ‘privados’. El concepto de privado es para los asesores de Obama bastante amplio, porque incluye encuentros con líderes mundiales que no hablan solo de cómo están sus familias.

Pero la situación ha llegado ya a un punto insostenible, y los fotógrafos, apoyados por sus medios de comunicación, han iniciado una batalla contra la Casa Blanca. 38 medios de comunicación escribieron un carta de protesta conjunta.  El NYT, por ejemplo, ya había avisado desde el principio que solo publicaría imágenes de la Casa Blanca cuando fuera muy justificado. Lo mismo ha venido defendiendo la agencia AP.

En esta columna publicada en NYT, Santiago Lyon, vicepresidente de AP y máximo responsable del departamento de fotografía, denunciaba la situación de control y apuntaba:

The official photographs the White House hands out are but visual news releases. Taken by government employees (mostly former photojournalists), they are well composed, compelling and even intimate glimpses of presidential life. They also show the president in the best possible light, as you’d expect from an administration highly conscious of the power of the image at a time of instant sharing of photos and videos.

By no stretch of the imagination are these images journalism. Rather, they propagate an idealized portrayal of events on Pennsylvania Avenue.

If you take this practice to its logical conclusion, why have news conferences? Why give reporters any access to the White House? It would be easier to just have a daily statement from the president (like his recorded weekly video address) and call it a day. Repressive governments do this all the time.

Podrían llegar a esa situación de suprimir las ruedas de prensa. Obama solo tendría que seguir el ejemplo practicado en España por casi todos los partidos políticos, pero especialmente por el Partido Popular, con la pantalla de plasma mediante, para evitar una reacción alérgica de Rajoy a los periodistas. Fotográficamente, desde La Moncloa, también se ha limitado el acceso de fotógrafos y también difunde sus propias fotografías. Casi como Obama, salvo que la calidad de las fotografías son manifiestamente mejorables. Y espero equivocarme, pero no creo ver una reacción igual de contundente y conjunta por parte de todos los medios españoles contra estas políticas de comunicación que limitan la información, las fotografías, y la sustituyen por propaganda, aunque sea de mala calidad.

No tan al margen: El pasado fin de semana el fotógrafo Pete Souza contrajo matrimonio en los jardines de la Casa Blanca, lo que algunos ven simplemente como un trato de favor.

Un periódico sin fotos para homenajear a la fotografía

Thursday, November 14th, 2013

El mejor homenaje, la mejor manera de apreciar la fotografía es sufrir su ausencia. Es lo que han debido pensar de forma osada (y acertada) en el diario francés Libération

El periódico sale hoy a los quioscos con una portada histórica, solo con palabras, sin fotografía. Es la primera vez desde que lo fundará Jean-Paul Sartre, Serge July y Benny Lévy en 1973 que el rotativo sale sin una fotografía en su portada y con espacios en blanco en su interior, normalmente reservados a las imágenes. “Es flagrante, hay una falta de información, como si nos hubiéramos convertido en un periódico mudo. Sin el son, sin esa pequeña música interior que acompaña la vista”, explica el rotativo.

 

LIBÉRATION
La justificación de este particular homenaje es sencillamente una delicia que debería de ser leída por cualquiera que ama la fotografía, y que denota un tremendo respeto hacia ella:

“Es también un signo de interrogación. Vaciando el periódico de toda representación, proponiendo las palabras en soledad, hemos querido decir cuan esencial es el lenguaje de las imágenes para la compresión, incluso si, a veces, puede anestesiar lo real y no ser que  más que ‘duplicata’, como escribió Susan Sontag: “Implícito en la fotografía está la idea que conoce el mundo, que es la de aceptar que la fotografíe lo fija. Pero esto se opone a la comprensión, que comienza precisamente por la refutación del mundo tal y cómo parece. Toda posibilidad de entender radica en la capacidad de decir que no. Rigurosamente hablando, no comprendemos nada a partir de una fotografía”.

Y no quiero dejar de pasar esta definición de Philippe Sollers: “Una buena fotografía puede ser aquella que evoca la ausencia de todas las fotos posibles, todas aquellas no han sido tomadas”.