Guerra y Paz

autor

Moeh Atitar de la Fuente

Periodista, fotógrafo y blogger. Más sobre el autor.

  • December 2008
    M T W T F S S
    « Nov   Jan »
    1234567
    891011121314
    15161718192021
    22232425262728
    293031  
  • Buscar

  • CATEGORÍAS


  • ARCHIVO





  • ADMINISTRACIÓN

  • Instagram
  • Twitter

Rumsfeld y las torturas

Moeh Atitar de la Fuente - Friday 12 de December de 2008

El Cominte de Servicios Armados del Senado de los EE UU emitió ayer un informe en el que culpa directamente al ex secretario de Defensa Donald Rumsfeld de alentar las torturas contra prisioneros en cárceles como la de Abu Ghraib o la base extraterritorial de Guantánamo. El informe se hizo público por el jefe de este comité, el senador demócrata por Michigan Carl Levin, y por el senador republicano por Arizona y ex candidato a la Casa Blanca, John McCain, quien fue prisionero de guerra en el Vietnam y sufrió la tortura en sus propias carnes.

Según NTY El informe “representa la revisión más rigurosa hecha por el Congreso hasta la fecha para situar el origen de los abusos a prisioneros custodiados por militares estadounidenses, y rechaza explícitamente la opinión de la administración Bush que que estos métods duros de interrogación [leáse tortura] hayan ayudado al país y a sus tropas a estar más seguros”.

El informe asegura que Rumsfeld autorizó en diciembre de 2002 el uso de técnicas duras de interrogatorio (torturas) para los prisioneros de Guantánamo. Según el informe Rumsfeld revocó esa orden seis semanas más tarde, pero se siguieron usando esos métodos ya no solo por la CIA sino también por las fuerzas armadas de EE UU. La última conclusión de este informe, elaborado en los últimos 18 meses, es demoledora (en PDF la conclusiones del Comité ):

El abuso a soldados detenidos en Abu Ghraib al final de 2004 no fue simplemente el resultado de la actuación de unos pocos soldados que actuaban por su cuenta. Las técnicas de interrogación como despojar a los detenidos de sus ropas, poneres en unas posiciones de stress y el uso de perros militares para intimidarles aparece en Iraq solo despues de que fueran aprobados para su uso en Afganistán y en el GTMO (Guantánamo). La autorización del secretario de defensa Donald Rumsfeld del 2 de diciembre de 2002 autorizando el uso de técnicas agresivas y las subsiguientes políticas de interrogación y los planes aprobados por altos cargos militares y funcionarios civiles expresaron el mensaje de que la presión física y la degradación eran los tratamientos apropiados para los detenidos custodiados por el Ejército de los EE UU. Lo que siguió fue una erosión de los estándares que dictaban que se traten a los detenidos humanamente.

Dicen que las comparaciones son odiosas, sobre todo para el que no está de acuerdo con ellas. El miércoles vivimos en el Congreso la comparecencia del ministro de Asuntos Exteriores (PSOE) que “justificó la connivencia de Aznar (PP) con los vuelos a la prisión de Guantánamo“. Moratinos justificó la decisión del Gobierno Aznar “en el apoyo a la Operación Libertad Duradera tras los atentados del 11 de septiembre de 2001”.

El Comité de Asuntos Armados del Senado de los EE UU  ha tardado al menos seis años en sacarle los colores a Rumsfeld, pero se los han sacado.  ¿Servirá de algo? Lo dudo. Aquí, en España, vemos como el PP y el PSOE han cerrado filas entorno a los vuelos militares de EE UU con destino a Guantánamo, y a los cuales se les dio autorización para que aterrizaran en caso de emergencia en suelo español. Aqui tenemos a Arístigui dándose por “satisfecho” por el apoyo de Moratinos y expresando su “convicción moral” [recuérdese que fue la misma fórmula usada por Aznar para justificar la presencia de Armas de Destrucción Masiva en Irak, asi que… ] ” de que no se ha producido ninguna vulneración de los derechos humanos “ni en este Gobierno ni en el anterior”. Y aqui tenemos a Elena Valenciano, portavoz de exteriores del PSOE, que respira: “Fue una suerte que no se produjera ninguna escala [ilegal] en España, porque la carta blanca estaba dada”.

Mal andamos, mal huele, cuando por esto no se sacan los colores a políticos impresentables.