Guerra y Paz

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Moeh Atitar de la Fuente

Periodista, fotógrafo y blogger. Más sobre el autor.

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Archive for August, 2008

Curiosidades olímpicas: fotos de peso

Wednesday, August 20th, 2008

Era de esperar que una de las mejores coberturas fotográficas de los Juegos Olímpicos de Pekín la hiciera la agencias Reuters; pero además en  esta ocasión, los fotógrafos de Reuters están explotando al máximo el blog de la agencia, con una categoría fija sobre los Juegos.

Una de las secciones  es “Picture of the day”. Ayer fue esta: una fotografía de peso:

Pero no se crean que el trabajo de cubrir unos Juegos es moco de pavo. Erik Kirschbaum cuenta su día como fotógrafo en los Juegos, de 7 de la mañana, a 1 de la noche.

Musharraf, un fin para una estabilidad inestable

Tuesday, August 19th, 2008

Musharraf se ha ido. No ha querido enfrentarse al proceso que querían abrirle los principales partidos de la oposición por saltarse la constitución y por derroche público. Ahora, Pakistán se enfrenta a un futuro incierto, pero lo iba a ser de igual manera con Musharraf en el país.

La llegada al poder. El general Musharraf llegó al poder hace nueve años, por un golpe de estado contra el primer ministro Sharif. Fue Sharif quien lo había nombrado poco antes jefe del Ejército, reconociendo su papel en las distintas guerras y escaramuzas en Kachimira, territorio disputado con la India. Pero la política conciliatoria con la India – se abrieron después de muchos años los pasos terrestres fronterizos entre los dos estados – de Sharif, patrocinada por EE UU, no debió gustar al Ejército, y se buscó un causus belli: acusaron a la India de ocupar el Glaciar Siachen, en Kashimira, y se inició la guerra, la primera desde que los dos países eran potencias nucleares. Las escaramuzas en un terreno cuya altitud dificultaba las operaciones, duraron desde mayo a julio de 1999.

El primer ministro Sharif acusó a Musharraf de haber iniciado una guerra que él no quería, por estar en contra de su política conciliatoria con la India. Sharif destituyó a Musharraf, y puso en su lugar al general Ziauddin Butt, hasta entonces jefe del servicio secreto – ISI –, que antes había propiciado que los talibanes tomaran Kabul y se hicieran con el poder en la mayor parte de Afganistán. El nombramiento se produjo el 12 de octubre, mientras Musharraf volaba de regreso con su mujer desde Sri Lanka. Sharif ordenó que se cerrará el aeropuerto de Karachi, para impedir el aterrizaje. De poco le sirvió: los golpistas se hicieron con el control del aeropuerto y permitió que el avión de Musharraf aterrizara cuando le quedaba ya poco combustible.

Sharif fue puesto bajo arresto domiciliario para luego partir al exilio, y Ziauddin Butt cayó en el ostracismo, con prisión incluida y sin los beneficios de la paga de retiro.

La inestabilidad inestable de su presidencia. Recuerda Juan Cole hoy que ya en 1999, en plena campaña electoral, el candidato Bush aplaudió el golpe: McCain, que combatió también por la candidatura contra Bush, apostó por Musharraf como signo de estabilidad en un “país fracasado”. Precisamente la baza de la estabilidad hacia el exterior es la que le ha valido a Musharraf aguantar tanto en el poder, junto a la hasta hace poco división en la oposición y el exilio de sus principales figuras.

 

Los atentados del 11 de septiembre lo cambiaron todo. Pakistán era uno de los pocos países que reconocía al Gobierno afgano de los talibanes. La Casa Blanca, a través de subsecretario de Estado Armitage, amenazó a Musharraf con devolver a su país a la edad de piedra si no se mostraba colaborador en la guerra que se iba a iniciar. Además de esta nada sutil amenaza, cabía una posibilidad mucho más dañina para Pakistán: que EE UU usara como base la India, perdiendo así cualquier capacidad de decisión sobre su país vecino.

EE UU, como previamente lo había hecho el imperio británico para intentar conquistar y someter Afganistán, eligió Rawalpindi para tener una de sus bases militares en la lucha contra los talibanes. Era además la ciudad que había elegido el presidente para vivir, rechazando los complejos presidenciales de la capital Islamabad. Paradójicamente era también la misma ciudad desde donde se había organizado el apoyo pakistaní a los talibanes, tal y como cuenta Tariq Ali, periodista pakistaní y una de las mayores autoridades sobre el movimiento taliban.

La alianza, al menos pública, con EE UU, le supuso a Musharraf al menos dos atentados: el 14 de diciembre de 2003 su comitiva sufrió un atentado, en el que murieron varios de sus guardias. El año pasado, el presidente escapó de un atentado contra su avión.

El presidente Musharraf, sirvió a los intereses de Bush, lanzando sobre todo a 100.000 soldados sobre las Áreas Tribales de Administración Federal, area fronteriza con Afganistán y que sirve como base para a los talibanes y Al Qaeda. Estas operaciones ha supuesto la muerte de miles de personas, y una cantidad considerable de desplazados.

Toda esta ayuda a EE UU no se hizo en vano: Pakistán ha recibido estos años la friolera cantidad de 10.000 millones de dólares, muchos de los cuales han ido a parar a los bolsillos de muchos corruptos.

La soledad del presidente. Hay algo que distingue a Musharraf del resto de generales que han ocupado el cargo de presidente en Pakistán: ha permitido cierto debate en los medios de comunicación, tal y como recuerda Tariq Ali. Pero también hay algo que le iguala: la desaparición de opositores y el ansia por controlar todos los poderes, aún intentando aparentar cierto grado de legalidad y constitucionalidad.

Precisamente el intento de controlar el poder judicial marcó el inicio de su declive: Musharraf acusó al presidente de la Corte Suprema, Iftikhar Muhammad Chaudhry, de corrupción, y lo destituyó en mayo de 2007. La batalla estaba servida: los movimientos pro derechos humanos y la mayoría de las asociaciones de la judicatura tomaron a Chadhry como símbolo de la lucha contra Musharraf.

Si abogados y activistas acosaban en las calles al presidente, los radicales se iban haciendo cada vez más fuertes, y los simbolizaron en la crisis de la Mezquita Roja.

La presión contra Musharraf empezó a venir también de fuera, sobre todo desde su aliado estadounidense: estabilidad si, pero también había que buscar las buenas formas. Así, Musharraf permitió a regañadientes la vuelta accidentada de Bhutto y de Sharif (este con batalla en los tribunales incluida) para celebrar unas elecciones y colgó el uniforme de general. A Washigton le molestaba los modales dictatoriales de su aliado, que volvieron a salir a la luz en noviembre pasado, con un autogolpe de Estado, durante el cual perdió ya toda capacidad de credibilidad, tanto fuera como dentro.

El camino a las elecciones quedó claramente marcado por el asesinato de Bhutto. Estas se convirtieron ya no solo en un plebiscito contra el presidente, sino también en una reafirmación de que los paquistaníes quieren decidir en las urnas.

La puntilla a Musharraf también el vino desde Washington, con un último mensaje de desconfianza contra Musharraf: la CIA daba un tirón de orejas hace unos días a la ISI por la implicación de varios de sus miembros en el resurgimiento de los talibanes. Como colofón, apenas hace unos días, EE UU bombardeo una posición en territorio pakistaní donde se refugiaba un alto dirigente de Al Qaeda.

Paréntisis en el poder. Queda por saber quién ocupará el cargo. Es improbable que la alianza de los partidos de la oposición dure: Sharif – de la Liga Musulmana de Pakistán y golpeado por Musharraf — o Asif Ali Zardari, del Partido Popular de Pakistán, la formación de los Bhutto, son los dos principales candidatos a suceder a Musharraf. En sus manos está también si Musharraf se somete a la Justicia, o con haber sido apartado del poder es suficiente.

Pero el vacío de poder no está solo en Islamabad. Hasta que un nuevo presidente ocupe la Casa Blanca, no se sabrá cual será a la política hacia la zona a largo plazo, con un Obama más intervencionista en Afganistán. Hoy, NYT llama en su editorial a un mayor apoyo de EE UU a la “frágil democracia”, y le pone los deberes al próximo presidente paquistaní: mandar tropas de elíte a las zonas usadas como base para los talibanes y Al Qaeda. La suerte de Afganistán – con un resurgimiento ferroz de los talibanes – pasa por Pakistán, pero la de Pakistán también pasa por Kabul.

Georgia en la UE y la vuelta del oso ruso

Monday, August 18th, 2008

La escenografía en propaganda importa, pero muchas veces se cae en lo burdo. Saakashviliy el Gobierno georgiano han caído en esto: casi todos los ministros han aparecido llevando en su solapa la bandera de Georgia a modo de pin, tal y como empezó a hacer Bush y Cía con la bandera de EE UU después de los atentados del 11-S.

Pero eso no importa: es su bandera y pueden hacer con ella lo que quieran. Lo chocante ha sido el uso de la bandera de la UE por parte del Gobierno georgiano, que la ha debido adoptar como suya: presidente, ministros y todo aquel con algo de oficialidad ha aparecido en comparecencias públicas flanqueados con la bandera de la UE y la oficial de su país. A las puertas del parlamento nacional en Tiblisi ondea la bandera europea. No he escuchado ninguna reacción airada de la UE. Si hubo alguna no ha sido tan profusa como el uso de una bandera que a muchos países les ha costado mucho alcanzar, que debería evocar algún ideal…pero nada, sin reacción. ¿Se imaginan que diría EE UU si Saakashvili apareciera con su bandera?

Un goergiano sigue desde un bar la intervención de su presidente, que aparece flanqueado por la bandera de su país (AFP). En el foro ruso ziza.ru se puede ver en un vídeo como el presidente Saakashvili, también con la bandera de la UE, se como literalmente la corbata antes de su intervención.

El oso ruso ha vuelto. Debía estar ivernando desde la caída de la URSS. Boris Yeltsin ayudó a que así fuera. Putin no: pagó gran parte de la deuda exterior, sobre todo gracias al aumento del precio de los hidrocarburos, propiciadas por la aventura de Bush en Oriente Próximo. Ahora lo ha sacado a pasear, y solo se retirará cuando quieran. Los periodistas y analistas han recuperado la imagen del oso para asociarla a Rusia. Y los dibujantes la han reincorporada a sus viñetas:

“Algunos días tu te llevas el oso… Y otros días el oso te lleva a tí”. En Ziza.ru, un foro ruso, hay una colección de viñetas publicadas estos días.

PS: Apunta Pablo, en un comentario, que Georgia puede usar la bandera como miembro del Consejo de Europa.

Fotografías desde Georgia

Thursday, August 14th, 2008

La guerra entre Georgia y Rusia está dando impresionantes fotografías. El fotógrafo ruso Yuri Kozyrev ha estado acompañando al Ejército ruso en sus operaciones en Osetia. Las fotografías las publica la revista TIME.

Un soldado georgiano herido y hecho prisionero es atendido por médicos rusos en un hospital de campaña

Kozyrez es un fotógrafo veterano de las guerras. Ya hablamos de él aquí, cuando una de sus fotografía en Bagdad fue elegida como una de las mejores fotografías del año 2006 en la misma revista TIME.

Además del trabajo de éste fotógrafo ruso, en Noorimages encontramos otro gran trabajo fotográfico del conflicto realizado por Jan Grarup.

Vía | From The Frontline

McCain, progeorgiano

Wednesday, August 13th, 2008

No había duda de que McCain en el conflicto entre Rusia y Georgia se iba a decantar por Georgia. El candidato republicano ha visto una oportunidad de oro para mostrarse él también — y sin salir del país — como un candidato firme en cuestiones exteriores. Y que mejor que protestar airadamente contra Rusia, y despertar los viejos fantasmas de la guerra fría.

El candidato republicano emitió el viernes — mientras la Casa Blanca aún se mostraba prudente — un comunicado condenando “la agresión rusa”. Era tan solo el primero de tres comunicados en la misma línea. Para ello consultó y contó con el apoyo de la Casa Blanca a través de consejero en seguridad nacional, Stephen Hadley.

Ayer, McCain iba más allá, y en un acto electoral celebrado en Penssylvania reproducía lo que le dijo al oído McCain al presidente Mikhail Saakashvili en una conversación telefónica: Hoy todos somos georgianos“:




El vídeo de la intervención de McCain no tiene desperdicio. Pertenece a la toda neocon FOXNews. El candidato hace una descripción de los ataques rusos sobre Georgia. El realizador apoya las palabras con imágenes de la guerra. McCain saca pecho y recuerda que el viajó a Georgia, una “pequeña democracia” — se olvida del pucherazo de su amigo Saakashvili –, que “ha sido agredida” por Rusia. “Las agresiones a las democracias no pueden salir tan baratas”, dice un candidato al que le cuesta pronunciar el nombre de su amigo Saakashvili

Si todos los estadounidenses son georgianos, McCain lo es un poco más: su principal asesor en materia de relaciones exteriores, Randy Scheunemann, es un reconocido lobbista georgiano en los pasillos de Washington. Scheuemann usó a su señorito el pasado mes de abril para mostrarle su apoyo incondicional a su señorito Saakashvili, el mismo día que la empresa lobbista para la que trabajaba firmaba un contrato para seguir representando a Georgia por 200.000 dólares. Desde el equipo de campaña de McCain dicen que Scheuemann ya no trabaja para el señorito georgiano, pero se les olvida recordar que esto fue una imposición del candidato a todos sus asesores: solo se hacía lobbye para él.

Si McCain se ha mostrado partidario de Georgia, Obama parecía en esto europeo: los primeros días emitió varios comunicados llamando a ambas partes a un cese el fuego, condenando la respuesta rusa, pero también la acción de Georgia sobre Osetia del Sur. Pero el demócrata puede que, cuando despierte de sus vacaciones en Hawaï, se encuentre con un McCain que se ha colgado todas las medallitas en política exterior que él se había llevado en su tour veraniengo.

PS: “Georgia dice que las tropas rusas continúan combatiendo pese al acuerdo“, titular del NYT.

Curiosidades olímpicas: Pekín no deslumbró tanto

Tuesday, August 12th, 2008

Los titulares de los medios de comunicación sobre la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de Pekín aseguraban que “China había deslumbrado al mundo”, que había sido la “mejor inaguración”, etc.

Hoy nos enteramos de que Pekín no deslumbró tanto: muchos de los impresionantes fuegos artificiales de la ceremonia fueron pintados por ordenador, porque la contaminación que presenta la megapolis china no permitía que un helicóptero los filmara al mundo.

Además, la adorable niña que cantó en la inauguración lo hizo en play back, y la voz no era suya, sino la de una niña que, a ojos de los perfeccionistas organizadores de la ceremonia, no era tan adorable, pero si agraciada con mejor voz.

A la derecha izquierda, la niña que parecía que cantó en la ceremonia. A la izquierda derecha, la dueña de la voz que cantó en la ceremonia. Si con Mili Vanilli se podía criticar esto, a los niños habría que dejarlos un poco en paz y no usarlos para la perfección estética.

Imponer la paz

Tuesday, August 12th, 2008

“El objetivo de la operación ha sido alcanzado (…) La seguridad de nuestros soldados paz y de la población civil ha sido restablecida, el agresor se llevó el castigo y sufrió pérdidas sustanciales”: con estas palabras, el presidente ruso Dmitri Medvédev, ha anunciado el fin de las operaciones militares en Georgia.  En una escenificación propiamente rusa — las cámaras grabando la reunión con el ministro de Defensa y el jefe del estado mayor ruso — el presidente ruso ha avisado que si los georgiano platean de nuevo alguna “resistencia” volverán a los ataques, mientras que el Ejército ruso asegura que las operaciones de reconocimiento continuarán.

La propuesta de paz. Con este anuncio ha recibido el presidente ruso a su homólogo francés y de turno de la UE, Nicolas Sarkozy, que ha llevado a Moscu su propuesta de paz, rechazada ayer por el embajador ruso ante el Consejo de Seguridad por que establece la presencia de soldados georgianos en una eventual fuerza de paz: “No podemos estar de acuerdo con esto porque supondría asumir la presencia de gente que se describe como guardianes georgianos de la paz. No pueden seguir [en Osetia del Sur porque] han cometido crímenes, han abatido a nuestros camaradas con los que servían en la misma fuerza de paz”.
Pero el plan presentado a las partes si que contiene un punto que puede resultar cómodo para Rusia: la vuelta al statu quo anterior a la guerra, iniciada por Georgia, y con una contundente y quizá desproporcionada respuesta rusa, con la que puede terminar afianzando su postura en en Cáucaso. La UE y EE UU no quieren tampoco que Rusia saque a colación el caso de Kosovo para aplicarlo a los territorios georgianos independentistas.

La escenificación georgiana. El domingo, el presidente georgiano Saakashvili, se paseó por la BBC y la CNN; en la cadena estadounidense, el mandatario georgiano fue entrevistado por la estrella de la cadena Wolf Blitzer. Saakashvili, en un perfecto inglés perfeccionado sin duda en sus años en Harvard, apareció con un mapa detrás, en el que iba explicando bolígrafo en mano los ataques de Rusia. Las preguntas de Blitzer no es que fueran muy incisivas. La postura rusa estuvo presente con unas declaraciones grabadas al embajador ruso ante la ONU, con una réplica larga del presidente georgiano. Ningún equilibrio: los rusos son los malos. Al día siguiente, lunes, Shaakasvali se presentaba en una rueda de prensa; hoy, ante una multitud en la capital, con el papel de víctima bien aprendido, ha pedido una acuerdo de paz por escrito, que busca encorsetar a Rusia.

La postura de EE UU. Por si había alguna duda, este conflicto ha mostrado que EE UU es un firme aliado de Georgia. Y lo ha hecho — además con el entrenamiento militar previo que de poco le ha servido al país caucásico — montando un causus beli: Bush  aseguró ayer que Moscú “quiere derrocar al Gobierno electo de Georgia”. Era solo la puntilla, ya que el domingo en el consejo de Seguridad el embajador estadounidense acusó al Kremilin de lo mismo, y usó una conversación entre su secretaria de Estado y el ministro de Exteriores ruso.  Por un momento, el Consejo de Seguridad retrocedió unas cuantas décadas, y volvía a una guerra fría diplomática.

Dos periodistas muertos. El número de víctimas en esta guerra no está claro: ha sido, como en toda guerra, un arma de la propaganda de ambas partes. Lo que es cierto es que un cámara de la televisión holandesa RTL, un periodista georgiano que trabajaba para el Russian Newsweek y su conductor han fallecido en los bombardeos rusos de hoy.

Un mapa de Georgia y Osetia del Sur

Sunday, August 10th, 2008

Le Monde ha apostado por un ‘minuto a minuto’ para seguir la guerra entre Georgia y Rusia, algo que puede resultar bastante cómodo ante los continuos comunicados y desmentidos que llegan de las dos partes. Para qué comerse el coco con una pieza cerrada, si cada cinco minutos va a cambiar el planteamiento.

Acompañando al ‘minuto a minuto’ éste mapa de Goergia y repúblicas vecinas que explica muy bien la situación y el contexto histórico:

Georgia ha decidido hoy salir de Osetia del Sur. Ya ha conseguido su objetivo: llamar la atención. Ahora la siguiente jugada es hacer aparecer a Rusia como la mala de la película: presenta una declaración de fin de las operaciones en la embajada rusa en Tiblisi y pide negociaciones. EE UU la va a ayudar en éste cometido: esta noche parece que va a presentar una resolución de condena ante el Consejo de Seguridad de “la agresión de Rusia”.

Georgia, Rusia y Osetia

Saturday, August 9th, 2008

El conflicto entre Rusia y Georgia por la región independendista de Osetia del sur no ha sorprendido a quienes siguen la realidad del Cáucaso. El número de esta semana de la revista The Economist dedicaba un análisis a la región — Bang bang, who’s dead? –, y recalcaba el aumento de la presencia militar rusa en Osetia y de la impaciencia de los georgianos. El viernes se ha iniciado un conflicto, primero con bombardeos e invasión de Georgia sobre la región rebelde, protegida por Rusia, y con la consiguiente reacción del Kremilin que ha contraatacado bombardeando objetivos en territorio georgiano y enviando carros de combate a la capital, Tsjinvali.

El momento. Georgia ha elegido el inicio de los Juegos Olímpicos para bombardear y ocupar la capital de Osetia. Independientemente de la llamada paz olímpica – que a estas alturas nadie puede esperar que se respete – no es casual el momento elegido: Putin, ahora primer ministro, se encontraba en la inauguración de los Juegos, y desde allí se mostraba rotundo: “La guerra ha comenzado“. Quien tenía que responder, de todas formas, era el presidente ruso, Dmitri Medvédev, visto como un títere en las manos de Putin. Si la guerra de Chechenia fue la que catapultó y afianzó a Putin en la presidencia años atrás, este conflicto puede suponer la misma oportunidad para el nuevo presidente.

El objetivo georgiano. Las escaramuzas entre georgianos y rusos – con Osetia como telón de fondo – no son nuevas, pero no han alcanzado la intensidad del pasado viernes. Georgia no puede ni soñar con una victoria militar. Rusia es superior hasta en el terreno: Georgia limita al norte con Rusia y la otra república independiente (Abjasia), y por el este con el Mar Negro, donde la superioridad naval juega también del lado ruso. Por tanto, Georgia no puede estar buscando una victoria con las armas. El objetivo de este ataque es conseguir una mediación internacional que consiga reducir la presencia de Rusia de ese territorio, donde tiene desplegados “una fuerza de paz”. El presidente georgiano, Mijaíl Saakashvili, quiere terminar de una vez con este conflicto que le supone el cierre de la OTAN, y que ha sido la causa de llegar a la presidencia.

El movimiento. Hay que decir que Georgia ha jugado, de momento, sus bazas de manera excelente para la consecución de su objetivo, que no es otro que la intervención internacional. Saakashvili le ha dado la vuelta a la tortilla y ha asegurado que son los rusos los que buscan una invasión de Georgia. Quizá el movimiento más importante de estos dos días no han sido los bombardeos sobre la capital rebelde. El movimiento se producía a varios miles de kilómetros: Georgia ha decidido retirar a sus 1.000 efectivos desplegados en Irak. Con ello puede conseguir que se hable del conflicto también en la opinión pública estadounidense, obsesionada por la guerra de Irak.  El conflicto entre Georgia y Rusia puede entrar en liza en la campaña electoral estadounidense, ya que McCain se ha mostrado como un estrecho partidario de Saakashvili.

El apoyo de EE UU. Georgia se ha acercado cada vez más a EE UU y a la UE, pese que no han querido que la antigua república soviética entre de facto en la OTAN. Ni EE UU ni los países europeos se puede permitir el lujo de tener un aliado militar en conflicto con Rusia. Esa es la razón principal por la Georgia no está en la OTAN. Ello no quiere decir que Georgia no actúe de punta de lanza de UE y EE UU. En el inicio de este conflicto ha estado marcado por el apoyo de EE UU a Georgia: “Pedimos a Rusia que cese los ataques aéreos y con misiles contra Georgia, respete la integridad territorial de Georgia y retire sus fuerzas de combate terrestres del territorio georgiano”, afirmó ayer la secretaria de Estado Rice en un comunicado, añadiendo que quiere proponer una “mediación internacional” en el conflicto, que es justo lo que quiere buscar Georgia. Además, Washington tiene desplegados en la capital georgiana a 127 soldados estadounidenses para entrenar a las tropas del país, en teoría para su uso en Irak.
Por su parte, los países europeos llaman al cese de las hostilidades, pero también a la intervención de la comunidad internacional.

El blindaje ruso. El presidente aseguró ayer que va a “defender la vida de los ciudadanos rusos, estén donde estén”. Putin se encargó de dar la ciudadanía a la mayoría de los habitantes de Osetia del sur, un blindaje sobre este enclave. El Kremilin consigue tener una excusa para defender su posición de influencia en el Cáucaso. “Rusia está presente en el territorio de Georgia de manera legal, cumpliendo su misión pacificadora según los acuerdos internacionales. Rusia históricamente ha sido garante de la seguridad de los pueblos caucásicos, y lo seguirá siendo”, recordó Medvédev . Además, a corto plazo, Moscu ha decidido enviar más tropas a Osetia, y ahora asegura haber recuperado el control sobre la capital.

Lo que está en juego. Georgia es un punto clave para el transporte de energía desde el Caúcaso, rica en petroleo y gas natural. No hay nada más, pero tampoco nada menos.

Inoperancia de la ONU. Es quizá el punto al que nadie puede sorprender: la reunión del Consejo de Seguridad se ha cerrado sin aprobar ninguna resolución, y el borrador con el que se trabaja defiende restablecer statu quo. Se podría escribir ya el siguiente axioma: la efectividad el Consejo de Seguridad es inversamente proporcional a los intereses en juego de los cinco países con derecho a veto, entre ellos Rusia.

¿Y ahora qué? Podemos jugar a adivinar el futuro: Rusia no parece que vaya a ceder. Ya lo hizo de facto en Kosovo, donde tuvo que claudicar, y no sirvió para defender a sus protegés serbios. Osetia es el mismo caso, pero al revés, y es ahora la que Rusia puede esgrimir el caso de Kosovo para defender la independencia de un territorio que ni tan siquiera ella misma ha reconocido. No es plausible que en esta ocasión Rusia permita que otros jueguen en su terreno, en las puertas de su casa. Las cosa pintan más bien negro en esta ocasión.

Curiosidades olímpicas: la esperanza de Afganistán

Friday, August 8th, 2008

El deporte puede unir, incluso parar momentáneamente los conflictos. Pasó cuando el equipo iraquí de fútbol se convirtió en campeón de Asia. Y algo parecido puede pasar en Afganistán con Nisar Ahmad Bahawe, subcampeón del mundo en 2007 de taekwondo, y única esperanza del país centroasiático para conseguir su primera medalla olímpica. Con 23 años, Behawe entrena a medio camino entre Corea del Sur — cuna de éste deporte — y Afganistán, como otros de sus 25.000 compatriotas, en un deporte que fue introducido en 1972 por un estadounidense.


Combate en el campeonato del mundo contra un iraní Bonehkohal

Si Behawe es la esperanza real, otros muchos se han fijado en Mehbooba Andyar (aquí la puede ver entrenando) , la que iba a ser única atleta femenina en el equipo afgano. Iba a ser, porque la atleta de 19 años  desapareció en junio mientras entrenaba en Italia, y se sospecha que pueda terminar pidiendo asilo en un país europeo. Con este caso de pretexto Le Monde publicó hace unos días un reportaje sobre la deserción de deportistas. Pero no parece que la deserción vaya a ser un problema para los Juegos Olímpicos de Pekín. Los deportistas descontentos con regimenes dictatoriales tendrán que esperar a Londres para poder desertar.