Guerra y Paz

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Moeh Atitar de la Fuente

Periodista, fotógrafo y blogger. Más sobre el autor.

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Archive for the ‘Afganistán’ Categora

Parte afgano (II)

Monday, March 30th, 2009

Nueva cumbre. Escenario: La Haya; participantes: 71 participantes y 11 organizaciones internacionales; dos protagonistas: EE UU y su plan y la presencia de Irán, vecino clave para un éxito de la nueva estrategia de la OTAN en Afganistán.

Teoría del dominó.  Escribe Cole en Salon que el discurso de Obama recuerda demasiado a la teoría del dominó de la Guerra Fría: el terrorismo internacional, la yihad global, se puede extender por el mundo a partir de Afganistán y Pakistán. El presidente de EE UU casi calcó los discursos de Bush: en Pakistán Bin Laden tiene gente preparándose para atacar EE UU. Además de la amenaza real, puede que sea el discurso que mejor funcione cuando el rechazo a la intervención en Afganistán ronda el 50% de los estadounidenses.

Nada que ver con Vietnam. Por si empiezan a aflorar los paralelismos con Vietnam, el enviado especial de Obama a la región se muestra claro: “El Viet Cong y los vietnamitas del norte nunca fueron una amenaza para Estados Unidos y su territorio”.

Número de efectivos. Actualmente la OTAN tiene desplegados más de 70.000 soldados, de los cuales 33.000 son de EE UU. A estos hay que sumar el despliegue de los 17.000 efectivos aprobados por Obama en febrero y otros 4.000 destinados al entrenamiento de la policía y las fuerzas militares afganas. El objetivo anunciado por Obama es que los efectivos autóctonos (entre policías y ejército) pasen de los 82.000 a los 134.000 en 2011. Queda por ver en qué medida participará cada país, pero el computo final dista mucho de, por ejemplo, los 50.000 soldados que la OTAN llegó a tener aprobados en Kosovo para 10.887 km², frente a los 652.225 km2 que tiene Afganistán, y sin contar con la orografía ni el grado de rechazo al despliegue tropas extranjeras. Los errores históricos también pueden ayudar: la URSS llegó a tener más de 200.000 efectivos en Afganistán para terminar saliendo peor de lo que entró.

La decisión española. 1.- El Gobierno aumenta el número de efectivos que pueden participar en misiones interacionales; 2.- El Gobierno anuncia la salida de Kosovo. El Ejecutivo se ha complicado aún más cualquier decisión sobre el aumento de las tropas en Afganistán: enviar más tropas a Afganistán puede ser interpretado por muchos sectores como un “vamos a contentar a Obama”. Quizá sea conveniente que el Gobierno también aclare a su opinión pública que papel quiere jugar en esta estrategia, que ha sido construida con todo el consenso que puede  venir de un plan unilateral plantado por Washington.

Irán. EE UU se reunirá con representantes de 90 países, incluidos China, la India, pero sobre todo Irán. En qué medida Irán puede ayudar a la estrategia de EE UU en Afganistán está por ver, máxime cuando Teherán y Washington mantienen abierto el contencioso nuclear, y el músculo e influencia de los ayatolás en Oriente Próximo molesta tanto a EE UU como a sus aliados sobre el terreno.

Los vecinos enfrentados . No se puede evaluar el problema de Afganistán sin tener en cuenta que es uno de los escenerios donde Pakistán y la Indian se juegan su liderazgo en la región. Mientras los dos países sigan a la greña (y no es baladí cuando hablamos de dos potencias militares) Afganistán será solo un apéndice de esas disputas.

Pakistán. El discurso de Obama y el esbozo de la estrategia de EE UU en Afganistán va más allá. La visión del ahora vicepresidente Biden parece haber imperado: no se resuelve nada en Afganistán si no se opera también en Pakistán, donde el movimiento talibán va controlando provincias, frente a un estado casi inválido que no controla todo su territorio. En Pakistán, EE UU tiene que andar con píes de plomo, sobre todo en las regiones fronterizas y permeables con Afganistán.

Atentados y falta de seguridad. Los ataques en Afganistán y Pakistán pueden ir en aumento conforme se vaya ejecutando esta estrategia. El ejemplo puede ser el de hoy mismo y el ataque a una comisaría en Pakistán. Puede que los talibanes de un lado y otro de la frontera se hayan planteado más derribar a los gobiernos de Kabul e Islamabad que al terrorismo internacional promocionado por Al Qaeda.

Rutas. EE UU y la OTAN siguen sin resolver del todo las rutas de abastecimiento ante este aumento de tropas. Tayikistán parece el punto de acceso elegido por la OTAN, con el compromiso de que se pasen solo mercancías no militares.

EE UU no tiene manos

Monday, March 16th, 2009

La llegada de Obama a la Casa Blanca puede hacer cambiar una doctrina militar implantada desde hace dos décadas: EE UU, según estas líneas de actuación no escritas, podía conducir dos guerras a la vez sin problema. La doctrina bebía de la euforia del final de la Guerra Fría, y no contaba con que las guerras se iban a diluir en combates asimétricos, y que determinadas potencias, como China o Rusia, iba a discutir su poderío; ellos tenían el papel de gendarme del mundo, y nadie les podía hacer frente.

Paradójicamente, la guerra de Afganistán y la posterior invasión de Irak (con 170.000 soldados desplegados actualmente) pone en evidencia que EE UU no puede estar en dos guerras abiertas a la vez ; guerras, que son, además, de condición asimétrica, con un enemigo diluido y una imposibilidad de formular una victoria clara y permamente.  Leemos en éste artículo de NYT como la doctrina de la administración Bush impuso hace cuatro años que el Ejéricito, el Pentágono, tenía que responder a guerras de invasión, a la defensa del territorio, al combate del extremismo, etc. La llegada de Obama puede ser un punto de inflexión, pero el debate hacia donde va la doctrina militar de la hiperpotencia no está claro, máxime con desafíos que pueden plantear potencias como China o Irán, que responden a un paradigma bien distinto al de las guerras asimétricas, así como la presencia militar [no tan] soterrada de EE UU en África.

La materialización de éste cambio — sin saber aún hacia donde — empieza con el traslado de las fuerzas y esfuerzos militares de Irak a Afganistán. El Pentágono se enfrenta ahora a un desafío logístico: es dificil hacer llegar fuerzas militares a un país, pero más dificil va a resultar la retirada. La mayor parte del material militar que EE UU tiene en Irak no volverá a casa. Se distribuirá en parte por el Golfo Pérsico (EE UU quiere que Irán siga notando su aliento en la región), y sobre todo hacia Afganistán, donde no tiene aún resuelto del todo la ruta para hacer llegar todo ese material, sobre todo con los ataques en Pashwar (Pakistán) contra los convoyes con material militar. Y esos ataques, con la salida del invierno, se verán intensificados.

Ya en Afganistán, el Pentágono tiene que hacer frente a una realidad indiscutible: al invasor ni agua, y menos información. Es lo que trasluce este artículo de  Rajiv Chandrasekaran sobre en Washington Post.  El escenario es bien distinto a Irak, y la tan cacareada the surge (aumento de tropas) puede que no funcione por la falta de un pilar fundamental en esta estrategia: las milicias paramilitares que se crearon en Irak entre la población suní (a golpe de dólares) para luchar contra Al Qaeda y satélites no puede ser trasladada con tanta facilidad en Afganistán; se puede dar la circunstancia de que para combatir a los talibanes se haga fuerte a determinados señores de la guerra, tal y como hizo la URSS, cuya lealtad no está ni mucho menos garantizada.

La doctrina Bush — que el Pentágono se encargue de todo — impera con fuerza en la mente de muchos en Washington. El ejemplo es México, donde la guerra estatal lanzada contra los cárteles de la guerra se plantea en sus mismas puertas. Ya hay quien habla de que EE UU tiene ofrecer más ayuda militar a su vecino del sur.

La doctrina militar de EE UU choca como nunca con la realidad. No puede responder de igual manera al desafío que le pueda plantear una potencia como China (véase los últimos incidentes de las dos armadas) o Rusia, a los ataques de una guerra de guerrillas de los talibanes o la lucha contra el narcotráfico, que en la mayoría de los casos es solo una cabeza de puente para mantener su influencia en los países del sur. Por eso suena desde el Pentágono y/o expertos militares fórmulas que incluye sobre todo la versatibilidad y la adaptación a las circunstancias, cuestiónandose la propia hiperpotencia su propia condición.

 No tan al margen: 

El mulá Omar, líder de los talibanes derrocados en 2001, está dispuesto a negociar, según un antiguo amigo de Bin Laden, ex combatiente contra la URSS en Afganistán, y hoy mediador de la propuesta saudí de paz.  Obama lanzó hace unos días la propuesta de manetener un diálogo con elementos moderados de los talibanes, en un “claro divide y vencerás”. Por eso parece que, en el trato con Omar, será el presidente Karzai quien juegue la baza.

Retirada de Irak

Saturday, February 28th, 2009

Si el calendario que anunció ayer Barak Obama se cumple, EE UU habrá dejado de tener tropas en Irak a finales de 2011, ocho años después de que el presidente anterior decidiera invadir el país árabe. La retirada, como ya se había filtrado, reducirá los 145.000 efectivos desplegados hasta 50.000 soldados para el verano de 2010. Ésta “fuerza residual” se encargará de operaciones especiales y de entrenamiento de tropas iraquíes. Cuando irrumpa el 2012 — quién sabe si con la reelección de Obama en el bolsillo — EE UU habrá dejado de tener una tropa de invasión en Irak. La noticia ha sido bien recibida por los republicanos — McCain dice que es razonable –, por el Gobierno iraquí, y sobre todo por la administración anterior, que asegura que esto solo ha podido ser posible gracias al aumento de tropas a principios de 2007 — the surge — y al establecimiento de un principio de acuerdo de retirada que Bush firmó el día del zapatazo. Como deferencia hacia el ex presidente, Obama le llamó antes de dar el discurso para comunicarle las cifras y fechas definitivas.Las críticas al plan de retirada llegaron — antes del discurso — de las filas demócratas: consideran que esa fuerza residual es demasiado numerosa, y que Obama se ha plegado a las peticiones de los militares, a la largar unos meses su promesa electoral de retirada. Mucho habrá tenido que ver la opinión de Robert Gates, único secretario que ha heredado Obama de la administración Bush, y alto mando. Durante el discurso Obama mencionó en siete ocasiones Afganistán. Hay un párrafo significativo: 

Hemos tenido también en cuenta la simple realidad de que América no puede permitirse ver Irak aislado de otras prioridades: nos enfrentamos al desafío de volver a centrarnos en Afganistán y Pakistán; [nos enfrentamos] a aliviar la carga en nuestros militares; y a reconstruir nuestra economía en apuros — y estos son los desafíos que tenemos que enfrentar. 

Y es significativo por dos razones: Obama reconoce el coste que supone tener a 145.000 efectivos en Irak; que si los tiene en Irak, no puede atender a Afganistán, donde el terreno se está perdiendo; y finalmente pone el foco militar ya no solo en Afganistán, sino también en Pakistán.El discurso de retirada fue acompañado de una entrevista en la PBS (televisión pública) en la que quiso enfatizar:

“Una de las cosas que tenemos que comunicar en Afganistán es que no tenemos interés o aspiraciones para estar allí en un largo término (…) Hay una larga historia, como usted sabe, en Afganistán de rechazar lo que es visto como una fuerza de ocupación y tenemos que ser conscientes de esta historia cuando pensamos en nuestra estrategia”. 

Guerra civil británica en Afganistán

Wednesday, February 25th, 2009

Artículo de hoy de The Independent:  

Soldados británicos están ocupados en una “suerrealista mini guerra civil” con cada vez más jihadistas que ha viajado a Afganistán para apoyar a los Talibán, según ha declarado altos oficiales británicos a The Independent.Interceptaciones de las comunicaciones de los Talibanes han mostrado que los jihadistas británicos — algunos “hablan con acentos del West Midlands — están activos en Helmand y otras zonas del sur de Afganistán, según informes elaborados por la un oficial de la agencia de seguridad.

El Mi5 — servicio secreto británico — calcula que más de 4.000 británicos han viajado a Pakistán y Afganistán desde la caída en 2001 de los talibanes. Sospecha el Mi5 que, si en un principio tenían como objetivo cometer atentados en Gran Bretaña, ahora han decidido atacar fuera, principalmente a las tropas destinadas en Afganistán.  El otro destino, según las fuentes citadas por el rotativo británico es Somalia, donde recientemente un británico cometió un atentado suicida matando a 20 personas. Por el contrario, los destinatarios a Irak se han reducido sustancialmente según el servicio secreto británico. 

17.000 efectivos, pero sin base

Friday, February 20th, 2009

EE UU enviará 17.000 efectivos adicionales a Afganistán. Alemania e Italia enviarán hasta 600 soldados cada uno.  España, entre 120 y 150 efectivos para “reforzar” su presencia en Herat. De la reunión de la OTAN que se celebró  en Cracovia sale el titular dado por Robert Gates, que se podría traducir en ‘nosotros ponemos los soldados, vosotros los civiles‘.

El mismo día que Gates se reunía con sus colegas de la OTAN, el Parlmento de Kirguizistán votaba a favor del cierre de la base de Manas, pieza clave para el aprovisionamiento de tropas desplegadas en Afganistán. “Es importante, pero no insustituible“, dice Gates. ¿Alternativas?Uzbekistán y Tayikistán, de momento para suministros no militares.

Invierno afgano

Tuesday, February 17th, 2009

El invierno en Afganistán hace que las operaciones militares se reduzcan. La primavera traerá el cambio de estrategia anunciado por la nueva administración Obama. Pero el invierno no es tiempo de inactibvidad:

Pakistán anuncia que permitirá la aplicación de la sharia  dentro del valle de Swat, que de facto el 70% del territorio ya está controlado por los talibanes. El Estado pakistaní no llega a todo su territorio, y la población vive en gran parte con normas tribales tan ancestrales como ajenas a cualquier atisbo de derecho humano.  A cambio, Pakistán quiere una tregua de 10 años. En Washington no comentan el asunto. Y el NYT recuerda que desde el valle de Swat puede llegar la amenaza hasta el Bronx.

—  Operaciones en Logar y Wardak: los 3.000 efectivos que llegaron en el mes de enero, ya está realizando operaciones sobre el terreno. Las dos provincias son clave para el abastecimiento, y la presencia talibán es cada vez mayor.

— La Casa Blanca, enfrascada en la crisis económica, aún no ha anunciado cuánto efectivos enviará a Afganistán; la petición es de 30.000 adicionales, que se suman a los 60.000 ya desplegados (de los cuales 30.000 pertenecen a EE UU); será cuestión de días y no de semanas, dicen desde Washington. Este movimiento es importante: el anuncio puede provocar que otros países aumenten su presencia militar en Afganistán, entre ellos España.

— El brazo financiero de los talibanes se mueve a Kandahar: artículo del periódico canadiense The Star.

El arte de titular: “El Vietnam de Obama”

Wednesday, February 4th, 2009

Newsweek se descuelga en el número del 9 de febrero con un artículo titulado “El Vietnam de Obama“. Y no puede ser otro que Afganistán. El subtítulo rebaja las espectativas: “La analogía no es exacta. Pero la guerra en Afganistán empieza a parecer inquietantemente familia”.

Todos los conflictos en lo que se ha ido metiendo EE UU después del Vietnam han sido comparados con Vietnam. Es un referente para la audiencia, para los lectores, pero también para los periodistas. Ha pasado con Irak (en varias ocasiones,  incluyendo aniversarios); ahora le toca la analogía a Afganistán. Supongo que es fácil buscar analogías entre una guerra nueva, actual, y una tan triada, estudiada, revisada como perdida. Ya saben: todo el mundo necesita una referencia.

El artículo de Newsweek obvia determinados puntos: se centra en la indiscutible influencia de Pakistán y en la supuesta menos visible mano negra de Teherán; pero no menciona, por ejemplo, el papel que tiene la India en todo éste conflicto, en confrontación si quieren con el propio Pakistán.

Y estas palabras del embajador ruso en Afganistán, Zamir Kabulov: “¿Qué es lo que ha recibido el pueblo de Afganistán de la Coalición? Vivían muy pobremente antes y ahora siguen viviendo pobremente — pero aveces también son bombardeados por error”.  No olviden que para Afganistán fue también “el Vietnam de los soviéticos”, una guerra imposible de ganar.

Viagra en Afganistán, un regalo del tio Sam

Saturday, December 27th, 2008

A muchos analistas estadounidenses se les ha escuchado eso de “hay que ganarse los corazones de quienes nos puede odiar”…La CIA ha decidio empezar la conquista por otros órganos. Leo: “La CIA ofrece viagra a cambio de información en Afganistán“. El origen, éste artículo del Washington Post: “Pequeñas píldoras azules entre los métodos de la CIA para ganar amigos en Afganistán“.

Un veterano oficial de inteligencia (léase espía) asegura al periódico estaodunidense: “Estudian el paisaje, se familiarizan con los jugadores, y ajustan a las condiciones operacionales, no importa dónde sea”. El paisaje, tribal; los jugadores, los que mandan, ancianos; y ajustan las operaciones: darle a los anciones pildoritas azules para dar rienda suelta a su sexualidad; eso sí, la CIA no actúa de alcahueta…¿o si?  A veces, la guerra se parece mucho a lo que contaba Gila.

El parte de Afganistán (I)

Tuesday, December 23rd, 2008

La llegada de Obama a la Casa Blanca, y el ascenso del hombre de Irak, David Petraeus al US Central Command, encargado por tanto también de la situación en Afganistán, va a suponer un cambio en la estrategia. Hasta ahora esa estrategia estaba basada en no ganar la guerra, pero tampoco en perderla. El giro — alentado por el aumento de la insurgencia — en los próximos meses supone apostar por intentar ganarla, pero también se exponen sobre todo a la derrota.

Más tropas: el pasado sábado, el almirante Michael Mullen, jefe del Estado Mayor Conjunto del Ejército estadounidense, se descolgaba con el anuncio del envío de 30.000 soldados estadounidenses. EE UU doblaría el actual número de efectivos desplegados en el país.

Más tropas de élite: Hasta ahora el acento de las acciones ofensivas de la OTAN eran dos: por un lado los bombardeos aéreos, con notables fracasos y el cinismo consiguiente de las “víctimas colaterales”, que alimentaba el rechazo a la presencia de tropas extranjeras en el país; y por otro lado acciones de equipos de las fuerzas especiales. Ambas, para triunfar, necesitan una gran cantidad de inteligencia sobre el terreno. El aumento de las tropas, no obstante, no va a hacer disminuir el número de unidades especiales: el pentágono va a enviar a Afganistan a unos 2.800 boinas verdes según The Christian Monitor, lo que supone un sustancial aumento de los efectivos de élite en Afganistán. El periódico estadounidense recoge varias críticas de oficiales de las fuerzas especiales, que aseguran que no se están usando los efectivos como es debido, y con una crítica a un hecho inverosimil: en ocasiones sus misiones responden a los designios de comandantes de otros países que participan en la ISAF.

Siguiendo el guión iraquí: la estrategia en Irak no solo iba acompañada de un aumento de las tropas sobre el terreno. También ha tenido que ver en “el éxito” la milicia suní que ha montado EE UU, bajo el nombre de los hijos de Irak. Esa milicia está basada en el precio de la voluntad: dinero para que uno no sea enemigo. En Afganistán quieren hacer algo parecido, y la OTAN ha empezado a buscar el apoyo tribal… Un poco tarde, después de siete años en el país…

Preocupados por el abastecimiento: El Pentágono está alarmado, preocupado, por los ataques que está sufriendo las unidades de abastecimiento. Rusia ya dio su visto bueno para que pasaran por su territorio abastencimiento, nunca fuezas letales, por su territorio, Uzbekistán, tampoco tiene problemas, siempre y cuando mejoren las relaciones entre EE UU y el dictador al mando. Y la mayoría del combustible ya llega tanto de Uzbekistán como de Turkmenitán.

Críticas desde la ONU: “Los niños son el sector más vulnerable de la sociedad. Por eso, no sorprende que en un país sumido en el caos, como Afganistán, sean las víctimas más indefensas. Lo que resulta inquietante es que sus derechos no sólo los vulneren los talibanes y otros grupos insurgentes, sino también el Gobierno de Kabul y el Nuevo Ejército Afgano, cuya formación corre a cargo de instructores occidentales. E incluso, en algunos casos, las propias tropas de EE UU y la OTAN” (seguir leyendo en EL PAÍS).

Chacón y Moratinos en Afganistán: De EL PAÍS:

“La situación de Afganistán se ha deteriorado. Es necesaria la reorientación de la estrategia de España y de los aliados”, ha dicho la responsable de Defensa, que ha considerado necesaria una “afganización” solicitando “una mayor exigencia a las autoridades afganas para que hagan ellas también su trabajo”.
Chacón confía en la llegada de Barack Obama a la Casa Blanca para reconducir la estrategia de las tropas internacionales en el país centroasiático. “La nueva presidencia norteamericana tiene ese cambio de prioridades porque se va a concentrar el esfuerzo militar donde está la verdadera amenaza y eso es un motivo de esperanza”, ha asegurado ante los soldados españoles

¿Para cuándo va a anunciar el Gobierno el envío de más efectivos a Afganistán? De momento lo único que ha hecho Chacón es decir en el Congreso que el límite de las tropas españolas en misiones en el extranjero ha quedado obsoleto y que tiene que pasar de los 3.ooo autorizados actualmente hasta los 7.700 (más del doble), una música con la que ya entró en su departamento.

Las rutas a Afganistán

Tuesday, December 9th, 2008

Las tropas de la OTAN desplegadas en Afganistán han sufrido dos ataques consecutivos bastante serios en las últimas 48 horas. Y se han producido en la retaguardia, donde un ejército no puede fallar: los talibanes han atacado camiones apostados en Pakistán con aprovisionamiento para las fuerzas de la ISAF y de EE UU desplegadas en Afganistán, que entran a través del paso de Khyber.

La historia le da al hombre lecciones que se empeña en no aprender: los británicos sufrieron constantes ataques en este valle en las tres guerras de invasión a Afganistán durante finales el siglo XIX y principios del XX desde el territorio británico indio. Durante la invasión soviética, el paso fue clave para hacer llegar refuerzos a los mujahidenes, primero contra los rusos, luego contra el gobierno de Najibullah.

Camiones calcinados tras el ataque talibán en territorio paquistaní. 150 vehículos Humvee fueron destruidos. Las tropas desplegadas en Afganistán dependen del exterior hasta para abastecerse de combustible. 

 Los ataques han sido minimizados desde Washington, aunque los datos hablan por si solos: en la actualidad el 75% de los suministros de las fuerzas desplegadas en Afganistán llegan a través de éste paso: primero llegan a Pakistán por el Índico al puerto de Karachi. De allí, los suministras llegan por carretera hasta Peshawar, cerca de donde se han producido estos ataques.

El ataque no puede llegar en peor momento: antes de la llegada del general invierno, que juega a favor de los talibanes, ya que la llegada de suministros se hace más difícil. Estos dos ataque vienen un mes antes de que EE UU comience a desplegar unos 3.500 efectivos, avanzadilla para dar respuesta a la presencia de los talibanes en las rutas que unen la capital Kabul con las principales ciudades afganas. La destrucción de suministros puede poner en riesgo el aumento de tropas que quiere llevar a cabo el presidente electo Barack Obama. Con estos ataques los talibanes pretenden así cortar la ruta más barata poco antes de que comience el gran despliegue. Se calcula que el aumento de tropas en Afganistán necesita el transporte de 70.000 contenedores con suministros al año.

Hay quien intenta hacer paralelismos entre el éxito del aumento de las tropas de EE UU en Irak — conocido como the surge — y éste despliegue que está aún por llegar. En muchos extremos la situación difiere, pero en el tema del abastecimiento es diametral : EE UU ha podido contar con los suministros llegados a Irak a través de Kuwait sin ningún tipo de problema considerable. La situación, como vemos, no pinta igual en Afganistán.

Las otras alternativas que está estudiando la OTAN para hacer llegar estos contenedores  según The Guardian  son las rutas a través de Turkmenistan, Uzbekistan y Tajikistan, que elevarían sin duda el precio de este despliegue, sumado a acuerdos con Rusia . El coste se incrementaría de igual manera si se apuesta por el aprovisionamiento aéreo, teniendo además en cuenta que pocas bases afganas tienen pistas de aterrizaje preparadas para aviones de transporte como los C-130, según un artículo publicado en Army Logistician, que da bastantes pistas sobre como se puede combinar distintas opciones.

Pero no solo las armas, los vehículos militares y demás logística es la que se ha visto amenezada por estos dos ataques: la ONU ha decido suspender el paso de ayuda humanitaria por este paso. La falta de ayuda humanitaria junto a los bombardeos de la OTAN en la que liquidan a inocentes puede ser el mejor combustible para el movimiento de los talibanes, que según un reciente informe están presentes en más del 70% del territorio . Y, sin más tropas sobre el terreno, la única opción que le queda a la tropas de la OTAN son esos nefastos bombardeos en los que fallan y matan a inocentes más que otra cosa, con lo que se cierra el círculo: más combustible para los talibanes.

Cualquier solución al problema de Aganistán no puede ser solo militar, porque está destinado al fracaso.  Como en el Gran Juego. Si en el siglo XIX era una partida de dos — los imperios británico y ruso –, hoy se ha convertido en una liga donde juegan muchos.  Tal y como señalan Barnett R. Rubin y Ahmed Rashid en Del Gran Juego al Gran Acuerdo , lo imperativo es conciliar los intereses de todos los países fronterizos, pero especialmente de Pakistan y la India. Islamabad ve con recelo el aumento de la influencia india en Afganistán, y, jugando con un boomerang que se empieza a volver contra él, no ha cortado el paso a una insurgencia talibán en su propio territorio. Y Nueva Delhi pretende desplazar a Pakistán de una zona de influencia que éste considera propia. Los dos países actúan en Afganistán para arrinconar al otro en sus conflictos fronterizos jamás resueltos.

Puede que Afganistán mejore cuando la India y Pakistán comiencen a entenderse. Ese es el gran reto.