Guerra y Paz

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Moeh Atitar de la Fuente

Periodista, fotógrafo y blogger. Más sobre el autor.

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Archive for the ‘Mundo Árabe’ Categora

World Press Photo o la polémica que no debió de existir

Wednesday, May 15th, 2013

Alimento. Más que de fotografía deberíamos de hablar primero de periodismo. Últimamente, cuando nos juntamos más de dos periodistas, hablamos de lo mal que está la cosa; hace unos años hablábamos del modelo de negocio que teníamos que seguir para evitar llegar a donde hemos llegado, sin ser conscientes de que esas decisiones, en el fondo, no las tomamos nosotros y no tenemos ni idea de negocio. Lo nuestro debería ser contar historias y discutir de cómo las hemos contado. Vayamos a lo segundo.

Ayer nos despertábamos con un post publicado el lunes (tardamos en llegar a él) en el que se aseguraba que la foto ganadora del World Press Photo, Entierro en Gazaera en realidad una composición de varias imágenes, y por lo tanto, una manipulación inaceptable de la realidad. El blogger aseguraba que Hansen no había proporcionado el archivo raw, esencial para hacer un análisis digno de llamarse así. Y sin embargo él mismo, sin archivo raw (el archivo crudo, bruto, de la fotografía), se lanzaba a hacer un análisis forense (la foto está más muerta que nunca, aquí una constatación) para dictaminar que Hansen había manipulado todo y que la foto premiada procedía de haber mezclado varias imágenes. El premio debería de ser retirado y Hansen condenado al ostracismo fotográfico por mentiroso.

Unos días antes el otrora prestigioso Spiegel escribía un artículo diciendo que Hansen no había proporcionado el archivo raw. No había ninguna coletilla de ‘según ha confirmado la propia organización’ y lo daban por sentado. Además añadían:

Pro-Israeli bloggers and journalists, in particular, had accused him of manipulation and embellishment. Other photographers have also been critical of the photo’s selection for the World Press Award. Some fear that the boundaries are becoming blurred between journalistic photography, on the one hand, and artistic and commercial image design, on the other. Industry publications like Freelens Magazin have also voiced criticism of the trend.

Sospecho que si la foto ganadora hubiera retratado una procesión de la Semana Santa Sevillana, esta polémica solo hubiera sido alimentada por los ‘expertos en fotografía’, y no hubiera sido ni de lejos tan amplia. Se reduce, entonces, no solo a la técnica, no solo a la postproducción, sino al tema que se retrata: el dolor palestino no puede ser premiado, no puede ser reconocido. Así que lancemos, con el perdón, más mierda sobre la foto. Porque todos sabemos que los palestinos son unos actores excelentes, que cuando entierran a unos niños porque una bomba israelí lo has asesinado, son lágrimas de photoshop (aviso, es ironía, que últimamente la gente no la capta muy bien).

Así que con todo esto, un supuesto análisis y la acusación (sin confirmación de la propia organización) de que Hansen no había entregado el raw, los medios se lanzaron a hacerse eco del escándalo, de la mentira y de la manipulación.  Ningún medio citaba a un experto serio en la materia, que hubiera ponderado ese supuesto análisis. Acudieron, como mucho, a fotógrafos o editores que dieron su opinión ‘estética’ sobre la foto. Algunos, osados, daban por verdadero ese análisis. Es difícil que un fotógrafo sepa hacer un análisis sobre la manipulación del raw. Necesita una formación específica, que roza casi con la informática, para poder hacer un análisis conveniente. Y no era el caso. Un experto hubiera dicho que sin raw, no hay análisis y que lo hecho por el blogger era más bien conjeturas sin fundamento.

La fundación World Press Photo quiso zanjar el tema, y emitió a las 14h44 un comunicado sobre el caso diciendo que pese a que  “no tenían dudas sobre las explicaciones” de Hansen, habían decidido, con la cooperación del fotógrafo, someter a la fotografía a otro análisis más detallado realizado por dos expertos. A las 19h33 el dictamen era concluyente: la manipulación no existía.

Y esto solo fue el alimento de muchos medios durante todo el día de ayer. Muchas visitas. Nadie espera. Nadie pondera que detrás de esa acusación no hay sustento alguno, no hay periodismo, no hay fuentes. ¿Llamar a un experto? ¡No! No vaya a ser que nos estropee la polémica y las visitas del día. No hacemos periodismo, porque nuestro alimento, en forma de visitas, es llevar exactamente lo que lleva el otro. Los ingleses lo llaman ‘me too’. Y claro, una vez resuelto que no había polémica, no vamos a desmontar todo el tinglado que llevábamos todo el día montando. Dejemos que la duda fluya.

Estética no es ética. Esta fotografía ha sido objeto de una absurda polémica desde el primer momento. Se le acusaba a Hansen de haber hecho mucho photoshop  y de que esa foto no existía, no tenía validez, porque no era como la había tomado su cámara y que era fruto de la postproducción. Recréense en la palabra: postproducción.

Todo se reduce a que en el mundo de la fotografía actual (y adyacente) convivimos gente que nuestro cuarto oscuro es el photoshop, mientras otros no han salido físicamente del cuarto oscuro, donde siguen intentando descifrar cuál es el fijador y cuál es revelador. No controlan las herramientas actuales, y siguen creyendo que las fotos que se positivaban en el laboratorio son pura verdad. Y no se enteran de que en el laboratorio se hace exactamente lo mismo que en photoshop, con la salvedad de que no hay líquidos de por medio.

La discusión aceptable puede moverse en el campo de la estética. Discutamos si la imagen funciona o no, si está contrastada, si hay demasiado detalle en las sombras…En definitiva, si nos gusta o no. Y quedaría reducido a una discusión muy parecida a si un trabajo tiene más gancho en blanco y negro o en color.

Pero es absurdo decir que esa foto no es verdad. Hablemos mejor de honestidad. El fotógrafo retrata una parte de lo que es testigo, con un aparatito que ya distorsiona por si solo todo eso: desde la lente que utiliza, el ISO al que tira, diafragma, velocidad… Manipula con su cámara lo que tiene delante para tener ese trozo. El resultado es honesto o no si ha querido poner más invención de la necesaria.

Insisten los detractores del ‘retoque’ que esa imagen no debería de procesarse más allá de lo aceptable.  Parecen no entender que la misma cámara tiene distorsiones de color, de luz, etc… Que esas distorsiones tienen que ser corregidas, mejoradas y arregladas, porque la fotografía, al igual que un texto periodístico, es lo más subjetivo que hay. Entendemos la diferencia que hay entre un teletipo y una crónica de autor, pero parece mentira, en la fotografía, no sabemos distinguir nada. Aceptamos que un periodista, jugando a literato, plague su crónica de adjetivos. Pero pobre del fotógrafo que saque detalles de las sombras…

Les dejo, finalmente, con una foto honesta, retocada como le dio la gana al autor, y que ha ganado el World Press Photo 2013:

Gaza burial. World Press Photo of the Year, Spot News, 1st prize singles, Paul Hansen

Gaza burial. World Press Photo of the Year, Spot News, 1st prize singles, Paul Hansen

PS: Recomiendo la lectura de este post: “Cuando la cámara señala los niños muertos, los necios miramos el RAW

PS2: Para que vean que detrás de la imagen no hay actores, aquí un post escrito por Miguel Ángel Medina que visitó a la familia.

Nos harán honestos

Thursday, November 24th, 2011

No sé si el periodismo es mejor hoy que el se hacía hace dos décadas. Me da igual. Hace un tiempo que llegué a la conclusión de que perdíamos mucho el tiempo los ‘juntaletras’ en mirarnos al ombligo y lamentarnos de lo mal que nos va todo.

Sin embargo yo en todo este frenesí de las redes sociales, de que todo el mundo comunique y pueda comunicar le veo una ventaja (y muchísimas desvantajas, claro): estamos sometidos al escrutiño público, desde la leBe o graBe errata, a las preguntas incisorias sobre nuestro trabajo, hasta llegar a reclamarnos lo más importante, el fundamento de nuestra profesión: la honestidad.

No creo en la objetividad. Me parece una pamplina de manual barato de periodismo. Soy subjetivo, pero honesto. Si el cielo está azul, no le puedo contar al mundo que está amarillo. Si le voy a dar una opinión al respetable, se la argumentaré, pero le recordaré que es una opinión, como la mayoría de las cosas que escribo por aquí.

En segundo término, el traductor de Saleh y periodista de Reuters

En segundo término, el traductor de Saleh y peridista de Reuters.

Dentro de la honestidad muchas veces se olvidan las formas. Es lo que parece haber olvidado la agencia Reuters, para mi una de las mejores. Durante un tiempo empleó a Mohamed Sudam, un tipo que era el traductor personal de Saleh. En un comunicado aclaraba que nunca trabajó a la vez para la agencia y para el dictador, y que en todo caso era un ‘stringer’ (una especie de pluriempleado local que hace desde labores de traducción a escribir informaciones sin llegar a ser un corresponsal) . Sin embargo eso parece contradecir los hechos, porque Sudam escribió algunas notas sobre las revueltas y la represión.

El comunicado de Reuters no hubiera sido posible si no hubiese habido una previa reacción contra la agencia en las redes sociales (véase #shameonreuters en Twitter). El público, interesado, en forma de masa, de individuos, de locos twitteros, de gente inteligente…de lo que cada uno se imagine… tienen hoy como nunca herramientas para exigir y sobre todo para afearnos conductas como estas.

No tan al margen: De las primaveras árabes (yo no creo que haya una primavera, sino en cada país la suya propia) dos lo tenían más dificil: Siria, por la crueldad y criminalidad del régimen, y Yemén, porque Saleh se ha vendido durante mucho tiempo como un garante de la estabilidad frente al terrorismo internacional, cuando su bestialidad era más causa que remedio. Lo han tenido los yemenís más dificil porque se les ha silenciado más, con la tutela del vecino del norte, una Arabia Saudi que ni se abre ni se abrirá a nada. Hoy han hecho la escinificación de su dimisión, supervisada por el rey Abdelá en Riyad. No sé si tanta mentira conducirá a algo mejor.

Y dejamos a su suerte a los que pudieron acabar con Gadafi

Monday, March 14th, 2011

El Ejército de Gadafi avanza sin pausa hacia la capital rebelde Bengasi. Ha seguido el guión de la superiodad. Una superioridad aérea, frente a un ejército rebelde que tenía cada vez poco menos de ejército.

Batería antiaérea rebelde, desplegada cerca de una rifinería de Ras Lanuf./ JOHN MOORE (GETTY

Batería antiaérea rebelde, desplegada cerca de una rifinería de Ras Lanuf./ JOHN MOORE (GETTY

Contaban los rebeldes con poca fuerza, con pocas armas. Se había ya encargado Gadafi de quitarle todo el peso militar posible a la zona, empezando por la academia donde el mismo se formó en la ahora casi sitiada Bengasi. Los carros de combate bajo control rebelde, los T-55, son obsoletos y poco tienen que hacer frente a los 2-S21 y menos frente a los modernos T-62 y T-72 que Gadafi bien se guardó de tener bajo control en Tripoli. En los primeros días del alzamiento, Gadafi neutralizó a los cuarteles en Tripoli que podían ponerse de lado de los rebeldes, con un bombardeo atroz sobre las instalaciones militares. La base aérea Gamal Abdul el-Nasser, en el este a 16 km de Tubruk, y bajo control rebelde, tenía aviones o helicópteros operativos cuando llegaron los insurrectos. A los rebeldes alzados solo les quedaba además de los viejos tanques, arsenales con armas ligeras (Ak-47), RPG, alguna batería de Katiusha, los misiles antiaéreos SA-7 Grail de la clase “dispara y olvida” así como antiaéreas ZSU 23mm. Los rebeldes han intentado seguir la táctica de la Guerra de los Toyota, desarrollada por Chad en 1986 contra la propia Libia, usando las pickup Toyota  para trasladar a la tropa o para montar en ellas armas pesadas y armas antieaéreas, manejadas no por duchos y formados soldados, que poco tenían que hacer frente a los cazas MIG-23 y los helicópteros MI-24. Los rebeldes solo han conseguido en estos días de guerra derribar a un único aparato.

Batería de Katiusha rebelde en las cercanías de Ras Lanuf./ GORAN TOMASEVIC (REUTERS)

Batería de Katiusha rebelde en las cercanías de Ras Lanuf./ GORAN TOMASEVIC (REUTERS)

Con esta aplastante superioridad, Gadafi ha rehusado cualquier batalla cara a cara, ordenando un inteligente repliegue de sus tropas leales en los primeros días de avance de los rebeldes, y usando simplemente la fuerza aérea. De allí que desde el primer momento se pidiera una zona de exclusión aérea (que implica bombardear a la fuerza aérea de Gadafi así como sus defensas antiaéreas) que la comunidad internacional se ha visto incapaz de llegar a un consenso para lograrla. Puede que, a las puertas de Bengasi, ya sea demasiado tarde.

Batería antiaérea montada en un pickup desplegada en las afueras de Brega./ Nasser Nasser (AFP)

Los rebeldes no han contado con ningún apoyo significativo del exterior. Puede que el fantasma de Al Qaeda azuzado por Gadafi en sus delirantes discursos haya surtido algún tipo de efecto, sobre todo cuando EE UU veía con recelo al este, al ser una suerte de cantera para combatientes de Bin  Laden mandados a Irak. Sobre el terreno, cierto es, que no se ha significado de momento ningún movimiento de radicalidad. Ahora bien, el abandono a su suerte, sin ningún tipo de apoyo por parte de la UE o de EE UU, y a la espera de una resolución del Consejo de Seguridad más que tardía, puede hacer que estos grupos ganen más protagonismo, en una guerra de escaramuzas y más irregular y asimétrica todavía de la que estamos viendo estos días.

Puede que esta haya sido la lectura que haya hecho Sarkozy y con la que ha convencido a Gordon. De momento el eje París Londres — ¡junto a la Liga Árabe!, sorpresas te da la vida — son los únicos que han abogado abiertamente por una acción militar encaminada hacia la zona de exclusión aérea. Con Gadafi a las puertas de Bengasi — la prueba es que la mayoría de la prensa extranjera se ha replegado, como no podía ser de otra manera, a Tubruk — esta medida puede que llegue demasiado tarde. En un tiempo, la UE y EE UU, se tirarán de los pelos por no haber hecho algo antes, como podían haber hecho con Sadam en 1991. Dejaron a un dictador en su sitio, cuando tenían la posibilidad de ser vistos como libertadores; en la siguiente, puede que sean vistos, de nuevo, como invasores.

…To the shores of Tripoli

Wednesday, March 2nd, 2011

From the Halls of Montezuma,To the shores of Tripoli (desde los Salones de Montezuma, a las costas de Tripoli): Así arranca el himno de Marines de EE UU, haciendo referencia a las dos primeras misiones en las que se vio implicado este cuerpo de infantería de los EE UU.

La de Tripoli fue la historia de un fracaso. El siglo XVIII acababa, con una nueva nación emancipada de su colonia. EE UU emergía recomponiéndose de su propia guerra de la Independencia. No tenía ni siquiera una Armada capaz de garantizar la seguridad de sus buques comerciales. Fue primero Francia la que le brindó el apoyo naval, defendiendo a los mercantes estadounidenses y de paso meterle el dedo en el ojo a Inglaterra. Los piratas surcaban casi sin problemas el lado sur del Mediterráneo. Tenían como refugio los actuales Marruecos, Argelia, Libia y Túnez. Con Marruecos la cosa se solucionó con un tratado y algunas monedas. Los otros países siguieron siendo bases para ataques a piratas. Todo se solucionaba con dinero, pero al contrario que ahora en Somalia, los secuestros duraban años, a veces décadas, y los capturados pasaban a ser directa y llanamente esclavos.

Corría el año 1801 cuando el Gadafi de turno, Yusuf Karamanli, a la sazón pachá de Tripoli, decidió pedir 250.000 dólares para dejar de atacar a los buques con la bandera estadounidense, cuando el presupuesto de todo EE UU ascendía a unos míseros 22 millones (eran pobres, pero pujantes). EE UU no cedió, y Thomas Jefferson, tercer presidente de la nueva nación, decidió enviar dos fragatas con infantes de marinas (marines), un cuerpo de proyección nacido de un cuerpo creado en la guerra de la Independencia, y cuya misión era proteger buques y realizar desembarcos.

La guerra duró poco más de cuatro años. EE UU no cesó de mandar buques de guerra. Era un empeño personal de Jefferson hacer notar que no era fácil atacar a un buque estadounidense. La nueva nación no podía tolerar que se le amenazara el comercio internacional, ya desde entonces su gran baza. EE UU llegó a desembarcar en tierras libias, y tomó el control de la localidad de Derna. Fue la primera vez en la que la bandera de EE UU hondeó tras una victoria militar fuera de su territorio. Acosado por el avance hacia Tripoli, el pachá firmó un tratado de paz en el que se ponía fin al chantaje de los secuestros.

Más de dos siglos después, otro USS Entreprise, esta vez un portaviones, se ha dirigido a las mismas aguas; también ha enviado al buque anfibio USS Kearsarge; de nuevo, a bordo unos 2.000 marines.  EE UU ha decido subir un escalón más la presión contra el régimen dictatorial de Gadafi, tomando la delantera en el patio trasero de la Unión Europea, esa suerte de unión comercial, monetaria y poquito más cuya capacidad diplomática es nula (la responsable es la siempre inútil Baronesa Lady Ashton) y de poder militar ni hablemos. La UE ha salido en espantada en un país donde tenía presencia comercial y donde no había disimulado lo más mínimo en hacer negocios con el que ahora llaman dictador. EE UU gana el terreno a la UE. Los europeos somos tan lúcidos que hemos convocado una “reunión de urgencia” para tratar el tema para el ¡11 de marzo!

La duda es la de siempre: ¿está justificada la intervención militar por la injerencia humanitaria? EE UU no tiene una buena experiencia que digamos en la zona (el desastre de Somalia) y su imagen de invasor sigue pesando en el mundo árabe tras la guerra de Irak. Pero si no hace nada, unos le señalarán por haberse quedado parado; si hace algo, el resto le recordará su imagen de invasor.

Viendo a los nuevos reclutas del ejército de los insurrectos a Gadafi la injerencia estaría más que justificada:

Reclutas del nuevo Ejército. Fotos de: Kevin Frayer (AP) y las otros dos de Marco Longari (AFP)

¿Va a poder este ejército, con un armamento anticuado, imponerse a las fuerzas fieles a Gadafi? Hoy, el Ejército leal al dictador ha recuperado el control de varios enclaves en el este, después de varios días de ineficiencia en la ofensiva, lo que algunos nos ha hecho dudar de las fuerzas reales con las que cuenta el dictador. Los rebeldes saben bien que sin la ayuda exterior resistir será cuestión de mucha voluntad. Se enfrentan a un ejército bien armado, que concentra fuerzas acorazadas y de elite, muy fieles al dictador. Por eso estudian ya pedir directamente a la ONU que ordene bombardeo sobre la fuerzas leales a Gadafi.

Está por ver si finalmente EE UU interviene y, a remolque, los países europeos decidan, tras cincuenta reuniones, que cada país haga lo que quiera a modo individual. Aunque hoy parece remoto ver a marines desembarcar de nuevo en tierras libias, yo no le recomendaría a nadie apostar su fortuna en contra.”Primero luchamos por lo justo y la libertad”, dice otra de las estrofas del himno de Marines de EE UU.

PS: La viñeta de El Roto de hoy:

El fusil alemán de Saif Islam el Gadafi

Monday, February 28th, 2011

Vídeo de Saif Islam El Gadafi arengando a sus partidarios y blandiendo un arma:

El arma es un Heckler & Koch G36, de fabricación alemana. La industria armamentística alemana vendió en 2009 equipamiento militar a Libia por valor de 50 millones de euros, si bien a saber de dónde ha sacado el fusil. España vendió en 2010 equipamiento militar a Libia por valor de 7,8 millones de euros (más otra partida de cerca de 7 millones, 3,5 para visión nocturna y otros 3 de piezas de aviones).

Lo bueno de vender armas a los dictadores es que, más o menos, sabemos el mínimo arsenal con el que cuenta.

Por cierto, este mismo arma forma parte del arsenal robado en una base militar de Badajoz, algo más que preocupante.

El Ejército de Gadafi

Thursday, February 24th, 2011

Gadafi pierde terreno. La bandera tricolo (roja, negra y verde) sustituye el trapo verde que impuso Gadafi tras el golpe de Estado de 1965. Al Jazeera emite ya imágenes en directo (con nefasta calidad, pero en directo) desde Libia en las que se puede seguir la comparecencia del ministro de Justicia dimisionado a un grupo de líderes tribales. “Pido a la comunidad internacional que defienda al pueblo libio”, dice el primer cargo importante en abandonar las filas de Gadafi. “Los habitantes de Tripoli tienen que dar el golpe final”, insiste. La batalla por Tripoli se presenta terrible.

Saif Al Islam: "Todo está tranquilo"

Saif Al Islam: "Todo está tranquilo"

Mientras, los Gadafi siguen el guión de todo dictador tambaleante: negar la realidad. “La vida sigue con toda normalidad (…) Desafío a todo el mundo a que me enseñen dónde están todos los muertos que dicen (…) mañana todos los periodistas del mundo podrán ver la realidad, viajar a donde quieran, en avión, por carretera y que juzguen con sus ojos”, ha dicho Saif El Islam. Las palabras las podía haber firmado perfectamente un Al Saaf, aquel portavoz de Sadam que negaba que los tanques estuvieran en Bagdad el mismo día en el que el Ejército de EE UU controlaba todas las entradas.

En declaraciones Al Jazeera en directo, el Ministro de Justicia ha asegurado que Tripoli se encuentra actualmente cerrada por carretera. Todo parece señalar que los Gadafi han concentrado su poder militar en la capital, compuesto sobre todo por mercenarios de otros países y brigadas que responden directamente a los Gadafi (especialmente la guardia presidencial). La estructura más sólida del Ejército libio son las unidades mecanizadas (carros de combate).

Y esas unidades, no responden necesariamente a la rapidez que se requiere para aplastar un levantamiento popular. Demostró su ineficiencia en la guerra del Chad — conocida también por la guerra de los Toyota — en la que los movimientos rápidos de chadianos no podían ser respondido por las unidades mecanizadas. Esa guerra le enseñó mucho a Gadafi, y por eso, desde entonces y no ya ahora, ha reforzado su Ejército con mercenarios (algunos de ellos precisamente del Chad), que no dejan de ser un arma de doble filo: pueden actuar sin ningún problema contra la población civil (no hay confraternización posible), pero solo actúan hasta que fluya el dinero y si las cosas se ponen realmente muy feas allí se quedarán solo Gadafi.

La clave está ahora en Tripoli, y cuanto durará el escudo sólido del que presume Gadafi y el nivel de desafección que vaya dejando atrás. Sus intenciones son resistir hasta el último momento. Es la única salida que el mismo se ha puesto.

El discurso chalado de Saif el Islam Gadafi

Monday, February 21st, 2011

Saif el Islam Gadafi ha comparecido esta madrugada ante la televisión estatal libia. En calidad de hijo de Muamar Gadafi. En la tiranía y dictadura de Libia, Gadafi Jr no ocupa ningún puesto oficial.No le hace falta. Es hijo del tirano megalómano, y eso es todo.

Ha dado la cara por el régimen, con el Ejército dividido por la atroz represión cometida en Balgasi, con informaciones que dicen que todo el Gobierno está en desbandada.

La cara, la mano, los largos silencios, momentos de nerviosismo…y la chulería desbordaban la cámara: “Os hablo hoy sin papeles, sin un discurso preparado, y no en árabe clásico sino dialectal”, dijo en un tono propio de quien va a empezar una bronca, que no hacía más que empezar. Gadafi Jr. ha superado hasta su propio padre en la oratoria esperpéntica, y creo que se ha puesto a la altura (o incluso le ha superado) de Sadam Hussein.

Los gestos de Saif El Islam Gadafi durante el discurso

Los gestos de Saif El Islam Gadafi durante el discurso

El único recurso que le quedaba al clan de los Gadafi era el del miedo: “Después de nosotros, el desastre”.

El discurso empezó con un clásico: “El enemigo exterior, con el uso de Facebook, se ha unido con los opositores interiores para imitar lo que está pasando en los países árabes”.

Como en todo manual de dictador, los problemas siempre vienen de fuera, incluso de los hijos descarrilados de la patria: “Los libios que están en el extranjero os dicen a vosotros que os levantéis, cuando ellos y sus hijos viven muy cómodamente con otras nacionalidades…luego serán los que vendrán aquí en aviones a gobernaros como pasó en Iran”.

La prensa, no se salvó de la reprimenda: “Ante la falta de información fiables, los libios se han visto obligados a acudir a las cadenas parabólicas, que mienten y exageran (…) Los medios de comunicación exageran. Los 200 muertos es algo inventado… Vamos a luchar hasta la última gota de sangre. No vamos a dejar que se rían de nosotros ni Al Yazira ni Al Arabiya ni la BBC ni ninguna cadena de ladrones”.

Pero sobre todo, la tecla del miedo:

La unidad de Libia se rompe: “Quieren disolver el país, montar emiratos islámicos en el Baida, crear gobiernos en Bangasi y dividir el país (…) Antes éramos todos libios. Ahora tenemos todos armas, también los criminales. Estamos en una situación muy difícil que rompe la unidad (…)

— El petróleo y el reparto de la riqueza se acaba con los Gadafi: “Lo que une a los libios es el petróleo, que se encuentra en el medio de toda Libia.¿Cómo lo vamos a repartir si estalla una guerra civil?(…) Ya se están yendo las empresas, los extranjeros, y cuando haya mas tiros se irán del todo (…) Los de Bangasi que tenéis familia en otras partes, ¿vais a pedir visado para salir e ir a visitarlos?¿queréis que pase aquí como en Corea del Sur y del Norte (…) “Si no aceptáis esto [una nueva Constitución], volverá el colonialismo, porque Europa y la OTAN no va a aceptar dos emiratos musulmanes porque no lo ha tolerado en Somalia ni en Afganistán…tampoco van a tolerar el tráfico de drogas ni la inmigración por eso van a venir aquí (…) Esto va a ser peor que Yugoslavia y que Irak. Ya lo veréis”.

El Ejército, salvapatrias. ““El Ejercito no esta acostumbrado a disolver a los manifestantes ha cundido el nerviosismo y de allí los tiros (…) El Ejercito está en su puesto y va a tener un papel importante para imponer el orden bajo cualquier precio (…) El Ejercito Libio esta con Gadafi hasta el ultimo momento y es el que tiene la ultima palabra en este asunto (…)

Y no podía falta papá, al que solo mencionó al final del discurso: “Gadafi no es Ni Mumabar ni Ben Ali. Es un líder popular (…) Muamar Gadafi está en Tripoli y dirige la batalla. Y todos estamos con él y vamos a defender la unidad de Libia hasta nuestra última gota de sangre”

Gadafi Jr. está tan mal de la cabeza como su padre. El discurso ha sido el de un megalámano y de alguién que está fuera de cualquier sentido de la sensatez. No le quedaba otra baza que jugar al miedo.

A esta hora, las 2 de la mañana, las manifestaciones en Tripoli continúan. Se escuchan tiros en las calles. Al Jazeera informa de que varias emisoras de TV han sido tomadas por los opositores. El loco discurso de un loco hijo de dictador loco de remate parece no haber funcionado. Pero el problema, y tal y cómo decía el propio Gadafi Jr, Muamar no es ni Ben Ali ni Mubarak, y es capaz de cualquier salvajada para mantenerse en el poder.

PS: ATENCIÓN, PREGUNTA: Después de este discurso, Washington, pero sobre todo la UE,  ¿mantendrán esa actitud tan cobarde de pedir “contención” en la represión o tendrá el coraje que le exige la historia para condenar de una vez al régimen libio, decir que los pobres libios están en manos de unos chalados, y apoyar su desalojo pero si intromisión? Dudo que Europa (y España) tengan suficientes reflejos…

El brillante discurso de Qaradawi

Friday, February 18th, 2011

Acabo de escuchar el sermón que el teólogo Qaradawi ha dirigido a la plaza de la Liberación. Después de 30 años de exilio, el octogenario imam ha realizado un discurso marcadamente político y conciliatorio. Presidente del Consejo Mundial de Ulemas (doctores en teología musulmana), es además una figura mediática: presenta desde hace años un programa en la televisión Al Jazeera, con una audiencia de millones de personas. Y como no ha podido ser de otra manera, la cadena catarí ha emitido en directo el discurso desde la plaza de la Liberación, con la presencia de una banda de música del Ejército, algo más que simbólico para acompañar a un exiliado en su vuelta.

Las primeras palabras del teólogo han ido dirigidas hacia la juventud, a la que ha reconocido su papel de “protagonista” en la Revolución. ”Si los jóvenes quieren, pueden y su voluntad es la voluntad de Dios”, ha dicho Qaradawi. “Me gustaría ir y besarles uno a uno sus manos”, ha concluido, en un gesto sobre todo de gratitud y respeto.

Qaradawi no ha sido nada sectario, y ha llamado a la unidad de todos los egipcios. “La victoria de la Revolución es para todos los egipcios, y no solo para los musulmanes”, ha asegurado ante miles de personas que se congregaban en la plaza de la Liberación. “Los musulmanes y cristianos se han unido en la Revolución y han vencido al sectarismo reinante”, ha insistido Qaradawi. Esta mención no es baladí, ya que la comunidad cristiana copta de Egipto ha sufrido en los últimos tiempos ataques y atentados, y que una autoridad religiosa musulmana como Qaradawi ponga el acento en esa unión es más que significativo.

Pero el momento más esperado, el que más expectación ha suscitado, ha sido sus referencias al Ejército, la otra protagonista de la Revolución Egpicia. Los últimos 30 años de Qaradawi han estado marcados por su salida del país, por el exilio, motivado por la llegada de Mubarak y la postura del clérigo, más próxima a los Hermanos Musulmanes y más que contestable hacia el régimen del hoy depuesto presidente. “Me dijeron que no me fiara del Ejército, que me iba a decepcionar su papel”, ha comenzado Qaradawi, “pero el Ejército ha demostrado que es el brazo del pueblo y que no ha sido menos nacionalista que el tunecino”.

Su sermón no ha estado exento de exigencias, unas exigencias acordes con la Revolución. “Pido al Ejército que nos libre del Gobierno actual que representa más el pasado que el presente”, ha comenzado Qaradawi dirigiéndose a la institución, al Ejército, que representa ahora el poder, y a la que ha instado a que “forme un gobierno civil compuesto por los hijos de Egipto”.

Un hombre como Qaradawi, que ha sufrido en sus propias carnes 30 años de exilio, no ha dejado de acordarse de los presos políticos, y esa ha sido otra de las exigencias directas a los militares: “Pido al Ejército que se libere a todos los presos políticos. Cada hora que siguen encarcelados los presos políticos se sigue cometiendo una injusticia, y el Ejército no debería cargar con esa responsabilidad”, ha espetado.

Y hay que insistir en que Qaradawi ha tocado todos los puntos sensibles, incluido el de la economía, en un país donde a las protestas de la Revolución se han sumado las huelgas que piden mejoras salariales: “La obligación del pueblo egipcio es trabajar hoy más que nunca para levantar la economía del país. Los que hemos hecho y apoyado la Revolución no debemos ser responsables del deterioro económico del país”.

No ha podido Qaradawi acabar de otra forma su sermón que acordándose de los palestinos, y del papel de Egipto. “Pido al Ejercito que abra el paso de Rafah y que nos permita reanudar nuestros lazos y nuestro contacto con nuestros hermanos palestinos”, ha concluido.

Tras el sermón, Qaradawi ha dirigido la oración del viernes (juntando las oraciones del dohor y del asar) y con la excepcionalidad final de la Oración del Ausente, un plegaria hacia los “Mártires de la época de Mubarak y de la Revolución”. Después de las oraciones, la plaza de la Liberación irrumpió con los gritos: “El pueblo quiere la limpieza del país, y no quiere ni Husni ni los que lo apoyaron ni su partido ni sus ayudantes”.

Vídeo: Bye bye Mubarak

Saturday, February 12th, 2011

Emocionante vídeo del cineasta Ramy Rizkallah, de la fiesta en El Cairo:

Bye Bye Mubarak from Ramy Rizkallah on Vimeo.

Y así lo describe: Feb. 11th 2010. For the first time in 7000 years or more, egyptians peacfully were able to overthrow their Dictator. No one in Egypt could’ve imagined this happening. I shot this 20 minutes after the VP announced the president’s departure, people are chanting that the army and the people are one hand and the army closed the road to help people celebrate. I just witnessed history. I shot this on a high ISO so please excuse the noise in the Video.Bye Bye Mubarak.

Túnez, Egipto..

Friday, February 11th, 2011

Primero fue Ben Ali; luego Mubarak… ¿Habrá siguiente? Veremos…

La caída de Ben Alí fue fundamental para que la oposición saliera a la calle en Egipto. Los egipcios y los tunecinos, como casi todos los vecinos, siempre tienen ese sano pique de quien hace las cosas antes. Normalmente, es Egipto el que suele sacar pecho. ¿Cómo entonces los egipcios iban a ser menos que los tunecinos? Sí, admito que no es un análisis fino, y que posiblemente no sea un factor determinante, pero influir, seguro que ha influido.

La clave de lo que ha sucedido en Egipto es la resistencia de los opositores. Han aguantado golpes, muerte y represión. No se han echado atrás. Y hoy, a los que han aguantado todos estos días, se les ha sumado más y más gente.

Pero todo esto no habría sido posible sin dos factores: uno inicial, el de la movilización en Internet, pero en su justa medida, sobre todo para dar a conocer el movimiento fuera; el segundo, el papel fundamental de las televisiones como Al Jazeera. Nos han dado un ejemplo de persistencia, de trabajo, de profesionalidad…y nos queda claro que sin información, no hay libertad posible.

¿Y cuál será el siguiente país? No lo sé. Es posible incluso que no lo haya. Pero al resto de países árabes le ha quedado claro que cuanto menos Al Jazeera, menos periodismo, menos luz sobre los hechos, más posibilidad de agarrarse al poder. Para muestra un botón: “Siria, el reino del silencio”.