Guerra y Paz

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Moeh Atitar de la Fuente

Periodista, fotógrafo y blogger. Más sobre el autor.

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Archive for December, 2014

2014 fotográficamente hablando

Tuesday, December 30th, 2014

El ser humano tiene costumbres fijas: todos los años, cuando arranca el mes de diciembre, los medios de comunicación publican sus especiales del año. Es la primera dosis de nostalgia para un año que aún no terminado. “Balance informativo de un año que termina”.

Nos forzamos a recordar lo que acabamos de vivir como si formara parte de una historia muy pretérita. En los medios digitales, dentro de estos especiales, hay una sección que no falta: las fotos del año. Y existen, básicamente, dos maneras de abordar la selección: dar muchas o dar las justas. La primera opción responde, básicamente, a una llamada loca a las visitas; la segunda corresponde más a tener cierto criterio fotográfico, a veces no compartido por todos, para hacer ese balance de la nostalgia.

El germen de todas estas fotos que vemos repetidas en especial tras especial son las agencias. Cuando arranca el mes doce estas agencias lanzan a sus abonados su propia selección con etiquetas como “Pictures of the year“, resumido en el acrónimo POY. Su criterio es tan ancho como compresible, porque vende su producto y la mejor manera es sacar pecho con todo lo hecho en el año. Muchos medios se limitan simplemente a volcar ese material, para que el lector se encierre a ver ‘tropecientasmilquinientasventiochenta’ fotos que se repiten en muchos medios por igual.

Explicado lo anterior, el propósito de este post es hacer unos apuntes sobre lo que ha sido fotográficamente el año. Para facilitar la labor abordo los temas para contar con qué me quedo. Esto es una mera selección, y posiblemente haya temas ‘gordos’ que me haya saltado.

Ébola. Ha sido el tema periodístico de este año. TIME eligió a ‘los luchadores contra el ébola‘ como personaje de estos 365 días. Por los países afectados han pasado los mejores fotoperiodistas del momento. Sería difícil seleccionar uno solo. Allí está la fotografía de Samuel Aranda, que acabó en la portada de la web y de papel del NYT.

 

 

También está el trabajo incesante de Alberto Rojas, de El Mundo, que ha demostrado que no basta con ir, sino que hay que volver y no dejar de ir. Rojas ha hecho, para mi, el mejor seguimiento sobre la epidemia a pie de tiendas de campaña. Cuando escribo estas líneas, El Mundo publica su reportaje titulado ‘Diario del ébola en Liberia‘.

 

Diario del ébola de Alberto Rojas

Diario del ébola de Alberto Rojas

Quizá quien ha sabido captar mejor la angustia, el abandono y la desesperación que ha generado el ébola ha sido John Moore, fotógrafo de la agencia Getty. Es, quizá, el fotógrafo que más pronto siguió la historia, con las primeras fotos que movieron la consciencia contra la desidia informativa. Moore llegó de los primeros, pero además de manera brillante.

 

 

Moore fue además uno de los fotógrafos que inmortalizó a Saah Exco, el niño de 10 años desnudo a la que nadie asistía en las calles de Monrovia porque estaba infectado de ébola.

 

 


Siria. Los fotoperiodistas se han ido replegando de Siria ante los secuestros y la falta de seguridad ante una fraticida guerra civil y religiosa, con los bandos enfrentados sin querer testigos. Una de las fotos del 2014 es la llegada de Javier Espinosa a Madrid, tras el secuestro durante meses junto al fotógrafa Ricardo García Vilanova.

En este resumen quiero destacar dos fotos difundidas por trabajadores de organismos internacionales. La primera es esta, del niño Marwan.

Fotografía de Marwan, publicada por Andrew Harper.

Fotografía de Marwan, publicada por Andrew Harper.

La foto fue difundida en Twitter por uno de los jefes de la UNCHR y se convirtió en viral a los pocos momentos. Aquí ya contamos cómo la negligencia periodística y oportunista obvió que el niño venía acompañado de su familia, y los medios la difundieron como si Marwan hubiera atravesado él solo el desierto. Pasados los días, poco nos importó la suerte de Marwan.

La segunda foto es esta, del campo de refugiados de Yarmouk, en las afueras de Damasco. Muestra el momento en el que la ayuda humanitaria llega a este campo de refugiados palestinos, cercado, sin comida ni agua, durante semanas.

Distribución de ayuda en el campo de refugiados palestino en Yarmouk, en febrero de 2014. Foto UNRWA

Distribución de ayuda en el campo de refugiados palestino en Yarmouk, en febrero de 2014. Foto UNRWA

La fotografía fue distribuida por la UNRWA. Hace unos días el fotógrafo y editor gráfico de El País Gorka Lejarcegui se preguntaba quien era el autor de la foto. La agencia de la ONU para Palestina había distribuido la fotografía pero no había desvelado la foto. A través de un contacto en la UNRWA pude confirmar que el autor de la fotografía no podía ser desvelado por motivos de seguridad.

La desesperación de las fronteras. Muchas fotos que marcan este 2014 están protagonizadas por persona que huyen de su presente en busca de un futuro, de un dorado más allá de vallas y mares que marcan fronteras. La foto de Massimo Sesitini, con africanos y sirios llenando una barcaza en el Mediterráneo, quedará como una de esas instantáneas difíciles de olvidar del 2014. Sesitini es un fotógrafo veterano, que muchos clasificarían como paparazzo.

Las fronteras de Ceuta y Melilla ha generado fotos duras, derivadas de la respuesta policial. Sucede que, como muchos de estos temas tratados en este resumen es la misma foto repetida muchas veces. Eso puede hacer que nos anestesiemos ante un tema, incluso que lo veamos como normal. El efecto ha de ser el contrario. Esas fotos, esas imágenes, aunque se repitan hasta la saciedad, son solo muestra patente de nuestra miseria humana.

Hacemos prensa mala”, ironizaba el fotoperiodista Juan Ríos, uno de los que ha estado presente en este 2014 en la valla de Melilla. Una labor informativa que sale pese a los esfuerzos de policías que ‘solo’ cumplen ordenes de políticos para que no haya testigos de sus golpes y de esa ‘imagen tan negativa’.

También ha funcionado las fotografías por contraste. La vida y la otra vida: la fotografía de José Polazón muestra a unos jugadores de golf disfrutando de su partida mientras unas personas se aferraban a lo alto de la valla de Melilla. La imagen fue difundida por la ONG Prodein.  Indignación absoluta a golpe de twitts, como si los culpables de esa valla fueran solo los golfistas, insensibles a esa escena para ellos normal y diaria. “Hay que seguir con la vida”, decía un golfista en un informativo.

Hong kong. Si van a hacer una revolución hoy, como ayer, busquen una frase, un lugar y algo que simbolice su movimiento. Los hongkoneses lo entendieron con el paraguas, símbolo de sus protestas ante la reducción de libertades por parte de China.  Como llovía, los manifestantes tiraron de paraguas. Y los medios se agarraron a ese recurso. La revolución de los paraguas. Y el reguero de fotos no paró.

 

Portada de TIME sobre 'La Revolución del Paraguas'

Portada de TIME sobre ‘La Revolución del Paraguas’, con la foto de Xaume Olleros, fotógrafo español afincado en Hong Kong

La abdicación y coronación.  Si algo es la Monarquía, cómo institución, es imagen. 2014 quedará como el año en el que un rey vivo le cedió el testigo a su hijo. La abdicación de Juan Carlos I y la llegada de Felipe VI ha producido una serie de fotos, aunque no tendría claro cual es las pocas fotos que representan ese momento.

Allí está el desastre de las fotos que distribuyó la Casa Real con el rey Juan Carlos firmando su abdicación. Habían pensando en todo menos en la imagen. Un desastre no digno de una institución que debe cuidar sobre todo las formas. Ese estilo desfasado quizá comienza a superarse con la llegada de los nuevos reyes, con nuevos avances como contar con profesionales acreditados. Los retratos oficiales firmados por Gorka Lejarcegi son una prueba de ello. Estos nuevos reyes han mostrado cierta sensibilidad a la fotografía, contando ya de príncipes con las cámaras de Cristina García Rodero o Dany Virgili.

Los fastos de la coronación dieron lugar a muchas imágenes. La foto que llenó la portada de El Mundo, de Carlos García Pozo el día de la proclamación del nuevo monarca; o la fotografía de Froilán hablando por el móvil en una ventana tomada por Juan Carlos Cárdenas; o la posteriomente archifamoso saludo real del Pequeño Nicolás al nuevo rey; o las instantáneas tomadas en la calle de policías cayendo sobre ciudadanos que blandían banderas republicanas en el paseo real por las calles de Madrid.

Las otras fotografías del 2014.  Quedan muchos temas que merecerían la profundidad de los aquí mencionados. Ucrania, dónde la escuela rusa de fotografía se ha puesto patente con unas brutales imágenes; Gaza, que ha dado lugar a unas fotos bestiales de la destrucción y opresión de un pueblo que parece no tener límite; la huida desesperada ante el avance del Estado Islámico en Irak; la revuelta de Ferguson y las protestas contra el racismo en EE UU; esas imágenes que da el fútbol, sobre todo en un año de Mundial y en el año en el que el Real Madrid alzó su cacareada décima (fotos que no verán en este blog, por razones de sentimiento atlético)…

¿Y cómo resolver todas omisiones? Recomendado algunos resúmenes del año.

Gettyimages. La agencia distribuye un especial del año muy denso, con cientos de fotos, en las que invita a los lectores a votar. De esa selección, estas son las 10 más votadas, entre ellas varias del ya citado Moore y su trabajo sobre el ébola.

TIME. Me gusta la mesura de la revista estadounidense que ha seleccionado tan solo 10 fotografías de este año.

El País. Ha optado por clasificar las imágenes de manera cronológica, dando unas 120 fotografías para resumir todo el año.

Google. Merece la pena pararse un momento en el especial del gigante de internet, sobre todo por el formato y distribución de las imágenes.

Autobombo. No podía dejar de cerrar este post de 2014 con una selección de 10 post dedicados a la fotografía:

– La fotografía ha muerto…¡viva el documentalismo!. En este post analizo las nuevas fronteras del documentalismo relacionado con la imagen.

– Un editor gráfico llamado Immanuel Kant. O los límites éticos sobre las fotografías del ébola.

– Cuando se gana a un gigante. La lucha de la fotógrafa iraní Tavakolain contra un mecenas que quería mandar en su proyecto, contando en dos post I y II.

La sesión de Platon a Snowden.

Historia de una fotografía: Taxi al infierno.

Getty Images, un gran y atrevido movimiento, donde analizo el paso de este gigante de la fotografía que permite insertar sus fotos en páginas sin fines comerciales.

Cuando Putin marcó un gol a toda la prensa mundial con su propaganda.

Sebastião Salgado: el empacho de la perfección.

– Reflexiones sobre el World Press Photo.

Pam, la mujer que engañó a Franco y Hitler

Y esto solo es un resumen de todo un año que termina.

Una vida sin Google News

Thursday, December 11th, 2014

Hoy Google News ha anunciado que el próximo 16 de diciembre echará el cierre a su servicio de Google News en España. Lo hace porque es cuando se sancionará la ley que obliga a los agregadores (no solo Google, sino también Menéame) a tener que pagar un canon por reproducir parte de las noticias. La clave de la ley es que establece que es canon es irrenunciable. Aunque un medio digital quiera estar de forma gratuita en Google News o en cualquier agregador, la ley obliga al agregador a tener que pagar a todos los editores.

Cualquier medio podía haber optar porque Google no indexe sus contenidos. ¿Por qué no lo hacen? No suelen responder a esto. Además de no querer renunciar a las visitas que les trae el agregador, ningún editor quiere jugársela y dar ese paso solo él, porque el resto seguiría en Google. Tampoco ningún editor se atreve a poner un muro de pago total, porque el resto seguiría en abierto ¿Se van a poner también de acuerdo en cerrar todos a la vez sus contenidos?

Se discute cuántas visitas proporciona este servicio de Google News u otro agregador a cada medio. Algunos minimizan el número de lectores finales que llegan por esta vía.  ¿Por qué entonces nos hemos pasado media vida periodística titulando para que las noticias las coja mejor Google News? ¿Por qué nos hemos pasado la otra media vida ‘meneando’ noticias en Meneame? Era tal esta última práctica que hubo un periodo de tiempo en el que el servicio baneó las IP de casi todos los medios porque nos pasábamos el día meneando noticias como propias.

A Google News y Menéame los editores de medios impresos, un auténtico lobby que cuida sus intereses de manera peculiar, les piden una compensación por usar sus noticias. Ni Google News ni Menéame tienen publicidad  (este último si que tiene publicidad, gracias por la corrección, Wicho). Proporcionan visitas a unos medios que tienen su servicio en abierto y gratuito. El símil sería este: un relaciones públicas lleva clientes a una discoteca y el dueño de la discoteca, en lugar de pagar al relaciones de turno le cobra por cada cliente; otro: es como si un periódico gratuito reclamara dinero a las personas que se dedican a distribuirlo. Muy marciano todo.

Google cierra este servicio porque no es su negocio. Ni siquiera se aviene a dar la batalla. Sabe por la experiencia en otros países europeos que al final, quien pierde más son los medios, y ya terminarán por volver. Es una empresa, un negocio y tienen su propia estrategia.

¿Cómo será, entonces, la vida de los medios digitales en España sin estos agregadores? De acuerdo con lo que ha pasado en el resto de la  vieja europea (porque esto no pasa en EEUU, nos pasa solo a los europeos que no entendemos un carajo de este mundo actual) los medios notarán una bajada en las visitas. No será la hecatombe, pero más de uno entrará en pánico porque los puestos de jefatura en los medios digitales está sujeto a la audiencia, casi tanto como un programa de televisión.

Para compensar la bajada de visitas, los medios se pondrán a fortalecer sus tácticas en las otras vías de entrada indirecta: las redes sociales, Twitter y Facebook principalmente. Cabe el riesgo de que para compensar esa caída algunos recurran a crear ‘bandada de estorninos‘, que es poner a todos sus redactores a twittear como locos sus propios contenidos ¿Se imaginan a algún medio obligando a sus redactores a tener su cuenta personal vinculada al medio dónde trabajan? Lo veremos como parte de esta estrategia.

También veremos a estos grandes medios tirar de estrategias sucias como han hecho y hacen para inflar sus cuentas de visitas, consistente básicamente en agregar a su sitio matriz la visita de otros portales que poco tienen que ver con su labor informativa.

Una tercera vía para compensar esta bajada de visitas será recurrir a contenidos ‘pincha-pincha’, donde cabe todo ese magma de sensacionalismo, tetas por las tetas, viralidad a tope…y poco interés periodístico.

Se puede dar la paradoja de que los medios tengan ahora que pagar a Google para que, por ejemplo, sus especiales de Lotería de Navidad salgan los primeros en el buscador. Hasta ahora los medios se tiraban como locos a hacer contenidos sobre el sorteo meses antes para que posicionara bien el contenido en el buscador. ¿Les perjudicará Google ahora?


Todo esto, evidentemente, es lo barato
. Ninguno de los responsables de los medios digitales va a pensar que para compensar todo esto lo único que tienes que hacer es contenido periodísticamente interesante, usando bien todos tus recursos multimedia (da pavor tener que recordar que no solo hay texto y una foto para dar un tema) y dando temas en profundidad y con originalidad. ¿Por qué seguimos escribiendo una información como si fuera a ser impresa? ¿Por qué no usamos otros recursos más, como el ‘liveblogging’ o invertimos más tiempo en piezas explicativas con recursos visuales y no solo textuales? Los medios digitales siguen teniendo la potencialidad de un Ferrari conducidos cómo si solo fuera un Seiscientos que solo puede avanzar con la marcha atrás puesta.

De todo esto pueden sacar cierta ventaja medios ‘nativos’ digitales, siempre y cuando además de la estrategia en Redes Sociales (se mueven con más agilidad) den unos contenidos y una información diferenciada, bien hecha y que dé valor añadido al lector. No des lo viral, sino que tu contenido valga tanto que sea viral para otros.  Además, estos medios, por su estructura más pequeña, se pueden mover con mayor agilidad en ciertos temas que los grandes no incluyen de entrada en su agenda periodística.

La ausencia de Google News no será la hecatombe para nadie. Pero si que será otro oportunidad perdida para que el periodismo en este país deje de pensar tanto en las estrategias del papel y la tinta que se han congraciado para este cierre. Que no lo celebren mucho.


PS1: Las fotos que ilustran en este post son un guiño al periodismo tan añorado por algunos.

PS2: ¿Afectará a esto las alertas de noticias que tiene Google? Si es así, ¿cómo sobrevivirán tantos gabinetes de prensa que tenían en esto la principal fuente para saber cuando alguien publicaba algo sobre ellos?

La fotografía ha muerto: ¡Viva el documentalismo!

Wednesday, December 3rd, 2014

El título que acaban de leer es falso. La fotografía no ha muerto. Va muriendo un tipo de fotografía. O al menos seguirá existiendo con un poso de fotografía zombi. Y los zombis gustan mucho. Me explico.

Hace unos días leíamos la noticia de que la agencia Reuters había comenzado a estructurar su departamento de fotografía en América. Estructurar significa despedir. Cómo son gente un poco más seria, han empezado despidiendo a dos jefes, pero en su memoria ya avisaba que es una senda que seguirá, pese a que aumenta el presupuesto en un 1% para su departamento. Ese dinero irá dirigido al video y a una app para tabletas y smartphones.

La rentabilidad es la que mueve a Reuters a hacer estos pasos. El vídeo tiene, al menos, dos ventajas frente a la fotografía en las webs: puede llevar publicidad previa (pasta) y es más cuantificable (podemos saber exactamente cuantas personas han visto un vídeo, cosa que es más complicada en el caso de la fotografía que suele ir acompañado de un texto, un reportaje, que se lleva el premio de la visita).

Se espera que si Reuters apuesta por el vídeo hará unos vídeos de calidad profesional,  aunque sea para el consumo anecdótico del hecho anecdótico de la actualidad anecdótica. No es el caso de la mayoría de los medios en España, cuyos vídeos distan en general de una calidad aceptable, no solo en la factura sino también en el contenido. ¿Quién no ha visto una entrevista con un sonido deficitario o un vídeo realizado por el osado reportero con el móvil? Los medios españoles han entendido las dos premisas anteriores de los vídeos, llenan sus webs con vídeos, pero en lugar de dar una calidad decente, que restaría dinero, han apostado por “dar un lo que sea”, que suele coincidir con no invertir más.

Pero el enemigo de la fotografía no es el vídeo. Tampoco lo es la profusión de cámaras y de ojos. De hecho esa profusión es una ayuda: en un alarde optimismo inusual de quien escribe, pienso que tanta ‘amateurización’ (que hace fotos porque las ama) hará que la ‘otra fotografía’ destaque de tanto estiércol. No digo mierda, porque la mierda no sirve, mientras el estiércol tiene un función necesaria. Sin ir más lejos, yo mismo soy productor de estiércol, de anécdotas sin fondo.

¿Y cuál es la ‘otra fotografía’? Es un tema largo, pero al menos dejo unos apuntes sobre mi punto de vista, del todo rebatible y discutible.

Por un lado el aspecto estético y técnico se le presupone a la ‘otra fotografía’. Las fotos bonitas, encuadradas y el axioma ‘una imagen vale más que mil palabras’, es tan viejo como no estrictamente necesario. La fotografía no puede ni debe renunciar al texto. El fotógrafo virtuoso, de estampas, no vale por sí solo. Formaría parte de esa fotografía zombi, de ese estiércol necesario.

El fotógrafo que se ocupa de ‘la otra fotografía’ tiene que ser un documentalista y no un mero cazador de imágenes bonitas. Cada foto tiene que tener un reflejo del conocimiento del tema que se inmortaliza, pero incluso tiene que tener un soporte textual que la haga ir más allá de la mera imagen. Eso requiere que el fotógrafo se lo estudie, se lo empape, se lo sepa, sin depender de un redactor. El mismo tiene que ser su propio redactor, aunque trabaje con otro redactor.

Estamos hablando, evidentemente, de una fotografía documental, del reportaje de profundidad. Y ese reportaje está en peligro de extinción, al menos en España, porque no se invierte en él desde los grandes medios. Como sucede en el caso del vídeo, se prefiere la foto rápida, que sea un apoyo al texto, una mera ilustración, que un valor en si mismo y un maridaje necesario con el texto. Tampoco existe una dirección eficiente desde los medios, en los que al fotógrafo se le guíe hacia donde quiere llegar y sobre, se le deje tiempo para trabajarlo. La inversión en tiempo es casi tan necesaria como la inversión en dinero.

Esta ‘otra fotografía’ no puede tener en el vídeo a un enemigo sino a un aliado. Muchos fotógrafos han creado una resistencia brutal al vídeo, primero porque entienden que es un lenguaje distinto, al que hay que adaptarse, y segundo porque les quitaría tiempo para hacer las fotos que quieren hacer. Es comprensible. Pero creo que el documentalismo actual necesita, aunque parezca un contrasentido, del vídeo para profundizar en su labor. Si estamos para contar una historia, procedamos a usar todos los instrumentos, pero hagámoslo bien. Nos tocará a muchos seguir estudiando.

Si repasamos un poco lo apuntado hasta ahora se nos debería de hacer plantear el estado de la cuestión en los medios [españoles] cuando tenemos que dejar blanco sobre negro que la fotografía no debe renunciar al texto ni al vídeo, y que desde los medios directamente ni se piensa ni se invierte en periodismo documental (en fotos o vídeos), cómo si hacen medios como NYT o The Guardian. Echénle si quieren un vistazo a MediaStorm ¿Por qué solo copiamos o directamente fusilamos reportajes y no copiamos su estilo?

¿Y dónde radica actualmente este documentalismo? Se sitúa, en España, en los proyectos personales, que con arrojo sacan muchos fotógrafos documentalistas adelante a costa de dedicarle horas y su propio dinero, porque los medios digitales están más a ver que cazan gratis en redes sociales para hacer titulares cómo ‘el vídeo del que todo el mundo habla’, sin querer apostar por hacer ellos mismos el contenido, el vídeo y/o la fotografía de la que todo el mundo habla.

Es más barato que lo hagan otros y que yo simplemente lo enlace y explique (un poquito) el fenómeno. Y encima casi sin pensar. Que pensar cansa.