Guerra y Paz

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Moeh Atitar de la Fuente

Periodista, fotógrafo y blogger. Más sobre el autor.

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Archive for the ‘Guerras Asimétricas’ Categora

Drones, Derechos Humanos y una conferencia en Nueva York

Lunes, Mayo 10th, 2010

Foro de Seguridad Global sobre Terrorismo Internacional, organizado por la Escuela de Leyes de la Universidad de Nueva York . Asisten jueces europeos antiterroristas como “Jean Louis Bruguière, de Francia, Baltasar Garzón y Fernando Andreu, de España, y la fiscal Dolores Delgado”. Los estadounidenses hablan sin rasgarse las vestiduras de la inutilidad de la tortura, “porque la información que proporciona ya no es fiable”. Y se quedan tan anchos. José Yoldi lo cuenta en su columna de hoy. Extraigo lo referente a los aviones no tripulados o predator :

Otro de los participantes destaca que Obama mantiene prácticamente las mismas medidas contra el terrorismo que Bush. El manual es el mismo, insiste, pero el triunfo de Obama ha permitido que podamos desprendernos de las “cosas tontas” de la política de Bush por las que la gente nos odia. Se supone que esas cosas tontas son las torturas de Abu Ghraib, los vuelos y las cárceles secretas de la CIA o el limbo jurídico de Guantánamo.

Pero en lo fundamental, el guión se mantiene. Así, el seminario analiza el Predator Drone, el avión teledirigido utilizado en varios países como instrumento de vigilancia, pero también para cometer asesinatos selectivos contra dirigentes y grupos terroristas. Garzón no pone reparos a que esos aviones no tripulados se usen como los satélites para obtener información e incluso como armamento convencional en casos de guerra, pero es tajante al rechazar que sea legal emplearlos para asesinar a objetivos terroristas fuera de los conflictos bélicos.

Sin embargo, los participantes estadounidenses se muestran entusiasmados por disponer de una herramienta tan eficaz contra los terroristas. Lo único que afea tan brillante dispositivo es que el 20 % de las bajas que causa (una de cada cinco) son civiles inocentes, mujeres y niños. Por lo que se propone que se trate de reducir tan dramático porcentaje. Garzón advierte de que actuaciones de ese tipo pueden constituir crímenes contra la humanidad y ser perseguidos por la comunidad internacional para evitar la impunidad.

¿Saben cuál fue la reacción a la advertencia de que podrían estar causando crímenes contra la humanidad? Que el Predator Drone tiene un problema: tras su uso no hay posibilidad de obtener datos de inteligencia, ya que los sospechosos a los que habría que interrogar están muertos. Impresionante.

Más en El napalm no se inventó por casualidad

El coste de la guerra en Afganistán

Viernes, Enero 29th, 2010

 

Una viñeta de KAL para The Economist

EE UU no tiene manos

Lunes, Marzo 16th, 2009

La llegada de Obama a la Casa Blanca puede hacer cambiar una doctrina militar implantada desde hace dos décadas: EE UU, según estas líneas de actuación no escritas, podía conducir dos guerras a la vez sin problema. La doctrina bebía de la euforia del final de la Guerra Fría, y no contaba con que las guerras se iban a diluir en combates asimétricos, y que determinadas potencias, como China o Rusia, iba a discutir su poderío; ellos tenían el papel de gendarme del mundo, y nadie les podía hacer frente.

Paradójicamente, la guerra de Afganistán y la posterior invasión de Irak (con 170.000 soldados desplegados actualmente) pone en evidencia que EE UU no puede estar en dos guerras abiertas a la vez ; guerras, que son, además, de condición asimétrica, con un enemigo diluido y una imposibilidad de formular una victoria clara y permamente.  Leemos en éste artículo de NYT como la doctrina de la administración Bush impuso hace cuatro años que el Ejéricito, el Pentágono, tenía que responder a guerras de invasión, a la defensa del territorio, al combate del extremismo, etc. La llegada de Obama puede ser un punto de inflexión, pero el debate hacia donde va la doctrina militar de la hiperpotencia no está claro, máxime con desafíos que pueden plantear potencias como China o Irán, que responden a un paradigma bien distinto al de las guerras asimétricas, así como la presencia militar [no tan] soterrada de EE UU en África.

La materialización de éste cambio — sin saber aún hacia donde — empieza con el traslado de las fuerzas y esfuerzos militares de Irak a Afganistán. El Pentágono se enfrenta ahora a un desafío logístico: es dificil hacer llegar fuerzas militares a un país, pero más dificil va a resultar la retirada. La mayor parte del material militar que EE UU tiene en Irak no volverá a casa. Se distribuirá en parte por el Golfo Pérsico (EE UU quiere que Irán siga notando su aliento en la región), y sobre todo hacia Afganistán, donde no tiene aún resuelto del todo la ruta para hacer llegar todo ese material, sobre todo con los ataques en Pashwar (Pakistán) contra los convoyes con material militar. Y esos ataques, con la salida del invierno, se verán intensificados.

Ya en Afganistán, el Pentágono tiene que hacer frente a una realidad indiscutible: al invasor ni agua, y menos información. Es lo que trasluce este artículo de  Rajiv Chandrasekaran sobre en Washington Post.  El escenario es bien distinto a Irak, y la tan cacareada the surge (aumento de tropas) puede que no funcione por la falta de un pilar fundamental en esta estrategia: las milicias paramilitares que se crearon en Irak entre la población suní (a golpe de dólares) para luchar contra Al Qaeda y satélites no puede ser trasladada con tanta facilidad en Afganistán; se puede dar la circunstancia de que para combatir a los talibanes se haga fuerte a determinados señores de la guerra, tal y como hizo la URSS, cuya lealtad no está ni mucho menos garantizada.

La doctrina Bush — que el Pentágono se encargue de todo — impera con fuerza en la mente de muchos en Washington. El ejemplo es México, donde la guerra estatal lanzada contra los cárteles de la guerra se plantea en sus mismas puertas. Ya hay quien habla de que EE UU tiene ofrecer más ayuda militar a su vecino del sur.

La doctrina militar de EE UU choca como nunca con la realidad. No puede responder de igual manera al desafío que le pueda plantear una potencia como China (véase los últimos incidentes de las dos armadas) o Rusia, a los ataques de una guerra de guerrillas de los talibanes o la lucha contra el narcotráfico, que en la mayoría de los casos es solo una cabeza de puente para mantener su influencia en los países del sur. Por eso suena desde el Pentágono y/o expertos militares fórmulas que incluye sobre todo la versatibilidad y la adaptación a las circunstancias, cuestiónandose la propia hiperpotencia su propia condición.

 No tan al margen: 

El mulá Omar, líder de los talibanes derrocados en 2001, está dispuesto a negociar, según un antiguo amigo de Bin Laden, ex combatiente contra la URSS en Afganistán, y hoy mediador de la propuesta saudí de paz.  Obama lanzó hace unos días la propuesta de manetener un diálogo con elementos moderados de los talibanes, en un “claro divide y vencerás”. Por eso parece que, en el trato con Omar, será el presidente Karzai quien juegue la baza.

Liberados con ropa militar

Jueves, Julio 3rd, 2008

Una chaqueta militar con las mangas cortadas y un pantalón negro recién estrenado: es parte de la vestimenta que ha lucido Ingrid Betancourt, liberada por el Ejército colombiano, en “una operación de película”, en palabras del ministro de Defensa colombiano, sin pegar un solo tiro y con una infiltración en la cúpula de las FARC, a la que le han pegado un duro golpe rotundo. Junto a Betancourt han sido liberados tres estadounidenses secuestrados, considerados “joyas” para las FARC.

 

 

“Se acabó el juego internacional de las FARC, porque perdieron las cartas más importantes: Ingrid y los tres norteamericanos. Ahora se debe buscar la liberación de los otros 25 secuestrados canjeables,” en palabras del ex presidente colombiano Ernesto Samper.

 

Betancourt se ha mostrado hoy a favor de la negociación con las FARC para liberar a los rehenes, y si no “confiar en las fuerzas de seguridad” colombianas para un rescate. La candidata presidencial secuestrada en el año 2002 ya se mostró partidaria de una acción militar para su propia liberación. Hay quien señala hoy que este golpe precisamente puede ser un buen momento para entablar una negociación con el grupo guerrillero – mafioso.

 

Nada más ver a Betancourt liberada con esos ropas — no sé si proporcionadas por sus liberadores, o era el atuendo dado por sus captores — me ha venido a la cabeza la imagen de otro liberado, Fernando Araújo Perdomo, que compareció ante los medios con una gorra de la Armada de Colombia, tras escaparse de las garras de las FARC. Araújo fue nombrado luego ministro de Asuntos Exteriores.

 

 

Más allá de la buena noticia que supone la liberación de una persona que ha estado secuestrada seis años, Uribe sacará ventaja política de esta acción. Hoy recibe la noticia de que el Tribunal Constitucional no estudiará si su reelección violaba la carta magna porqué ya el caso ya fue tratado. Además ha sido su postura la que ha vencido, incluso a las mediaciones buenistas de un Chávez que, sin ser las FARC, se ha quedado sin un asunto con el que pretendía influir al menos en Colombia. Betancourt — lúcida, con entereza envidiable y convertida en un símbolo de los cuativos por las FARC– ya ha resaltado su papel importante en la negociación con la guerrilla, pero desde el respeto a la democracia colombiana.

Las acusaciones de Simon Mann

Jueves, Junio 19th, 2008

Simon Mann podría pasar perfectamente por un ingeniero, un cooperante o un intelectual que viaja buscando respuestas por Áfica. Nadie diría por su aspecto que nos encontramos ante uno de los mayores merecenarios de la década de los 90. Mann no era solo un antiguo oficial británico de los cuerpos de élite; Mann, junto a su socio Tony Bunckingham, se metieron en negocios en Ángola: el Block 4 fue una de las primeras concesiones, en un lugar que terminó controlando el grupo guerrillero y criminal UNITA, metido en el tráfico de diamantes. Bunckingham tenía que pagar 20.000 dólares al día para seguir sus actividades a este grupúsculo, al que el Ejército angoleño no podía ni toser.

 

Así que Mann contactó con la empresa de mercenarios, Executive Outcomes, y allí empezó el otro negocio : manejar las guerras en el continente africano, para así poder controlar recursos como el petroleo, el diamente, el coltán… La historia la cuenta Robert Young Pleton en su imprescindible libro sobre mercenarios, Licensed to Kill.

Tras varias aventuras empresariales, siempre relacionadas con el mundo mercenario, Mann es detenido en Zimbabue junto a otros 69 mercenarios que iban a bordo de un Boing 727. Además de ser acusados de violar las leyes de inmigración de Zimbabue, se acusa a todos esos hombres de estar preparando un golpe de estado en Guinea Ecuatorial. Allí, otros 18 mercenarios, señalados como avanzadilla, son detenidos.

En Zimbabue, Mann es condenado a siete años .Extraditado a Guinea Ecuatorial, ahora el jefe de los mercenarios se enfrenta a 30 años de prisión. Ayer, en su primera comparecencia ante el tribunal, Mann aseguró que España y Sudáfrica conocían y estaban detrás del intento de golpe de estado. Nada nuevo: es la misma versión que va circulando desde el principio, en la que se asegura que el Gobierno de Aznar estaba involucrado en esta operación para derrocar a Obiang y poner de presidente a Severo Moto, hoy detenido en España acusado de tráfico de armas. El jefe de toda esta maraña, según el propio Mann, el “jefe” de esta operación era un empresario libanés afincado en Londres, que contó con el hijo de Tatcher para montar la operación (en la versión de la BBC de ayer contaban estos dos aspectos. En la actualización de las 8 de la mañana, las alusiones al hijo de Tatcher y a este misterioso libanés, han desapercido).

Sudáfrica ha negado cualquier implicación en el complot, urdido en gran parte en su territorio, que ha sido fuente de mercenarios y base de la retaguardia de estas llamadas empresas de seguridad privada. Algunos señalan que su cooperación se debe a que así consigue el petroleo de la ex colonia española. Van más lejos y aseguran que el país africano desveló toda la trama para ganarse esa confianza.

Con otro gobierno, España niega cualquier vinculación con este plan. Ahora, el acceso a los 2.000 millones de barriles de petroleo que tiene la ex colonia española se intentan conseguir no molestando en exceso a la dictadura guieno ecuatoriana. Mientras Mann seguirá acusando a España, a Sudáfrica y al hijo de Tatcher, pero nunca a su país, el Reino Unido. Todo es posible. Y en este episodio retumba una frase con la que Ramón Lobo terminaba una crónica sobre este asunto: “Simon Mann sólo trabaja para los grandes.”

Vender posters, el nuevo negocio de Blackwater

Martes, Abril 22nd, 2008

La empresa de seguridad privada Blackwater continúa sorprendiendo con su diversificación de mercado. Ya dijimos aquí que había abierto una división de seguridad marítima. Incluso que había cambiado el logo para parecer menos agresiva, después del asesinato de 17 civiles en un tiroteo en Bagdad, tras haber contratado a una empresa de relaciones públicas para mejorar su imagen, que coló en la prensa en rescate de una chicas rubias.

A través del blog Danger Room -- que hizo en su día un concurso para crear un logo alternativo  — me entero de que Blackwater acaba de poner a la venta unos poster “motivacionales”, entre ellos:

 

Todos ellos con una reminiscencia a Irak… eso sí, se ha olvidado de poner a los civiles… Cada uno de estos poster está al módico precio de 15 $, unos 10 €.

 Entradas relacionas en Guerra y Paz:
* Cambio de logo en Blackwater
* Blackwater contrata a una firma de relaciones públicas para que le limpie la imagen
* Las rubias rescatadas por Blackwater en Kenia
* Mercenarios, el segundo ejército en Irak

El álbum de fotos del número dos de las FARC

Martes, Marzo 4th, 2008

El ordenador del que fuera número dos de las FARC, Raúl Reyes – muerto en una operación del Ejército colombiano el pasado sábado – está dando mucho juego, incluyendo documentos que supuestamente vinculan al grupo armado con Venezuela y Ecuador.

El Tiempo de Colombia publicó ayer parte de estos documentos. Hoy se desmarca con las fotos personales del líder de las FARC, en las que sale celebrando una fiesta, con una guerrillera bien parecida, y una prueba más de las estrechas relaciones entre Venezuela y las FARC: los guerrilleros – considerados grupo terrorista por la UE y EE UU – veían pasar el tiempo en un calendario con la cara de Chávez.

Fotografías publicadas hoy en eltiempo.com

Este ordenador seguirá dando juego, y que nadie se sorprende si aparecen unos vídeos. Lejos de congelarse el asunto, los tres países implicados – Ecuador, Venezuela y Colombia – siguen a la greña. Hoy es el presidente colombiano, Álvaro Uribe, quien da un paso más: “Colombia se propone, en la Corte Penal Internacional, denunciar a Hugo Chávez, presidente de Venezuela, por patrocinio y financiación de genocidas”. A esto añadir la acusación de Colombia de que las FARC querían obtener material radiactivo para fabricar una bomba sucia.

Murió el perro de guerra Bob

Lunes, Octubre 15th, 2007

Robert DenardRobert Denard murió el pasado sábado a los 78 años en su cama . El Alhzeimer que le fue diagnosticado hace unos años, borró parte de sus memorias de guerra. Porque el comandante Bob, el Viejo Bob o Said Mustapha Mahdjoub (todos ellos apodos de guerra, sin contar con los numerosos nombre falsos que usó) vivió de la guerra y para la guerra: Denard era un dog of war, un perro de guerra, un mercenario, que sirvió como inspiración para el personaje de Forsyth, Cat Shannon.

En su ficha de combate cuenta con numerosos golpes de Estado en el continente africano y la península Arábiga, con intervenciones en Zimbabwe (la antigua Rodhesia), Nigeria, Benin, Yemen, Angola, Gabon, el antiguo Zaire, un largo etcétera y sobre todo Comoras.

El viejo Bob nació en Francia en 1929. Su padre era un militar que desarrolló su carrera en las colonias. Con 16 años, se unió a la resistencia durante la II Guerra Mundial; luego Denard se fue como voluntario a Indochina, a luchar contra el comunismo, su primera batalla, porque él se declaraba ante todo anticomunista.

Hasta 1952 estuvo enrolado en el ejército francés; luego se trasladó a Marruecos, formando parte de la Policía del protectarado hasta la independecia del país. Denard dejaba los uniformes y se convertía en un perro de guerra.

El comandante Bob vivió en los procesos de descolonización, en plena Guerra Fría. Había que parar al comunismo en África, y mantener los intereses de Francia, pero respetando siempre las apariencias de no ingerencia. Para eso les services de renseignement tenía a tipos como Denard.

Si hubo un destino y un objetivo predilecto para el viejo Bob ese era Comoras. Hasta cinco golpes de Estado protagonizó Denard y sus chicos en el pequeño país desde 1975.

En 1995, el comandante Bob, salió de su retiro, y al frente de un grupo de treinta combatientes (todos ellos europeos), derrocó al presidente Said Mohamed Yoharr. Bob y sus chicos (sobre todo Dominique Malacrino) saltaron a las páginas de todos los periódicos.

Denard detenido por tropas francesas en 1995Yohar, a quien Bob había llevado al poder tras asesinar en 1989 al anterior presidente (también ayudado por Denard, con guardia pretoriana incluída), fue hecho prisionero. Era el aparante seguro del comandante, ya que, pese a que todo señalaba que detrás del golpe estaban los servicios secretos galos, Francia se lavó las manos y decidió intervenir, enviando a 1.000 efectivos a los que Denard y sus chicos se rindieron. “No comprendo lo que ha pasado. Seguramente me neutralizarán para que no hable. Tengo enfrente, como enemigos, a compañeros de armas. Estoy descorazonado. Los servicios secretos no están envueltos en esto. Por eso se ha formado este lío”, decía Denard en declaraciones recogidas por El País el 5 de octubre de 1995.

Francia mandó al presidente Yohar al exterior para que se recuperara del susto, pero luego no le dejó volver. Denard había cumplido su misión, en el siempre teatro de falsedades y apariencias.

En febrero del 2006, el teatro de las apariencias llegaba a los tribunales: Denard, ya enfermo, era juzgado en Absentia por este último golpe de Estado. La sentencia se conoció el pasado mes de julio: cuatro años de prisión que nunca iba a cumplir. En proceso, con documentos, entrevistas y demás, en Comores95.

Mercenarios, el segundo ejército en Irak

Martes, Julio 17th, 2007

Faluya, 31 de marzo 2004: dos vehículos en los que viajan varios agentes de seguridad privada son atacados por la insurgencia; escoltaban un convoy con alimentos para el ejército de EE.UU. Mueren cuatro de ellos (todos vinculados anteriormente con el ejército estadounidense), y sus cuerpos quemados son arrastrados y colgados de un puente por una multitud enfurecida.

Cinco días más tarde, el 4 de abril Najaf, los medios de comunicación se hacen eco de que el cuartel general de los EE.UU en Nayaf fue defendido no por soldados sino por otros agentes de seguridad privada.

Tanto los que murieron en Faluya, como los que hicieron frente a los ataques de la milicas chiíes en Nayaf pertenecían a la misma compañía de seguridad privada: Blackwater.

La mayoría de los medios se refirió (y se refiere) a ellos como “contratistas”. En este término genérico se engloba a todo aquel civil contratado por EE.UU o la Coalición para llevar acabo alguna función, principalmente en Irak o Afganistán; una gran parte de estos contratistas son agentes de seguridad privada, considerados por muchos como simples mercenarios.

El Departamento de Estado reconoce que tiene contratos con al menos 28 compañías de seguridad privada; por su parte, el Departamento de Defensa, no ha hecho pública ninguna relación de empresas con las que tiene contratos en vigor.

Blackwater en la Zona Verde de Bagdad

La privatización de la guerra no es un fenómeno nuevo, pero, tal y cómo relata un informe de junio de 2007 realizado por el CRS para el Congreso de los EE UU (informe en pdf) , es la primera vez que EE.UU tiene que recurrir a contratistas para labores de seguridad.

Se calcula que sólo en Iraq hay entre 20.000 y 30.000 contratistas encargados de tareas de seguridad, pertrechados con las más modernas armas, vehículos blindados, helicópteros y la más alta tecnología en comunicación. Sea cual sea la cifra verdadera, el número supera a los 9.000 efectivos que tiene desplegados en el Reino Unido en Irak.

Hacen funciones que van desde la escolta a personalidades, pasando por distribución de logistica para el ejército, la vigilancia de recintos oficiales, hasta llegar a la vigilancia de los campos de petróleo. Dos ejemplos son esclarecedores: la seguridad del recinto de la embajada de los EE UU, situada en la Zona Verde, corre a cargo de la compañía de seguridad privada Triple Canopi, mientras que el embajador es escoltado por la ya citada Blackwater.

Esta última empresa es el paradigma de la empresa de seguridad privada que opera en Irak. Con un campus de entrenamiento de 970 hectáreas en Carolina del Norte, la empresa cuyo emblema es una huella de oso, no solo proporciona seguridad, sino que también es una especie universidad, con cursos sobre manejo de armas, conducción de vehículos, primeros auxilios, y hasta iniciación al árabe iraquí y urdú.

Las ofertas para trabajar en estas empresas son sustanciosas: un empleado estadounidense o británico de estas compañías puede llegar ganar entre unos 1.000 y 1.500 dólares al día (los mejores pagados son antiguos miembros de cuerpos de élite de los EE UU o el Reino Unido), frente a los entre 140 y 190 dólares que gana un soldado bajo pabellón estadounidense. No es de extrañar que las ofertas de trabajo por Internet, con intermediarios, proliferen por la Red; tampoco debe extrañar que los soldados estadounidenses y británicos prefieran licenciarse y ser contratados por estas empresas de seguridad.

Paul Bremer escoltado por guardaespaldas de Blackwater

Pero ni los estadounidenses ni los británicos son mayoría entre las filas de este segundo ejército en Irak. Muchos de los empleados son iraquíes, o proceden de terceros países que ni tan siquiera tienen tropas desplegadas ni en su día apoyaron la guerra.

Ya en enero de 2004, el periódico La Tercera de Chile recogía un oferta de trabajo de la empresa RedTáctica para ex miembros de las fuerzas armadas (“preferentemente de fuerzas especiales, con salud compatible, y con dominio del inglés”); su destino iba a ser Irak, y la empresa iba a ser acusada de mantener campos de entrenamiento clandestinos en territorio chileno, por no hablar de la fuga de dos hermanos que lograron escapar de Irak y denunciaron los impagos además de las pésimas condiciones de trabajo. El sueldo iba a ser entorno a los 3.000 dólares, cantindad notablemente inferior al que cobraban los soldados de fortuna ingleses, estadounidenses, gurkas nepalíes, filipinos, colombianos o españoles, como daba cuenta el periódico ABC en septiembre de 2004. De nuevo, la empresa que estaba detrás de la contratación era Blackwater, a través de un intermediario chileno.

Mercenario_irak

Pero el negocio no es solo personal: quienes se lucran con la prestación de estos “servicios de seguridad”, son la empresas: el informe del CRS para el Congreso señala que solo la empresa británica Aegis Defence Services Limited ha acumulado contratos por valor de 292 millones de dólares, y espera otros por valor de 400 millones de dólares.

Otro informe, este de la Cámara de Representantes, calcula que solo las actividades que realiza la empresa Blackwater cuesta entre tres y diez veces más si esas mismas actividades de seguridad fueran realizadas por tropas regulares estadounidenses. Es, por tanto, un negocio más que ha proliferado alrededor de la invasión de Irak.

No se sabe cuántos de estos soldados de fortuna han fallecido en Irak. Iraq Coalition casualities tiene recogidas 411 muertes recogidas por medios de comunicación. El propio Congreso de los EE.UU eleva esa cifra a 917 fallecidos (146 en los primero meses de 2007), y unos 12.000 heridos.

La impunidad es otro punto controvertido junto al mero negocio: estos mercenarios o agentes de seguridad no pueden ser juzgados por los tribunales iraquíes; el propio Congreso de los EE.UU duda si los tribunales internacionales pueden considerarlos como mercenarios, y esacapan de la definición de la Convención de Ginebra de 1977, de la que, además EE UU no es firmante; así, los ciudadanos estadounidenses dedicados a estas labores de seguridad solo podrían ser juzgados por tribunales federales estadounidenses o tribunales militares.

De la impunidad con la que algunos de estos agentes operan (ni tan siquiera tienen el freno de una cadena de mando oficializada), da cuenta un vídeo que muestra a supuestos empleados de Aegis disparando contra vehículos de civiles iraquíes sin mediar ni amenazas ni palabras, cómo si de un deporte se tratara.

Un caso similar es el de Washbourne (el que aparece en la fotografía con el brazo tatuado apuntando a un objetivo), un ex marine que trabaja para una de estas empresas: “Quiero matar a alguien hoy“, dijo a su unidad un día por ser el último antes de sus vacaciones. Y terminó disparando contra dos vehículos de iraquíes.

Otra dos firmas de seguridad, Titan y Caci International, estuvieron implicados en los abominables casos de tortura y abusos de la prisión de Abu Ghraib. Pese a que tres de sus empleados fueron acusados formalmente de tener “una conducta abusiva hacia los prisionerios” (es decir, torturas), el Pentágono siguió firmando contratos con las dos empresas.

Estos mercenarios no solo operan en Irak: Afganistán también ha sido su destino. En junio de 2004 las autoridades afganas detuvieron a Jonathon Keith Idema, un ciudadano estadounidesne acusado de mantener una carcel ilegal y de someter a los prisioneros a torturas; EE UU, a través de un comunicado, se disviculó del detenido. Condenado a 10 años por un tribunal afganos, fue amnistiado por el presidente Karzai, y ya está de vuelta en EE.UU.

La privatización de la guerra es tan antigua como la misma guerra; siempre hubo soldados dispuestos a ofrecerse por una buena soldada que por los fines propios de la guerra; pero la privatización de la guerra es un fenómeno en auge desde el final de la Guerra Fría, con la reducción de los efectivos en los ejércitos, el cambio de la naturaleza misma de las guerras, donde las línea entre población civil y ejércitos se ha diluído y de un proceso de privatización generalizada de todo lo estatal, como señala el profesor Peter W. Singer en Outsourcing War.

Irak ya es el paradigma de la privatización de la guerra: el segundo ejército en efectivos desplegado no pertenece a una nación, sino a empresas privadas.

La primera fotografía es cortesía de El Tirador Solitario.

Post publicado simultáneamente en Blog de Bloggers de El País.

Desastre en Somalia, éxodo en Mogadiscio

Domingo, Marzo 25th, 2007

Mogadisico, la capital de Somalia, se va vaciando día a día con el resurgimiento – tal vez nunca cesaron – de los combates entre las milicias y el gobierno provisional.

Los combates se intensificaron el pasado miércoles, con escenas que recordaban a 1993: un grupo de insurgentes arrastraba por las calles sin pavimentar los cuerpos de soldados.

Las tropas etíopes, aquellas que lanzaron el ataque en la madrugada de la Nochebuena pasada, siguen en Somalia. Y seguirán porque ya dijeron que hasta que no lleguen los 8.000 efectivos prometidos por la Unión Africana (UA) no se piensan mover. De momento la UA solo ha enviado a 1.500 y se ha comprometido a que la cifra alcance los 4.000. Como desde otras latitudes no se está dispuesto a enviar tropas a Somalia – por extensión a África, de forma reconocida y pública , aunque de medio tapadillo presencia hay para aburrir – alguien le tendrá que sufragar a estos países el envío de tropas.

El viernes, un avión bielorruso se hacía añicos, falleciendo los 11 tripulantes de la nave, que asistían a las tropas la UA. El gobierno provisional somalí, se apresuró a decir que había sido un accidente, mientras que desde Bielorrusia se aseguraba que había sido derribado por un misil. Al gobierno somalí no le interesa que sea un misil, ya que se quedaría sin éste tipo de ayuda.

La falta de seguridad no afecta solo a la capital. Las costas somalis siguen estando repletas de piratas que campan a sus anchas. Prueba de ello es que desde hace un mes un barco fletado por la ONU permanece secuestrado frente a las costas del país africano. La tripulación la componen seis ciudadanos de Sri Lanka y seis keniatas, tal vez por eso el secuestro se dilate tanto.

El gobierno somalí suspende ordena las actividades de Al Jazeera en el páis, sin explicación alguna. Es fácil remitirse a lo que dijeron la vez anterior: “la televisión Al Jazeera es proclive a los insurgentes”. En verdad era una de los pocas cadenas internacionales con presencia en el país, así que mejor no vaya nadie a contar lo mal que van las cosas por esas latitudes