Guerra y Paz

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Moeh Atitar de la Fuente

Periodista, fotógrafo y blogger. Más sobre el autor.

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A la República se va con chófer

Monday, April 14th, 2014

Fueron muchos los hombres protagonistas de aquellas primeras horas decisivas tras la victoria republicana en las elecciones municipales, el 14 de abril de 1931. Pero quizá fue Miguel Maura, hijo del político conservador y monárquico Antonio Maura, quien más se metió en el papel de protagonista de la Historia. Miguel Maura, tras la dictadura de Primo de Rivera, había comenzado a distanciarse de la Monarquía y girado claramente hacia la República, sin desde luego abandonar su posicionamiento conservador. Formó parte del Gobierno provisional. Y este es su relato de cómo, ‘un señorito chulo’, como le definió Azaña, en un coche con chófer, acompañado de Largo Caballero, hizo los traspasos de poder de la Monarquía a la República por teléfono, en tres horas y “sin incidente alguno” en toda España:

Serían las seis cuando, convencido de la inutilidad de mis esfuerzos para convencer a mis compañeros de la urgencia de tomar el poder por nuestra propia cuenta aquella misma tarde, salí de la biblioteca y, atravesando el vestíbulo, subí los primeros peldaños de la escalera. Desde allí, dirigiéndome al público que llenaba la planta baja, pregunte en medio de un silencio absoluto:

- ¿Estáis dispuestos a venir conmigo a ocupar el Ministerio de la Gobernación?

El griterío fue tal que mis compañeros salieron precipitadamente de la biblioteca y… ya no pudieron volver a ella, arrastrados por la riada humana tras de mí y de los que conmigo salían a la calle, en busca de los coches.

Cogí del brazo a Largo Caballero, que era el único que había asistido a mi propuesta durante la discusión, y subimos a mi coche. Guiaba mi mecánico, Antonio Milla. A su lado se había sentado un ciudadano (para mí entonces) totalmente desconocido (que resultó ser su luego gran amigo Arturo Soria Espinosa ‘El Terremoto’, uno de los líderes estudiantiles de la época de la Dictadura). Detrás íbamos Largo Caballero y yo. No  me ocupé para nada de los que les ocurría a los demás, y como mi coche estaba en el zaguán interior del jardín, cuando salimos a la calle todavía andaban mis compañeros en busca de los vehículos necesarios. Ganamos con eso algo de tiempo, porque el peligro de quedar embotellados, si nos reconocían las muchedumbres que poblaban las calles a esa hora, era serio.

Sin dificultad, y gracias a ese detalle, llegamos cerca de la Cibeles. A partir de allí nos fue forzoso ir muy despacio, porque la calzada estaba repleta de gentes. Pronto nos reconocieron, y entonces empezó nuestro calvario. Tardamos cerca de dos horas en recorrer el trayecto de la calle Alcála que une al Plaza de la Cibeles con la Puerta del Sol, o sea poco más de un kilómetro. El gentío nos abría camino a fuerza de empujones y apreturas, pero a la vez se subían a los estribos y las aletas de mi coche, en forma tal que cerraban materialmente las ventanillas y dentro nos asfixiábamos. Hube de propinar, lamentándolo, sendos puñetazos en los estómagos de los que cubrían las ventanas, para poder respirar.

En la Puerta del Sol, la aglomeración desbordaba ya toda la medida imaginable (ver foto de Alfonso Sánchez). Las farolas, los tranvías, parados en medio de la Plaza, los balcones y los tejados eran ocupados por innumerables racimos humanos. El griterío ensordecía.
Los coches que conducían a mis compañeros tardaron aún en aparecer por la entrada de la Puerta del Sol que da a la calle Alcalá.

Según luego supe, Azaña, que venía con Casares Quiroga en uno de los últimos, iba refunfuñando malhumarado, diciendo que seríamos ametrallados por la Guardia Civil, que aquello era una locura y llamándome ‘señorito chulo‘.
Por fin, llegó mi coche ante la puerta principal del Ministerio. La puerta estaba cerrada.

En el balcón principal, con gran asombro mío, ondeó de pronto la bandera republicana. Eran Rafael Sánchez Guerra y el que iba a ser mi subsecretario Manuel Ossorio Florit, que habían entrado poco antes por una puerta de la calle Pontejos y, al ver que llegábamos, se apresuraron a izar la bandera. Ante la puerta cerrada sólo estábamos Largo Caballero y yo, rodeados, claro es, de una masa vociferante que pedía que abriesen las puertas.

De pronto, se abrieron estas de par en par, y apareció en el zaguán un piquete de la Guardia Civil cerrando el paso. Me cuadré delante de ellos, me descubrí y les dije:

- ¡Señores: Paso al Gobierno de la República! Los soldados, como si lo hubiesen ensayado previamente, abrieron el paso y, en dos filas, una a cada lado, prestaron armas.

Pasamos, saludando Largo Caballero y yo. Al llegar a la escalera principal, subí las escaleras de tres en tres, y fui directamente al despacho del ministro, que conocía bien de antaño. Allí me encontré con Mariano Marfil, amigo de siempre, y, repito, persona más que excelente. No había abandonado su puesto en los tres días transcurridos desde las elecciones, y noche y día había estado al pie del cañón, cumpliendo sus deberes. Me dirigí a él y le dije:

- Amigo Marfil: Aquí está usted de más desde este momento.
Me hago cargo perfectamente de ello y ahora mismo me marcho – y, en efecto, desapareció-.

Hubo de salir por la puerta trasera del edificio, porque las demás estaban abarrotadas de público.

Me arrepentí luego, y me he arrepentido varias veces más tarde, de la descortesía un tanto brutal con que traté en aquella ocasión a quien tanto respeto merecía por su conducta, y a quien tanto estimaba. Meses después, en extensa y cordial conversación con él en mi casa, solicité y obtuve su perdón, y reanudamos nuestra añeja amistad brevemente interrumpida.

Este fue, querido lector, el ceremonial del famoso ‘traspaso de poderes’ que nos habían anunciado los de la acera de enfrente, y que había provocado casi una batallas en el seno nuestro Gobierno Provisional. Diez palabras de cada lado bastaron, y en realidad sobraron, para tomar las riendas de un poder que yacía en el arroyo.

Tomé en el acto el teléfono, y ordené a la central del Ministerio que me fuera dando las provincias según fueran ellas saliendo. Los demás ministros, que iban llegando con infinitos apuros al Ministerio, se reunieron en el despacho del subsecretario.
En el acto empezó a sonar el teléfono. Uno a uno los gobernadores se ponían al aparato y el diálogo se repetía.

- ¿Quién está al aparato? – preguntaba yo imperiosamente-.
- Aquí el gobernador – contestaba una voz más o menos serena, según el grado de información del interfecto -.
- ¿El gobernador de la Monarquía? ¿No es eso?
- ¡Claro que sí! – decían unos, muy seguros de su prepotencia: otros, en cambio, vacilantes y como atontados –
- Aquí el ministro de la Gobernación de la República. Ahora mismo entrega usted el mando al presidente del Comité Republicano, y, en su defecto, al presidente de la Audiencia. Le advierto que le hago responsable personalmente de la menor resistencia y de cualquier demora en cumplir esta orden. ¿Estamos?

A veces, el diálogo seguía con preguntas atolondradas, o con vacilaciones más que explicables en quienes se veían, de pronto, no sólo destituidos, sino entregados inermes a las masas enemiga. Sólo uno, el de Huelva, pareció resistirse. La rociada que recibió de mí, que no fue menguada, bastó para calmarle. El cambio de autoridades de todas las provincias se hizo en menos de tres horas, por teléfono y sin el menor incidente en parte alguna de España. No hubo un solo herido, ni los gobernadores sufrieron el menor vejamen por parte de los republicanos.

La desmemoria del trabajo esclavo

Friday, January 24th, 2014

Brunete, 1939. Acabada la Guerra Civil, la dictadura franquista crea un sistema de redención de penas para presos políticos. El sistema es muy sencillo: mano de obra esclava a cambio de redimir las penas. Esa mano de obra será usada para reconstruir ciudades, pueblos, carreteras, ferrocarriles… Todos los datos que siguen los extraigo del ‘Víctimas de la Guerra Civil‘, coordinado por Santos Juliá. La idea se le ocurre al jesuita Pérez del Pulgar. No es baladí que la Iglesia se ponga al servicio del régimen en esto: había que redimir también la ideología de los presos, “la extirpación de las ideas marxistas en favor de las ideas católicas”. Se constituye así en octubre de 1938 El Patronato Central de Redención de Penas. En 1939; 12.781 presos fueron usados como mano de obra esclava; en 1943 ascendía a 44.925. A estos hay que sumar los llamados Batallones Disciplinario de Trabajadores, que ya usaron durante la fase final de la Guerra Civil a presos, y cuya cifra se sitúa en 87.589 trabajadores en 1938, sumar también los Trabajos en Regiones Devastadas (4.075 presos en todo el territorio nacional en 1943, y que no se disolvió hasta 1957) o las Colonias Penitenciarias Militarizadas.

Brunete fue en el verano de 1937 escenario de una de las batallas más cruentas de la Guerra Civil. Se calcula que más de 30.000 soldados de los dos bando perdieron la vida.  Acabada la Guerra Civil, fue reconstruido por el Servicio Nacional de Regiones Devastadas y Reparaciones. 367 presos fueron usados en esas obras, según datos del Ministerio de Justicia citados en este trabajo.

Brunete 2014. El alcalde de Brunete quiere que ese conjunto reconstruido en parte gracias a mano de obra esclava sea hoy declarado por la Comunidad de Madrid Bien de Interés Cultural. En la plaza, varias placas colocadas durante el franquismo recuerdan que fue el escenario de una gran victoria militar. No parece que se quiera recordar y reconocer el trabajo de presos esclavizados. Desconozco si hay en algún rincón de esa localidad algún reconocimiento a ellos. Los hay en pocas ciudades y localidades reconstruidas con sangre y sudor de estos hombres que fueron simplemente esclavizados.

Una mierda en el metro

Wednesday, September 18th, 2013

Podría ser solo una anécdota. Me topé con la mierda antes de verla: la olí. Un tremendo pestazo llegaba por el pasillo, y se hacía mayor conforme me iba acercando a la defecación humana. Estaba al borde de la escalera, justo en un recoveco, en una esquina, de tal manera que lo más fácil era pisarla. Pero allí estaba, intacta y desafiante.

Subí hasta el vestíbulo del metro de Ruben Darío, salida Serrano / Castellana. No había nadie: de un tiempo a esta parte los recortes han hecho que sea hasta difícil encontrarse con un trabajador del metro en las taquillas. Irá a peor: ayer los sindicatos (defensores del empleo) llegaron a un acuerdo con la empresa para que se vayan a su casa 673 personas, eso si de manera voluntaria, que para echarles a la fuerza siempre hay tiempo. Así que usé el interfono amarillo, que hace unos años era solo para emergencias, y ahora sirve hasta para ‘explicaciones’. Apreté y salió la voz de una mujer de la caverna para avisarme, retumbando en todo el vestíbulo, que no me oía. No funciona y nadie lo arregla.

Pensé en largarme y no avisar. Me vino a la cabeza una pobre señora, anciana, con bastón, que pisaba sobre la plasta y resbalaba. O en ese niño con zapatos nuevos, recién estrenados para el inicio de curso, llegando a casa con ellos hechos mierda. O en esos tacones de aquella pija con la que me había cruzado esta mañana y que iba a toda prisa porque llegaba tarde. Me imaginé el disgusto al ver su Manolos de palo teniendo por fin algo humanamente original. Pero subí, salí a la superficie, dejé que el sol me cegara, y me dirigí al otro vestíbulo, este en la glorieta de Ruben Darío, donde suele estar el trabajador de la estación que aún no han recortado. Le indicó el problema y la localización. “¿Otra vez? Nos pasa mucho. Es que los indigentes que viven debajo del puente [de Castellana] entran a hacer sus cosas aquí. Pero ahora mismo avisamos”.

Sería una sola anécdota si uno no se hubiera fijado en que en Madrid hay basuras por todos lados. Vivo en esta ciudad desde hace 13 años, y visitándolo con frecuencia desde que no tengo memoria. En esencia esta ciudad hay mucho guarro: gente que mea sin rubor en una esquina, que tira un papelito al suelo, que pega con un periódico a su perro en el hocico si se le escapa una gotita de pepí en casa, pero que no recoge la mierda en la calle, que deja una litrona apoyada sobre una papelera o que hace mudanza y deja toda la porquería que no quiere en un contenedor reservado para cartón y vidrio. No creo que el número de puercos haya aumentado en esencia: pienso que su rastro es más visible.

Los recortes de este Ayuntamiento en recogida de basuras y mantenimiento de la ciudad la hace más sucia cada día. Lo normal era antes encontrarse a barrenderos, camiones cisterna, que limpiaban con bastante regularidad las calles. Aún así tenías que sufrir la horda de meadores y vomitadores en las calles del centro, especialmente los fines de semana. Queda patente que gastamos mucho menos que antes echando un vistazo a los contenedores de cartón, llenos a rebosar, porque se retiran poco. Sucede lo mismo con las papeleras. De las mierdas, en todas las formas y procedencias, ya hemos hablado suficiente.

Es muy sencillo: más recortes, menos dinero, menos limpieza, más mierda. Ríanse porque desde hace un par de años los vecinos de la villa con casa en propiedad pagan un nuevo impuesto de basuras (Tasa por prestación del servicio de gestión de Residuos Urbanos, para ser precisos) creado por Gallardón.

Pero no todo queda reducido a la calle. Veo esta noticia en La Sexta: ambulatorios llenos de basura por la nueva adjudicación del servicio de limpieza. ¡Ratas en un centro médico!

Así que Madrid empieza a apestar. A todos los niveles.

Nefastas portadas

Wednesday, July 17th, 2013

Hay momentos en el que los españolitos estamos más pendientes de las portadas de los periódicos. Algunos, entre los que me incluyo, esperamos el momento en el que el director de turno (si no el espabilado redactor que se adelanta a su jefe) twittea la portada. Corremos todos a sorprendernos, llevarnos la mano en la cabeza e indignarnos porque el periodismo se prostituye a unos precios muy baratos. Se paga por el servicio, y el servicio debe de ser nefasto, porque no es un sector precisamente boyante.

Es verano. En verano tenemos pocas noticias, pocas fotos. Todo recae. El mundo periodístico parece que se desacelera, aunque este año la primavera se ha prologado un poco más gracias a las declaraciones de Bárcenas, ante el juez y antes ante Pedro J. Ramirez.

 

En medio de la que está cayendo, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, se reunió con empresarios de alto copete. Llama la atención de que la media de edad de la merienda ronda los 60 años, siendo el más joven el propio Rajoy.

La ecuación es simple: los empresarios arropan a Rajoy, metido en unas acusaciones de corrupción sin parangón en la historia. Y los asesores de Rajoy han pensado que hay que controlar todo, incluidas las fotografías del evento sexuagenario. Así que las puertas de Moncloa quedaron cerradas para la prensa, y solo Diego Crespo, fotógrafo de La Moncloa, pudo fotografiar a estos señores encorbatados y para los que la jubilación es una quimera.

Lo normal es que los jefes de fotografía de los principales diarios se echaran las manos a la cabeza y dijeran que no tragaban, que por allí no pasaban, y que preferían dar una foto de unos guiris en la playa, algún manifestante egipcio exaltado o incluso una original foto de Obama, que es un recurso socorrido y que siempre queda guapo en portada.

Quiero pensar – llamadme ingenuo – que esos jefes fueron a las reuniones de primera con atrevidas propuestas y que los directores, que saben muchísimo de fotografía, les dieron argumentos solventes para dar la foto propagandística de La Moncloa. Pero luego pienso que no debió de ser así, y que para los jefes de fotografía lo más cómodo era presentar esas fotos de los sexuagenarios.

Portadas del 17 de julio

Portadas del 17 de julio con fotografías proporcionadas por La Moncloa (Click para agrandar, pero tampoco os perdéis gran cosa gráficamente hablando)

Llama la atención que Abc y La Razón no adviertan que esa foto la ha transmitido La Moncloa. ¿Se imaginan titulares dictados por La Moncloa, sin entrecomillado? Bueno, tampoco hay que imaginar mucho.

Con todo esto pierde el lector, esa persona que tiene que hacer el esfuerzo de llegar hasta uno de los pocos kioskos que quedan abiertos en su ciudad para comprar un periódico y se encuentra con estas portadas monótonas y nada periodísticas. No será la intención de muchos de los profesionales que trabajan en esos periódicos, pero les ha quedado unas portadas muy propagandísticas. Hoy de postre, champán en La Moncloa. Invita el gabinete de prensa.

PS: Luego está la imaginación desbocada: La Gaceta:

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Harry, el capitán matatalibanes

Tuesday, January 22nd, 2013

He matado en Afganistán, pero papá quería que actuara cómo un príncipe (…)He tomado una vida para salvar otra vida.  Si hay gente que trata de hacer cosas malas a nuestros chicos, entonces los ponemos fuera de juega (…); “nuestro trabajo aquí es asegurarnos que los chicos en tierra está seguros, y si eso significa que hay que disparar a alguien que les dispara, pues lo haremos (…)

Estas palabras han sido pronunciadas por el capitán Wales, de 28 años. No sería noticia si no fuera el tercero en la línea de sucesión a la corona del Reino Unido.  Harry ha terminado su despliegue en Afganistán con estas declaraciones a la prensa, mantenidas en secreto hasta que ha estado fuera de Afganistán para no poner en peligro su seguridad.

 

Harry, a la carrera en Afganistán

Harry es un auténtico descelebrado: recuerden sus disfraces de nazi, su coqueteo con la droga o su juerga en Las Vagas… cosas de poca importancia (y de mal gusto) si no fuera quien es. Ahora reconoce sin despeinarse que ha matado desde los mandos un helicóptero Apache. Ni siquiera existe un atisbo de lamento, de conciencia. Lo que más perturba es esa naturalidad con la que reconoce que ha matado.  Un porte de chulo matón, de superhéreo, un Tom Cruise en Top Gun y encima con sangre azul.

Lo extraño no es que este niño de papá — acuérdense del cabreo que se pilló cuando no le dejaron ir a la guerra en Irak, y luego como se le fabricó en secreto una tour para que el niño fuera a la guerra de Afganistán – lo diga, lo piense y lo asimile. Lo extraño es que nadie le haya frenado, que ningún asesor le haya aconsejado que eso niño no se dice, que mejor cuenta cualquier milonga o frase tópica sobre la guerra, diciendo que si, pero sobre todo diciendo que no, y todo lo contrario. Una respuesta acorde con los asesores:  una cínica. Así no le damos munición propagandística tan buena al enemigo taliban.

Así que todo ese aparataje mediático que rodea a una institución tan propagandística como es la monarquía ha querido que nos enteráramos todos que su príncipito cumple con su deber, que es un buen soldadito, y que subido a su Apache (eso si, no a cara de perro) mata a nuestros malos. No es nuevo: su tío Andrew combatió en La guerra de Las Malvinas, también a bordo de un helicóptero (la infantería no es cosa de príncipes)  y por empecinamiento de la propia reina que se negó en redondo a que su hijo permaneciera en la retaguardia. Son save the Queen. 

No sé que pensaría Lady Diana: ella lanzándose a desminar el mundo y su vástago matando hombres.

Por cierto, no me resisto a copiar el arranque de este análisis de H.Freeman en The Guardian:

Is it a bird? Is it a plane? Probably a Chinook? Yes! It’s the return of Captain Wales! That superhero who flies into Britain’s life sporadically, straight out of the ebony shadows of an agreed media omerta and into the carefully controlled lights of a single media interview, replete with photos that can’t help but look like an especially sloaney university’s production of Top Gun (it’s the sunglasses).

 

Apuntes sobre Malí (II)

Monday, January 21st, 2013

La historia y sus referentes. En 1893 Francia acababa militarmente con las estructuras montadas por Oumar Tall, heredadas por su hijo Ahmadou Tall, en parte de lo que hoy conocemos como Malí. Un movimiento hereditario, con la yihad en su discurso, que imponía teocracias con modelos administrativos copiados del imperio otomano. Para unos, líderes contrarios a la colonización; para otros, simples contrabandistas que amenazaban los intereses de Francia. El hijo llegó a pactos con Francia, pero todo concluyó con una intervención militar gala a gran escala. Los habitantes del sur de Malí recibieron con los brazos abiertos al Ejército francés que acabó con el movimiento creado por los Tall. Lo recuerda Peter Chilson en FP.

El consenso político. ¿Qué piensa el expresidente Sarkozy de esta intervención?  Él guarda silencio, pero su portavoz oficioso, Brice Hortefeux, ya ha criticado que Francia haya emprendido esta guerra de manera aislada, sin el suficiente apoyo militar y diplomático de otros países. El partido de Sarkozy, hecho añicos tras su marcha, ha mantenido hasta ahora un apoyo más o menos cerrado a la intervención. Pero Copé, presidente actual del Partido, decía hoy en una entrevista radiofónica:

Quels sont les objectifs? [...] Il faut que le président de la République dise à partir de quels critères il considèrera que les objectifs ont été atteints. Est-ce que c’est la lutte contre le terrorisme international? Contre le terrorisme dans cette région? Est-ce permettre la réunification du Mali?

El libro blanco.  Francia trabaja ahora mismo en la elaboración de un ‘Libro blanco’ sobre la Defensa, para marcar sus líneas estratégicas. Estos apuntes deberían de haber estado listos en 2012, pero la llegada de Hollande retrasó la publicación final. Parece que estas líneas maestras apuntaban a una disminución de la fuerzas de infantería, para primar sobre todo la fuerza naval y aérea. Francia, hasta ahora, no pensaba que iba a necesitar fuerzas significativas de tierra para intervenir en un país.  Malí puede cambiar las cosas, para volver a poner en valor las fuerzas terrestres. ¿Saben cuántas referencias hay en el Libro Blanco vigente sobre Malí? Ninguna: solo alusiones muy genéricas a la presencia de Al Qaeda en el Sáhara, pero nada concreto. En cuatro años cambian mucho las cosas.

La guerra ‘étnica e identitaria’. Coinciden casi todos los periódicos franceses en publicar artículos sobre las diferencias entre la población de Malí, con palabras como venganza o revancha. Ya saben: hay que poner paz.

 Este post se irá actualizando con epígrafes a partir de lecturas y artículos sobre la guerra en Malí. Te puede interesar leer el post anterior, Apuntes sobre Mali (I)

Apuntes sobre Mali (I)

Thursday, January 17th, 2013

Una guerra asimétrica. La estrategia y la táctica de los grupos rebeldes de Malí responden a la configuración de una guerra asimétrica: frente a un ejército regular, estos se mueven con la ventaja y la adaptación del terreno. No puede faltar un clásico en gran parte de las guerras africanas: los vehículos pickup donde los rebeldes tienen instaladas armas que pueden trasladar con gran facilidad.

Francia se enfrenta a un enemigo que no entiende de filas ni de ‘teatro de operaciones’. El asalto a una planta de gas en Argelia es la mejor prueba: golpeará donde puede y con la mayor resonancia, no siempre buscando el mayor número de bajas. Es una de las características más claras de un conflicto asimétrico. Frente a este enemigo, la guerra convencional que parece haber iniciado Francia, no sirve de mucho si no hay estrategias de respuesta también asimétricas.

¿Todo es Al Qaeda? Bajo la ‘marca’ Al Qaeda se circunscribe distintos grupos terroristas que responden a una estrategia global muy genérica, que mantienen su propia estrategia particular. En el norte de Malí actúan distintos grupos que comparten una ideología islamista radical; gran parte de estos grupos han contado con el apoyo de Al Qaeda para el Magreb Islámico (AMI), que ha encontrado en el norte del país su mejor refugio. ¿Todos son Al Qaeda? No parece: por ejemplo, el grupo que realizó el ataque y secuestro en una planta de gas en el sur de Argelia se escindió de AMI porque su lider, Mokhtar Bel Mokhtar (alias El Tuerto), prefería actuar por libre y seguir moviéndose con demasiada frecuencia en el mundo del contrabando. El ataque sería un golpe encima de la mesa del resentido exlíder de AMI, pero siempre enmarcado en la causa: una venganza porque Argelia ha permitido el uso de su espacio aéreo a Francia.

Los intereses. No parece que, a priori, esta guerra tenga algún interés económico. Malí es un país pobre, y los datos de comercio entre la excolonia y Francia no parece que sea el factor determinante. Las minas de oro suponen un porcentaje importante para la economía malinense, pero irrisorio para París¿Una guerra sin interés económico alguno? No hay guerra en la historia donde no haya siempre un factor económico: nadie manda ‘a morir y matar a sus hijos’ por nada, ni siquiera por el honor.
Malí es importante para Francia por su localización: es frontera con Níger, donde se extrae más de un tercio de todo el uranio usado en las plantas nucleares galas, que proporcionan más del 75 % de toda la energía del país vecino. Tener un ‘Afganistán africano’, con grupos afines al Al Qaeda, amenaza todos esos recursos fundamentales para la seguridad energética de Francia.

Las armas. La caída de Gadafi supuso que todo el arsenal que le habían proporcionado los países occidentales desde su rehabilitación como país ‘amigo’ y no patrocinador del terrorismo quedaba sin control. Partes de esas armas han pasado a estar en el mercado negro, así como bajo el posible control por parte de grupos afines a los rebeldes malinenses y/o de Al Qaeda. Entre ese armamento podrían estar los misiles antitanque Milan, vendidos por Francia al régimen de Gadafi, y que ahora habrían llegado a los grupos afines a Al Qaeda en Malí, aunque no está claro que sepan usarlos.

El fracaso. Malí ha formado parte de la estrategia que lanzó EE UU después del 11-S. Washington patrocinó y entrenó a las tropas de países africanos como Malí para hacer frente a la presencia cada vez más importante de grupos afines a Al Qaeda. Parte del nacionalismo tuareg (población nómada, distinta a la árabe) ha encontrado apoyo en AMI, que se ha ido desplazando hasta el norte de Malí y del Sahel, ante el empuje de las fuerzas argelinas (no siempre eficiente, como demuestra el asalto perpetrado en Argelia a 2.000 km de la frontera de Malí). La retórica de los distintos grupos rebeldes a Bomako coincide en defender un estado islámico muy parecido al impuesto por los talibanes en Afganistán.

Paralelismo afgano. En un conflicto solemos cometer el error y el acierto de acudir a paralelismo con conflictos parecidos. En este caso, Afganistán ha sonado desde el principio en el imaginario de todos los analistas. Quizá no se  hayan aprendido las lecciones que se deberían haber extraído de Afganistán.

Los rebeldes del norte se adaptan muy bien a un terreno hostil: solo el norte de Malí es 1,5 veces mayor que toda Francia y en desierto. Los expertos militares hablan que cuanto más suba la temperatura en la zona, más difícil, por ejemplo, será usar los helicópteros, arma clave para responder a un enemigo difuso.

Pero también se puede parecer a un Afganistán bien remoto, el de los grupos mujahidines, que actuaba casi cada uno por si cuenta frente al enemigo soviético ¿AMI controla a todos los grupos?¿Responden a todos los grupos a una estrategia más común? Una respuesta que se irá definiendo con el tiempo, porque en la actualidad hay que reconocer que el desconocimiento gana a cualquier certeza.

La salida. Francia sostiene que estará el tiempo necesario y que piensa contar con el apoyo de otros países africanos. No parece que de momento eso se vaya a cumplir en un espacio de tiempo relativamente corto, y el Ejército de Malí no ofrece desde luego las mejores garantías para los intereses de Francia

La semántica. No oirán al gobierno galo hablar de islamistas. Para París son terroristas. La semántica está siendo clave dentro de esta guerra, para atenuar una frente interno: Hollande quiere evitar a todo costa que esta guerra sea vista como una guerra contra el Islam que pueda levantar a la población musulmana francesa.

ISSOUF SANOGO (AFP)

Ciegos.  De cara a la comunicación, París tiene ganado, de momento, todo el espacio informativo: controla la zona de guerra y no hay presencia significativa de periodistas en las zonas de combate. No vamos a ver imágenes desagradables, y  solo podemos ver como esperan los soldados franceses a entrar en combate desde Bamako. Los rebeldes y grupos terroristas implicados solo tienen una estrategia posible: mostrar todo el aspecto descarnado de la intervención así como su propio ensañamiento con el enemigo.

A quién creer, ¿al prestamista o al deudor?

Saturday, June 9th, 2012

Hemos sido rescatados, por mucho que el Gobierno no quiere. Los hasta 100.000 millones de euros que van a llegar a los bancos desde el FROB nos los han vendido el ministro Guindos como “unos préstamos a unos condiciones muy favorales, mucho mejores que las del mercado”. Un préstamo que llegará a los bancos, que a su vez empezarán a dar créditos a las empresas y las familias, con lo que nos endeudaremos todos, pero que Guindos ve como clave para que la economía vuelva a generar empleo y riqueza. Un mundo de rosa. Dice el resposanble de Economía del Gobierno que “las condiciones van a ser impuestas a los bancos, no a la sociedad”. De Guindos remitía al comunicado del Eurogrupo para saber la cantidad.

Leyendo el comunicado del Eurogrupo vemos que De Guindos si no miente, tiene una clara distorisión de la realidad.

“The Spanish government will retain the full responsibility of the financial assistance and will sign the MoU”.

 

En román paladino: quien responde de la cantidad prestada es el Gobierno español. Es dinero es deuda pública. Los intereses afectarán a los presupuestos del Estado. ¿De qué cuantía estamos hablando? No lo sabemos porque como somos tontos, cortos de mente, no entenderíamos las cifras, y ya nos enteraremos de refilón, cuando de paso los auditores extranjeros nos digan cuánto dinero hay que meter, en un claro descredito para los inspectores del Banco de España.

Pero el comunicado del Eurogrupo desmienta, además, esta frase tan repetida por De Guindos: “No habrá consecuencias para la sociedad española”. Esas consecuencias son más recortes, para ajustar un déficit (donde se cuentan al menos los intereses de esos hasta 100.000 millones de euros). El Eurogrupo es claro:

The Eurogroup notes that Spain has already implemented significant fiscal  and labour market reforms and measures to strengthen the capital base of the Spanish banks. The Eurogroup is confident that Spain will honour its commitments under the excessive deficit procedure and with regard to structural reforms, with a view to correcting macroeconomic imbalances in the framework of the European semester. Progress in these areas will be closely and regularly reviewed also in parallel with the financial assistance.

En castellano: las reformas laborales y los recortes que ha hecho el Gobierno para reducir el déficit son los adecuados, según el Eurogrupo, van por buen camino, pero advierte que “el progreso en estas áreas será revisado regularmente y de cerca en PARALELO con la asistencia financiera”. Es decir vincula la asistencia financiera a un control de la política macroeconómica, a la reducción del défict, a justo aquello que decía De Guindos que no iba a afectar: “al conjunto de la sociedad”.

Guindos ha actuado como si no fueramos a leer por nuestra cuenta. Es como quien pide un crédito, se somete a un escrutiño más que riguroso por parte del banco,  y luego asegura que en verdad se lo han dado sin presentar la nómina, a un interés más que favorable y además le han regalado un juego de cama para la casa.

Pero lo peor no es lo que el comunicado ya apunta: las condiciones que nos van a poner los prestamistas para esos hasta 100.000 millones van a ser draconianos. Tendremos, de nuevo, que leer por nuestra cuenta, porque para el Gobierno todo serán eufemismo.

Sarkozy vive en el monte

Thursday, May 3rd, 2012

Sarkozy necesitaba tener enfrente a una rival como lo fue en 2007 Ségolène Royal, que entrara al trapo en provocaciones y que perdiera el control. Sin embargo, se encontró con un Hollande que fue ganando en el duelo, mientras Sarkozy lanzaba sus dardos.

18 millones de franceses siguieron el debate, dos millones menos de lo previsto. Fueron más de dos horas donde el que más se jugaba era Sarkozy: con las encuestas en contra — hasta ocho puntos de diferencia a cuatro días de las urnas, pero con tendencia a lo alto– el debate era su última gran oportunidad. Salió y jugó su papel, agresivo, inquisitorio, altivo…pero no fue suficiente, porque Hollande no perdió los nervios y llegó a plantarle cara, sobre todo en la parte final del debate.

El ganador, salvo catástrofe provocada por uno de los contendientes, no se suele decidir en el plató, sino después. La prensa decreta quién ha sido el vencedor. Nadie se tira en Francia hoy de una manera clara e inequívoca a levantar la mano de uno de los dos contendientes, con excepción de Liberation — ‘Hollande preside el debate’ –. Pero dentro del planteamiento previo de que esta era la última oportunidad de Sarkozy para darle un vuelco a la situación, los medios tienden a ver a Hollande como ganador, porque no fue catastrófico, ni mucho menos, para él.

Sarkozy solo le queda hoy seguir en su tendencia de olvidarse del voto centrista y tirarse al cuello de los votantes del FN y del resto franceses que, sin mostrarlo publicamente, comparten estos planteamientos con el presidente. En lo que llevamos de mañana, en tan solo una entrevista en radio, el candidato a la reelección ha soltado ataques a la inmigración – “Hemos acogido demasiadas personas en el territorio que han paralizado el sistema de integración de Francia”-, contra el islam –”El desafío para la República es hacer emerger un islam de Francia y rechazar un islam en Francia“- y dirigirse directamente a los votantes e Le Pen — “Tengo un deber de hablar a los 6,5 millones de personas que han votado a Marine Le Pen“.

Luego, dentro del contexto de la entrevista en RTL sobre temas de cultura, Sarkozy ha soltado otra perla: “Como libro, he elegido ‘El viaje al final de la noche, de Céline“.  Buen gusto literario, salvo por el hecho de que fue Sarkozy el que abanderó la idea de no celebrar de manera oficial el centenario del literato galo, por sus posiciones antijudías. ¿En qué quedamos Sarkozy?

Los ‘trapos’ de Sarkozy

Thursday, April 26th, 2012

Si Marine Le Pen moderó algo el discurso de su padre, y ello tal vez facilitara los mejores resultados de su formación de extraderecha, Sarkozy parece el mejor discípulo del viejo político extremista.

‘El presidente saliente’, como le llama hoy Le Parisien en su directo, ha simplificado, radicalizado y popularizado su discurso hasta extremos que parece haber contratado a los mejores asesores de Le Pen (padre). Lo más preocupante es que no parece una pose: Sarkozy se cree su discurso lleno de ataques a los extranjeros, alabando el proteccionismo, el cierre de fronteras y deslizándose hacia la islamofobia. Le queda entrar contra los homosexuales para convertirse en un verdadero frente nacionalista. Hagan el ejercicio de seguir sus mítines mediante su twitter, a golpe de 140 caracteres: simplista y claro.

El populismo incluye cierta dosis de trajes populares, máxime cuando el pie de foto dice: "Pueblo de Francia, no somos los herederos de una página en blanco. Yo me bato por una Francia fuerte que mira de frente a su historia"

El populismo incluye cierta dosis de trajes populares, máxime cuando el pie de foto dice: "Pueblo de Francia, no somos los herederos de una página en blanco. Yo me bato por una Francia fuerte que mira de frente a su historia"

Ayer Sarkozy recuperó a un viejo enemigo mediático, de los tiempos en el que el hoy presidente era un duro ministro del Interior. Acudió a un plató para debatir sobre el antisemitismo. En frente tenía a Tariq Ramadan, un intelectual de origen egipcio, nieto del fundador de los Hermanos Musulmanes, y a que muchos acusan de un doble discurso de moderado y conciliador cuando se dirige al ‘mundo occidental’, y de extremista cuando se dirige al ‘mundo musulmán’. El choque fue furibundo entonces.

“Cuando Tariq Ramadan osa pedir el voto para F.Hollande, no he escuchado decir a F.Hollande decir que esto  le moleste”, soltó Sarkozy ayer, para agregar que desde 700 mezquitas se había pedido el voto para Hollande. Hoy, el candidato socialista, entra al trapo, según recoge Le Parisien en su directo:

Selon lui, je serais soutenu par Tariq Ramadan », un homme « aux thèses contestables » qui n’a pourtant jamais « prononcé mon nom ». «Et je n’ai pas à me justifier quand un individu dit qu’il n’aime pas le pouvoir sortant. Je n’ai rien à voir avec ces thèses là. Amalgame, mensonge, comment l’admettre d’un sortant ?» « Deuxième mensonge », lâche François Hollande, passablement énervé, qui continue. « Troisième mensonge […]à une heure de grande écoute » annonce le Corrézien : « Je serais soutenu par 700 mosquées ». « On est dans l’amalgame, ça en dit long sur le dérive de Nicolas Sarkozy ».

Sarkozy ya ha hecho que Hollande conteste a una primera provocación. Hoy y los días siguientes nos esperan más entregas de estos episodios. Se le agregará la acusación de que Hollande no quiere debatir tanto frente a Sarkozy. Olvida este la máxima de la política actual: si vas ganando, no debatas todo lo que quiera debatir el que va perdiendo.

De forma lamentable, Sarkozy está enmarcando los temas de esta campaña. Y son los temas clásicos de la extremaderecha. Ha entendido que solo puede ganar con el mayor número de votos de la extremaderecha.

Los votantes del FN, tratados como apestados políticos hace diez años cuando en masa se llamó a votar contra Le Pen y a favor de Chirac, hoy son personas a las que hay que ‘entender’ y ‘comprender’: ” Es absolutamente cierto que [los electores del FN] no son seducidos por las tesis de la extrema derecha, ha declarado el presidente saliente en una entrevista en France Inter. “Es gente que dice: esto no puede durar mas, queremos conservar nuestro modo de vida, las fronteras, la nación. No somos racistas”, ha concluido arkozy.

Lo que queda de campaña el presidente saliente se va a jugar en esta deriva populista y más ultraderechona. Sarkozy va a seguir provocando a Hollande. Es lo que le queda: convencer al extremismo de derechas de que él es la solución. ¿Las elecciones las ganan los extremos? Podíamos pensar que los caladeros de votos están siempre en el electorado de centro, el que no le importa cambiar el voto entre ‘la no muy derecha’ y ‘la no muy izquierda’. A ellos da la espalda Sarkozy; veremos si por allí se le escapan aún más votantes.

No tan al margen:

Escribe Miguel Mora en su blog:

Porque, si acaso hay alguien ahí fuera: ¿quién de ustedes piensa realmente que el centrosocialista François Hollande será capaz de ganar al ultraderechista Nicolas Sarkozy el 6 de mayo y convertirse en el próximo presidente de Francia? (dejen su comprendido -como decía Martín Romaña-, SVP).